(En Hopkinton, Massachussets, EE.UU.)
De acuerdo con las estimaciones de la consultora Forrester Research, el comercio a través de Internet crecerá de los US$ 170 billones calculados para 1999, a US$ 3.200 billones en el 2003, con lo que su participación en el total de las transacciones mundiales trepará de 0,3% a 4,7% en ese período.
Las fuerzas que empujan a la economía de Internet son cuatro, según la consultora: el cambio de las demandas de los consumidores, que quieren productos personalizados a menor precio y desde la comodidad de su hogar; la globalización, con su consecuente apertura de mercados; la penetración de Internet, y las nuevas tecnologías e intermediarios, que posibilitan la masificación de la Red de Redes.
Sin embargo, los recientes ataques a los sitios que llevan la bandera de la nueva economía, como Yahoo!, Amazon y la mismísima CNN, abrieron un debate acerca de la viabilidad del comercio en la Red, que se expandió desde la Casa Blanca hasta las mesas de café de los últimos rincones del planeta.
Carl Howe, director de Investigación de Forrester Research, cree que para que el comercio electrónico sea confiable, necesita una nueva infraestructura caracterizada por programas de aplicaciones, servidores, redes y unidades de almacenamiento de datos, que garanticen flexibilidad ante los cambios, escalabilidad ante el crecimiento, invulnerabilidad a los ataques externos y, sobre todo, una alta disponibilidad que permita cumplir con uno de los requisitos que más observan los inversores de los negocios de Internet: non stop e-commerce (en castellano, comercio electrónico sin paradas).
Los casos de sites y portales que salen de línea no fueron privativos de la oleada de febrero. Howe menciona otros ejemplos. Amazon falló en tres oportunidades durante noviembre de 1999. El site de juguetes Toys sufrió severas bajas de performance entre el 7 y el 11 de noviembre pasado. El 15 de ese mes, CyberSource estuvo fuera de línea durante 10 horas y sus socios Buy.com, Shopping.com y Beyon.com también fueron arrastrados fuera del ciberespacio.
“Las salidas de línea de estas empresas dice Howe son muy perjudiciales. De acuerdo con una encuesta que realizamos entre 4.000 usuarios de Internet a los que les preguntamos si revisitaría un site que cayó, 49% dijo que muy probablemente no lo haría” (ver gráfico 1).
Tipificados
Para Howe, las infraestructuras que producen caídas en los sites son de cuatro clases, con sus respectivos síntomas, efectos y pérdidas de facturación (ver cuadro 2). “La primera explica puede ser denominada informal, cuyos síntomas son las fallas sin razón aparente en los sistemas, que provocan una salida de línea de unas dos horas de promedio”.
La segunda es la llamada infraestructura de la complejidad, en la que los operadores suelen no entender cómo resolver los problemas, razón por la que los aprietos simples se convierten en grandes períodos de salida de línea, de unas ocho horas de promedio, según las cuentas de la consultora.
Fragilidad es como se denomina a las infraestructuras en las que los gerentes de sistemas deben trabajar mucho para realizar pequeños cambios. “Este hecho provoca que cuando la infraestructura debe ser, por ejemplo, ampliada, se producen cortes largos, de unas cuatro horas”, dice el especialista.
Las infraestructuras vulnerables son las que se pusieron en tela de juicio en los últimos meses y se distinguen porque su síntoma es que tanto virus como bugs atacan todos sus sistemas al mismo tiempo. “Tal como pudo observarse en reiteradas oportunidades, el efecto inmediato es un corte de unas 24 horas, ya que los sistemas deben limpiarse y alimentarse nuevamente con sus back up“, explica Howe.
Estas pérdidas horarias pueden ser dimensionadas si se consideran casos como el de Cisco, que a través de la Red recauda US$ 30 millones diarios, con lo que en caso de tener problemas perdería una facturación de US$ 1,25 millón por cada hora que salga de línea, o el caso del fabricante de computadoras Dell, que se privaría de ingresar a sus arcas US$ 1,458 millón por hora si tuviera problemas en su infraestructura.
“Entonces, las claves para lograr el non stop e-commerce son: tener una arquitectura inteligente, compuesta por tiras de servidores; componentes replicados en forma estándar; un staff capacitado, formado más por gerentes de negocios arriesgados que por especialistas de tecnología, y controles diversificados”, dice Howe.
Sin embargo, y de acuerdo con un estudio realizado por Forrester Research entre 50 compañías que realizan transacciones on line, 22% de las empresas encuestadas no tiene redes de servidores que garanticen la continuidad en el proceso de los negocios.
Paradigmas
Por otra parte, y según Howe, las nuevas infraestructuras deben romper con el paradigma que pone al procesador en el centro de la escena para dejar en la periferia a los sistemas de almacenamiento de datos. “En la economía de Internet afirma, lo más importante es la información y ésta debe ser ubicada en el seno de la compañía, para poder ser compartida por los procesadores. Además, al almacenarse en un solo lugar se gana eficiencia, ya que la información no se fragmenta en distintos recipientes”.
De ese modo, el negocio de almacenamiento de datos parece tener un futuro más que promisorio en la llamada nueva economía.
De acuerdo con una encuesta de la consultora, las aplicaciones de e-commerce
necesitarán 119 de los 292 nuevos terabytes (unidad de memoria que equivale
a un millón de gigabytes) que las compañías relevadas requerirán
para almacenar datos durante este año. La demanda de este tipo de soluciones
es acompañada también por la caída de los costos, estimados
para 1999 en US$ 300.000 por terabyte y que se desplomarán a US$ 72.000
para el 2003.
![]() |
|
||||||||||||||||||||||||||||
![]() |


