sábado, 20 de junio de 2026

    Los beneficios bajo el nuevo sistema

    A pesar de su corta historia, las administradoras ya tienen experiencia en la tramitación y concesión de pensiones por

    fallecimiento en actividad y retiros por invalidez. Incluso, otorgaron algunas jubilaciones ordinarias. Es posible, por lo

    tanto, evaluar cuál es el marco legal y la aplicación concreta de los beneficios en el nuevo régimen.

    El decreto 1120 califica como contribuyente regular a quien aportó 10 de los 12 meses previos a la solicitud del retiro o

    de la fecha de defunción. Si exhibe un mínimo de seis aportes se lo ubica como irregular con derecho. Cuando se contribuyó

    por un lapso menor al anterior no se accede a compensación alguna. Cabe destacar que se considera válido el pago del

    trabajador independiente si lo efectúa en término.

    Aunque el empleador no haya depositado los aportes, no se pierde la regularidad, afirma Mariela Tagliani, supervisora

    de Operaciones de Consolidar. El recibo de sueldo es comprobante válido de que se efectuaron las retenciones.

    El comprobante de servicios debe ser emitido por la empresa. En caso de quiebra, se recurre al síndico, que está obligado

    a conservar los libros y los registros de la compañía durante diez años. Otra forma de demostrar la filiación laboral ante la

    desaparición de una firma son los recibos de haberes, telegramas o dos testigos que deben ser compañeros de trabajo de esa

    época, apunta Carina Mattar, gerenta de Beneficios de Máxima. De ser imposible demostrar esos años, la Administración

    Nacional de Seguridad Social (ANSeS) realiza un reconocimiento de servicios.

    El ingreso base lo fija la ANSeS para los hombres nacidos con anterioridad a 1963 y para las mujeres nacidas antes de

    1968. A las administradoras les corresponde el resto. Las AFJP´ s no contamos hoy con toda la historia previsional del

    cliente, comenta Horacio Frende, subgerente de Operaciones de Consolidar. Por ello, se depende en cierta manera

    del ente estatal para determinar la remuneración y convalidar los certificados.

    El tiempo para percibir las rentas depende mucho de la política de cada administradora. Sin embargo, la mayoría decidió

    dar anticipos por su cuenta y riesgo. Por eso, tres o cinco días después de haber presentado la documentación completa, los

    interesados pueden recibir el primer pago.

    LOS DERECHOS

    De acuerdo con la nueva ley jubilatoria, la viuda o el viudo, el o la conviviente e hijos hasta los 18 años cobran la

    pensión por fallecimiento del aportante. Este principio se aplica tanto en el sistema de capitalización como en el de

    reparto. Los derechohabientes tienen distinta participación sobre la renta base, según se conforme la familia. Así, el

    cónyuge o el conviviente puede obtener entre 40 y 70% y los hijos 20% como máximo, pues las participaciones se

    reducen en forma proporcional al número de integrantes del grupo familiar.

    Los retiros por invalidez serían, en principio, más simples de tramitar. El afiliado debe recurrir a la Comisión Médica

    para que determine el grado de su impedimento físico o mental. Si obtiene un fallo favorable, ingresa en la categoría de

    incapacitado transitorio. Luego de tres años del fallo, debe recurrir a la Comisión para pasar o no al rango de permanente.

    La disminución del potencial laboral debe ser de 66% para ser considerado una persona inhabilitada para realizar

    cualquier tipo de tarea, explica José Rielo Ameijide, gerente de Beneficios de ProRenta. La invalidez se mide según lo

    estipulado en un código llamado Baremo, pero se tienen además en cuenta factores adicionales, como el nivel de educación

    y las posibilidades de reinserción en el mercado de trabajo. Por eso, se debe presentar una declaración jurada del nivel de

    instrucción alcanzado.

    UN ANGULO DIFERENTE

    El procedimiento de la jubilación ordinaria se inicia ahora desde un ángulo distinto, indica Rielo Ameijide. Las AFJP´

    s deben enviar una nota a sus clientes tres meses antes de llegar a la edad de retiro, que es ahora de 62 años para los varones

    y 57 años para las mujeres en relación de dependencia, y de los 65 y 60 años respectivamente para los autónomos.

    Este tipo de retiro puede adelantarse. Para ello, se debe acumular un fondo capaz de permitir una renta equivalente,

    como mínimo, a 50% del sueldo promedio de los últimos cinco años. La gente pregunta mucho por esta posibilidad, acota

    Carina Mattar. Recibimos bastantes pedidos para calcular cuánto deben capitalizar (a través de aportes voluntarios) para

    retirarse a los 50 o 55 años.

    Por ahora, el promedio del sector de las pensiones por fallecimiento y por invalidez ronda los $ 400. Una vez que la

    ANSeS determina el ingreso base y la administradora liquida los haberes devengados previa deducción de los anticipos, los

    beneficiarios optan por la forma de pago. En los casos por defunción en actividad deben elegir entre renta vitalicia en una

    compañía de seguro y un retiro programado en la misma u otra AFJP.

    Las jubilaciones por incapacidad laboral, ordinarias y anticipadas se escogen, en cambio, entre esas dos posibilidades y el

    retiro fraccionario. La última modalidad se da cuando la renta es menor a 50% de la cantidad equivalente a dos veces y

    media el Ampo. En la actualidad, sería un valor inferior a $ 103,50. Independientemente de que la pensión diera una cifra

    más baja, la persona recibirá $ 103,50 por mes o la cantidad que corresponda a dos veces y media el Ampo en el momento

    de retirarse.

    Yanina Mazzia

    UN SOCIO PRINCIPAL

    CON LA INCORPORACIÓN DE UN FUERTE GRUPO FINANCIERO ESTADOUNIDENSE, LA ADMINISTRADORA APUESTA A

    EXTENDER SU PRESENCIA EN EL MERCADO.

    Desde el 1º de septiembre The Principal Financial Group, uno de los más importantes proveedores de servicios financieros

    personales (jubilación privada, salud y seguros de vida) de Estados Unidos, adquirió el control mayoritario de la AFJP

    Jacarandá. El grupo Bamerindus de Brasil y la cooperativa de seguros local Bernardino Rivadavia quedaron ahora como

    socios minoritarios .

    The Principal hizo su primera incursión en el país a mediados del año pasado, cuando constituyó la AFJP Ethika, de la

    que posee 99% del capital, y que con el tiempo pasaría a fusionarse con Jacarandá, de acuerdo con lo adelantado por

    Francisco M. Astelarra, vicepresidente ejecutivo de Principal International Argentina.

    El año pasado, The Principal tambien adquirió una participación minoritaria (30%) en el capital de la empresa de

    medicina prepaga Qualitas y desde mayo último formó la compañía de seguros de vida Prinlife, a la que probablemente

    antes de fin de año se sumará la empresa de seguros de retiro Princor.

    Estas inversiones representaron hasta ahora un desembolso cercano a US$ 25 millones, a los que en 1996 se sumarán

    otros US$ 15 millones. El grupo se propone, sin embargo, permanecer dentro de las actividades asumidas hasta ahora: No

    tenemos previsto incursionar en otras áreas, asegura Astelarra.

    En Estados Unidos The Principal administra activos por US$ 54.000 millones con una facturación anual de US$ 13.000

    millones y 9 millones de clientes.

    PLANES DE EXPANSIÓN

    Con el apoyo económico, financiero y tecnológico que nos brindará The Principal, aspiramos a obtener una

    participación importante en centros poblaciones en los que hasta ahora no tenemos ninguna cobertura, señala Jorge Iezzi,

    presidente de Jacarandá. La casi totalidad de los 57.000 afiliados de la administradora están en la provincia de Buenos

    Aires (tiene su sede social en La Plata), especialmente en el Gran Buenos Aires, Mar del Plata y Bahía Blanca.

    Jacarandá se caracterizó durante el primer año de vigencia del sistema por su alta rentabilidad. Alcanzó a 16,24%, a lo

    que se agrega, según Iezzi, un gasto de administración razonable (3,2% y $ 2 de comisión fija). Pese a ello, tuvo que

    soportar en los primeros meses de vigencia del sistema un saldo negativo en el balance de los traspasos, que recién se

    neutralizó en los meses recientes.

    En el momento de la afiliación Jacarandá llegó a contar con un plantel de 1.000 personas (950 promotores y 50 administrativos),

    que en la actualidad se redujeron a 150, aunque en el futuro Astelarra considera que deberían incoporarse nuevos promotores para

    atender la penetración de la empresa en otras zonas.

    El proyecto total demandó una inversión de $ 22 millones, absorbidos en su mayor parte por los sueldos, el equipamiento

    y la capacitación al personal. Estos dos últimos rubros serán los que continuarán concentrando sus inversiones futuras.