miércoles, 10 de junio de 2026

    Enseñar para competir

    El proceso de globalización y los cada vez más acelerados cambios tecnológicos, de metodologías de trabajo y de conductas de los consumidores llevaron a las empresas a destinar progresivamente mayores recursos a la capacitación de su personal. En este contexto, el establecimiento en el país de un número creciente de empresas multinacionales que traen incorporada, dentro de sus normas, la cultura de una permanente actualización, marcó el punto de inflexión a partir del cual las compañías locales debieron adaptarse a ese paradigma para competir.


    Así, entre 1995 y 1998 la inversión en capacitación mantuvo un ritmo de crecimiento de 10% anual. La recesión del año pasado hizo retroceder la expansión del negocio, con una caída de 6%.


    De cualquier modo, la inversión de las empresas en la formación de su personal sigue siendo muy baja en la Argentina: se calcula que oscila entre 2 y 3% de la masa salarial bruta. Se trata, en general, de compañías que facturan más de US$ 20 millones al año, o que, por su orientación técnica o profesional, requieren constante actualización. Por cada persona que se capacita, la empresa invierte un promedio de US$ 363 al año.


    A escala mundial, el índice es bastante modesto, si se tiene en cuenta que en Francia se invierte anualmente un mínimo de 5% de la masa salarial bruta, y este piso se encuentra reglamentado por el gobierno. En Estados Unidos se llega a un promedio de US$ 650 por persona y por año. Con estos números a la vista, se espera que, una vez superado el trance recesivo, la actividad retome la senda del crecimiento.


    ¿Dónde está el retorno?


    Uno de los mayores problemas para las empresas, en esta materia, es medir el retorno de esta inversión. Los resultados son, la mayoría de las veces, intangibles o mediatos (por ejemplo, el aumento de la lealtad de los clientes), lo que dificulta su medición. En la industria manufacturera la tarea se facilita relacionando la capacitación con los niveles de productividad. En las empresas de servicios, en cambio, pueden tomarse algunos factores claves como el aumento o disminución de las quejas (calidad), la cantidad de clientes que requieren por segunda vez los servicios (lealtad), o la adquisición de nuevos clientes.


    Pero apenas 32% de las empresas evalúan el resultado de la capacitación, otro 43% quisiera hacerlo pero no ha encontrado el método, y el restante 25% ni siquiera se lo plantea.


    Con respecto a las Pymes, no han constituido hasta el presente un significativo mercado consumidor de capacitación. Sin embargo, a partir de los programas impulsados desde la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, en el ámbito estatal, se detectó una demanda potencial que supera los US$ 100 millones (ver recuadro).


    Dispersión


    La oferta de cursos de capacitación en la Argentina se encuentra muy atomizada. Existe una gran cantidad de pequeños proveedores, especialmente en las áreas de menor contenido académico. No sucede lo mismo en el sector de posgrados, ya que sólo las universidades se encuentran en condiciones de obtener una acreditación para tales cursos.


    Un relevamiento del mercado en cuanto a la temática muestra que, dentro del total de cursos y seminarios ofrecidos, 23% corresponde a programas de management, 16% se dedica al área de marketing y ventas, 15% se especializa en calidad, 10% en administración y finanzas, un porcentaje similar en recursos humanos y el resto (26%) está dedicado a otros temas.


    Evolución


    Las prácticas de capacitación constante que traían incorporadas las firmas multinacionales que llegaron a la Argentina en los últimos años distaban mucho de la costumbre local. Este factor marcó un punto de inflexión en cuanto a las capacidades que se requerían en el mercado laboral.


    En los niveles de alta gerencia, esta falencia fue cubierta inicialmente por la importación de recursos humanos, pero en los sectores operativos ésa no era una solución rentable. En consecuencia, la capacitación del personal se convirtió en uno de los puntos claves en la política de personal.


    Al mismo tiempo, las compañías de capital nacional comenzaron a sentir los efectos de esa competencia. Los consumidores, ya acostumbrados a recibir un servicio más eficiente, se volvieron exigentes y selectivos; de manera que, para las empresas que desearan mantenerse en el mercado, el cambio en las políticas de personal y los procesos de negocios era imperativo, y la capacitación constituía uno de los principales medios.


    Por otra parte, en los últimos diez años los procesos de trabajo han experimentado cambios sustanciales, como el de la informatización. Por lo tanto, el entrenamiento en esa área se hizo masivo, así como también el nacimiento de una gran cantidad de institutos especializados en el tema.


    Otra área que presentó un significativo crecimiento fue la de los idiomas, particularmente el inglés que, junto con la computación, fue el segmento que más se incrementó. Por otra parte, también creció significativamente la oferta de enseñanza de la lengua portuguesa a partir de la conformación del Mercosur, y el consecuente incremento en el intercambio comercial entre la Argentina y Brasil. Hasta ese momento apenas existían unas pocas instituciones reconocidas donde estudiar ese idioma, pero en la actualidad hay una completa gama de oferentes e incluso entidades reconocidas en forma binacional.


    Maestro incorporado


    Las crecientes necesidades de capacitación contribuyeron a una mayor relación entre empresas e instituciones formadoras. Ya es una tendencia instalada que se desarrollen programas de largo alcance, durante los cuales el personal especializado aplica una estrategia de formación junto con la empresa, ocupándose no sólo del dictado de cursos y seminarios según necesidades específicas, sino también de la supervisión del desarrollo y de los resultados. Esta es una de las etapas más difíciles del proceso, puesto que no se trata de un control material, sino que se trabaja con intangibles, e incluso con efectos a mediano y largo plazo, en algunos casos.


    La distribución de los temas a tratar en cuanto a capacitación externa e interna depende de la situación propia de cada empresa. Algunos ejemplos de compañías que realizan este mix son Repsol­YPF, Laboratorios Bagó y Parke Davis.


    En el caso de la petrolera, la firma elige la capacitación interna para las áreas técnicas, y los cursos son dictados por ingenieros de la compañía. Sólo en algunos casos se recurre a consultores, pero generalmente del exterior. Para los aspectos de formación de actitudes como trabajo en equipo, liderazgo y motivación, se contrata a consultoras externas. Esta elección responde al criterio de que el hecho de no pertenecer a la organización permite a los formadores actuar con mayor objetividad. Esto resulta necesario sobre todo cuando la política de la compañía se orienta hacia un cambio cultural.


    Laboratorios Bagó, por su parte, opta por la capacitación externa. Aunque existe un departamento de capacitación dentro de la empresa, sólo se ocupa del planeamiento y la asignación de la partida presupuestaria.


    En Parke Davis, cada área de la empresa (planta, sección administrativa, sección comercial) tiene su correspondiente oficina de capacitación. Los requerimientos se determinan mediante la interconsulta de las divisiones del área. La metodología es el establecimiento de planes anuales con objetivos a largo plazo de carácter estratégico.


    Un curso para cada necesidad


    Aunque la mayoría de las empresas de capacitación cuenta con una oferta amplia, hay casos en los que domina la especialización. Por ejemplo, la Asociación de Bancos Argentinos (ABA) ofrece numerosos cursos específicamente dirigidos a su sector, y la Fundación BankBoston posee toda una trayectoria en la actualización técnica en comercio exterior.


    En este sentido, las cámaras y asociaciones empresarias tienen un papel cada vez más destacado en la elaboración y dictado de cursos específicos para cada sector de actividad. Los socios de estas entidades suelen tener, por otra parte, ventajas en cuanto al costo y el acceso a las actividades de capacitación.


    En el área de la calidad sobresalen el Total Quality Consulting Group, la UADE y la Universidad Austral. Arthur Andersen se destaca en los temas relacionados con desarrollo comercial, mientras PriceWaterhouse/Coopers está bien posicionada en aspectos impositivos y de calidad de servicios.


    El Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) se ha concentrado en cursos específicos de acuerdo con los requerimientos de los clientes, y el IIR (Institute for International Research) desarrolla programas de capacitación a tres niveles: alta gerencia, gerencia media y nivel técnico.


    En el caso de los cursos de posgrado y especialización, lo habitual es que los costos sean cubiertos directamente por el destinatario, sobre todo porque, dada la competitividad actual del mercado laboral, muchas empresas entienden que todo profesional debe contar con un título de este tipo y que no es sólo un requerimiento particular de la compañía en cuestión. Sin embargo, en algunos casos son las empresas las que se ocupan de que sus ejecutivos cuenten con una formación de posgrado.


    Los cursos orientados a los niveles operativos dentro de la compañía suelen ser pagados por la propia empresa, ya que en general tienen que ver con procesos particulares de su negocio. Los más comunes son los relacionados con los sistemas de información, atención al cliente, resolución de conflictos y ventas.


    Cómo retener al empleado


    “¿Para qué le voy a dar cursos a esta persona, si mañana se va a ir a otra compañía?” Esta pregunta suele estar en la mente de más de un gerente o directivo de empresa a la hora de planificar la capacitación de sus empleados. El conflicto se plantea ante la posibilidad de que la compañía nunca vea el retorno de esa inversión. Pero la salida, argumentan los analistas, no debe pasar por el deterioro de la calidad del personal sino por la elaboración de estrategias para retener a los mejores. Este es el propósito de los planes de motivación.


    Las compensaciones monetarias son el método más conocido para la retención de los empleados aunque, paradójicamente, la capacitación y entrenamiento constantes también conducen a la satisfacción duradera en el trabajo. La inversión concreta de tiempo y dinero en el entrenamiento y educación es una demostración inequívoca del respeto que la compañía tiene por su personal. Al mismo tiempo, al sacar a los empleados del lugar de trabajo por un corto tiempo, las actividades de desarrollo adquieren el beneficio agregado de aliviar tensiones y cansancio, lo que lleva a una mayor retención.


    Una de las principales ventajas de los seminarios, con respecto a otros tipos de capacitación, es su corta duración y, en consecuencia, su comparativamente bajo costo. Resultan apropiados para quienes tienen grandes restricciones de tiempo disponible para su actualización y entrenamiento. Los organizadores de este tipo de actividades son empresas especializadas como HSM y Clienting Group, entre otras; aunque las universidades también han incursionado en este campo.


    A través de la computadora


    También en materia de capacitación la informática puede ser un recurso eficiente, no sólo en materia didáctica sino también de costos. Según la especialidad o el área de que se trate, puede reemplazar a la formación en el aula. Esta estrategia consiste básicamente en llevar adelante las tareas habituales que involucra un curso de formación (transmisión de contenidos, práctica y ejercitación, evaluación de conocimientos) por medio de una computadora y de las tecnologías de comunicación.


    La estrategia completa consiste en un sistema integrado que permite no sólo la transmisión de información, sino también una completa administración del curso. La información referida al desempeño del alumno se almacena en una base central, que puede ser consultada para realizar cortes estadísticos, emitir certificaciones y evaluar desempeños.


    Esta herramienta permite lograr un fuerte ahorro en el gasto de capacitación.


    En la actualidad, aproximadamente 20% de la capacitación de las grandes corporaciones se canaliza a través de este método. Sin embargo, se espera que en los próximos tres a cinco años esa proporción se eleve a 50%.


    Este sistema, advierten los expertos, sólo es indicado en la instrucción de tipo técnico, pero no resulta apropiado para el entrenamiento orientado a aspectos tales como la resolución de conflictos, negociación o trabajo en equipo.

    Un ejemplo interesante es el acuerdo que sellaron la Universidad de Quilmes
    y Netizen (proveedora de acceso a Internet) para el desarrollo de un programa
    de estudio y capacitación a través de la Red.

    Los informes sectoriales
    de MERCADO

    El Departamento
    de Investigaciones de Mercados de MERCADO está produciendo ­con
    frecuencia mensual­ informes sectoriales cuya profundidad y extensión
    exceden en mucho el formato periodístico usual.

    Esos informes
    tienen dos formas de publicación. La versión completa, en
    carpetas de aproximadamente 100 páginas cada una, está disponible
    el día 10 de cada mes y puede solicitarse por teléfono al
    (011) 4346-9444, de 9 a 18, o durante las 24 horas a la Línea Abierta
    de MERCADO, (011) 4319-2950; también por correo electrónico,
    a la dirección [email protected].
    El costo de cada informe completo es de $ 230 para suscriptores y de $
    290 para no suscriptores.

    En la edición
    de MERCADO correspondiente al mes de aparición de cada informe,
    los lectores encontrarán una versión condensada del informe,
    junto a la cual se incluirá el sumario de los contenidos de la
    versión completa de cada informe.

    El siguiente
    es el calendario de publicación de los informes sectoriales de
    MERCADO (en negrita figuran los ya publicados, todos los cuales se encuentran
    disponibles):


    1 Octubre ´98 Urbanizaciones privadas
    N° 2 Noviembre ´98 Supercongelados
    N° 3 Diciembre ´98 Indumentaria deportiva
    N° 4 Enero ´99 Turismo
    N° 5 Febrero ´99 Educación
    N° 6 Marzo ´99 Industria textil
    N° 7 Abril ´99 Golosinas
    N° 8 Mayo ´99 Agroquímicos
    N° 9 Junio ´99 Transportes y fletes
    N° 10 Julio ´99 Balanzas, lectores de barras y cajas registradoras
    N° 11 Agosto ´99 Internet
    N° 12 Septiembre ´99 Autopartes
    N° 13 Octubre ´99 Artículos para bebés
    N° 14 Noviembre ´99 Juguetes
    N° 15 Diciembre ´99 Productos dietéticos
    N° 16 Enero 2000 Restaurantes y otras casas de comida
    N° 17 Febrero 2000 Capacitación para empresas

    N° 18 Marzo 2000 Telemarketing
    N° 19 Abril 2000 Cosmética y artículos de tocador
    N° 20 Mayo 2000 Ferias y exposiciones

    El sumario

    El
    siguiente es el sumario completo del Informe Sectorial sobre Capacitación
    para Empresas, elaborado por el Departamento de Investigaciones de Mercado
    de la Revista MERCADO:

    1.
    Introducción

    • Alcances
      y limitaciones del estudio

    2.
    Sumario Ejecutivo

    • Síntesis
      Ejecutiva
    • Diagnóstico
      estratégico
    • Perspectivas
      estratégicas

    3.
    Oferta

    • Características
      de la oferta
    • Pautas
      para dimensionar el mercado
    • Evolución
      en los últimos años
    • Factores
      que determinan la evolución
    • Relación
      entre la empresa y el capacitador
      • El
        rol de los capacitadores
    • Capacitación
      interna y externa
      • Presupuesto
        asignado
      • Cómo
        se busca y se elige un capacitador
    • El retorno
      de la inversión en capacitación
      • Materializando
        lo intangible
    • Tipos
      y temáticas de capacitación
      • Cursos
        de Inglés
      • Capacitación
        para el personal de atención al cliente
      • Seminarios
      • Cursos
        de computación
    • Capacitación
      asistida por computadoras
    • Capacitación
      In Company
    • Cámaras
      y asociaciones empresarias como capacitadores
    • La convocatoria
      para la capacitación
    • Posgrados
      y carreras de especialización
      • Principales
        razones del boom de los posgrados
      • Opciones
        en la Argentina
      • Acreditación
        de carreras de posgrado
    • La Universidad
      y la Empresa
    • Programas
      del Estado
      • Régimen
        de crédito fiscal para Pymes
    • Definición
      de las necesidades de capacitación
      • Exposición
        de los requerimientos
      • Análisis
        de los planes estratégicos
      • Determinación
        de las necesidades
      • Desarrollo
        de un plan de capacitación

    4.
    Demanda

    5.
    Anexo Metodológico

    • Encuadre
      conceptual
    • Metodología
    • Fuentes
      consultadas

    Costos y frecuencias

    Las grandes
    empresas de capacitación ofrecen de 12 a 25 seminarios mensuales.
    Según el interés que suscite el tema, cada uno de ellos
    puede lograr una inscripción de 15 a 25 asistentes. Para la mayoría
    de los casos, los costos se cubren con la matrícula de 10 o 12
    alumnos.

    En cuanto
    a cursos para empresas, se habla de valores que van de US$ 150 a US$ 400
    por hora para grupos interactivos de 16 a 20 personas, o explicativos
    con 25 o más asistentes. En otros casos, se calcula el costo promedio
    diario del curso a contratar, estimado en unos US$ 1.600 por día
    para grandes empresas.

    La iniciativa de
    Telefónica

    A partir
    de marzo comenzarán a dictarse los cursos del Programa para
    el desarrollo competitivo de las Pymes
    , auspiciados por Telefónica
    de Argentina, que utilizarán el régimen de crédito
    fiscal.

    Se desarrollarán
    unos 200 cursos de capacitación por cada una de las cámaras
    agrupadas dentro de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Coordinadora
    de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), la Confederación
    General Económica (CGE) y la Unión Industrial de la Provincia
    de Buenos Aires, en más de 40 localidades de todo el país.

    El proyecto,
    que demandó una inversión de US$ 1.800.000, prevé
    una duración de ocho meses y una asistencia de alrededor de 3.300
    participantes por cada una de las cámaras.

    Los cursos
    incluidos en el programa abarcan tres grandes capítulos: “Conferencias
    de sensibilización”, “Seminarios de tecnología de la empresa”
    y “Talleres de tecnología y comunicaciones”; cada uno de ellos
    contempla, a su vez, varios módulos con temas de interés
    para los empresarios y empleados de las Pymes.

    Auxilio para las
    Pymes

    Las crecientes
    necesidades de capacitación de las empresas llevaron también
    al Estado a tomar cartas en el asunto. En los últimos años,
    se desarrollaron varios programas desde la Secretaría de la Pequeña
    y Mediana Empresa dirigidos a microemprendimientos y Pymes. Entre otros,
    el Programa Federal, que elabora publicaciones especialmente dirigidas
    al sector, como guías para exportar, para gestionar un crédito
    bancario o para alcanzar un estándar de calidad que mejore la competitividad.
    Este programa se realiza en colaboración con algunos gobiernos
    provinciales y municipales.

    Otra modalidad,
    aplicada fundamentalmente en Buenos Aires, es la denominada “Las Pymes
    les enseñan a las Pymes”. Se trata de grupos de empresas que trabajan
    juntas durante tres meses, con una frecuencia semanal, para obtener un
    diagnóstico de cada una de ellas mediante el conocimiento y el
    aporte de las otras.

    Una de
    las líneas que alcanzó mayor difusión en 1999 fue
    el PRE (Programa de Reconversión Empresaria). Utilizando créditos
    del BID, propone cubrir 50% del costo de los proyectos de consultoría
    y capacitación. Dos gerenciadoras privadas (una responsable de
    la zona norte y la otra del sur), cada una conformada por varias consultoras,
    son las responsables de analizar los pedidos de las empresas.

    La Ley
    de Crédito Fiscal permite darle ese uso a la inversión en
    proyectos de capacitación. Al comienzo, esa ley permitía
    desgravar con ese fin hasta 8 por mil de la masa salarial de los últimos
    dos años. A partir de junio del año pasado, el porcentaje
    se incrementó a 8%. Durante 1999 se asignó una partida presupuestaria
    de US$ 30 millones, pero no fue suficiente ya que la demanda superó
    los US$ 100 millones. El plazo para la presentación de los proyectos
    terminó el 31 de agosto y, luego de su análisis, las aprobadas
    recibirán un certificado de la Secretaría de la Pequeña
    y Mediana Empresa que les permitirá obtener su crédito fiscal.

    Las empresas
    pueden presentarse asociadas, para aprovechar plenamente el cupo asignado
    a la capacitación. Además, aquéllas que por distintas
    razones cuenten con excedentes pueden ceder parte de los certificados
    para la capacitación del personal de sus empresas proveedoras.

    Para acceder
    al régimen de Crédito Fiscal, una empresa debe reunir las
    características que definen a una Pyme, según ciertos parámetros
    como la planta de personal (menos de 50 empleados) y, obviamente, desarrollar
    actividades de capacitación. Las actividades contempladas (cuya
    inversión puede deducirse del pago de impuestos) son capacitación
    de recursos humanos, capacitación asistida de su personal o adquisición
    de equipamiento con fines de formación del personal.

    Los contenidos
    de los cursos deben estar orientados a brindar al beneficiario herramientas
    técnicas, informáticas, de gestión, de calidad, de
    mejora de producción, de planeamiento empresarial y otras que promuevan
    la incorporación de mejoras en la competitividad y el gerenciamiento
    de las empresas participantes.

    En todos
    los casos, el reconocimiento de los gastos está sujeto a su acreditación
    debidamente documentada, a la razonabilidad de los costos y a la prueba
    de su necesidad y pertinencia para los fines del proyecto.