lunes, 1 de junio de 2026

    Buena mano y poco riesgo

    Que la crisis asiática no haya tenido un impacto mayor sobre
    las carteras de inversiones de las AFJP se debió a dos razones:
    la habilidad de los portfolio managers y el bajo riesgo de sus políticas
    de inversiones. Para este año las administradoras son optimistas,
    pero reclaman más instrumentos.

     

    Vientos calmos soplaron sobre los mercados financieros hasta septiembre.
    Pero se convirtieron en huracanes en el último trimestre, y los
    portfolio managers de las AFJP debieron capear su segundo temporal. Como
    en el tequila, demostraron entonces que son buenos pilotos de tormentas.
    Se comprobó, además, el bajo riesgo de sus políticas
    de inversiones.

    “Por los títulos y acciones que mantenemos en cartera debimos
    reconocer pérdidas por tenencia en los valores-cuota; sin embargo,
    si esa caída no se efectiviza con la venta de esos activos, se recuperará
    en el tiempo”, dice Marcela Martinuzzi, gerenta de Inversiones de Previsol.

    El impacto del crack bursátil fue mínimo en términos
    de variación de la cuota. Ese hecho se nota a simple vista, al relacionarlo
    con el descenso del Merval (22%), de papeles como YPF (17%) y de los bonos
    Brady o los de consolidación (entre 5% y 10%). Las cuotas experimentaron
    mermas promedio de entre 5% y 6%

    “El sistema &endash;afirma Mariano Aberastury, gerente de Inversiones
    de Consolidar&endash; lograba rendimientos anuales superiores a 20%.
    Después de la crisis, alcanzó 12% o 13%. Este recorte no
    significa una pérdida de ahorro en las cuentas de los afiliados,
    sino menores ganancias.”

    En líneas generales, las cuotas se recuperaron con rapidez del
    impacto financiero. No obstante, no llegaron aún los valores previos
    al trágico 22 de octubre. Los portfolio managers arbitraron para
    resguardarse de los coletazos de la plaza. Restaron así espacio
    a las acciones y a los títulos públicos, y aumentaron la
    participación de los plazos fijos en sus carteras.

     

    Bonos en buen estado

    Los analistas financieros destacan el buen estado físico tanto
    de los bonos como de las acciones argentinas. Es verdad que cayeron con
    rapidez, pero se recuperaron &endash;aunque parcialmente&endash;
    en cinco semanas, lo que demuestra que el coletazo de la crisis internacional
    se focalizó sobre todo en los activos de riesgo, más que
    en las acciones y los títulos públicos.

    Los portafolios actuales tienen, según los casos, entre uno y
    nueve puntos porcentuales menos de acciones respecto de lo que contenían
    antes de la crisis. Los bonos disminuyeron entre uno y 10 puntos. Al mismo
    tiempo, los certificados de plazo fijo &endash;sobre todos los ajustables&endash;
    crecieron entre uno y 16 puntos, según los casos.

    Andrés Pueyrredón, gerente de Inversiones de Arauca-Bit,
    opina: “El mercado nacional respondió a los efectos de un impacto
    mundial. Esta situación se tradujo en una profunda corrección
    y una alta volatilidad producto de la incertidumbre reinante en todas las
    plazas del planeta”.

    Mientras no se tranquilicen las bolsas de Asia, los resultados de la
    Argentina seguirán siendo opacos. Rolando Broger, gerente de Inversiones
    de Claridad, puntualiza: “Existen muchos frentes abiertos a partir del
    problema asiático y pueden repercutir en las distintas plazas internacionales.
    La globalización de los flujos financieros y la velocidad de su
    transmisión explican ese panorama”.

    Pese a todo, el crack tiene su lado positivo para las AFJP, ya que existen
    instrumentos de bajo valor y con elevados retornos. “Los precios actuales
    representan buenas oportunidades de compra que ofrecen atractivos rendimientos”,
    sostiene Daniel Cagnoni, gerente de Inversiones de Máxima.

     

    ¿Incertidumbre o no?

    Raúl Faveaud, jefe de Research de Orígenes, cree que la
    incertidumbre condicionará el perfil de las colocaciones durante
    la primera parte de 1988 y que la participación de las acciones
    y la duración promedio de las carteras no variarán mucho
    en relación con las actuales. Pero esa visión no es compartida
    por todos: ciertas administradoras consideran muy probable aumentar gradualmente
    sus participaciones en acciones hasta 25% de las carteras o, incluso, hasta
    los niveles previos a la crisis.

    La desaceleración global del crecimiento obligará a extremar
    la prudencia en las decisiones. Pese a todo, los especialistas vaticinan
    un alza de 4% del PBI argentino para este año, siempre y cuando
    no empeoren las condiciones económicas. “Aunque dependerá
    mucho de la coyuntura externa, la Argentina verá beneficiada su
    credibilidad internacional, dado que tanto durante el tequila como en los
    últimos meses demostró la solidez de su sistema de convertibilidad
    y la capacidad del sector financiero para afrontar shocks de liquidez externa”,
    opina Emilio Ortiz, gerente de Inversiones de Ethika.

    “Lo negativo del contexto financiero sería que se produjeran
    nuevas caídas, capaces de afectar a los afiliados próximos
    a jubilarse”, advierte Marcelo Otermín, gerente de Inversiones de
    ProRenta.

    Las expectativas para los mercados de bonos y acciones son buenas. Sin
    duda, 1998 no será un mal período desde el punto de vista
    de precios a mediano plazo. Los primeros meses serán quizás
    un poco duros. Claro que todo está condicionado a un fantasma siempre
    latente: “La consolidación y la puesta en marcha de las reformas
    en Brasil permitirán erradicar los temores de convulsiones cambiarias
    y despejar las piedras que obstaculizan el crecimiento regional”, indica
    Guillermo Donadini, gerente de Inversiones de Previnter.

    En general, los portfolio managers no planifican realizar grandes cambios
    en sus carteras sino, más bien, modificaciones marginales. La estructura
    cauta de fines del ´97 seguirá siendo la norma. Es posible un incremento
    de la liquidez, la tenencia de acciones y el número de certificados
    de plazos fijos de interés variable.

     

    Más instrumentos

    A medida que crecen, las AFJP necesitan que la plaza financiera se desarrolle
    a la par. “La ampliación del menú de instrumentos siempre
    favorece la maximización de la relación riesgo-beneficio
    de los portfolios”, reconoce Alberto Termine, gerente de Inversiones de
    Siembra.

    En el mercado es frecuente escuchar que se necesitan herramientas de
    cobertura contra la baja, opciones que hoy son muy escasas en la plaza
    local, así como la emisión de nuevas acciones, los fondos
    forestales y la securitización de hipotecas y prendas. La Superintendencia
    de AFJP analiza una serie de instrumentos capaces de defender a las administradoras
    de las caídas fuertes de los mercados, entre ellos la ampliación
    de los plazos para mantener líquidos los aportes y el cupo de cash.

    Sin embargo, las AFJP dicen que necesitan más y verían
    con buenos ojos la autorización para aumentar la participación
    de opciones, fondos comunes de renta fija y plazos fijos en sus carteras.
    Respecto de las acciones existen dos posturas: unos solicitan un incremento
    del cupo de los papeles locales y otros prefieren un aumento del de las
    extranjeras.

    Preocupan además los mecanismos de valuación de ciertas
    herramientas; por ejemplo, los fondos comunes de inversión directa.
    Se busca mayor transparencia y eficiencia en la forma de reflejarlos en
    las cuotas-parte. Si la SAFJP delinea otro sistema, las administradoras
    demandarán, con seguridad, esas alternativas.

     

    ¿Buena cosecha?

    “Es difícil estimar, con las turbulencias actuales, un rendimiento
    probable a un año”, afirma Raúl De Marco, subgerente de Inversiones
    de Generar. Por eso, las aguas se dividen a la hora de vaticinar cuánto
    rendirán las AFJP en este ejercicio. Las proyecciones más
    conservadoras hablan de una rentabilidad de entre 9% y 15% anual.

    La volatilidad es, al parecer, como el colesterol: hay una buena y otra
    mala. Si predomina la positiva, podría impulsar la utilidad hasta
    18% anual. “Es razonable pensar que la rentabilidad de las administradoras
    tenderá, en un futuro, a acercarse a las proyecciones iniciales
    de la actividad”, advierte Claudio De Marco, gerente de Inversiones de
    Nación AFJP. Esta idea significa que la tasa anual oscilará
    alrededor de 8%.

    Para los expertos en finanzas, el mercado actual ofrece grandes oportunidades.
    Sugieren las administradoras tomar posiciones en bonos y acciones, ya que
    aún tienen cotizaciones deprimidas. Existen dos grandes perfiles
    recomendados de acciones. Unos son los papeles cuyas ganancias está
    diversificadas por exportaciones o negocios en otro país. El segundo
    segmento lo componen los instrumentos con un alto rendimiento en dividendos
    en efectivo.

     

    Cuadros

     

    Rentabilidad









































     
    Rentabilidad anual


    Rentabilidad histórica anualizada


    %


    %

    Orígenes 
    16,57


    18,44

    Previnter 
    15,80


    16,98

    Arauca-Bit 
    15,79


    16,85

    Siembra 
    15,75


    16,91

    Nación 
    15,58


    16,08

    Previsol 
    15,09


    16,71

    ProRenta 
    14,74


    18,09

    Máxima 
    14,65


    17,14

    Consolidar 
    14,55


    16,57

    Futura 
    13,90


    14,97

    San José 
    13,43


    14,40

    Ethika 
    12,92


    16,63

    Profesión + Auge 
    11,54


    14,57

    Fecunda 
    10,83


    15,81

    Claridad 
    10,44


    15,13

    Afianzar 
    10,08


    12,41

    Generar 
    10,04


    14,80


     Fuente: SAFJP