jueves, 2 de abril de 2026

    El vendedor virtual

    Desde hace unos años, el comercio minorista encontró
    en el teléfono a un aliado de peso a la hora de sumar ventas.
    Hoy, cuando esa vía ya permite comprar pizzas, flores,
    helados, electrodomésticos y hasta neumáticos, muchos
    deciden ir más lejos, incorporando un número 0-800 que
    les brinde a sus clientes la posibilidad de hacer compras sin tener
    que asumir el costo del llamado.

    “En el ´95 comenzamos con la venta telefónica de pasajes.
    Fuimos la primera compañía aérea en hacerlo en
    la Argentina. Luego siguieron el ticket by mail &endash;envío
    de pasajes por correo&endash; y el ticket electrónico, un
    billete virtual que permite que el cliente realice su compra por
    teléfono con débito automático y embarque el
    aeropuerto con su documento y su código de reserva”, explica
    Carlos Franzi, gerente de Mercados y Logística Comercial de
    Aerolíneas y Austral.

    En septiembre del año pasado ambas compañías
    decidieron dar una nueva vuelta de tuerca a su política
    comercial de venta directa. Y lo hicieron mediante un Call Center
    que, a partir de un número telefónico gratuito
    &endash;0-800 VOLAR&endash;, “permite que cualquier cliente, desde
    cualquier lugar del país, pueda adquirir su pasaje sin tener
    que gastar en comunicación telefónica. Quisimos brindar
    un valor agregado que se sumara a la estrategia de acercamiento a los
    clientes”, asegura Claudia Taboada, jefa de la unidad Informes,
    Reservas y Ventas Telefónicas.

    Emplazado en el cuarto piso de la sucursal central de
    Aerolíneas, en Rivadavia y Perú, el Call Center cuenta
    con 12 puestos de trabajo. Funciona de lunes a viernes, de 8 a 22, y
    ya emite más de 11.000 pasajes mensuales. Esa cifra representa
    cerca de 25% de las ventas directas de boletos de cabotaje que
    realizan las empresas, y factura entre $ 1,5 y 2 millones mensuales.

    “Nos dirigimos al segmento de los que adquirían sus pasajes
    en el aeropuerto, o en cualquiera de nuestras oficinas”, asegura
    Franzi. “También &endash;agrega Taboada&endash; lo pensamos
    para los viajeros de urgencia, que van y vuelven en el día, y
    que difícilmente recurran a una agencia para hacer sus
    reservas. De hecho, ése es el perfil de 90% de los clientes
    que emplean el servicio.”

    Desde el año pasado, Aerolíneas y Austral
    incrementaron sus ventas de pasajes en un promedio de 20%. Franzi
    está convencido de que “el Call Center aportó a ese
    incremento, aunque todavía no tenemos cuantificada su
    incidencia. Lo que sí sabemos es que el servicio
    canalizó ventas que concretábamos a través de
    nuestras oficinas y 25% de los pasajes que se venden en los
    aeropuertos”.

     

    El turno de la Web

    Este año Aerolíneas y Austral ampliaron el uso de
    tecnologías vendedoras con la opción de que los
    clientes hagan sus reservas a través de Internet. “Fuimos la
    primera compañía aérea de toda
    Latinoamérica en utilizar este tipo de servicios. Y los
    clientes estaban esperando esta posibilidad: en estos meses, se
    duplicó la cantidad de visitantes a nuestras páginas”,
    asegura Franzi.

    Al ingresar a cualquiera de las direcciones virtuales de las
    compañías &endash;wwww.aerolineas.com.ar y
    www.austral.com.ar&endash; el cliente se encuentra con la
    opción de reservas. Al clickear ese ícono, la pantalla
    de su PC le mostrará otro &endash;@volar.net&endash; que
    permitirá la consulta de destinos, horarios y disponibilidad
    de asientos.

    “Si decide hacer la reserva”, explica Taboada, “el cliente debe
    completar un perfil con sus datos, incluyendo el número de su
    tarjeta de crédito. De allí en más, puede elegir
    el vuelo, la tarifa, el área del avión en la que desea
    viajar y, en los destinos internacionales, seleccionar menúes
    especiales”.

    El canal de Internet todavía no tiene un peso importante en
    las ventas: un promedio de seis tickets por día. Sin embargo,
    Franzi confía en que “a mediano plazo podamos concretar 5% de
    nuestras ventas directas &endash;entre 800 y 1.000 pasajes
    mensuales&endash; a través de la Web”.

    En el caso de Internet, la asignatura pendiente sigue siendo la
    seguridad, que llevó a que las empresas decidieran no aplicar
    el débito automático para las ventas que se concretan
    por esa vía y a habilitar el sistema de reservas sólo a
    los clientes que residan en el país. Los clientes pueden hacer
    sus reservas, pero luego deben firmar el cupón en alguna
    oficina comercial o en el aeropuerto.

    Para el ejecutivo de Aerolíneas, el desarrollo del Call
    Center y de Internet como canales de ventas “no afecta nuestra
    relación con las agencias de viajes. No sólo porque nos
    dirigimos a segmentos distintos. También porque muchas de
    ellas ya incorporaron Amadeus &endash;el sistema de reservas que
    empleamos en la empresa&endash; para atender a sus clientes”.

     

    El otro mostrador

    En las agencias de viajes &endash;el canal a través del
    cual Aerolíneas y Austral concretan 75% de sus ventas totales
    de pasajes&endash; aseguran que la apuesta de las
    compañías aéreas a sumar nuevas vías de
    comercialización “era de esperar”.

    “Hace tiempo que las líneas aéreas tratan de
    acercarse de manera directa a sus clientes, salteando la
    participación de las agencias para absorber las comisiones.
    Obviamente, el hecho que uno de los productos con los que trabajamos
    históricamente desarrolle canales alternativos al nuestro nos
    perjudica”, dice Maurie Laure Gall, directora de Exprinter Viajes.

    Guillermo Cernadas, de Scotland Travel, opina que “la
    aparición de nuevos canales forma parte de una tendencia
    mundial. Hace tiempo que las compañías aéreas
    tienen montadas estrategias de venta directa. De hecho, las consultas
    telefónicas a sus sectores de reservas son, en la actualidad,
    el principal canal de ventas del que disponen”.

    Las agencias reconocen que debieron responder a la avanzada de las
    compañías aéreas incorporando facilidades para
    fidelizar a sus clientes. “Estamos reinvirtiendo en nuevas
    tecnologías para sumar más servicios. En poco tiempo,
    nuestros clientes también contarán con la posibilidad
    de hacer reservas a través de Internet. Pero nosotros no le
    impondremos una marca: podrán optar por cualquiera de las
    líneas aéreas que operen en el mercado”, explica Gall.

    “Hasta ahora, la existencia del Call Center nos restó 10%
    de nuestras ventas regulares de pasajes”, admite Josefina
    Zavalía Lagos, gerenta de Exprinter. “Pero se trata de
    clientes que no demandan ningún tipo de servicio adicional. De
    todas formas, no creemos que ese porcentaje pueda elevarse.
    Tendrían que crear una estructura comercial mucho más
    grande que la que tienen actualmente.”

    Pero Cernadas está convencido de que las agencias no deben
    esperar a que las compañías aéreas profundicen
    su política de venta directa. “Las empresas de turismo
    deberemos mantener nuestras variables diferenciales, que son la
    atención personalizada y el servicio de consultoría al
    cliente.”

    Zavalía Lagos coincide: “La apertura del mercado ya
    permitió la reducción de precios y la existencia de
    más de dos opciones. Ya no hay pasajeros cautivos: los
    clientes exigen, cada vez, un buen servicio. Y allí seguiremos
    estando las agencias, ofreciendo todos los productos, para que sea el
    cliente el que elija”.