Cuando en 1999 Airbus logró alcanzar el control de 55% del mercado de las aeronaves comerciales de más de 100 asientos, se aseguró que todos supieran que por segunda vez había desplazado a Boeing del primer puesto del ranking del sector, aunque su primer éxito (por una diferencia de sólo un avión), registrado en 1994, coincidió con el peor período de los últimos años en lo que a pedidos de aviones se refiere.
Hoy, en cambio, se espera que Boeing restablezca el statu quo en esta permanente batalla. Phil Condit, CEO de Boeing, anunció que su empresa sumó unos 600 pedidos en el 2000. Airbus admitió que había cerrado el año con 500, lo que le otorga a su rival norteamericano alrededor de 55% de participación de mercado.
El comentado lanzamiento del superjumbo A380 puso fin a 30 años de monopolio de Boeing en el mercado de los aviones grandes con su 747.
Los 1.100 pedidos que sumaron Boeing y Airbus convirtieron al 2000 en un año más próspero que 1997, cuando se registraron 1.080 órdenes de compra. Sin embargo, la cifra sigue siendo inferior al récord de 1.212 unidades en 1998.
Recuperación sorprendente
La mayoría de los expertos estimaba que los pedidos se situarían por debajo del total de 897 aparatos, correspondiente a 1999, pero el ritmo de la recuperación económica en la región Asia-Pacífico sorprendió a muchos analistas.
“La recuperación asiática ha sido más acelerada de lo esperado y, además, las economías de Estados Unidos y Europa siguieron mostrando un buen desempeño”, explicó Boeing en un comunicado oficial.
El gigante norteamericano tiene razones para sentirse satisfecho con los esfuerzos desplegados por su fuerza de ventas. El twin-jet 777 alcanzó el mejor desempeño de la década transcurrida desde su lanzamiento, con 117 pedidos. Las ventas de su nueva familia de 737 también fueron alentadoras, con 390 órdenes de compra registradas, muy cerca del récord de 400 unidades alcanzado en 1996.
Los analistas de la industria coinciden en que la demanda de aviones 737 fue impulsada por la imposibilidad de Airbus de aceptar pedidos del A320, tras haber comprometido todo su cupo de producción para los próximos seis años.
Horizonte nublado
Pero las perspectivas no parecen tan promisorias para este año. Airbus admitió que en el 2001 podría registrar una caída de entre 20 y 30% y algunos analistas estiman que la retracción puede ser aun mayor, entre 40 y 50%.
También causa preocupación en la industria la alta proporción de pedidos provenientes de empresas de leasing que se registró el último año. Más de la mitad de las órdenes de compra de Airbus y casi un tercio de las de Boeing correspondieron a los arrendadores.
Esto plantea una situación de relativa incertidumbre, porque las compañías de leasing son más proclives a cancelar los pedidos con mayor rapidez que las líneas aéreas frente a un ciclo económico desfavorable.
© Financial Times / MERCADO
