sábado, 4 de abril de 2026

    Saltando la cordillera

    Qué es Mendoza hoy y cómo la imagina para mañana?

    -En términos del producto bruto, representamos entre 5 y 17% de todo el país, con US$ 7 a 10 mil millones: 1/3 está dedicado a la agroindustria (la vitivinícola y las que procesan frutas y hortalizas), 1/3 dedicado a la industria (metalmecánica, petróleo, minería) y el tercio restante dedicado a servicios, construcción, comercio, finanzas. Nuestras exportaciones representan aproximadamente US$ 300 millones: un tercio de la agroindustria, otra porción significativa correspondiente a metalmecánica y otra a los derivados del petróleo y minería.

    Con respecto a los próximos diez años, estamos preparando un documento titulado “Política de transformación de la economía mendocina”, a fin de que los mendocinos sepan cuál va a ser el futuro del perfil productivo de la provincia. En agroindustria debemos avanzar hacia productos de mayor valor agregado porque el flete ocupa un porcentaje muy importante dentro del precio final.

    Imaginamos una industria vitivinícola mejor posicionada en mercados internacionales más ávidos en el consumo de vinos. Vamos a crear polos de desarrollo competitivos que tengan como base los recursos naturales. Uno de ellos es el minero, para lo cual ya se ha avanzado con el gobierno nacional en leyes como la de inversiones mineras, de desregulación de la actividad y la creación de una zona franca minera que nos permitirá acercarnos a Chile en los próximos años.

    También nos proponemos aprovechar que dentro de poco la provincia será declarada “zona libre de aftosa” para incursionar con exportaciones ganaderas, a través de una industria frigorífica de alto valor agregado. En forestación, disponemos de dos maderas que son estratégicas: la de álamo, que es blanda y, al igual que el pino chileno, tiene mucho futuro. Así podríamos desarrollar una

    industria, en este caso de pasta mecánica de celulosa. Al turismo, fundamentalmente el de aventura, de deportes, el esquí, lo pensamos como un eje internacional muy importante. La industria metalmecánica va a tener un vuelco en la medida en que desarrollemos la minería y haya que equiparla. Y por último, nuestro sueño es un polo tecnológico, para el que reunimos requisitos como disponer de un buen ambiente ecológico, donde hay tranquilidad, una buena calidad de vida.

    Mendoza, con sus montañas, su clima, su verde y su ubicación estratégica vinculada a los mercados del sudeste asiático, puede ser un lugar importante para montar industrias cerebro intensivas: software, biotecnología.

    NACION MAS PROVINCIAS.

    -¿Cómo inserta dentro de este contexto la responsabilidad que asumieron las provincias con las transferencias de educación y salud que dispuso el gobierno nacional?

    -Falta aún que los argentinos rediscutamos el papel del Estado, a nivel nacional y provincial, en un país que se está transformando. El primer paso consiste en encarar equilibrio fiscal, tasa de inflación, nivel de gastos públicos, todas grandes decisiones que se toman a nivel nacional. Segundo, definir

    los mecanismos de regulación de la economía, como la promoción industrial, la política de aranceles, la fiscal, la financiera. Es decir, medidas que el Estado puede tomar para incentivar o no determinadas actividades económicas.

    -Usted ha omitido cuidadosamente la palabra política industrial.

    -Es algo que se está discutiendo en la economía argentina. Pero hay todavía un tercer nivel que tiene que ver con infraestructura y logística, que es cuando el Estado se mete a hacer obras públicas o educación, temas muy importantes y determinantes para el crecimiento. O un cuarto, que es el de las facilidades microeconómicas, donde se ayuda a las empresas privadas a ser más competitivas. En estos dos últimos niveles es donde los Estados provinciales tienen mucho que decir y mucho por hacer.

    -¿El gobierno nacional implementa este tipo de políticas activas para darles marco a las provincias?

    -No, pero poco a poco va ir incursionando en lo micro. De hecho, ya empezó a meterse, por ejemplo, con la Fundación Exportar, la Fundación Invertir, la política que se dio para las Pymes. Pero nada podremos hacer las provincias si el Estado nacional no pone al INTI de nuevo de pie para montar un instituto tecnológico de primer nivel al servicio de la introducción de tecnología en los diferentes sectores industriales. Acabamos de firmar un acuerdo agroindustrial con todos los sectores productivos provinciales y con las secretarías de Agricultura, Ganadería y Pesca, así como con las áreas de Ciencia y Técnica. Nos hemos puesto como meta aumentar nuestras exportaciones en US$

    120 millones en los próximos cuatro años, con un proceso de inversión de US$ 40 millones. Esto da surgimiento a lo que denominamos Complejos Agroindustriales Exportadores, que vinculan al productor con los mercados internacionales.

    APERTURA ADMINISTRADA.

    -¿Perjudicó a la provincia la forma como se hizo la apertura?

    -Después de una primera exhortación dura a competir, pasamos a una política de comercio exterior administrado. Nosotros, por ejemplo, le hemos transmitido al ministro Cavallo, con respecto a nuestros productos, que no podemos comprarnos crisis de terceros países. Y también le hicimos una observación sobre la devaluación de las monedas europeas en términos de dólar, que supera el 30%, más la política abiertamente de subsidios que tiene la Comunidad Europea. Fuimos tal vez la primera provincia (no tengo conocimiento de otra) que le hizo colocar un derecho compensatorio de los

    duraznos que se traían de Grecia, obviamente subsidiados.

    -¿Cree que la Nación tiene que alentar las exportaciones provinciales?

    -Mendoza es una provincia que tiene un sector de bienes de capital realmente muy competitivo internacionalmente y adolece justamente de financiamiento para exportar sus productos, como lo hacen Francia, España, Italia y Estados Unidos. Se creó el BICE para dar respuesta pero todavía está trabajando de manera incipiente. Tampoco hay financiamiento disponible para proyectos de

    inversión de largo plazo, hablando desde el punto de vista de la economía regional. Con los US$ 600 millones que cobramos del gobierno nacional, teníamos dos opciones: meterlos dentro del presupuesto y utilizarlos, de alguna manera, en gastos corrientes o inversiones dentro de nuestro

    presupuesto, que es de US$ 1.000 millones, o convertirlos en un fondo para financiar a largo plazo con tasas compatibles con las internacionales, proyectos de transformación de la economía mendocina.

    -¿Cómo piensan expandir el comercio exterior regional?

    -Vamos a formar una corporación para el sudeste asiático, que nos convertirá en un polo de comercio internacional. Será una especie de region trader, como lo es Hong Kong o Singapur, donde Mendoza se constituirá en la puerta de entrada y salida del Mercosur. Como para ello necesitamos un puerto y

    transporte, pensamos en una asociación entre empresarios privados mendocinos y chilenos de distintos sectores, armadores, compañías navieras, compañías de transporte terrestre, con la participación, también, y es lo más importante, de socios del sudeste asiático.

    -¿Cuál es el aporte que hará la provincia?

    -La provincia puede participar con recursos del fondo de transformación y crecimiento, que hemos constituido con las regalías que cobramos de la Nación. Asciende a algo más de US$ 500 millones y tiene tres destinos: la infraestructura, que es obra pública; proyectos privados y mejora en la

    educación, y la totalidad de proyectos de obra pública vinculada a la unidad del Banco Mundial y del BID, que analizamos mediante un gabinete específico.