viernes, 3 de abril de 2026

    Negocios

    La renuncia de Carlo de Benedetti al cargo de director de Olivetti simboliza, según muchos analistas, el fracaso de Europa en el intento de construir su propia industria informática. Olivetti había abandonado sus ambiciones de convertirse en una marca global de computadoras, mucho antes de la última reestructuración que emprendió de Benedetti, y que terminó en la catástrofe financiera pronosticada por diversos observadores desde hace por lo menos un año. En septiembre, la compañía reconoció pérdidas por US$ 291 millones en el primera mitad del año y deudas totales acumuladas por más de US$ 1. 000 millones. La empresa italiana se sumará, así, a la larga lista de compañías europeas que fallaron en el mercado de las PC: Bull de Francia tuvo que vender Zenith a NEC de Japón; las británicas Amstrad y Sinclair tuvieron que limitarse al mercado interno y casi desaparecieron; Ericsson de Suecia y Nokia de Finlandia intentaron expandirse al sector informático pero fracasaron. Lo que queda de la industria informática europea son algunas compañías en poder de grupos extranjeros y Siemens-Nixdorf, capaz de sobrevivir en el mercado gracias a que posee una fuerte base de clientes para sus servicios integradores de sistemas. Detrás de las fallas de la industria informática europea hay varios factores. El más importante es que se trata de un serctor en el que Estados Unidos ha tenido un presencia predominante desde el principio. Aparte de Taiwán, no hay otros países tan fuertes en la fabricación de computadoras personales. (Las compañías japoneses han tenido éxito internacional en el mercado de las portátiles). Pocas compañías europeas intentaron llevar sus operaciones a escala global. Las británicas trataron de crear un vínculo especial con sus pares norteamericanos. Pero el idioma común y el nombre de algunas corporaciones no ofrecieron suficientes ventajas competitivas a los estadounidenses. La francesa Bull aprovechó el respaldo financiero estatal para comprar Zenith y liderar luego el mercado de las portátiles. Bull fue incapaz de administrar su compra y Zenith rápidamente perdió mercado. La italiana Olivetti apostó al diseño y a una serie de relaciones claves para hacerse un lugar en la industria, en lo que constituyó, sin duda, el mayor intento europeo para competir globalmente en el mercado de las PC. Pero los analistas señalan que falló en algunos puntos claves, como los siguientes:* La predicción del ciclo de vida del producto. Los fabricantes de computadoras deben pronosticar con precisión cuales serán las necesidades y los requerimientos del consumidor. Los interrelación entre los equipos de ingeniería y marketing es crucial para responder a los rápidos cambios en los gustos del usuario y, en esto, la industria informática europea ha sido más lenta que la norteamericana. * La relación entre precio, rentabilidad y competitividad. En la industria informática sólo la fuerte competencia internacional permite un balance entre estos tres factores. La mayoría de las compañías europeas han intentado negocios sólo a escala local y regional.

    Consumo masivo

    El grupo francés Carrefour anunció ganacias netas por US$ 410 millones; una cifra que duplica holgadamente sus expectativas para la primera mitad del año. La suma incluye lo obtenido por la venta de la cadena de tiendas de descuento PriceCosto. Las ventas registradas hasta el 30 de junio pasado aumentaron 7% y el grupo proyecta un aumento que duplicará ese porcentaje para fin de año. Carrefour planea abrir 30 nuevos locales en todo el mundo durante 1996; nueve ya fueron inaugurados.

    El mercado chino

    Más de 700 años después de que Marco Polo llevara a su país los fideos y los helados de China, los industriales italianos devuelven el favor invirtiendo y capacitando la mano de obra china. Desde grandes grupos como Fiat y Pirelli hasta pequeños como Crespi (textiles), Merloni (electrodomésticos) y Safilo (óptica) están formando joint ventures con compañías locales para fabricar desde camiones hasta carteras y anteojos. Italia es el segundo socio comercial europeo de China, apenas detrás de Alemania. En los primeros cuatro meses de este año, el comercio entre ambos países sumó US$ 1. 540 millones en bienes y servicios. Los italianos esperan, así, convertirse en la vanguardia de los europeos que se lanzaron a hacer negocios con China, el mercado emergente más grande con el costo de mano de obra más bajo. Fiat Iveco invertirá US$ 200 millones para modernizar la planta de camiones china Nanjing Auto Works. Ambas companías planean llegar a 1998 con una producción de 60. 000 camiones livianos Iveco y 75. 000 motores diesel.

    Industria electrónica

    Daewoo Electronics de Corea del Sur invertirá US$ 500 millones en Brasil y México para construir plantas productoras de electrodomésticos. Brasil será el centro de las operaciones para América del Sur y México para el norte y centro de América. Las dos fábricas estarán terminadas para 1997. La brasileña tendrá capacidad para producir anualmente 500. 000 televisores, 200. 000 videocaseteras y una cantidad no determinada de lavarropas y heladeras. La de México comenzará fabricando dos millones de tubos para TV color antes de que termine 1997 y 600. 000 hornos a microondas en 1998. La decisión del grupo Daewoo se anunció tras conocerse que sus exportaciones a Centro y Sudamérica se habían duplicado en el último año. La cifra total fue US$ 690 millones.

    Informática, telecomunicaciones, entretenimiento

    IBM y Acer firmaron un acuerdo valuado en US$ 2. 000 millones. La compañía taiwanesa producirá más de un millón de computadoras personales para IBM. Acer entregará entre 70. 000 y 80. 000 computadoras cada mes empezando en el primer trimestre de 1997 hasta 1998. El pedido llega en buen momento para Acer, despúes de anunciar ganancias netas por US$ 109 millones, 50% menos de las esperadas para el período 1995-96. Este acuerdo, por sí solo, aumentará 60% las ventas de Acer para el próximo ejercicio, que cierra en junio de 1997. Dos de los mayores productores de programas de televisión de habla hispana: Televisión Española y el Grupo Televisa de México, planean formar una compañía de riesgo compartido para transmitir TV digital en España y otros servicios en América Latina. Por otro lado, la española Sogecable, que pertenece al grupo Prisa, está en las últimas tratativas para establecer una alianza con Canal Plus de Francia, también para participar del mercado de la TV satelital en Latinoamérica. Este acuerdo incluirá un tercer socio, International DirecTV, filial de Hughes Electronics -propiedad de General Motors- que ya opera 175 canales satelitales en Estados Unidos y 150 en América Latina. Ambos acuerdos se anunciaron semanas después de que Telefónica de España y el Grupo Kirch de Alemania comenzaran las negociaciones para establecer un servicio similar para España, un territorio relativamente virgen, pero con gran potencial para el negocio de la TV satelital: sólo Canal Plus de Francia opera allí y tiene algo más de un millón de abonados. España exhibe un doble atractivo para todos los grupos de multimedia europeos: todos los programas que se desarrollen para el mercado español pueden, a su vez, ser fácilmente exportables a América Latina.