El ranking de las empresas que más vendieron durante 1995 traza
un retrato inusualmente fiel de las transformaciones
estructurales que se han venido experimentando en la economía
argentina de la última década y del ciclo de corto plazo y sus
efectos sobre las empresas. Parece interesante, en ese sentido,
un ejercicio de comparación entre el ranking que se publica en
esta edición de MERCADO y el elaborado en 1986, con las cifras
de facturación de 1985.El rasgo más saliente de la comparación
es que, diez años atrás, seis de las diez empresas que más
vendían en la Argentina eran estatales: YPF, Gas del Estado,
Segba, Aerolíneas Argentinas, Entel y Agua y Energía. En la
actual versión del ranking, sólo queda un representante del
sector público en los diez primeros puestos: la Lotería
Nacional. Las privatizaciones, en algunos casos unidas a
profundas reestructuraciones de los mercados, acabaron casi
totalmente con la propiedad pública y fragmentaron a algunas de
las antiguas compañías estatales (ese fue el caso de Gas del
Estado, Segba, Entel y Agua y Energía).El sector petrolero sigue
ostentando el liderazgo del ranking, como en 1985. YPF continúa
ocupando el primer lugar y sus ventas suman casi US$ 5.000
millones, 40% más que en 1985. La facturación conjunta de las
tres principales petroleras del país (YPF, Esso y Shell) se
incrementó de US$ 5.400 a 7.800 millones en este período, casi
45%.Sin embargo, hay que destacar que el persistente liderazgo de
las petroleras está ahora amenazado. En 1985, tres de los cuatro
primeros lugares del ranking estaban ocupados por empresas del
sector y el restante correspondía a Gas del Estado, otra
compañía del área de energía. Ahora, sólo YPF queda en la
vanguardia de los primeros cinco puestos. Por otra parte, en 1985
la facturación de YPF equivalía a casi seis veces los ingresos
de Segba, que entonces constituía la primera empresa del ranking
no perteneciente al complejo petrolero-gasífero. Diez años
después, YPF supera a la primera empresa no petrolera en sólo
82%
Cambio de guardia
Uno de los sectores más dinámicos de la última década, que
amenaza el liderazgo petrolero es el de las telecomunicaciones.
Sus cifras ofrecen un cuadro impresionante. En 1985 Entel ocupaba
el séptimo lugar del ranking con una facturación de US$ 510
millones. Ahora, Telefónica de Argentina y Telecom ocupan el
segundo y tercer lugar de la nómina. Debe agregarse que, si
realiza una comparación homogénea entre los dos rankings se
hacen más nítidos los rasgos de dinamismo del sector. Sumando a
la facturación de Telefónica de Argentina y Telecom, la de
Telintar -la empresa de comunicaciones internacionales
perteneciente a las dos compañías que proveen la telefonía
básica- la última cifra asciende a US$ 5.300 millones, es
decir, 7% más que YPF. Esto significa que, a valores corrientes,
los ingresos de la antigua Entel ahora privatizada se
multiplicaron por diez.
Sin embargo, las diferencias en el proceso de evolución del
sector petrolero y las telecomunicaciones a lo largo de la
década reconocen distintas y complejas causas. Por un lado, hay
una explicación que surge del comportamiento disímil de los
precios relativos: las tarifas telefónicas aumentaron
fuertemente, mientras que el precio del petróleo crudo y sus
derivados -anclados al tipo de cambio fijo y a la evolución de
los valores internacionales- descendió. Por otro lado, hay un
factor que está vinculado con la tecnología: el sector de
telecomunicaciones incorporó las innovaciones y los nuevos
productos que buena parte del mercado venía demandando pero que
la crisis de Entel y su parálisis inversora no podían ofrecer.
En ese sentido, el primer quinquenio de los ´90 constituyó una
auténtica explosión de una oferta diversificada en
telecomunicación, que no sólo se canalizó a través de los
gigantes del sector, sino también por el lado de las empresas
especializadas en productos de alto valor agregado.
Tal es el caso de Movicom, en el puesto 63º del actual ranking,
y de Movistar (Miniphone), en el 117º.La presencia de las
góndolas
Otra de las novedades estructurales reflejadas en el ranking de
las empresas que más venden es la que se registró en el
comercio minorista. Diez años atrás no había ninguna
compañía del sector entre las líderes. Ahora, Carrefour ocupa
el 5º puesto, Supermercados Norte el 17º, Coto el 18º, Disco
el 23º, Tía el 29º, y Jumbo el 31º. Hay que destacar que la
facturación sumada de las seis cadenas de supermercados se
acerca a los US$ 5.500 millones, 11% más que YPF y 4% más que
los gigantes de las telecomunicaciones. En este caso, también
hay dos factores que explican el fenómeno. Por un lado,
intervienen los precios relativos, ya que los bienes de consumo
se han encarecido fuertemente durante los primeros años de la
década del ´90. Pero el factor dominante parece ser la
concentración del sector, con la consecuente y gradual
desaparición de las bocas de expendio de menor tamaño. Por lo
demás, este cambio estructural se encuentra recién a mitad de
camino. Es altamente probable que en los próximos dos años los
supermercados sigan ascendiendo posiciones en el ranking de
MERCADO. En el sector industrial, hay varios rasgos salientes.
Uno de ellos es el dinamismo, en el rubro agroindustrial, de
compañías productoras de aceites (por ejemplo, General Deheza,
en el puesto 42º). Otro elemento contundente es la notable
expansión de las ventas de la industria automotriz, tanto de
vehículos nacionales como importados. Diez años atrás, la
terminal mejor ubicada en el ranking era Renault (en el puesto
13º), seguida por Ford (18º) y Sevel (21º). Ahora, en cambio,
hay dos automotrices entre los diez primeros puestos y otra en el
14º (Ciadea). Esto es particularmente notable si se tiene en
cuenta que 1995 fue un mal año para el sector. Durante 1994, las
tres terminales líderes estaban entre las siete primeras del
ranking. En un contexto de apertura económica y de integración
regional dentro del Mercosur, el comportamiento de la industria
aceitera y del rubro automotor no es una sorpresa. En el primer
caso gravitan las ventajas comparativas basadas en los recursos
naturales; en el segundo, la existencia de un régimen especial
que facilitó el desenvolvimiento del sector en la transición.El
resto de la industria ha tenido un comportamiento diverso y
fluctuante durante la década, y es difícil, por lo tanto,
encontrar un patrón sistemático. Una comparación de los dos
últimos rankings (es decir, de las cifras de ventas de 1995
versus 1994) revela que algunas empresas volcadas al mercado
interno, como las automotrices, las productoras de artefactos
para el hogar y algunas textiles, descendieron en el ranking,
bajo el peso de la recesión del último año. Mientras tanto,
las vinculadas con la exportación, ganaron posiciones,
principalmente como consecuencia de la mejoría de los precios
internacionales. Algunos ejemplos: Siderar, Siderca y Acindar en
siderurgia, Pasa, Atanor, Indupa e Ipako en petroquímica,
Celulosa en papel, y Pescarmona en bienes de capital. •
