domingo, 31 de mayo de 2026

    El negocio de cruzar el charco

    Quién no recuerda aquello de “Buque, buque, bus… al Uruguay”? La pegadiza musiquita del jingle, combinada con la imagen de pasajeros felices navegando por un río sereno animaron a cruzar el charco a más de uno. En ese momento, Buquebús era una de las tantas posibilidades para viajar hasta las costas uruguayas. Actualmente, la empresa acaba de lanzarse a una de las apuestas comerciales más fuertes de su historia, al incorporar dos unidades provistas de la máxima tecnología a su servicio habitual y desembarcar con una filial en España.

    El Eladia Isabel I -construido hace siete años en los astilleros Kambara, de Uruguay- fue totalmente remodelado, a un costo de US$ 6 millones. La modernización involucró cambios destinados a mejorar tanto la maniobrabilidad del buque como su confort interior. Se duplicó su capacidad de transporte de pasajeros y de automóviles, y se instaló un sistema de aire acondicionado

    central. En la sala de máquinas se agregaron dos motogeneradores para aumentar la capacidad eléctrica, y en los laterales se colocaron cuatro propulsores para facilitar el manejo de la nave.

    Pero la verdadera joya de la corona es el Juan L, el nuevo avión de Buquebús, que viene a consolidar la experiencia iniciada en 1992, cuando se incorporó a la flota de la empresa el primer barco de este tipo, el Patricia Olivia.

    Juan Carlos López Mena, presidente de Buquebús, explica que “comprar los dos de golpe nos pareció entonces demasiado riesgoso. Queríamos ver cómo funcionaba el primero, desde el punto de vista técnico y comercial. Así adquirimos experiencia, y sobre esa base se construyó una segunda versión mejorada, especial para las características del Río de la Plata. Por ejemplo, los estabilizadores del nuevo barco se mueven más rápido porque aquí la ola es más corta”.

    Al igual que el primero, el nuevo avión fue construido en Tasmania, Australia, y demandó una inversión de US$ 25,5 millones. Puede transportar 650 pasajeros y 110 automóviles, y realiza el trayecto Buenos Aires-Montevideo en 2 horas 45 minutos, a una velocidad de 42 nudos (casi 60

    km/hora), el triple de una embarcación tradicional.

    A través de una computadora instalada en el puente de mando, se monitorean constantemente todas las funciones de la nave. Su sistema de navegación cuenta con las últimas novedades en piloto automático, navegación satelital, doble circuito de radar e incorpora un avanzado sistema de visión nocturna de rayos infrarrojos, que asegura a la tripulación una visibilidad

    a giorno, aun en las condiciones más desfavorables, con un alcance de 1.500 metros en la noche.

    El Juan L emplea a más de 600 argentinos y uruguayos entre personal de tierra y embarcado, que fueron especialmente capacitados en Australia.

    “Los aviones de Buquebús son una revolución tecnológica, es como entrar en una nueva era de navegación. Aunque parezca mentira, una empresa uruguayo-argentina tiene los dos barcos más modernos del mundo para este tipo de transporte. Inclusive estamos en un proyecto a mediano y largo plazo, de barcos más veloces, que van a casi 60 nudos. En este momento vienen navieros de Europa, de Estados Unidos, de Japón, a ver la maravilla”, se enorgullece López Mena.

    CAMBIAR EL CONCEPTO.

    Según los cálculos de la empresa, el año pasado Buquebús transportó a casi un millón de pasajeros. La expansión del negocio parece revelar no sólo la apelación a un mercado de clientes tradicionales, sino la captación de viajeros que habitualmente se trasladan por las líneas aéreas.

    “Hemos dado un nivel muy sofisticado a los barcos”, admite López Mena. “Pero no buscamos clientes exclusivamente con alto poder adquisitivo, sino la excelencia en el servicio, cambiar el concepto de viajar, que las vacaciones comiencen antes de llegar. La empresa es el reflejo del espíritu del empresario, a mí me gusta hacer las cosas bien. Mucha veces es más caro, pero no todas las satisfacciones son económicas.”

    El orgullo también se debe al reconocimiento internacional para Buquebús, una empresa que hace doce años está en el mercado. “Tenemos una invitación del gobierno de Indonesia para instalar una empresa Buquebús allá, hay un barco nuestro navegando entre Irlanda y Escocia.

    Estamos creando un Buquebús en España, pronto culminaremos los aspectos legales”, enumera López Mena.

    EL PUENTE DE LA DISCORDIA.

    Consultado acerca de las consecuencias que podría acarrear para el transporte fluvial la construcción del puente entre Buenos Aires y la ciudad de Colonia, López Mena no recurre a eufemismos para criticar el proyecto. “No hay ninguna justificación económica, política ni ecológica para que se haga un puente. Transportar una tonelada de carga hasta 600 kilómetros es doce veces

    más barato por agua que por tierra. En este momento Europa está canalizando sus ríos para desarrollar el transporte fluvial, porque sale mucho más barato y contamina mucho menos. Los pueblos más desarrollados de la historia son los que navegaron, no los que hicieron obras faraónicas.”

    La preservación del medio ambiente es otro punto a considerar por el presidente de Buquebús, que afirma que a la contaminación producida por el desgaste natural de los pilotes de cemento y de hierro del puente, habría que sumarle el costo de mantenimiento de los canales del delta del Paraná. “Esos miles de pilotes van a desviar las corrientes. Canales en los que actualmente

    hay que gastar US$ 10 por kilómetro para mantener dragados van a costar US$ 500. Vamos a interrumpir el acceso a los puertos y al río Paraná, o los vamos a encarecer de tal manera que el transporte de mercaderías va a resultar totalmente desproporcionado.”

    Buquebús también transporta carga a través de barcos convencionales que cruzan camiones al Uruguay. “Hay paso en Puerto Unzué-Fray Bentos y en Colón-Paysandú. Sin embargo, los camiones se suben al barco porque es más económico el precio que les cobramos nosotros.”

    Josefina Giglio.

    Córdoba cambia su perfil turístico.

    ALFAJORES, PEPERINA Y HOTELES.

    Una política de desgravaciones impositivas y el incremento de viajeros alientan en la provincia mediterránea una ola de inversiones en el negocio hotelero. Los últimos 18 meses representaron, para la ciudad de Córdoba, un verdadero boom hotelero: se inauguraron tres establecimientos cuatro estrellas y se iniciaron las obras para la construcción de un nuevo eslabón de la cadena Sheraton, el primer cinco estrellas que tendrá la capital provincial.

    Buena parte de las razones de este auge hay que buscarlas en la ley provincial 7.232 de fomento turístico, que incentiva y facilita la inversión en este tipo de emprendimientos. Para Santiago Taranto, secretario de Turismo, esa legislación tuvo óptimos resultados y permitió cambiar el perfil turístico: “Córdoba ya dejó de ser la provincia de los alfajores y la peperina para

    transformarse en centro receptivo de congresos, reuniones y seminarios”, sostiene el funcionario.

    Lo concreto es que desde la vigencia de esa ley, que otorga distintos grados de desgravación impositiva para construcción y explotación de establecimientos turísticos, la capacidad receptiva de toda la provincia se incrementó en 1.572 plazas.

    Además de las facilidades impositivas, los empresarios hoteleros cordobeses han contado también con un creciente flujo turístico, aún cuando la actual paridad del dólar crea una situación competitiva desventajosa para las plazas argentinas. Los números que contabiliza la Secretaría de Turismo indican que en 1993 visitaron Córdoba 3.150.000 personas, un buen porcentaje de la torta global de turistas que mueve el país. “Para cubrir esta demanda -comenta Taranto- hacen falta nuevos establecimientos, y felizmente seguimos recibiendo proyectos para la construcción y refacción de hoteles.”

    LA ESTRELLA QUE FALTABA.

    Un consorcio integrado por empresas cordobesas e italianas será el encargado de construir el primer hotel cinco estrellas de Córdoba, que será operado por la cadena Sheraton. El emprendimiento, que se realizará en los terrenos vecinos a Nuevocentro Shopping, demandará una inversión de US$ 34 millones y no menos de 24 meses de obras.

    Por el lado argentino integran la sociedad Casa Petrini (Supermercados Americanos y MAS), Delta (Constructora) y Capdel (Nuevocentro Shopping). El aporte italiano llega a través de tres empresas que proveerán materiales (vidrios, muebles e instalaciones electromecánicas).

    DONDE DORMIR EN CORDOBA (NUEVOS HOTELES).

    Hotel Categ. Inaug. Habit. Single Inversión

    Sheraton 1 ***** dic/95 200 s/d US$34 mill.

    Ducal Suites **** nov/93 82 $ 80 s/d

    Hotel suites

    Córdoba Park **** sep/92 112 $ 100 US$ 8 mill.

    Panorama **** mar/92 146 $ 82 2 US$13 mill.

    De la Cañada 3 **** may/87 168 $ 65 4 US$ 11 mill.

    (1) En construcción. (2) Estimado valor actual, marca y llave incluidas. (3) En proceso de ampliación y recategorización. (4) Valor estimado actual, ampliación incluida.