martes, 7 de abril de 2026

    Ajustarse los cinturones

    Esta es la 16ª encuesta de expectativas de los empresarios
    publicada semestralmente por MERCADO. Desde hace ocho años esta investigación,
    diseñada por el sociólogo Heriberto Muraro y procesada por la
    firma Telesurvey, viene mostrando la evolución del clima de los negocios
    en la Argentina, a través de las respuestas de los directivos de empresas
    líderes a un extenso cuestionario.

    Esta medición se realizó a principios de diciembre, al término
    de un año marcado por el impacto de la crisis financiera mundial originada
    en Asia. Para entonces prevalecía, entre los analistas de la economía
    internacional, la impresión de que lo peor habría pasado. El panorama
    no asomaba, sin embargo, tan alentador dentro del país: con un gobierno
    que iniciaba el último tramo de su gestión en medio de severas
    disputas dentro del partido oficial y una perspectiva de escaso o nulo crecimiento
    en el horizonte económico.

    Quizá haya que buscar aquí las razones de la profundización
    del pesimismo en las expectativas de los empresarios. En algunas áreas
    fundamentales, los resultados son, incluso, bastante más negativos que
    los que se registraron en la encuesta publicada en julio.

    Las estimaciones acerca de cómo marcharán las ventas de su propia
    empresa durante los próximos seis meses es uno de los más fieles
    indicadores de las expectativas de los empresarios. Y es aquí, precisamente,
    donde se observa un mayor deterioro del optimismo.

    A mitad de año (en pleno tembladeral de la economía internacional),
    la mitad de los encuestados respondió que esperaba ventas algo o muy
    superiores para el resto de 1998. Ahora, sólo tres de cada 10 confían
    en mejorar su facturación durante el primer semestre de 1999. Este es,
    por cierto, el índice de optimismo más bajo registrado desde julio
    de 1995 (cuando, en medio del tequila, las respuestas positivas sumaban
    apenas 17%).

    Los que avizoran un horizonte de estabilidad en sus ventas se mantienen en
    algo menos de un tercio de la muestra (31%, frente a 28% en julio). Y han crecido
    rápidamente las filas de los pesimistas: pasaron de 21 a 38%.

    También representa un récord el número de empresarios
    que predicen una situación de deflación: llegan a 47% los que
    anticipan bajas de precios en sus productos para la primera mitad de 1999.

    Y otra novedad importante se encuentra en las respuestas a la pregunta acerca
    de cuál es el factor de aumento de costos que causa mayor preocupación.
    En julio, más de un tercio de los empresarios apuntó a la cuestión
    impositiva. Ahora, ese índice bajó a casi la mitad (18%). En cambio,
    los costos financieros, que hace seis meses preocupaban a sólo uno de
    cada cinco encuestados, se convierten ahora, en motivo de inquietud para más
    de la mitad (52%).

    Descendió también, notoriamente, la gravitación de los
    salarios en este cuadro: sólo 19% (frente a 27% en la encuesta anterior)
    le asigna importancia como factor de incremento de costos.

     

    Exportaciones: sí pero no

    Como viene observándose sistemáticamente en esta investigación,
    las expectativas de exportar suelen aumentar en épocas de crisis de la
    economía local. La tendencia se advierte nuevamente en esta ocasión:
    casi dos tercios de los empresarios planean realizar ventas al exterior durante
    el ´99.

    Sin embargo, las metas parecen bastante menos ambiciosas que las que se manifestaban
    seis meses atrás. Entre los que esperan exportar, dos de cada tres creen
    que colocarán en los mercados externos menos de 20% de su producción.
    Los que aspiran a vender más de 80% en el exterior se redujeron, en cambio,
    de 10 a 5%.

    Esto concuerda, por cierto, con el magro 31% de encuestados que pronostican
    aumentos de sus exportaciones (en julio sumaban 41% y, a fines de 1997, llegaban
    a 56%).

    ¿A qué se debe la falta de confianza en mejorar la performance
    exportadora? La cuestión del “costo argentino” aparece mencionada por
    sólo 16% de los empresarios. Un porcentaje similar (y creciente con respecto
    a los resultados de la encuesta anterior) apunta al “proteccionismo de otros
    países”. Pero, en general, se advierte dispersión de las respuestas
    (29% señala “otros motivos”) y desconocimiento de la naturaleza del problema
    (19% omite indicar una razón).

    Así y todo, vuelve a manifestarse aquí otra tendencia frecuente
    en tiempos de crisis: asignar altas expectativas de rentabilidad a las exportaciones.
    Los que se inclinan por ese pronóstico crecieron de poco más de
    la mitad a casi dos tercios.

     

    Puertas abiertas

    En consonancia con las pronósticos de retracción de su actividad,
    los empresarios anticipan una sobreoferta de insumos, para los que prevén
    precios estables (56%) o más bajos (27%).

    El avance de las importaciones parece, por otra parte, destinado a acentuarse:
    la proporción de empresarios que estiman que se abastecerán de
    manera exclusiva o predominante en el mercado interno descendió de 76
    a 68%. Y permanece alto (88%) el índice de respuestas que pronostican
    facilidad de acceso a los insumos importados.

     

    Salarios en el freezer

    Como suele ocurrir cuando las expectativas apuntan a la retracción,
    los sueldos ingresan de inmediato en la zona de ajuste. Un contundente 38% de
    los empresarios vaticina que los salarios de su personal evolucionarán
    por debajo del índice de inflación durante la primera mitad de
    1999. (En la medición anterior, y en medio de un panorama de incertidumbre
    y temor, el índice no superaba el tercio de las respuestas.)

    La influencia del aparato sindical aparece, por otra parte, virtualmente descartada.
    Entre los que planean otorgar aumentos, 83% lo atribuye a la decisión
    de la empresa y sólo 12% a presiones gremiales internas o externas.

    En cuanto a los que prevén una caída de los salarios reales,
    la razón citada con más frecuencia (43% de los casos) es el bajo
    nivel de actividad.

    Resulta coherente, por lo tanto, que casi se haya duplicado el índice
    de respuestas que apuntan a reducciones del plantel: pasó de 14 a 25%.
    Se consolida, sin embargo, la convicción de que el panorama laboral se
    presenta libre de conflictos (59% descarta esa posibilidad) y que, de haberlos,
    no afectarán las operaciones normales de la empresa (80%).

     

    ¿Credit crunch?

    La disposición a endeudarse suele ser uno de los más claros
    indicios del estado de ánimo empresarial. En esta ocasión, los
    síntomas son reveladores: sólo 12% de los empresarios planea incrementar
    su nivel de deuda, lo que representa una fuerte caída frente al índice
    de 22% registrado a mitad de año.

    Casi dos tercios, por otra parte, se proponen mantener la situación
    sin cambios. Y uno de cada cuatro anticipa una reducción de su endeudamiento.

    Son generalizadas, por otra parte, las preocupaciones alrededor del frente
    financiero. Sólo 6% pronostica mayor facilidad de acceso al crédito,
    en contraste con el índice de 22% registrado en julio, y el robusto 49%
    de dos años atrás.

    La proporción de 57%, que anticipa dificultades para llegar al crédito,
    sólo fue superada durante la crisis del tequila, en julio de 1995,
    cuando llegó a 77%.

    En cuanto a la evolución de las tasas de interés, ocho de cada
    10 empresarios creen que crecerán a un ritmo superior al de la inflación
    (exactamente el mismo índice que el registrado durante el tequila
    y considerablemente más alto que el de 64% de mediados de 1998).

    Otro signo de las expectativas negativas asoma en los pronósticos acerca
    del uso de la capacidad instalada: sólo 3% responde que “será
    muy superior al año pasado” (frente a 9% en la medición de julio)
    y llega apenas a 13% el índice de los que prevén una utilización
    plena.

     

    Poco para invertir

    Así como vislumbran una temporada de sequía en las fuentes de
    financiamiento, los empresarios ajustan sus planes de inversión a un
    escenario de vacas flacas: apenas dos tercios planean realizar alguna
    inversión en su empresa durante el primer semestre (éste es el
    índice más bajo de la serie, inferior incluso al de junio de 1995,
    cuando alcanzó 73%). Y aun entre los que planean hacerlas, los planes
    son modestos: sólo 57% espera superar los niveles del año pasado.

    En contra de lo que podría suponerse a partir del opaco matiz de las
    expectativas para el semestre, los empresarios están lejos de avizorar
    un cuadro de catástrofe en sus resultados. Se registra, igual que en
    la medición anterior, 10% de respuestas que pronostican una operación
    “muy rentable” para los próximos seis meses. Y hay, incluso, un leve
    aumento en las filas de los que esperan ganancias moderadas: pasaron de 53 a
    59%.

    Pero es preciso recordar que este fenómeno se registró también,
    y con idénticas características, en julio de 1995: casi siete
    de cada 10 empresarios anticiparon entonces resultados positivos en sus balances.

     

    Roque en las rocas

    La mirada con que los empresarios contemplan al equipo económico dirigido
    por Roque Fernández no se ha vuelto, por cierto, más benévola.
    Casi seis de cada 10 encuestados responden que el impacto de la política
    impositiva es desfavorable para sus empresas y 37% mantiene esa opinión
    con respecto a las medidas oficiales en general.

    Así como en las sombrías jornadas de mediados de 1995 el equipo
    económico cosechaba, a pesar de todo, 37% de juicios favorables, el índice
    de aprobación se sitúa ahora en sólo 17%.

    No es de extrañar, en este contexto, que sólo 2% anticipe que
    se logrará el equilibrio de las cuentas públicas.

    En cuanto a la credibilidad de la conducción económica,
    casi siete de cada 10 empresarios creen que todo seguirá igual y 15%
    anticipa un deterioro.

     

    Cuestiones de fe

    Una característica notable en esta serie de investigaciones es la persistencia
    del signo positivo que vienen mostrando las expectativas acerca del Mercosur
    a partir de 1995, independientemente del clima económico local.

    En esta ocasión llega a 56% la proporción de los que creen que
    la existencia del acuerdo regional tendrá un impacto positivo en su empresa.

    Otro dato curioso es que ­quizá por temor a la profecía
    autocumplida­ los empresarios son renuentes a definirse a sí mismos
    como pesimistas, aun cuando sus pronósticos acerca de cuestiones específicas
    apunten mayoritariamente en ese sentido.

    El índice de optimismo acerca de las perspectivas de la economía
    fue, durante la crisis de 1995 casi idéntico al que se registra ahora:
    38% entonces, 39% en esta encuesta.

    Y, a pesar de que las expectativas en cuanto al aumento de las ventas se deterioraron
    fuertemente entre las últimas dos mediciones, la proporción de
    los que se manifiestan pesimistas acerca del rumbo económico descendió
    de 34% en julio a 30% en diciembre.

    Dolores Valle

     

    1

    ¿Cómo estima que serán las ventas en relación
    con el año pasado?

    1

    2

    ¿Cómo estima que será el nivel de precios de sus
    productos en moneda constante en relación con el año pasado, utilizando
    como deflactor el índice de precios mayoristas nivel general?

    2

    3

    ¿Cuál es el ítem de aumento de sus costos que más
    lo preocupa en este momento?
    3

    4

    ¿Su empresa estima realizar exportaciones durante 1999?

    4

    5

    ¿Qué porcentaje de su producción o de las ventas
    totales destinará durante el corriente año a la exportación?

    5

    6

    Si estima realizar exportaciones, ¿cuál será el comportamiento
    de las mismas en dólares con relación a 1998?
    6

    7

    Si las exportaciones previstas resultaran inferiores o si no proyecta
    exportar, ¿cuál de estos motivos considera principal?

    7

    8

    ¿Cómo estima que será la rentabilidad de sus exportaciones?
    8

    9

    Con relación al abastecimiento de sus principales insumos, ¿cuál
    cree que será la situación?
    9

    10

    Con relación a los costos de sus principales insumos, ¿cómo
    considera el comportamiento de sus precios?
    10

    11

    ¿Dónde compra sus insumos?
    11

    12

    Si seguirá importando insumos, ¿cuál será
    la facilidad para acceder a ellos?

    12

    13

    La política arancelaria, ¿qué incidencia tendrá
    sobre las importaciones de insumos de su empresa respecto de 1998?
    13

    14

    De acuerdo con sus conjeturas o estimaciones, ¿cuál será
    su política salarial en términos reales durante 1999?

    14

    15

    Si estima que los salarios reales aumentarán en 1999 por encima
    de la inflación, ¿cuál podría ser la causa?

    15

    16

    Si estima que los salarios aumentarán por debajo de la inflación,
    ¿cuál podría ser la causa?
    16

    17

    Con respecto a los conflictos laborales, ¿cuál estima que
    será la situación?

    17

    18

    En caso de haber conflictos, ¿cuál podría ser la
    consecuencia?
    18

    19

    Con respecto a las relaciones de la gerencia con los delegados internos,
    ¿cómo las calificaría?
    19

    20

    ¿En cuánto estima que variará la dotación
    del personal de esa empresa?
    20

    21

    En 1999, ¿cómo será el endeudamiento de su empresa?

    21

    22

    Con respecto al crédito bancario en 1999, ¿cómo lo
    calificaría en relación con 1998?
    22

    23

    En promedio para todo 1999, ¿cuál será la capacidad
    utilizada de las instalaciones productivas de esa empresa?
    23

    24

    Con respecto a 1998, cuál es su expectativa de uso de las instalaciones
    en 1999?
    24

    25

    Durante 1999, ¿su empresa realizará inversiones en plantas
    nuevas, proyectos nuevos, expansiones o compras de bienes de capital?

    25

    26

    Si en 1999 hará inversiones, ¿de qué montos serán?

    (en millones de US$)
    26

    27

    Si hará inversiones en 1999, ¿cómo serán con
    respecto a 1998?
    27

    28

    ¿Cómo estima que será el resultado operativo final
    de su empresa en 1999?

    28

    29

    ¿En cuánto estima que será la variación porcentual
    de la tasa de inflación durante 1999?
    29

    30

    ¿Cuál cree que será la variación del precio
    del dólar respecto de la inflación?
    30

    31

    ¿Cuál cree que será la variación de la tasa
    de interés activa durante 1999?
    31

    32

    ¿Cuál cree que será la variación de los precios
    de los servicios públicos durante 1999?
    32

    33

    Con respecto a la reforma tributaria, ¿cuál ha sido el impacto
    en términos de costos impositivos?
    33

    34

    En relación con las privatizaciones, ¿cómo considera
    que seguirá el proceso?
    34

    35

    ¿Cuál es su opinión sobre las privatizaciones realizadas
    hasta la fecha?

    35

    36

    Hablando específicamente de su empresa, ¿cómo considera
    que será la repercusión en ella de las medidas adoptadas por el
    equipo económico?

    36

    37

    ¿Cuál es su opinión sobre las cuentas del Estado?
    37

    38

    ¿Cuál considera que es el grado de credibilidad económica
    en la gestión del ministro Fernández entre los empresarios del
    sector que corresponde a su empresa?
    38

    39

    ¿Cómo considera la incidencia de los procesos de integración
    del Mercosur en 1999 en su empresa?
    39

    40

    ¿Cómo definiría usted sus expectativas acerca de
    la economía argentina para 1999?
    40

    41

    Hablando específicamente de su empresa, ¿ha observado que
    en alguno de los rubros que produce y comercializa se han perdido ventas debido
    a la importación de bienes sustitutivos?
    41

     

     

     

     

    42

    ¿Qué porcentaje de las ventas totales de su empresa calcula
    usted que se pierde debido a la importación de bienes sustitutivos?

    42

    43

    ¿Considera usted que las medidas de desregulación de la
    economía han contribuido mucho, algo, poco o nada a disminuir los costos
    de producción de su empresa?
    43

     

    Ficha técnica

    Esta encuesta de expectativas para el primer semestre de 1999 fue elaborada
    sobre la base de 216 respuestas de altos directivos de empresas pertenecientes
    a 44 sectores de actividad. Entre las firmas consultadas, 24% son filiales de
    compañías extranjeras.

    Los resultados de las encuestas anteriores fueron publicados en las ediciones
    de MERCADO de agosto y diciembre de 1991; agosto de 1992; enero, julio y diciembre
    de 1993; julio de 1994; enero y julio de 1995; febrero y julio de 1996; enero,
    julio y diciembre de 1997, y julio de 1998.

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