lunes, 22 de junio de 2026

    ¿A dónde va el dinero de las AFJP´S?

    La vertiginosa carrera inicial ya terminó. El rompecabezas de las afiliaciones está casi armado. Sin embargo, el torbellino no se calmó.

    De ahora en más, se larga una maratón silenciosa de números y porcentajes cuyo objetivo es consolidar la imagen lograda por las administradoras de fondos de jubilación y pensión. Para ello, cuentan los servicios colaterales que se les ofrecen a los clientes, pero, sobre todo, la rentabilidad de las inversiones de cada AFJP.

    Aunque será un tema tabú para los publicistas durante el primer año (ningún tipo de mensaje podrá basarse en el rendimiento de los fondos en ese período); el valor de las cuotas partes de las AFJP´s será de dominio público. Incluso -y siempre y cuando la cosecha haya sido buena- más de una lo colocará en un lugar destacado en sus sucursales. De eso no se podrá hablar, pero definirá la

    adhesión o permanencia de la gente.

    Por eso, las gerencias de inversiones de las administradoras son, en este momento, hormigueros en plena labor. Un pequeño grupo de estrategas trazan políticas, definen cuán arriesgados y conservadores serán sus movimientos, arman y desarman hipotéticas carteras de inversiones, a pesar de que todo dependerá de las circunstancias del sector en agosto próximo.

    “Cumplimos una función social pues manejaremos el dinero de muchas personas que deberán vivir en forma digna dentro de 30 años”, reflexiona Marcelo Perri, gerente de Inversiones de Consolidar.

    “En la medida en que seamos conscientes de ese rol, el negocio será fructífero. Por eso hago hincapié en lo conservador que debe ser un manager en esta actividad.”

    Durante los primeros meses, la gran mayoría tomará decisiones en cuanto a la colocación de los fondos sin alejarse demasiado del menú delineado por la Superintendencia el sector (SAFJP). De modo que, también por esa razón, primará el criterio conservador. Por lo general, la rotación de estos portafolios es baja. Busca la apreciación del capital en el tiempo y no la operación de

    compraventa.

    AJUSTAR LAS CUENTAS.

    “La experiencia internacional demuestra que 75% de la renta se da por posicionamiento; es decir, se adquiere un título y se lo mantiene por tres o cinco años”, destaca Rogelio Marchetti, del Departamento de Inversiones de Siembra. “No olvidemos que es una tarea de por vida, donde se trata

    de que el cliente se quede con nosotros por 15, 20 o 30 años.”

    La intención de la Superintendencia fue diversificar las carteras y acotar los riesgos. Para eso modificó, en abril, los niveles de inversión de determinados valores financieros. “Inicialmente, se podría haber mantenido el límite de colocaciones en plazo fijo estipulado en un principio (de 40% pasó a 28%) pues no tenemos tantas herramientas donde derivar el dinero”, señala Daniel Cagnoni, gerente de Inversiones de Máxima. “Otro punto a mantener podría haber sido el porcentaje de las contrataciones futuras y operaciones.”

    Los gerentes de Inversiones de las administradoras ya rindieron su primer examen. Debieron invertir el encaje mínimo ($ 3 millones) raudamente. La prueba se asemejaba, en realidad, a un multiple choice, pues sólo se podía optar entre plazo fijo y títulos públicos. También en este caso, la reglamentación de la Superintendencia salió sobre la hora, y existían muchas dudas. Esto suscitó problemas, y llevó a la mayoría a optar por lo más fácil: el plazo fijo. Sólo unos pocos canalizaron el encaje específicamente en bonos de baja volatilidad, con un retorno de 10 a 13%.

    Si se mantiene el ritmo actual de afiliaciones, las AFJP´s recaudarían de $ 150 a 250 millones por mes. Pero esta catarata de fondos no producirá estruendo al inicio. Sí lo hará a medida que se acumule. De ahí en más, se desatará la maratón de la rentabilidad y los traspasos.

    Muchos se cambiarán de administradora atraídos por la renta de alguna competidora; al mismo tiempo, los indecisos que se quedaron en el régimen de reparto, a la espera de que se aclarara el panorama, darán un fallo definitivo.

    Según los expertos, no es recomendable pasarse de un grupo a otro teniendo en cuenta solamente los rendimientos de los primeros meses. Lo mejor, dicen, es esperar por lo menos un año. Recién entonces habrá que hacer el balance entre la proporción de dinero que se capitaliza y la utilidad lograda.

    CUESTION DE MUÑECA.

    Los pronósticos sobre los beneficios se dibujan sobre un cielo despejado. Hasta el momento, se habla de una renta que oscilaría entre 3 y 5% real anual. Aunque un gerente de inversiones hábil y precavido podrá llevarlo por encima de ese promedio, hasta cerca de 8%. “En Chile, fue de 30% en ciertos períodos y de 3% (apenas sobre la inflación) en otros. Creo que no será de dos dígitos en la Argentina”, vaticina Cagnoni. “Nosotros ya sufrimos un proceso de valorización de los activos; mientras que las AFJP´s chilenas estaban en marcha cuando se reacomodaron las cotizaciones en ese país.”

    “La utilidad es un elemento indispensable. Pero la gente debe aprender a leerla”, explica Marchetti.

    “Ante todo, se debe mirar a largo plazo y, después, medir cuánto obtengo por unidad de riesgo”.

    La experiencia internacional recomienda esperar de tres a cinco años antes de cambiar de administradora. El mínimo aconsejable es doce meses.

    “Las personas que se quedaron en el sistema estatal analizarán los resultados de las AFJP´s en el primer cuatrimestre”, anticipa Perri. “Recién entonces tomarán una determinación final.”

    Pero el fantasma de la inflación ronda aún la memoria de muchos argentinos e influye en las elecciones. “Todavía existe una mentalidad cortoplacista. Tenemos la inflación a nuestras espaldas y nos hace mirar mes a mes. Es preciso entender que éste es un régimen que se prolonga en el calendario. Las peores elecciones se realizan desde la visión del día a día”, advierte el ejecutivo de Siembra.

    “Las administradoras son inversoras continuas. Primero, coparán los límites de plazo fijo y títulos públicos. A las acciones destinarán, más o menos, 10%”, pronostica Cagnoni. “Con posterioridad, se reducirán los importes en plazo fijo y se incrementarán los de Obligaciones Negociables, colocaciones en el exterior y cédulas hipotecarias.”

    Es preciso tener en cuenta, de todos modos, que las AFJP´s son fuertes demandantes de herramientas financieras, y su volumen es tan grande que genera su propia oferta. Es importante destacar que no podrán destinar sus fondos a papeles emitidos por sus socios. Aunque sí podrán hacerlo en aquellos

    comercializados por sus integrantes.

    Los títulos privados serán el elemento distintivo entre las AFJP´s. “Canalizar dinero en estos valores es muy arriesgado por su volatilidad”, acota el directivo de Consolidar. “En cierto lapso, estas sociedades manejarán una masa tan grande que no podrán entrar y salir con rapidez del mercado, para evitar pérdidas.”

    SOLO PARA AUDACES.

    Las administradoras podrán colocar alrededor de 49% en la Bolsa (35% en papeles privados y 14% en compañías privatizadas). “La plaza irá regulando sus necesidades”, comenta Marchetti. “A medida que aumente la corriente de fondos disponibles, las firmas realizarán emisiones de capitales que las

    AFJP´s tenderán a comprar.” De esa manera, el sector se afianzará.

    Sin embargo, las cédulas hipotecarias y las Obligaciones Negociables (ON) concitan la atención de todos. Son esperadas con ansiedad, en especial los valores inmobiliarios, de los que hay escasa disponibilidad.

    El atractivo de las cédulas es que son instrumentos a largo plazo, seguros y -en general- con buen retorno. “Además, darán respuesta a una necesidad apremiante para la economía argentina como es el déficit habitacional y de infraestructura, señala Marchetti. “Hoy, los bancos están trayendo dinero

    del exterior para financiar esos créditos.”

    Las colocaciones en los mercados internacionales representan, para algunos especialistas, una posibilidad importante para diversificar las carteras y achicar los peligros. La cuestión es en qué plazas invertir. La mayoría rastrea el globo terráqueo para hallar un mercado que no esté correlacionado con el local. Así, buscan dar consistencia a los retornos. Pero aún parecen estar lejos de encontrarlo.

    “Esta es una herramienta interesante que se debe manejar con cuidado”, opina Perri. “La función de la jubilación privada es, a mi parecer, fomentar el ahorro interno y a través de él la producción de bienes en el país.”

    PRIMERO POR CASA.

    “Al pasar del sistema de reparto al de capitalización aumenta el ahorro interno de una nación. Si esos fondos se colocan en bonos públicos no es beneficioso. El Estado emplearía ese dinero como siempre lo hizo. Nada cambiaría. Lo importante es que la jubilación privada destine los aportes de sus afiliados a inversiones productivas”, afirmó Norbert Walter, economista en jefe del Deutsche Bank, en una conferencia organizada por la AFJP Máxima.

    Walter admitió que no es fácil definir cuál es la colocación más conveniente para esos ahorros. Las posibilidades varían según la situación de cada país. “Para los europeos, con una alta tasa de envejecimiento poblacional y una tendencia a la disminución del número de habitantes, lo mejor sería canalizarlos en empresas orientadas al exterior. Japón adoptó esa postura y hoy tiene el régimen previsional más rico del mundo. Ellos invirtieron en las jóvenes economías vecinas.”

    En otros casos, sin embargo, no tiene sentido destinar todo ese volumen de fondos a otras plazas.

    “Los alemanes no poseemos un mercado de capitales desarrollado; es menor al de Suiza y al de Gran Bretaña. Por eso defendería vehementemente canalizar ese dinero hacia ese sector financiero. Estas operaciones son positivas para los fondos de pensiones y, al mismo tiempo, permite lograr costos de financiamiento más bajos”, señaló Walter.

    A pesar de que no se debe excluir a la plaza local, sobre todo cuando está en plena evolución; es positivo destinar parte del capital de las administradoras al exterior. De esa forma se diversifican las carteras y, por ende, se reducen los riesgos.

    Walter destacó que una tasa de interés real de alrededor de 3% e incluso un poco por debajo de ese nivel es un objetivo razonable durante un período prolongado, en economías en crecimiento.

    COSAS DE GRANDES Y DE CHICAS.

    Sin duda, el total de las afiliaciones y el volumen de los aportes segmentarán la actividad. La experiencia internacional del sector indica que las pequeñas administradoras intentarán seguir a sus hermanas mayores en cuanto a inversiones, al menos durante un primer período. Así sucedió en Chile, aunque esa postura dio un marcado giro después. Cuando el flujo de fondos pesa más que el monto total, la desigualdad de tamaño es un hecho sin importancia. Entonces, esa disparidad no pesa tanto sobre la renta de cada una. Pero se transforma en un factor definitorio con el paso del tiempo.

    La gran diferencia entre ambas es la posibilidad de rotar los portafolios. Las chicas pueden hacerlo con facilidad. Con una cartera reducida es posible tomar decisiones más elásticas. Por más repentinas y abruptas que sean esas resoluciones no afectarían el volumen del mercado financiero.

    Esta es, en pocas palabras, la ventaja de tener cintura para entrar y salir de la plaza ante la menor señal de alarma. En Chile, las pequeñas con portafolios flexibles tratan de captar a los afiliados con perfil inversionista, o bien operan nichos: segmentos muy especiales de la población.

    Las administradoras grandes deberán, en cambio, adoptar una política conservadora desde el principio de los tiempos. Además, están obligadas a operar a plazos largos. Cualquier cimbronazo que produzcan estos pesos pesados afecta a los mercados en forma directa. Sin embargo, la mayoría

    seguirá al pie de la letra el límite impuesto al menú de inversiones por la Superintendencia de la actividad (SAFJP). Por lo menos, eso comentan los gerentes de inversiones. Tal vez, un criterio conservador reine por todo el sector a lo largo del primer cuatrimestre.

    LOS SECRETOS DEL NACION.

    Los rumores que vienen recorriendo infatigablemente los ámbitos de las AFJP´s son particularmente abundantes en el caso de la administradora del Banco de la Nación. Según comentan, la razón por la que se derogó el famoso artículo 40º (que otorgaba una suerte de seguro de cambio) no respondió tanto al hecho de que constituyera un privilegio injusto, sino para captar socios de fama

    internacional. Al parecer, la gente de Aldo Dadone estaría negociando con un banco de primera línea de Estados Unidos para que se integre a la AFJP. Aunque nada se sabe oficialmente, las tratativas se cerrarían a más tardar en seis meses.

    Si se confirman estas versiones se corroboraría el hecho de que la chilena Provida sólo aportaría su know how al Nación. Algunos conocedores de la actividad afirman que la AFJP trasandina se dedicaría, de ahora en más, a exportar su estrategia comercial a las naciones donde se implemente el

    régimen de capitalización.