El resultado fiscal de la provincia cuyana fue deficitario en 1994 en 70 millones, cifra que casi duplica a la del período
fiscal precedente. La disminución de 13,7% en los recursos percibidos por coparticipación y el incremento de 8% en los
gastos en personal constituyen los dos factores más importantes en la explicación de la desmejora del resultado fiscal.
De todas formas, la necesidad de financiamiento como porcentaje de los ingresos corrientes no alcanza niveles
preocupantes. Un análisis de la composición del gasto provincial no revela diferencias sustanciales con respecto al promedio
del total de jurisdicciones provinciales. El gasto en personal representa 87,5% de los gastos corrientes, muy similar al
87,2% del promedio nacional, mientras que el gasto en bienes y servicios representa 15,9%, contra 12% a nivel nacional. El
tamaño del gasto público respecto del PBI provincial es de aproximadamente 8%, el tercero más bajo del país, siendo
únicamente la Capital Federal y Santa Fe las jurisdicciones que ostentan una menor participación que Mendoza de su sector
público en relación con su PBI. Los salarios públicos pagados en la provincia se mantienen en valores cercanos al promedio
del conjunto del total de las provincias, y la planta de personal apenas se incrementó en 300 empleados entre 1991 y 1994.
Los recursos de origen provincial constituyen (en 1994) 41,5% del total de ingresos corrientes, en comparación con un
promedio nacional de 44,5%. La participación de los ingresos de origen provincial se incrementó entre 1994 y 1993 merced
a un leve aumento nominal de los mismos, y la ya mencionada disminución en los recursos recibidos por coparticipación.
Del total de ingresos provinciales, algo más de 10% corresponde al cobro de regalías hidrocarburíferas. Es de destacar,
respecto de los recursos de origen nacional (coparticipación más aportes), que Mendoza es una de las provincias que menor
monto por habitante recibe por año: 330 pesos en comparación con un promedio nacional de 390. Sólo Córdoba, Buenos
Aires y la Capital Federal exhiben un monto anual por habitante menor que el de Mendoza. Este hecho será clave en la
agenda provincial a la hora de redefinir en 1996 la nueva relación fiscal entre la Nación y las provincias.
BALANCE DE LA CRISIS
La situación de fiscal de Mendoza no muestra rasgos demasiado salientes que permitan destacar factores
extremadamente positivos o negativos respecto de la media de la situación global de las provincias. Sin embargo, dada la
fuerte caída en los recursos coparticipados que experimentan los estados provinciales en 1995 como consecuencia de la
disminución en la recaudación, Mendoza tiene algunas ventajas que le permiten enfrentar la situación de manera más
holgada que algunas de las comarcas vecinas.
En octubre de 1994 la provincia culminó el proceso de negociación de consolidación de deudas y acreencias con el
gobierno nacional. En virtud de este proceso, recibió en términos netos 800 millones en Bocones, fundamentalmente
vinculados al reconocimiento de regalías hidrocarburíferas. El comportamiento de las erogaciones de capital mostraría que
durante 1994 la provincia no habría utilizado todavía dichos recursos que permitirían sortear más suavemente la caída en
los ingresos que se verifica en 1995. En números, la disminución de la recaudación tributaria provincial es importante: en
junio de 1994 se recolectaron $ 33 millones, en mayo de 1995 esa cifra disminuye a $ 30 millones, y en junio a $ 26
millones.
La crisis financiera no fue benigna con la provincia. La información publicada por el Banco Central permite apreciar que
entre diciembre de 1994 y marzo de este año perdió 20,6% de los depósitos constituidos en entidades financieras locales. En
ese período, la fuga de depósitos para el total del país fue de 11,9% y sólo Jujuy soportó una caída superior a la de Mendoza.
Los problemas de las dos entidades bancarias oficiales, con altos porcentajes de carteras irregulares sobre el total de
financiaciones, fueron la causa de que el temporal financiero impactara de tal manera en la provincia. Sin embargo, a pesar
del fuerte impacto de la crisis que se puede ver en los depósitos y en la recaudación, el consumo de energía eléctrica de
grandes usuarios se mantuvo aún en el segundo trimestre por encima de los niveles del año anterior.
En definitiva, los problemas fiscales que atraviesa hoy Mendoza se encuentran íntimamente vinculados a los efectos del shock
externo que comenzó en diciembre pasado, más que a problemas estructurales o de composición en el gasto. El hecho de que la
provincia no haya financiado los déficit pasados con deuda en el sistema financiero privado, más los recursos extraordinarios
conseguidos un año atrás, facilita su acomodamiento al complicado escenario de 1995.
La apuesta mendocina
Una Vocacion Exportadora
Desde las Pymes a los grandes complejos industriales, los productores de la provincia se juegan a lanzarse al mundo.
Mendoza presenta un sector privado pujante en el campo de las exportaciones. Lo refleja su principal actividad, la
vitivinícola, con un crecimiento de 340% en lo que va del año y un volumen cercano a 284 millones de litros de vinos
hacia distintos lugares del mundo, afirma el presidente del Centro de Bodegueros, Adriano Senetiner. El dirigente
estima superar $ 100 millones para 1995 en materia de exportación, perfil que está insinuando en esta
transformación la necesidad de adecuarnos también a los nuevos requerimientos del mercado.
Senetiner admite un desafío de reconversión cualitativa, tanto en los viñedos como en las bodegas, al tiempo que, del total de
los 400 establecimientos bodegueros mendocinos, sólo 20% exporta. Inglaterra es un gran importador de vinos, pero muy exigente,
y la otra expectativa la tenemos en Estados Unidos. Nosotros estamos haciendo los deberes por el sector privado como corresponde,
y el sector estatal por el otro; de esta forma vamos a poder completar un país que no solamente es cerealero, sino que también es
vitivinícola.
En cuanto al mercado interno, se venden anualmente nueve millones de hectolitros de vino.
En el área industrial, figura al tope la empresa Industrias Metalúrgicas Pescarmona Sociedad Anónima, fundada en
1907, que hoy posee plantas industriales en más de catorce países distribuidos entre América, Asia, Europa y Africa.
Reseñan las autoridades de Impsa que, entre los últimos proyectos concretados, se destacan Pichi Picún Leufú (Argentina),
Proyecto Hidroeléctrico Miranda (Brasil), grúas para los puertos de Cartagena (Colombia), Tartous (Siria), Richao (China),
Kuantan y Kelang (Malasia).
En los últimos años puntualizan sus directivos, a través de una decidida política empresaria tendiente a la insersión
en el mundo, en concepto de exportación obtienen 46% de sus ventas sobre una facturación anual de $ 160 millones.
Además han ingresado en otras actividades como la ferroviaria, de comunicaciones, seguros, establecimientos bodegueros y
por último en el área ambiental.
FRUTOS, PYMES Y SHOPPINGS
Dentro de la disposición del empresariado mendocino, que en 1994 superó US$ 450 millones en materia de
exportaciones, se destaca la importancia de la actividad de frutas frescas, con una marcada penetración en el mercado
brasileño dentro del contexto del Mercosur. Esto ha permitido un notable crecimiento especialmente en la colocación de
ciruelas, duraznos, peras y manzanas, sostiene el gerente de la Sociedad de Productores Exportadores de Frutas Frescas,
Roberto Delamarre, al tiempo que señala la importancia de Brasil como principal mercado. No tenemos cifras sobre
volúmenes de exportaciones ni tampoco su equivalente en divisas, justifica el dirigente, al carecer de la tecnología
suficiente que nos permita conocer los datos con precisión.
Por su parte, desde la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza plantean una situación muy heterogénea, porque
hay empresas que han aumentado sus niveles de facturación total, frente a otras que han disminuido fuertemente su
participación, al hacer referencia al área conservera, en especial la del tomate. Sin embargo, con relación al durazno, se
observa en esta segunda mitad del año un aumento del precio del producto en virtud de una disminución de la producción
internacional. Al respecto el titular de la entidad, Donald Funes, destaca que desde el sector duraznero en 1994 se exportó
por más de US$ 5 millones.
El sector olivícola mostró una muy importante recuperación en los precios, exportándose en 1994 más de 23.000
toneladas de aceitunas en conserva que representaron casi US$ 27 millones. Mientras tanto, en aceite de oliva, se
exportaron casi 3.000 toneladas por un valor de más de US$ 6 millones.
En cuanto a ciruelas desecadas, en 1994 se vendieron al exterior 9.000 toneladas, que representaron aproximadamente
US$ 15 millones.
Por su parte Rodolfo Tripodi, titular de la Federación Económica de Mendoza e integrante de la Confederación General
Económica, describe un panorama de mayor sacrificio, especialmente en el sector de las pequeñas y medianas empresas.
Reconoce asimismo la necesidad de integración desde las distintas áreas, pero también poder alcanzar el crédito. En este
tema, la situación se agravó desde que el gobierno provincial dispuso la privatización de los Bancos de Previsión Social y de
Mendoza, con lo que desaparecieron todas las posibilidades de apoyo.
Según Tripodi, si bien la situación no es fácil, están de acuerdo con el plan económico y reconocen que debemos
tecnificarnos, prepararnos para el desafío y olvidarnos de esperar apoyo si no logramos integrarnos. En Mendoza, afirma,
suman alrededor de 20.000 las pequeñas y medianas empresas.
Para el empresario Ernesto Pérez Cuesta, pionero entre los supermercadistas del país, gestor y propietario del
primer shopping de Mendoza y actual presidente de la Bolsa de Comercio, la perseverancia en el modelo y las reglas
claras y estables son las que definen la confiabilidad de cualquier país. Ha sido una especie de constante histórica
nuestra la de ceder rápidamente ante los problemas y cambiar las reglas de juego, los modelos asumidos.
El titular de la Bolsa de Comercio entiende que Mendoza está dotada para multiplicar su comercio exterior. Tiene gran
participación en las exportaciones a Brasil, adonde van más de 35% de nuestros productos locales. Es además el nexo antre
el Mercosur y el Pacífico, a través de Chile y sus puertos. Estas son perspectivas que nos ponen ante el gigantesco desafío de
cambiar nuestro rol empresario, reconvirtiendo para aprovechar las circunstancias.
Pérez Cuesta señala que el proceso de evolución de la distribución comercial masiva supo rápidamente adaptarse a los
cambios en los hábitos del consumo y puso en marcha un notable desarrollo de ese rubro en Mendoza. En ese sentido, se
destacan dos hechos relevantes: el inminente desembarco de los hipermercados Carrefour se dispone a inaugurar a
mediados del año que viene y del Shopping Céntrico del grupo Maccarone.
(En Mendoza) Andrés Funes
Aclaraciones
En la edición de agosto, en la nota Las 1.000 Empresas que más Importan, se omitió a Sudamericana de Ruedas que,
según su presidente Fernando Grau Sáez, durante el año pasado concretó importaciones por US$ 3,2 millones, lo que la
ubicaría en el puesto 942º del ranking.
En la edición del mes de agosto de MERCADO, bajo el título La transformación del Bauen. Cuatro estrellas con
radiollamada, se citaba la experiencia del hotel céntrico que facilitaba pagers al viajero de negocios. La empresa encargada
de desarrollar el software exclusivo que permite que el mensaje se reciba al mismo tiempo en el aparato del huésped y en
una terminal que deja constancia impresa del mismo en el hotel es Radiomensaje.
La nota La guerra de la sonrisas, de la sección Claves del número de septiembre de MERCADO, adjudicaba la marca
Kolynos a la firma Procter & Gamble. Tal información fue rectificada por Colgate Palmolive, que en enero de este año
adquirió la línea Oral Care de aquella marca.
