Tras invertir casi US$ 1 millón en un sistema de alta
disponibilidad que le permite sincronizar y transferir los datos
permanentemente entre Buenos Aires, Montevideo, Colonia y Punta del
Este, el último objetivo es encontrar un back up &endash;que
no sea tan caro como el satélite&endash; para el cable que une
las dos orillas del Río de la Plata.
Cambiar algo que funciona suele representar una decisión
difícil, aun para una empresa que, como Buquebús, se
considera a sí misma “tecnóloga”. Pero el objetivo de
minimizar el costo y la posibilidad de caídas del sistema que,
entre otros datos, procesa toda la información sobre reservas
de pasajes en cuatro ciudades, justificaba el salto. Aunque ese salto
costara US$ 1 millón.
Alberto Masondo, gerente de Sistemas de la compañía,
explica qué tenía la empresa y cómo funcionaba:
“Teníamos &endash;dice&endash; un sistema Unisys U-6000. Eran
cinco equipos: dos en Buenos Aires, uno en Montevideo, otro en
Colonia y otro en Punta del Este. Funcionaba, por supuesto. Pero
demandaba un gran esfuerzo para operarlo y tenía un costo de
mantenimiento muy alto”.
Según Masondo, la principal dificultad estaba en Punta del
Este, donde “no había personal in situ para operar el equipo
y, si algo fallaba en la operación remota, alguien
debía viajar hasta allí, quizá sólo para
apretar un botón en la unidad de cinta”.
Como cada barco &endash;y son varios por día&endash;
transporta hasta 1.200 pasajeros y una variedad muy amplia de cargas,
desde equipajes personales hasta camionetas, Buquebús se
impuso el objetivo de garantizar la operación continua de sus
sistemas tal como puede hacerlo una línea aérea
internacional. “Pensamos en pasarnos a un modelo de alta
disponibilidad, con doble servidor, para transferir los datos
permanentemente de un lado del río al otro”, relata el
gerente.
El nuevo sistema
Tras una selección que incluyó también a
Unisys y a Data General, Buquebús se inclinó por NCR.
“No hubo ninguna determinación previa sobre la marca
&endash;afirma Masondo&endash;; cualquiera de las tres era viable. Si
sólo nos hubiera interesado el precio se habría
impuesto Data General, pero carece de soporte en Uruguay y eso no nos
daba la seguridad necesaria. Con respaldo en Uruguay, NCR
resultó más barato que Unisys.”
La actual instalación incluye tres equipos 4300 Cluster de
ocho procesadores por servidor. Cada cluster está compuesto
por dos servidores y hay un arreglo de disco de 40 Gb que es
compartido y que garantiza que todo seguirá funcionando si
algún disco del arreglo se cae. Un equipo está en
Buenos Aires, otro en Montevideo y el tercero está en
España, donde la empresa opera dos líneas fluviales:
Algeciras-Ceuta &endash;a la que se da soporte desde la
Argentina&endash; y Barcelona-Mallorca. “Y estamos por incorporar
otro equipo para nuestra operación en Estados Unidos”, anuncia
el ejecutivo.
De paso, Buquebús aprovechó para actualizar sus
versiones de Unix y de Oracle. En este caso llegó sólo
a la versión 7.0 porque, según explica Masondo, “en ese
momento la versión 8 estaba aún en un estado muy
experimental y podría haber complicado demasiado la
migración”.
La transición entre los dos sistemas fue breve:
“Llevó un mes y medio y no fue nada traumática”,
asegura Masondo, y agrega que el paso definitivo se completó
en una noche, cuando se desconectó el equipo anterior y
quedó funcionando solamente el nuevo. “Fue un paso muy audaz
porque significó cambiar simultáneamente el sistema
operativo y la base de datos”, opina el gerente.
Claro que al principio no todo fue color de rosa. “Hubo una parada
de la base de datos &endash;relata el ejecutivo&endash; que nos
sacó de operación casi un día completo. Los
barcos siguieron saliendo, pero con toda la operación hecha a
mano. Y a nosotros nos significó un fin de semana con la gente
de Oracle. Quizá no habíamos entendido bien cómo
era el soporte.”
Las otras inversiones
En el último año, la inversión de
Buquebús en tecnología totalizó cerca de US$ 1,5
millón. Cifra que parece más que razonable si se la
compara con los US$ 100 millones de facturación anual. Al
sistema descripto hay que agregar los equipos de comunicaciones.
“Eran Ascon Timeplex y se reemplazaron por Motorola, con nuevos tipos
de protocolos más rápidos”, dice Masondo. En ese rubro
se fueron más de US$ 200.000. También se renovaron
otros equipos, como las impresoras de marbetes; se incorporó
nueva tecnología, como lectura de códigos de barras
para los pasajes, y se instalarán puestos de
autoatención en poco tiempo más.
¿Por qué tanta obsesión por la
tecnología? El gerente tiene su teoría: “Somos como una
línea aérea &endash;dice&endash;, con menos destinos
pero con barcos de 1.200 pasajeros. Los pasajeros de aviones
están acostumbrados a llegar al aeropuerto una hora y media o
dos horas antes de embarcar. Nuestros pasajeros, en cambio, llegan
muchas veces sólo 15 minutos antes. Y no es lo mismo embarcar
1.200 personas en media hora que 200 en más de una hora. Por
lo tanto, la operatoria de check-in debe ser súper veloz”.
Según Masondo, la inversión realizada le
permitirá a Buquebús no volver a gastar en
tecnología en los próximos dos o tres años.
“Sólo quedan pendientes inversiones menores en la periferia
del sistema, pero no en el núcleo que representan los
servidores y las comunicaciones”, dice.
Claro que hay otro gran objetivo pendiente: encontrar un medio que
sirva como back up al cable Unisur, que es el que une las dos
márgenes del Río de la Plata. “Tenemos la
conexión duplicada &endash;señala Masondo&endash;,
tenemos dos caños. Eso es relativo porque si el cable llegara
a cortarse, lo cual es altamente improbable, se cortarían los
dos. Pero no encontramos alternativa económica, ya que no se
ofrecen conexiones satelitales de un país al otro y el costo
de esa opción excedería cualquier cálculo
aceptable. En los tres años que llevamos utilizando el Unisur
nunca tuvimos más de una caída cada seis meses, y
siempre fueron pocos minutos. Pero una alternativa a él es lo
único que nos falta para ser full tolerance.”
Fabián García

