domingo, 31 de mayo de 2026

    Entre la educación y el catálogo

    Ernesto Bianco (Ordóñez-Bianco Consultores):
    -En todos los sectores nos estamos encontrando con los canales de
    distribución en crisis. Pero cuando observamos la industria de
    la tecnología los dilemas son mayores, porque la
    masificación agrega permanentemente nuevos usuarios, muy
    distintos de los que han venido atendiendo los canales de
    distribución. Así, sumado a la masificación
    corre otro proceso de fragmentación de la estructura de
    clientes.

    Silvina Reyes (Xerox): -Nuestra compañía tuvo
    un cambio de paradigma total; de hecho, creó a nivel
    corporativo una nueva división cuyo segmento es el small
    office-home office (SOHO). Los productos informáticos ya
    dejaron de ser exclusivos de las cuentas grandes o del usuario
    histórico de tecnología y se está yendo a un
    nivel mucho más bajo en la pirámide del mercado.
    Teníamos una estructura ciento por ciento de venta directa,
    mientras que para llegar a estos nuevos mercados el esquema es
    totalmente indirecto. Además de distribuidores o resellers de
    informática, tenemos que trabajar muchísimo con las
    cadenas de electrodomésticos, que se transformaron en centros
    de venta de tecnología.

    Elsa González Rugna (consultora independiente, ex
    IBM): -En los canales de distribución va a producirse un boom
    en los próximos dos o tres años. La
    comercialización hoy se da en 60 o 70% por vías
    directas. Hacia el 2000 esta cifra va a darse vuelta por completo:
    70% de las ventas estarán mediadas por circuitos de
    distribución. Para que ello ocurra, los canales tendrán
    que profesionalizarse, y la tecnología deberá ir
    tornándose cada vez más user friendly, para que pueda
    venderse en un supermercado como cualquier otro producto. Hoy
    todavía es necesario cierto asesoramiento, pero creo que en
    los próximos años el equipamiento informático
    será tan estándar, tan parecido a cualquier otro
    electrodoméstico, que no hará falta.

    Este cambio será tan beneficioso para los clientes como
    para las empresas, porque los precios en este mercado están
    llegando a un nivel tan bajo que para mantener la rentabilidad las
    empresas van a tener que disminuir sensiblemente los costos de
    comercialización.

    Cecilia Zamer (AT&T): -Nosotros vendemos servicios, que
    es algo mucho más abstracto que un producto de góndola.
    Llegar al mercado masivo con servicios es complicado: resulta muy
    difícil explicarles algo a los clientes en forma indirecta.
    Ahora se le exige al consumidor que sea un experto en
    tecnología, que sepa cuándo gastar más y
    cuándo gastar menos. Los canales de venta indirecta se vuelven
    engorrosos para los servicios y, por lo tanto, deben ir
    acompañados de cierto marco explicativo. Cuando se habla de
    mercado masivo se piensa que es algo como un broadcasting, en el que
    se puede dar un servicio y distribuirlo sin personalizar. Creo que en
    el futuro la competencia real entre las empresas va a estar en la
    diferenciación, en el servicio al cliente, por lo que, si los
    canales indirectos van a regir la comercialización, las
    empresas deberán ser muy puntillosas en el cuidado de la
    imagen que quieran dar a través de ese producto.

     

    Enchufar y que funcione

     

    Victorio Di Pace (Siemens): -El desafío que tenemos
    nosotros, los proveedores, es acercar productos y servicios de un
    modo que les resulte práctico a los usuarios, que vuelva
    realidad aquel eslogan de plug and play: enchufar y que funcione. La
    industria tiene que responderle a la masificación tanto con
    sus productos como con capacitación del canal. En el sector de
    las comunicaciones el crecimiento fue enorme: en Buenos Aires cuatro
    de cada diez personas tienen teléfono y en el ámbito
    nacional estamos hablando de dos líneas por cada diez
    habitantes, sin considerar la densidad de la telefonía
    celular.

    Ante esta incorporación masiva, los proveedores tenemos
    que concentrarnos en el beneficio que pretende el consumidor cuando
    busca nuestros productos para responderle con sencillez y en su
    lenguaje, en lugar de confundirlo con datos técnicos. Cuando
    va a comprar un producto de este tipo la gente no busca gigas o
    megahertz, sino que deposita la confianza en alguien que sabe
    más, y se desentiende. Por eso es tan necesario capacitar y
    hacer promoción en los canales de distribución.

    Bianco: -Coincido con que la tecnología ya no es
    diferencia. Por un lado, porque los productos se parecen mucho entre
    sí; por otro, porque buena parte de los consumidores no
    están en condiciones de emplearla: las encuestas
    señalan que entre 75 y 80% de las personas que tienen una
    videocasetera solamente pueden apretar el play. Para cualquier otra
    operación, como grabar o programar, necesitan ayuda.

     

    Educar al canal

     

    Reyes: -Creo que estamos mirando todo desde el punto de vista del
    usuario final y nos olvidamos de que tenemos que ir al canal como
    nuestro cliente principal. Eso requiere otro approach, distinto del
    que estábamos acostumbrados a hacer con nuestros clientes
    tradicionales. Ahora debemos aprender el manejo del trade marketing:
    capacitación, promoción en punto de venta y todo tipo
    materiales que faciliten la comunicación del beneficio. En
    este momento, el training es un requerimiento muy fuerte de los
    canales. Además de pedir precio, disponibilidad de producto y
    stock, piden capacitación y certificación permanentes.

    Di Pace: -Hoy piden eso, porque lo que hicieron
    históricamente fue presionar sobre los precios de tal modo que
    no quedaba margen para brindar soporte. Ahora se están dando
    cuenta de que tienen que agregar el plus del asesoramiento al
    cliente.

    Reyes: -Igual, la presión sobre los precios sigue estando,
    es la primera variable. Recién teniendo el precio ellos
    acceden a que uno entre a su comercio y capacite a su gente.

    Bianco: -Es que también los canales están
    aprendiendo a manejar esta línea de producto. Porque lo que
    han hecho siempre es manejar masivos, donde ajustan el factor precio.

    Zamer: -En este momento la atención al cliente es la clave
    para que en la mente del consumidor esté nuestra marca y no la
    de la competencia. El servicio personalizado va a ser la única
    diferenciación, porque todas las compañías se
    preparan para dar un producto más o memos parecido, complejo
    por dentro y simple por fuera.

    Bianco: -¿Qué lugar queda, en ese esquema, para la
    publicidad masiva? Un caso interesante es el de Intel, que con un
    producto tan poco visible como un microchip instaló su marca a
    través de la publicidad, y hoy los clientes, aun sin saber
    qué es un procesador, piden Intel Inside.

    Di Pace: -La comunicación es hoy tan amplia que no se puede
    dejar ningún medio si se pretende figurar en el top of mind
    del consumidor. No creo que sea sólo un camino, sino que son
    todas las herramientas; no puede quedar nada afuera.

     

    ¿Todo por catálogo?

     

    Bianco: -Si hay que estar en todos lados, ¿cómo va a
    ser posible una rebaja en los costos de distribución?

    González Rugna: -Vemos desde hace años que el precio
    de la tecnología se ha reducido notablemente y, entonces, para
    mantener el negocio una empresa de informática tiene que ir al
    individuo. El tema es cómo ir, porque debe ser de una manera
    mucho más directa.

    Creo que uno de los booms que se van a producir es el de la
    venta telefónica. Vamos a tener que vender por
    catálogo, y los compradores quedarán atados a él
    sin muchas más opciones ni sofisticaciones que las que figuren
    allí. Para que esto sea posible, deben darse dos procesos: hay
    que educar al usuario y simplificar notablemente el acceso a la
    tecnología especificando tipos de uso en lugar de datos
    técnicos. Ya no vamos a vender memoria o velocidad sino
    configuraciones que cumplan una determinada función:
    máquinas para diseño, para entretenimiento, para uso
    comercial. Entonces habrá en el catálogo una
    computadora adecuada a tal uso.

    Zamer: -En el caso de los servicios, que es el área de
    AT&T, este tipo de comercialización puede llegar a ser
    muy complicado. Nosotros tuvimos una experiencia de televenta, y la
    verdad es que el cliente siempre espera un respaldo posterior al
    catálogo, porque la complejidad de un servicio no puede ser
    explicada en un folleto.

    Di Pace: -Yo tampoco estoy de acuerdo con que la tecnología
    haya bajado de precio, porque los ciclos de vida de los productos se
    han acortado terriblemente. Las organizaciones encontraron en la
    carrera de innovaciones la vía para mantener volúmenes
    de facturación más o menos similares a los de los
    años anteriores, aun cobrando menos y agregando cada vez
    mejores prestaciones. Además, las compañías
    aprendieron a incorporar toda una serie de accesorios que hacen que
    hoy una máquina de primera cueste alrededor de US$ 3.000.

    La otra cuestión es cómo reducir los costos en la
    cadena de comercialización. Yo creo que a la baja de precios
    hay que empujarla con una penetración de mercado que nos
    dé rotación.

    Bianco: -¿El uso de canales no tradicionales no puede llevar
    a la baja considerable de precios?

    Reyes: -Puede hacerlo, pero estos canales a la vez acarrean una
    serie de gastos que no estábamos acostumbrados a afrontar:
    mayor publicidad, generación de la demanda, promoción
    in store. La ventaja es que a través de ellos entramos a
    nuevos segmentos y conseguimos grandes ahorros en la
    distribución gracias a la economía de escala.

    Zamer: -En el caso de los servicios, un camino hacia la baja de
    costos es la sinergia de comercialización de productos. Esto
    significa ver a las necesidades del cliente en forma integral y
    reunir en un mismo canal la distribución de distintos
    productos.

    Bianco: -Quizá desde la demanda surjan reparos a la compra
    telefónica de equipamiento informático. La venta por
    catálogo genera reticencias hasta en el caso de las heladeras,
    un electrodoméstico que lleva más de cincuenta
    años en los hogares. ¿Creen posible comercializar
    productos mucho más sofisticados y caros sin brindar
    asesoramiento?

    González Rugna: -Se puede utilizar el canal
    telefónico para este tipo de productos. Ya se está
    usando y es muy exitoso en el mercado estadounidense, donde hay
    marcas que hacen sólo televenta. Yo no le niego valor al
    asesoramiento, pero creo que debe ser mínimo y basado en el
    tipo de uso, porque hoy todavía las computadoras no
    están diferenciadas por función y entonces compramos
    máquinas poderosísimas para jugar al Tetris.

    Con respecto a los precios de la tecnología, para
    mí es muy claro que han bajado. Tal vez se mantuvo -aunque en
    realidad es menor- el costo del producto, pero si se compara
    costo/prestación, sin lugar a dudas ha disminuido
    muchísimo. Lo que hoy cuesta US$ 3.000 da prestaciones que
    eran insospechadas cinco años atrás.

     

    Cultura de compra

     

    Di Pace: -Los que estamos en marketing tenemos que aprender que
    los mercados son distintos y que lo que nace en Europa y Estados
    Unidos no es directamente aplicable al mercado local. En la Argentina
    tenemos un consumidor, en general, muy crítico, que no compra
    todo lo que tratamos de impulsar. En Estados Unidos, como en algunos
    países de Europa, se acostumbra a comprar por catálogo.
    Aquí no estamos acostumbrados ni desde la demanda ni desde la
    oferta, por lo que la televenta de productos tecnológicos, sin
    soporte detrás, va a ser muy compleja.

    González Rugna: -Tu comentario sobre la cultura de compra
    del argentino me preocupa mucho. No creo que debamos subestimarlo
    diciendo que es un comprador particular o difícil y no
    ofreciéndole mecanismos de compra que funcionan muy bien en
    otros mercados. Lo que debemos hacer, en cambio, es entenderlo y ver
    cómo romper sus paradigmas. Por ahora no lo estamos haciendo;
    más bien nos limitamos a aplicar técnicas conocidas.

    Di Pace: -Cuando hablamos de valores, hablamos de respeto, no de
    discriminación. Al contrario, nosotros tratamos de
    interpretarlo y no de avasallarlo con una cuestión masiva de
    “esto se vende así en tal lugar” y de bajarle la estrategia
    como viene de Estados Unidos simplemente porque allá es
    exitoso. El boom de Internet, por ejemplo, desde el punto de vista
    comunicacional es enorme, pero en la práctica no es
    así. Porque estamos empujando a los usuarios a que hagan algo
    que todavía no tienen en claro de qué se trata. Nuestra
    tarea no es ésa: debemos acompañarlos en los niveles de
    decisión. Los proveedores de tecnología tenemos una
    responsabilidad social de investigar el mercado y educar.

    González Rugna: -Me parece perfecto investigar el mercado,
    pero con respecto a la educación discrepo un poco. Con la
    globalización el usuario se educa viendo antes de que
    cualquiera le quiera enseñar. No la excluyo, pero la
    relativizo, porque hoy en día los consumidores conocen lo que
    pasa en Francia o Estados Unidos con una velocidad tremenda.

    Reyes: -No podemos forzar a los clientes a un cambio de paradigma
    como si fueran máquinas. El telecommuting y la venta
    telefónica no pueden darse de un día para el otro.

    González Rugna: -Es cierto que el público no
    está adaptado o tiene desconfianza ante ciertas estrategias de
    comercialización masiva pero, de todos modos, yo creo que este
    canal va a experimentar un boom. Por un lado, porque el
    público se va a autoeducar muy rápido en los
    próximos tres años, tal como lo vimos en esta
    década en el sector supermercados y shoppings, que dieron
    vuelta los hábitos de compra. Por otro lado, porque el profit
    de la tecnología ya no paga los costos de la
    distribución tradicional.

    Diego Ardiaca

     

    Los participantes

    *Ernesto Bianco, titular de Ordóñez-Bianco
    Consultores.

    *Victorio Di Pace, gerente de la división de Sistemas
    Privados de Comunicaciones e Informática de Siemens.

    *Elsa González Rugna, consultora independiente, ex gerenta
    de Estrategias de Comercialización de IBM.

    *Silvina Reyes, supervisora de Canales y Productos Desktop de
    Xerox Argentina.

    *Cecilia Zamer, ejecutiva de Cuentas Internacionales de AT&T.

     

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