sábado, 20 de junio de 2026

    Un instrumento para comunicar

    Por segundo año consecutivo el grupo Pérez Companc ganó el premio que otorga la Bolsa de Comercio a la mejor Memoria

    y Balance en la categoría de las empresas de mayor facturación.

    Históricamente la memoria y balance cumplió una formalidad administrativa, y en su resolución estética no había una

    intención ni se manifestaba un posicionamiento. Ahora, el golpe de timón lo marcan las nuevas tendencias que consideran

    la memoria y balance como algo que va más allá de la mera referencia financiera, y contribuye a diferenciar la identidad

    corporativa y los planes de la empresa.

    Lo que dinamiza el proceso son las exigencias del mercado internacional. Muchas empresas argentinas empiezan a

    competir afuera, y al observar el mercado de las memorias y balances del mismo sector, se plantea en forma diferente: ya no

    es un documento institucional, sino que es una herramienta de trabajo, afirma Joaquín Pichon Rivière, de Pichon Rivière &

    Asociados, responsable del diseño conceptual y gráfico de la memoria y balance de Pérez Companc.

    La diferencia que se observa más claramente en cuanto a las nuevas intenciones de una memoria y balance son los

    interlocutores: hasta hace tres o cuatro años, era un material que sólo interesaba a profesionales del área de relaciones

    públicas, de publicidad o comunicación, mientras que hoy se sumaron los del área de finanzas o planeamiento, que son

    quienes utilizan la información en los mercados internacionales.

    Nuevas necesidades, nuevos interlocutores

    Ahora lo que se escribe dejó de ser información sólo para los accionistas sobre lo que pasó el anterior ejercicio. El

    compromiso es poner énfasis en las metas para el futuro, en las nuevas metodologías, el compromiso ambiental, los recursos

    humanos. En los objetivos que se cumplieron, y en lo que va a ser el futuro, expresa Pichon Rivière.

    Quizás el ejemplo más acabado de la diferencia de conceptos con que se evaluaba una memoria y balance, y lo que quería

    significar la empresa a través de ella, se observa en los casos en los que organizaciones muy conservadoras mostraban

    documentos formidablemente innovadores, que sólo brindaban satisfacción al diseñador. Para Pichon Rivière el lector de

    estos materiales no es un lector ingenuo, corresponde al sector político-económico, o es operador financiero, o quizás un

    potencial inversionista. Con la memoria y balance se transmiten una cantidad de valores intangibles que antes no se

    evaluaban.

    Pichon Rivière destaca que el premio no se les otorga a los diseñadores gráficos, ni a los creativos, sino que se le asigna

    a Pérez Companc por el valor conceptual y por cómo está estructurada la información de su memoria y balance.

    El material conserva el bajo perfil que caracteriza al grupo, y la imagen de la compañía se estructuró de una manera

    sólida pero muy dinámica. La presencia que mantiene en tantas áreas de negocios requirió de una organización muy

    metódica de la información para evitar la sensación de dispersión, señala Pichon Rivière, quien también es responsable de

    las memorias y balances de Transportadora del Gas del Sur, Transener, Edesur y Central Costanera.