El cáncer ya no es lo que fue. A medida que se perfeccionan las terapias disponibles y se suman otras nuevas, cada año es mayor el número de casos que pueden curarse o al menos tratarse. Ya sea desde la genética, la química o la biología molecular, la búsqueda de terapias más racionales, con medicamentos menos dañinos, está empezando a dar sus primeros frutos, aún experimentales, pero en muchos casos auspiciosos.
Sin embargo, los oncólogos reconocen que aún sienten envidia por sus colegas cardiólogos, que pueden recetar drogas capaces de prevenir las enfermedades del corazón, mientras ellos, en cambio, deben recurrir a terapias drásticas o meros paliativos.
Prueba de esto es que, en Estados Unidos, la mortalidad por enfermedades coronarias disminuyó en 24% desde 1996, en tanto que los decesos provocados por cáncer solamente se redujeron en 3% desde 1990. Esto se debe, más que a los grandes avances científicos, a la difusión de medidas preventivas, como las campañas para dejar de fumar, en el caso de patologías coronarias, circulatorias o pulmonares.
A partir del descubrimiento, muy poco tiempo atrás, del tamoxifeno de AstraZeneca, una droga considerada como el primer medicamento con capacidad para prevenir determinados tipos de cáncer, se comenzó a pensar en la posibilidad de desarrollar una suerte de píldora contra el cáncer que pudieran tomar diariamente las personas genéticamente más proclives a contraer la enfermedad.
El tamoxifeno, una droga que en la década de los ´70 se vendía como anticonceptivo oral, llegó al mercado en 1977 convertida en una alternativa de tratamiento para el cáncer de mama en estado avanzado. Obtuvo más tarde la aprobación de las autoridades sanitarias para ser utilizada en las primeras etapas de la enfermedad, y en noviembre pasado se aceptó su empleo como medicamento preventivo en mujeres que no sufren de esa patología, pero que tienen un alto riesgo de contraerla.
Pruebas y aciertos
Por su parte, Celebrex, la nueva droga de Pfizer & Searle, para combatir la artritis, también se presenta como una gran promesa en la lucha contra el cáncer. Conocida como un inhibidor del dolor artrítico que no produce molestias estomacales, los laboratorios quieren comprobar ahora si la droga puede reducir la cantidad de pólipos precancerígenos en pacientes con poliposis familiar, una rara enfermedad que a menudo desencadena el cáncer de colon.
Cell Pathways, una boutique de biotecnología en Horshan, Pennsylvania, descubrió que su producto Sulindac, desarrollado inicialmente para el tratamiento de la artrosis, no es efectivo en ese terreno, pero se mostró apto, en cambio, para frenar el avance del cáncer, tanto en cultivos de células animales como humanas.
Sin embargo, a pesar de que, en las pruebas preliminares en pacientes, algunos pólipos instalados en el colon disminuyeron con el tiempo sin efectos secundarios notables, en otras pruebas químicas el producto no pudo mostrar resultados estadísticos positivos de significación.
Para el responsable científico de Cell Pathways, Rifat Pamukcu, los ambiguos resultados se debieron a que sólo se pudo experimentar con 74 pacientes. Y señaló que el producto “parece que mata a las células tanto en la etapa temprana de desarrollo como en la tardía”.
Ninguna de estas drogas está disponible aún para aquellas personas no comprendidas en grupos de alto riesgo. Pero en algún momento, confía Michael Sporn, del Dartmouth Medical School, “habrá muchas personas en tratamientos de terapia quimiopreventiva”, ya que, sostiene, “la prevención ofrece más y mejor vida”.
Los tratamientos disponibles para el cáncer son cada día más eficientes para un número cada vez mayor de personas. La asignatura pendiente es ofrecer una cura 100% efectiva para todos los tipos de cánceres, sin que el paciente tenga que pagar el precio de los efectos secundarios.
Información y prevención
Son múltiples los centros mundiales donde los científicos desarrollan tareas de investigación con información interrelacionada vía Internet. Esto conduce, de hecho, a una organización de tiempos y esfuerzos, al evitar superposiciones de líneas de trabajo y repeticiones de ensayos ya comprobados por otros investigadores.
Quienes requieran información sobre el tamoxifeno, pueden recurrir
al sitio del Instituto Nacional de Cáncer y seleccionar la opción
“prevention“. También podrán hacerlo quienes estén
interesados en otros productos de última generación, aunque en
estado de prueba, como el Celebrex, Genistein, Tretinoin y Loción T4N5
utilizados para el tratamiento de procesos tumorales en colon, próstata,
cabeza y cuello y piel, respectivamente.
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Información El tamoxifeno El sitio Acerca |
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