jueves, 2 de abril de 2026

    “La industria no está en un buen momento”

    &endash;¿Cómo afectó a la industria la
    crisis asiática?

    &endash;No está pasando por un momento particularmente
    bueno en estos días, pero creo que se debe a una
    conjunción de factores. La crisis financiera sumió a la
    industria de procesadores en un ciclo desfavorable, pero
    también hay problemas generados por el stock de computadoras
    acumuladas y la segmentación del mercado a favor de modelos
    básicos de menor costo. El resultado es uno de los
    períodos de menor crecimiento que hemos experimentado en los
    últimos años.

    &endash;¿Eso motivó que Intel redujera tres veces
    en lo que va del año el precio del Pentium II?

    &endash;Es muy interesante. Nosotros hemos reducido el precio de
    nuestros microprocesadores cada tres meses en los últimos 20
    años pero, para la prensa, cada vez que lo hacemos es porque
    estamos en problemas. La baja de precios es natural a la industria:
    cada avance tecnológico derrumba el precio de los productos de
    la generación anterior. Es una ley de la industria que permite
    llevar rápidamente la innovación al mercado.

    &endash;Sin embargo, los ingresos de la compañía
    no han sido los esperados.

    &endash;Pero no aparece tan ligado a los precios. El nivel de
    ingresos que estamos percibiendo tiene más que ver con la
    desaceleración general del mercado que con el fenómeno
    de las PC básicas de US$ 1.000 o US$ 1.200.

    &endash;Usted fue designado CEO en mayo. ¿Cuál es
    su misión dentro de la compañía?

    &endash;Creo que mi misión es muy simple. Nuestros ingresos
    y ganancias durante el último año y medio se
    mantuvieron constantes; el desafío principal hoy es volver a
    generar crecimiento. Esperamos lograrlo de diferentes maneras. Por un
    lado, queremos seguir siendo players influyentes en el mercado de los
    microprocesadores, pero también queremos expandir algunas de
    nuestras actividades en áreas como redes, imágenes
    digitales o comercio electrónico. En 10 años
    habrá 1.000 millones de PC enlazadas entre sí, por lo
    que hay que pensar en las oportunidades de negocios que
    generará esa conexión.

    &endash;¿Parte del avance será salir a dar batalla
    en el segmento de servers y equipos más poderosos?

    &endash;Una de las oportunidades que tenemos es llevar la
    arquitectura de Intel a un nivel de rendimiento superior, moverla
    hacia las estaciones de trabajo y el ciberespacio. Eso en cuanto al
    área de microprocesadores. Pero también, insisto,
    queremos desarrollar nuevas operaciones en áreas como
    gráfica, imágenes digitales o redes. Porque hay grandes
    posibilidades en esas regiones periféricas a la industria de
    chips.

    &endash;¿Por qué razón demoraron el
    lanzamiento del Merced, el microprocesador de 64 bits?

    &endash;No lo hicimos intencionalmente. Lo que ocurre es que el
    equipo de ingeniería, al avanzar en el proyecto, se
    percató de la cantidad de trabajo que requeriría crear
    la nueva arquitectura, liberarla de cualquier error de
    programación y verificarla. Llevará seis meses
    más, pero se trata nada más de un cambio en el
    cronograma.

    &endash;¿No tuvieron reclamos de sus socios en el
    proyecto, como Hewlett-Packard, o de los demás clientes que
    incluían en sus desarrollos al Merced?

    &endash;Bueno, creo que a nadie puso contento la demora, porque
    Merced se perfila como un procesador de alto rendimiento para
    estaciones de trabajo avanzadas y también en el ciberespacio.
    Pero justamente porque son áreas fundamentales, hay que
    asegurarse de tener un producto totalmente libre de errores.

    &endash;¿Cuánto le costará a la
    compañía esta demora?

    &endash;No tengo idea. Pero no se espera que el impacto financiero
    sea grande, teniendo en cuenta que por muchos años más
    el grueso de nuestros negocios va a depender de los procesadores de
    32 y 64 bits. Lo que realmente provoca la demora es retardar el
    lanzamiento, pero después debería crecer con la rapidez
    que anticipamos.

    &endash;¿Es consciente de que esta demora puede favorecer
    a Digital?

    &endash;Y a Compaq. Casi todas las principales
    compañías de computación del mundo ya se han
    comprometido a diseñar una arquitectura del tipo de Merced.
    Estoy seguro de que le llegarán comentarios de que Alpha ya lo
    consiguió. Pero creo que la ventaja que ofrece Merced es que,
    además de ofrecer el rendimiento de 64 bits, es compatible con
    aplicaciones anteriores, ya sean de 16 o de 32 bits, desarrolladas en
    arquitectura Intel.

    &endash;¿Cómo evalúa el desempeño del
    programa Alpha Powered?

    &endash;Alpha siempre ha sido uno de los microprocesadores RISC
    entre otros tantos. IBM tiene el suyo, Hewlett-Packard, Silicon
    Graphics y Sun también. Siempre competimos contra ellos y
    esperamos seguir haciéndolo con éxito. Acabamos de
    lanzar un importante producto, el procesador Pentium II Xeon,
    específicamente dirigido a estaciones de trabajo y servidores.
    Creemos que ofrece, para este segmento de mayor valor, el mejor
    rendimiento y el mejor precio que se pueden conseguir en el mercado.

    &endash;¿Cómo hará frente Intel a la
    acusación de monopolio de parte del gobierno
    estadounidense?

    &endash;Estamos totalmente en desacuerdo con la Comisión
    Federal de Comercio, porque ha hecho una interpretación
    errónea de la ley. Primero vamos a presentarnos ante el juez
    administrativo, que es quien después recomienda a la
    Comisión qué medidas tomar. Si perdemos, apelaremos a
    las cortes federales, porque creemos que las autoridades
    antimonopólicas hacen una lectura errada de la ley.

    &endash;¿Por qué razón le parece que la
    interpretación no es correcta?

    &endash;Porque la acusación implica que una
    compañía como Intel no tiene derecho a usar su
    propiedad intelectual como lo considere apropiado sino que tiene que
    regalar su copyright, en el que invierte miles de millones de
    dólares, a cualquier persona independientemente de las
    condiciones del negocio. La Comisión debe cuidar los derechos
    de los consumidores quienes, en este caso, no son puestos en peligro,
    porque ésta es una cuestión entre Intel y sus clientes.
    No hay evidencia de que nuestra política afecte a los
    consumidores.

    &endash;Lo que alega el gobierno es que, con tanto celo sobre
    la propiedad intelectual, ustedes están deteniendo la
    renovación tecnológica.

    &endash;Este es un punto muy interesante. Dasafío a
    cualquiera a encontrar sobre la faz de la tierra cualquier otra
    industria en la que la tecnología haya evolucionado con tanta
    rapidez durante los últimos 30 años. No tiene sentido.
    No estamos retardando nada. El consumidor recibe la tecnología
    tan rápido como siempre.

    &endash;¿Le parece que el caso puede compararse con el de
    Microsoft, que también enfrenta cargos por monopolio?

    &endash;Las únicas similitudes son que tanto Microsoft como
    Intel son dos compañías muy exitosas en el campo de la
    alta tecnología. Si se presta atención a las
    acusaciones, se ve rápidamente que los dos casos son muy
    diferentes. En el de Microsoft se relacionan en realidad con el
    impacto en el consumidor y las opciones que quedan para él. En
    el caso de Intel, las acusaciones se basan sobre la relación
    con los clientes. Si Intel estuviera portándose mal,
    ejerciendo un monopolio, afectando el precio o retardando la
    tecnología, ¿por qué razón no han aumentado
    nuestros ingresos y ganancias durante el último año y
    medio?