miércoles, 27 de mayo de 2026

    La clave está en la diferencia

    “Las empresas que buscan diferenciarse necesitan modificar los parámetros
    de su sector, para transformarse en compañías que desafíen
    a las ya establecidas”, afirma Guillermo Bilancio, consultor especializado en
    el desarrollo de empresas emergentes.

    Ese tipo de organizaciones precisa de un tipo distinto de consultoría
    que no se basa en los conceptos tradicionales de medición y planificación,
    sino en ayudar a identificar aquellas oportunidades que permitan obtener una
    diferencia clara en el negocio que están encarando. “No es que no creamos
    en el planeamiento, las grandes consultoras tienen toda la metodología
    para desarrollarlo bien, pero las empresas emergentes necesitan un frontón
    ideológico a nivel estratégico y eso es lo que nosotros le aportamos,
    aun corriendo el riesgo de equivocarnos en el diseño. Después
    de todo, la única alternativa que tiene una empresa que quiere ser emergente
    es asumir riesgos.”

    Creacción

    Todas las empresas están empeñadas en hacer las cosas mejor,
    pero eso no basta, reflexiona Bilancio. “Es absolutamente necesario revisar
    las ideas, no solamente la acción. Nosotros lo hacemos a través
    de lo que llamamos creacción, que es la actitud de romper con
    la lógica para hacer las cosas de manera diferente, revisando simultáneamente
    el proceso en forma iterativa.”

    Creacción, dice el consultor, es tener claro tres cosas: qué
    hay que entender (el proceso de cambio), qué hay que tener (una arquitectura
    estratégica) y qué hay que hacer (contar con una diversidad
    genética
    que les permita a los que están más cerca
    de lo nuevo ayudar a la conducción). “Dentro de ese concepto, lo que
    nosotros hacemos es ser el nexo entre el equilibrio que propone la alta dirección
    y la energía y la desprolijidad creativa que plantean los que
    están en la base de la pirámide.”

    Para Bilancio, muchas de las empresas que lograron diferenciarse en Estados
    Unidos ­Virgin, Gap, The Body Shop, Swatch, Intel­ tienen una característica
    en común: quienes las conducen vienen de una generación que a
    fines de los ´60 hablaba de “la imaginación al poder”; y ese lema se
    está reflejando en un nuevo estilo de liderazgo que promueve una ruptura
    con el sector al que pertenecen.

    La nueva labor de consultoría que se plantea, entonces, es tratar de
    ayudar a los clientes en la realización de esa ruptura lógica,
    creando con ellos analogías, ampliando la visión más allá
    de su sector y buscando respuestas en otras áreas.

    Según el especialista, los resultados de este tipo de consultoría
    pueden ser muy atractivos porque, en algunos casos, las empresas emergentes
    terminan multiplicando su facturación por cuatro. Cita el caso de Vivendi,
    una mueblería a la que se le propuso cambiar, haciendo analogías
    con el jean y la moda. A partir de allí, la compañía
    descubrió que su sector iba más allá de los muebles y tenía
    que ver con el concepto de mejorar la casa y mantener la coherencia con el estilo
    de quien vive en ella.

    Algo similar, cuenta el consultor, ocurrió con la Fundación
    de Alta Dirección en Mendoza que comenzó como servicio de educación
    para empresas y se transformó en líder en temas de capacitación
    empresaria. Pero no son las únicas. “Aunque nosotros no las atendimos,
    Coniglio, Yagmour o Vitamina también son casos de empresas emergentes
    que desafiaron los parámetros normales de su sector”, señala Bilancio.

    H. C.

    Volver
    al Indice