Gracias a la tecnología y a las nuevas culturas de las organizaciones, cada vez más personas cuentan con la posibilidad de trabajar en cualquier lugar donde prefieran vivir. La mitad de la fuerza de trabajo será virtual, es decir, individuos que trabajen desde su casa o desde organizaciones cooperativas regionales compartidas por varias empresas. Prosperarán las sociedades virtuales entre contratistas independientes a medida que las telecomunicaciones facilitan la conexión entre los individuos cualquiera que sea el lugar en el que se encuentren.
Hoy en día, entre 9 y 16 millones de estadounidenses trabajan desde su casa al menos un día por semana. En los próximos cinco años, se espera que la cantidad de trabajadores virtuales se dispare a 20 millones o más, según el consultor Gil Gordon.
Al mismo tiempo, se incrementa la cantidad de trabajadores temporarios, free-lancers y contratistas independientes y demás, que ya suman 23 millones, según algunas estimaciones.
Este es el siglo de la fuerza laboral virtual, donde la flexibilidad, la independencia y la comodidad conducen a mejorar la productividad, acelerar el crecimiento de las organizaciones y aumentar los ingresos. En el mundo de las start-ups de alta tecnología, empresas de alto vuelo y ritmos acelerados, escasean la experiencia y el conocimiento gerencial. Al menos unas 300 empresas tecnológicas en Estados Unidos buscan directivos experimentados. La mayoría de estas empresas no puede afrontar el altísimo precio que exigen estos profesionales. Por eso, algunas optan por una alternativa ingeniosa: ejecutivos virtuales por tiempo parcial.
Capitalistas mentores
La firma de búsqueda de ejecutivos David Powell Inc. incorpora ejecutivos a empresas que acaban de nacer, con la intención de ayudar a los fundadores en el desarrollo de productos, la identificación de mercados y la preparación del terreno para un CEO permanente. Angel Investors, que financia start-ups, proporciona un servicio similar a las empresas en las que invierte. Los capitalistas mentores funcionan como altos ejecutivos virtuales, expertos que brindan asesoramiento telefónico a las empresas jóvenes durante los primeros meses. Estos expertos reciben un pago que combina dinero en efectivo con acciones.
Los ejecutivos con mentalidad independiente lideran este grupo de personas que abandonan el mundo de las empresas tradicionales para convertirse en cuentapropistas. Forman sociedades virtuales: redes de profesionales independientes con ideas afines que se complementan. Tales arreglos abarcan desde dos amigos que comparten contactos y contratos hasta organizaciones formales como Jaffee Associates, con sede en Washington, compuesta por 19 especialistas en asesoría y relaciones públicas que se encuentran desperdigados en todo el territorio de Estados Unidos.
Si bien el propósito de una sociedad virtual consiste en lograr un máximo grado de flexibilidad laboral, todos coinciden en que el contacto personal es importante. La mayoría se reúne regularmente, ya sea una vez por semana, por mes o cada tres meses; todos utilizan cualquier tipo de tecnología de comunicación disponible para mantenerse en contacto y estar informado.
