jueves, 23 de abril de 2026

    Brindis en las cataratas

    “Habrá que esperar mil años más para repetir la fiesta”, argumentan quienes buscan afanosamente alternativas originales para la celebración.


    Y uno de los requisitos para que ese momento sea verdaderamente único es la particularidad del lugar. En este sentido, tienden a valorizarse las opciones opuestas: grandes ciudades emblemáticas, como París o Nueva York, o escenarios naturales de singular belleza.


    Con esa premisa en mente, el Sheraton Internacional Iguazú Resort puso en marcha los preparativos para despedir el milenio con una celebración con el imponente telón de fondo de las cataratas.


    El festejo comenzará en los salones del hotel, todos ellos con vista panorámica a los saltos de agua. El cóctel de recepción incluirá un open bar para empezar a brindar desde temprano. Los invitados podrán disfrutar, además, de un primer espectáculo de malambo, poncho y boleadoras mientras se deleitan con una gran diversidad de canapés.


    En el salón Alvar Núñez Cabeza de Vaca, ambientado con una decoración inspirada en la selva misionera y en las ruinas jesuíticas de San Ignacio, se servirá una cena de fin de año para algo más de 200 personas. Habitual destino del turismo internacional, el hotel se convertirá en un lugar de encuentro para visitantes de todo el mundo.


    El buffet froid será principesco: cascadas de langostinos, surubí marinado con mostaza en grano y eneldo, paté de faisán con pistachos y conejo relleno sazonado con mayonesa de hierbas, entre otros platos.


    Una orquesta de diez músicos acompañará finalmente la degustación del plato caliente. Los comensales podrán elegir, por ejemplo, entre mignon de ternera grillado con cerveza negra, milhojas de hierbas o filet de pato salvaje servido sobre repollo marinado.


    Campanadas en la selva


    Después del postre y minutos antes de las doce de la noche, los huéspedes serán traslados a la selva misionera y recorrerán un sendero, iluminado únicamente por antorchas, hasta el salto “Dos hermanos”. Un grupo de lugareños ubicados a lo largo del camino marcarán con diferentes instrumentos los últimos pasos de siglo XX.


    Ya en el salto, un coro de niños guaraníes recibirá las doce campanadas que anuncien la llegada del nuevo milenio. El encuentro de las copas y el sonido de las trompetas darán la bienvenida al primer minuto del 2000.


    De regreso al salón de baile, los visitantes participarán de una fiesta carioca que durará hasta el amanecer.


    Para obtener más información, comunicarse en Buenos Aires al (011) 3189381 o directamente al hotel (03757)421600.