En 1815, cuando británicos y prusianos derrotaron a
Napoleón en la batalla de Waterloo, quedó demostrado el
poder de la información para el mundo de los negocios. A
través de una paloma mensajera, la banca Rothschild
recibió la noticia de la derrota de Bonaparte e inmediatamente
comenzó a vender los bonos de la deuda inglesa en la Bolsa de
Londres; los inversionistas supusieron que Gran Bretaña era,
en realidad, la derrotada y se desprendieron rápidamente de
sus títulos. Mientras tanto, el Barón compraba papeles
mediante testaferros y, una vez conocida públicamente la
victoria, ganó millones de libras.
El episodio refleja claramente el antiguo paradigma del valor
estratégico de la información: históricamente,
el poder era de quien dispusiera del dato. Hoy, globalización
mediante, poderoso es quien habilita el acceso a esa
información; es decir, aquel que se constituye en un
rápido, confiable y económico proveedor de datos y
enlaces.
Cómo definirán las organizaciones la forma de
archivar sus memorias, conducir sus negocios, organizar el trabajo de
sus empleados y disponer de acceso a la información es la
mayor discusión del momento en las áreas de sistemas y
en los directorios, que es donde se aprueban los presupuestos.
Pero no es éste el único frente de batalla para
los proveedores de software y hardware. En esta guerra, que muchos
califican de santa por el fanatismo con que sus contendientes
defienden sus posturas, la disputa parece dirimirse entre Microsoft y
el resto del mundo, aunque la descripción no sea demasiado
precisa a la hora de definir las alianzas comerciales.
La empresa de Bill Gates, que basa su liderazgo en su
estándar propietario, con el cual domina el segmento desktop
sus programas son usados en más de 100 millones de
máquinas en el mundo, intenta reproducir su éxito en
otros frentes: Internet y el jugoso mercado del software para
empresas. Frente a esto, la coalición alternativa encabezada
por Sun, Oracle, Netscape, IBM y Apple (Sonia) o Bosnia, con el
agregado de Borland, aparece como la fuerza capaz de dar vuelta el
mapa y presentar una nueva máquina con un concepto más
barato y fácil de operar frente a las masivas PC. La network
computer (NC), propuesta por este grupo de gigantes, aprovecha la
idea de la red y hace un revival de las mainframes: centralizar la
información en un server, lo que, argumentan, disminuye los
costos de operación y de actualización de software, dos
de los puntos críticos bajo la administración
Microsoft.
Todos contra Bill
Algunos proveedores, como Oracle, están impulsados por el
deseo de reducir el dominio de Microsoft en el campo de los sistemas
operativos y de las aplicaciones de producción personal.
Otros, como IBM y Sun, anticipan una oportunidad inmediata para
reemplazar terminales bobas y vender hardware para servidores de
respaldo.
Larry Ellison, presidente de Oracle, mostró el prototipo de
la network computer en febrero de 1996 y prometió que el costo
final de US$ 500 por máquina iba a hacer que las NC se
vendieran más que las PC en el 2000, lo que en muchos
ámbitos fue recibido más como una bravuconada que como
un pronóstico.
La respuesta de Gates a esta amenaza a su dominio no se
haría esperar: de hecho, el reciente anuncio de que Microsoft
se unió con Hewlett-Packard para introducirse más
firmemente en el mercado de empresas parece reflejar una clara
estrategia conducida con prisa y sin pausa.
Hacia fines del año pasado, la avalancha de anuncios y
cruces entre los principales líderes informáticos
llevó al Gartner Group a considerar que las NC se encontraban
en la cumbre de su ciclo de promoción, que este año
ascenderían por las laderas del iluminismo y que en 1998 se
habrían acercado a la meseta de productividad. La
cuestión de fondo más simple que se puede delinear es:
¿en todas las organizaciones las PC son fácilmente
reemplazables por este nuevo modelo? En favor de una solución
más económica, ¿los usuarios renunciarán a
la independencia que les permitió la PC? Network computing, el
concepto que promete revolucionar el mercado de la informática
para empresas, ¿será sólo una solución
más o se convertirá en la panacea del 2000 para los
problemas de costos y administración?
Sun, Oracle, Netscape, IBM, Apple y Borlan parecerían tener
en común sólo la intención de disparar contra
Microsoft. Y la coalición sólo puede crecer por dos
vías: o aumentando las proporciones del mercado o cambiando
las reglas del juego de tal manera que aquel que estaba dominando
pasara a ser obsoleto, para lo cual las estrategias deberán
ser cada vez más afiladas.
Amor a primera vista
Varias características diferencian una network computer de
una PC tradicional: las NC dependen en gran medida de la red, la
mayor parte de su procesamiento se realiza en forma remota lo que es
una ventaja en caso de un almacenamiento local escaso o inexistente,
o cuando no hay gestión local y el acceso del usuario al
sistema operativo y al almacenamiento está limitado
exclusivamente a la personalización de las capacidades de
presentación.
Por otra parte, los modelos de NC varían en sus niveles de
dependencia de la red y del servidor. En el otro extremo, las PC
tradicionales independientes están equipadas con aplicaciones
de producción personal y almacenamiento y sistemas operativos
locales, y son absolutamente funcionales sin conectividad de red
alguna.
En medio de ambos extremos surge una variedad intermedia, las
llamadas PC de suave o baja administración, por ejemplo la
NetPC que anunciaron Microsoft e Intel, iniciativa ahora
también respaldada por Hewlett-Packard, que se
comercializará en la Argentina a partir de octubre.
La piedra angular sobre la que se apoya la propuesta de las NC es
el altísimo costo total de propiedad (TCP). Para evaluar el
costo de una nueva tecnología, no sólo se debe
considerar el desembolso inicial por el hardware y el soft, sino
también el gasto que requerirá su implementación
durante, al menos, cinco años.
Según un estudio realizado por el Gartner Group, tener una
PC sobre el escritorio durante cinco años cuesta caro: US$
10.000 por año o US$ 50.000 en el período.
Pero “ése es un solo lado de la moneda: hay que ver la
relación entre costo y funcionalidad”, advierte Edgardo Jury,
del Gartner Group. “Si se obtienen iguales funciones a menor costo,
nadie se va a quejar de que la PC viva o muera. Pero con las
restricciones actuales de la computación, lo que se ve en el
mercado todavía no hace lo mismo que la PC y los costos no son
tan diferentes pese a que existen medios, dentro del mercado Wintel,
como para disminuir ese costo.”
¿Quién ahorra más?
Según el Gartner Group, un entorno network computer bien
administrado puede reducir el costo total de propiedad con respecto a
un típico entorno PC entre 25% y 40%, aproximadamente. Sin
embargo, el mismo estudio advierte que una PC bien administrada puede
reducir los costos de 20% a 25%.
“Este tipo de dispositivos dice Jury agrega un mercado: un lugar
de sustitución fácil es aquel donde existen PC en lugar
de terminales, pero los usuarios no las utilizan para otra cosa que
para aquellas aplicaciones que obtienen de un server.” El
especialista sostiene que, en esos casos, “la sustitución
sería inmediata y, probablemente, los costos serían
menores”.
Pero, según señala Jury, “la gente quiere tener la
posibilidad de hacer procesamiento, más allá de lo que
el centro de datos dicte”. En ese sentido, pronostica que la NC “va a
tener 20% de mercado agregado al de la PC; no va a erosionar el
liderazgo de la estructura cliente/servidor, sino que va a convivir
con ella”.
De acuerdo con las proyecciones del Gartner Group, esos
números pueden variar en América latina porque es una
región “extremadamente sensible al costo unitario del
hardware, al punto de sacrificar administración en el futuro”.
Eso, según Jury, es la consecuencia de ver el área de
sistemas sólo como un centro de costos. “Por lo tanto,
cualquier solución que exponga la idea de un costo inicial
menor enamora rápidamente.”
La estrategia del Sol
En el cuartel general de Sun Microsystems, en Silicon Valley, la
búsqueda del Santo Grial sólo parece concluir en la
caída de Gates. Las tropas de Sun tienen una especie de
cuestión personal contra lo que ellos denominan
“los que tienen negocios cuyo éxito depende de la fiebre de
actualización”. A buen entendedor, pocas palabras: se refieren
a la alianza Windows-Intel.
El aporte de Sun es el lenguaje Java, especialmente desarrollado
para la realidad Internet y, por lo tanto, para las intranets que
arman las empresas. El lenguaje tiene la facultad de funcionar en
distintas plataformas, es decir, diferentes computadoras, sobre
diversos sistemas operativos, y por la red.
Mike Kelley, gerente general de la filial local de Sun, define las
tres etapas de la estrategia comercial de su compañía
para la implementación de Java Station o network computer en
el mercado.
La primera fase es seleccionar, dentro de las organizaciones,
aquellos segmentos en los que la complejidad del software no sea muy
amplia y en los que, en el pasado, hubiera encajado bien una
terminal: es decir, gente con funciones casi predeterminadas. Por
ejemplo, los cajeros de las entidades financieras (ver recuadro).
“British Telecom explica Kelley va a instalar Java Station para sus
clientes corporativos que requieren una operación de
servicios, y no va a necesitar distribuir el software: una de las
barreras del home banking es el costo de distribución de
nuevas versiones de software al usuario, algo que queda eliminado con
Java.”
La segunda parte son las famosas intranets, las redes internas en
las que el traspaso de información es más interactivo.
En ellas, Lotus Notes tiene un papel más importante en todo lo
que es trabajo en grupo y colaboración. Se trata de usuarios
que utilizan herramientas más creativas, que pronto
estarán en el ambiente Java.
El último paso son los proveedores de información e
Internet, que junto con los datos van a distribuir todo tipo de
cosas, tales como software y juegos. Y con un aliado interesante que
es Computer Telephone Integration (CTI), la conjunción real
del mundo de la telefonía con el de la computación,
merced a la cual, en lugar de que Internet y una red mundial de
información existan por un lado, y por otro la red mundial de
teléfonos, coexistirán con el switch de teléfono
como fuente de información y convertirán aparatos como
el celular en otra terminal Java.
“La propuesta de Sun hace parecer que la PC ya está
congelada como desarrollo tecnológico, y no es así: la
PC es una herramienta todavía muy limitada, y nosotros tenemos
plena conciencia de esto, sabemos que hay mucho trabajo por hacer”,
contraataca Eugenio Beaufrand, gerente general de Microsoft
Argentina.
“Dentro de pocos años pronostica Beaufrand, DOS, Windows
y Windows NT, todo va a ser 10% del sistema operativo. Es cierto que
hay muchos problemas, pero la manera de resolverlos es explotar el
poder de hardware para hacerlo más fácil de usar,
administrar y mantener, para poder interactuar de una manera
más rica. Pero no creo que la solución sea una
máquina cerrada, con poca memoria, no expansible, no
compatible. Tiene que ser una propuesta mucho más abarcativa y
que reconozca esta realidad.”
Un negocio de paranoicos
“Durante los últimos años”, describe Miguel Dainesi,
director de Marketing de Oracle para Sudamérica, “el mercado
de la tecnología informática tenía tres
sectores: el nivel de entrada, donde se ubicaba el usuario individual
de una PC, el mercado mediano y el sector de compañías
gigantescas, donde se requería un centro de cómputos
para miles de usuarios”.
Dainesi agrega que “en el último escalón se ubicaba
cómoda IBM, con sus grandes mainframes, en el medio dominaba
Oracle, y en el entry level, Microsoft o Novell”.
Ese mapa cambió con el tiempo: las fronteras dejaron de
estar tan definidas y, mientras crecía Microsoft con su
sistema operativo para grandes corporaciones (Windows NT), Oracle
amplió su franja de actuación y hay una zona en la que
compiten entre sí. Lo que también ayudó a
conformar la identidad de Sonia/Bosnia, ya que lo que une a todos no
es el amor, sino el espanto por el poderío de Gates.
Para Dainesi, “los productos y servicios que da Microsoft son para
el usuario final: están apuntando al usuario corporativo, y
por ahora su grado de penetración no es demasiado grande”.
“Igual nosotros nos ocupamos”, advierte, “porque sólo los
paranoicos sobreviven. Pero para satisfacer a una gran
compañía no sólo hay que contar con los
productos, sino también con los servicios adecuados, y
Microsoft no tiene los productos, ni la consultoría, ni el
soporte técnico. Las soluciones de Microsoft no son escalables
para los miles de usuarios de una gran empresa”.
El objetivo es claro: más allá de conservar su
dominio en el segmento de las bases de datos, Oracle trata de que el
poder de Microsoft no vuelva a instalarse, como sucedió
gracias a Windows, en ámbitos como Internet o el sector
empresario.
La estrategia de abraza y extiende que Gates ideó para
Internet podría traducirse en los siguientes términos:
si 90% de las PC del mundo trabajan con DOS y Windows, al extender
las funcionalidades de estos productos para que incorporen
tecnología Internet, todo el paisaje se convertiría en
una gran extensión de Microsoft.
“¿Por qué -se pregunta Dainesi está tan
nerviosa la gente de MS?” El mismo ofrece la respuesta: “Porque lo
que aparece es una alternativa a Windows. En lugar de tener que
usarlo como sistema operativo para poder hacer correr las
aplicaciones, se utiliza un web server, y esas aplicaciones, en lugar
de residir en la PC, pasan a estar en un server en la red”.
Lo que mejor puede definir a una NC, dada su escasa
especificación, es lo que no es o lo que no tiene: no corre
bajo Windows y no tiene procesadores Intel, por lo cual quien es
hasta el momento el absoluto dominador no puede dejar de notar que ya
hay rebelión en la granja.
Socios y amigos
Entre Microsoft y Oracle hubo conversaciones para que la segunda
brindara el servicio técnico de NT para grandes
compañías, pero las negociaciones no prosperaron y ese
papel lo cumplirá finalmente Hewlett-Packard (ver recuadro).
Aunque no se trata de un acuerdo de exclusividad entre las partes, HP
aparece como un socio más que estratégico para
Microsoft.
Hugo Strachan, presidente de la filial argentina de HP,
señala que ésta “no es una respuesta a la network
computer, porque estos anuncios se hacen después de algunos
años de trabajo en conjunto”. Y explica: “Hay que saber ver la
importancia de lo que viene. Cuando uno analiza los índices de
crecimiento de NT de Microsoft y observa a HP, que está en
todos los mercados, en todas las áreas y en todas las posibles
soluciones en informática (menos en mainframes), lo que
resulta es que no se hace un anuncio así de un día para
el otro, aunque pueda ser interpretado como una respuesta a la
coyuntura”.
Para Beaufrand, el foco del anuncio “está puesto en dar
soluciones a grandes empresas. Más que una respuesta de
producto, es un acuerdo entre dos organizaciones para poder ofrecer
tecnología más servicios”. Y agrega: “Nuestros clientes
quieren una arquitectura única, desde lo muy pequeño
hasta lo muy grande. Y no quieren que nada se tire a la basura. En
esta propuesta de Sun y Oracle, todas las aplicaciones van a tener
que ser reformuladas, no existe un estándar de hardware
común, sino que los periféricos de uno no corren en los
periféricos del otro, Java no tiene todavía un modelo
para soportar impresión, y si bien un cliente liviano es una
realidad para ciertos tipos de trabajo, no creo que sea la
solución”.
Sin embargo, aunque las cajas bobas no reemplacen a la totalidad
de las PC de escritorio, según el Gartner Group
representarán 10% de las compras del mercado de empresas en
1998. Si bien estos índices de ninguna manera permiten poner
en duda el liderazgo de Microsoft, conllevan un cambio importante en
la industria, y sus consecuencias son verificables en la mentalidad
de la compañía con sede en Seattle. Una cosa es ser el
dueño indiscutido del mercado, y otra, asumir que hay ciertas
iniciativas que resultan atractivas y con mejores costos.
Definitivamente, no es la misma situación que hace dos
años: basta con mencionar Netscape en un entorno Microsoft.
Jugar el mejor juego
IBM es el mayor vendedor de software del mundo: la Big Blue
factura algo más de US$ 70.000 millones, de los cuales unos
US$ 12.000 millones corresponden al rubro.
Especialista en dar servicios a clientes corporativos, IBM
está llevando adelante una política de
adquisición de empresas de soft, entre las cuales el caso
más sonado fue la compra de Lotus.
Jorge Walpen, gerente de Software para América latina de
IBM, anticipa que la compañía continuará
comprando. “Es parte de una estrategia a largo plazo: ofrecerle al
mercado enterprise todo el software que necesita, desde la plataforma
base hasta la aplicacion final, todo lo que está en el medio y
todo lo que es redes.”
Para Walpen, la apuesta a las NC es más que una nueva
política de la empresa. “El futuro de la computación
pasa por la conexión de todos con todos. Esa es la gran
pretensión del mercado, y hacia allá vamos.
Consideramos que existe un potencial de desarrollo muy grande para
este emprendimiento: nuestra alianza con Sun es muy estrecha, porque
Java tiene que ver con llegar de manera masiva a la mayor cantidad de
usuarios con soluciones.”
“La diferencia radica en que no competimos por encerrar a la gente
en un entorno, sino por tener una mayor rapidez, performance e
inteligencia”, dice Mario Tucci, country manager de Novell para la
región. “Creo que lo que ha hecho Microsoft (además de
gastar mucho dinero, que no todas las empresas pueden gastar) fue
imponer una dinámica importante desde el punto de vista del
marketing. Pero nosotros no nos adherimos a esa filosofía de
´todo va a estar resuelto en la próxima versión´. Para
eso, hagamóslo mejor hoy.”
Novell, cuya casa matriz está sorprendida por el
crecimiento de 35% en la región, pelea cabeza a cabeza con
Windows NT, aunque muchos analistas coinciden en indicar que va
perdiendo terreno con su Intranetware. La mejor movida de Novell
consistió en licenciar el NDS a Sun, para integrar en su
oferta de facultades para el servicio a empresas. A cambio, Sun le
licenció a Novell el compilador Java.
“Creo dice Tucci que muchas veces la industria es responsable
por el factor frustración de los usuarios. En la
Argentina todavía hay una gran cantidad de máquinas XT,
que operan bajo DOS. Hay que ser conscientes de que, si bien los
mercados emergentes son a menudo los que aplican más
rápidamente las nuevas tecnologías, pueden tener
realidades muy diferentes en el mismo territorio.”
Las network computers requieren una suma de factores: servers
más grandes, sistemas de red más robustos para sostener
más tráfico, y que los usuarios estén conectados
todo el día. Según los números del Gartner
Group, en Estados Unidos ocurre un fenómeno llamativo: los
usuarios que más crecieron son los móviles, que no
están conectados todo el tiempo, y para ellos no hay
solución en el entorno NC.
“Además, las aplicaciones actuales son todavía
demasiado monolíticas, es necesario que se puedan fraccionar
las funciones de una manera lógica para disminuir el
tráfico en la red y así agilizar los procesos”, afirma
Jury.
Para que esta batalla se defina, o por lo menos se vislumbre el
nuevo rumbo de la industria, se tiene que dar una suma de factores.
En principio, la funcionalidad entre las PCs y lo que prometen las
NCs tendría que ser realmente equivalente, un ítem
estrechamente ligado a la disminución anunciada en los costos
(muchos fabricantes de hardware declararon que los costos de
manufactura superan ampliamente los US$ 500 previstos por Oracle.
También, es necesario que los proveedores se muestren capaces
de generar la confianza suficiente acerca de la continuidad en la
oferta de equipos no hay peor situación que comprar un
producto que ha dejado de ser estratégico para quien lo
fabrica, y que Java logre estabilidad como plataforma. En cuanto a
las organizaciones, deberían poder asumir el riesgo de adoptar
una tecnología interesante, pero que todavía no
está probada en escala. Y por último, pero no por eso
menos importante, toda esta conjugación deberá
coincidir con una necesidad de fuerte recambio del parque de PCs en
el nivel corporativo. Entonces, quizás, el mundo
estaría frente a un nuevo líder, o un nuevo soberano
para compartir la corona.
¿Libre competencia?
“El problema con Microsoft es que funciona como un monopolio:
está abusando de sus clientes”, dispara Mike Kelley, a cargo
de los negocios locales de Sun. Y no para hasta vaciar el cargador:
“¿Cómo puede ser tan rentable si no es porque nos
está cobrando mucho por sus productos? Algunos competidores lo
describen como el impuesto que cobra Microsoft, porque tiene
atrapados a los clientes. Además, Bill Gates amenaza con que
si los gobiernos no combaten la piratería, lo que viene
después son las sanciones comerciales del gobierno de Estados
Unidos: eso ya lo hicieron en Brasil”.
En este campo, se conocieron las cifras de la investigación
sobre piratería que realizó la consultora Price
Waterhouse: 80% del software que se comercializa en América
latina es ilegal, de lo que resulta que, si se controlara, la
industria del soft podría crecer 400% para el año 2000.
“Si hablamos de la influencia de Estados Unidos dice Eugenio
Beaufrand, gerente general de Microsoft Argentina, creo que se ha
utilizado muy poco; yo la hubiera usado más. Microsoft no va a
desaparecer por la piratería argentina, pero hay que ser
consciente de que destruye a la industria local.” Sin embargo, en su
última visita a Buenos Aires, Steven Ballmer el número
dos de Microsoft no dejó de cargar las tintas sobre el tema.
Es que, según la propia empresa, Microsoft pierde cada
año, por esa causa, US$ 1.100 millones en la región (de
ellos, US$ 133 millones corresponden a la Argentina).
Para Kelley, “Microsoft se ha tragado a todas las empresas de
software que tenían capacidad de producir algo interesante;
realmente inhibe la posibilidad de que alguien, con una alternativa
creativa, haga negocios”. Y vuelve a la carga: “Yo comparo a
Microsoft con el PRI (Partido Revolucionario Institucional) de
México, que hace más de 70 años domina el
país porque supo cómo absorber cualquier tendencia
opositora. Son contadas las empresas latinoamericanas que han tenido
éxito en el negocio del software, porque, si no se vende a
través de Microsoft, los mecanismos alternativos son muy
costosos. De aquí a dos años, cualquiera va a poder
hacerlo sin la intermediación de MS: gracias a la red, el
dominio de los que controlan los canales de distribución se
pierde”.
Dos potencias se saludan
El anuncio fue lanzado a través de una teleconferencia,
desde la célebre localidad californiana de Palo Alto hacia
todo el mundo. Lewis Platt, presidente de Hewlett-Packard, y Bill
Gates, con corbata para la ocasión, señalaron la nueva
estrategia de productos y servicios integrados que los une para
aumentar su penetración en el mercado de las empresas.
Ambas compañías se potencian para dar batalla en el
segmento más peleado bajo tres puntos principales: atacar
el costo total de propiedad, dar soluciones empresariales basadas en
el servidor Microsoft R Windows NT, y también para ambientes
heterogéneos.
Platt afirmó que las máquinas basadas en Unix, el
principal producto de HP, mantienen una altísima demanda, pero
que Microsoft “tiene una posición muy fuerte en PC y una
posición cada vez más importante en servers; es
evidente que a largo plazo va a ser un gran protagonista”.
Muchos analistas coincidieron en que se trataba de la más
clara señal de Gates acerca de sus intenciones con respecto al
mercado de las empresas, el bocado más dulce del negocio. Con
esta estrategia conjunta en la que el lanzamiento de la NetPC, a
mediados de año, será un factor clave, el objetivo de
máxima es disminuir 50% el costo total de propiedad. Este
índice variará según la carga impositiva que
regule cada mercado.
Además de hacer visitas conjuntas a los clientes y de
brindar soporte técnico para el sistema operativo de
Microsoft, Hewlett-Packard se comprometió a aportar recursos
humanos para un centro de investigación conjunto en
Washington, donde los genios de ambas firmas desarrollarán las
soluciones empresariales basadas en servidores Windows NT para
ejecutar en sistemas NetServer. El centro ofrecerá servicios
de optimización de desempeño y pruebas de conceptos
para los vendedores, integradores y clientes.
Consultado acerca de si el acuerdo va a ayudar a que las
empresas puedan diseñar mejor sus presupuestos, siempre
inflados por los ciclos cada vez más cortos de las nuevas
tecnologías, Eugenio Beaufrand número uno de Microsoft
en la Argentina afirma que Hewlett-Packard “es un vector tan
importante para las compañías, que les permite
amortizar, absorber muchos costos de entrenamiento y aprendizaje. La
idea es que las compañías como HP, que viven del
servicio, sean las que absorban esa complejidad y puedan brindar a
sus clientes soluciones de una forma mucho más simple.
Microsoft también está cambiando en ese sentido: en vez
de hacer modificaciones muy drásticas de un sistema operativo
completo a otro, lo desarrolla de una manera gradual, para que sea
más adaptable y permita una mejor instalación”.
Java en los bancos
“Dentro de las sucursales, las mayores oportunidades se
encontrarán en los puestos de cajeros y representantes de
servicio al cliente, y fuera de ellas, en los centros
telefónicos y las posiciones del personal en las oficinas
centrales, en especial en las de quienes tengan acceso on line a las
aplicaciones de apoyo a las decisiones conectadas a sistemas de
almacenamiento de datos empresariales.
En Estados Unidos, en el mercado bancario minorista existen
importantes organizaciones financieras que cuentan con más de
15.000 puestos aptos para operar como soluciones para clientes
menores. Si se toma una cifra promedio de costo de propiedad de US$
8.600 anuales, y las que corresponden a los clientes menores como la
plataforma Java de Sun (US$ 1.600 anuales), en esos bancos hay un
potencial de ahorro de aproximadamente US$ 525 millones en cinco
años.”
(De un Informe de Posicionamiento realizado por el Grupo
Industrial de Servicios Financieros de Sun Microsytems.)
