lunes, 25 de mayo de 2026

    Más empresas, nuevos análisis

    EL RANKING, VERSION 1992.

    El clásico ranking de MERCADO, “Las que más venden”, tiene este año especiales características.

    Las cifras reflejan lo ocurrido en 1991, el año del Plan de Convertibilidad, y seguramente -es la esperanza de todos- el inicio de un período que permitirá y tornará útiles las comparaciones.

    Por primera vez, este ranking llega a contar con 800 empresas (500 fue el número total incluido el año pasado). Manteniendo la metodología adoptada hace tiempo, deliberadamente descartamos a las entidades bancarias y financieras, como también a las empresas de seguros que, por la especificidad del negocio, demandan un ranking especial, que brindaremos a los lectores en próximas ediciones.

    Sigue habiendo renuencia a proporcionar datos, aunque, afortunadamente, mucho menor que en años anteriores. Se empieza a entender en las empresas que la información demandada no es secreta, ni de alto valor estratégico. No hay competidor ni organismo de gobierno con jurisdicción en el tema que ignore los datos que solicitamos. Al contrario, la transparencia informativa es el mejor seguro de una empresa frente a consumidores y opinión pública en general.

    Las diferentes fechas de cierre de los ejercicios producen todavía algunas distorsiones, que a no dudar desaparecerán el próximo año. La mayoría de las firmas cierran balance el 31 de diciembre, pero hay quienes lo hacen el 31 de marzo o el 30 de junio. Al considerar el ejercicio cerrado en 1991, algunas empresas tienen buena parte de 1990 incluido en sus resultados. Y fácil es recordar lo ocurrido ese año y las distorsiones que puede arrojar a la hora de hacer comparaciones valederas.

    Hay movimientos interesantes, si se los compara con los resultados de años anteriores. La nómina de los que más puestos escalaron, y la de los que más descendieron, es una buena pintura de cuáles fueron los sectores -y los protagonistas- que mejor aprovecharon la reactivación que trajo aparejada la estabilidad.

    Los indicadores de inflación son extremadamente bajos para la historia económica reciente del país.

    Es cierto que en términos de dólar -puesto que la convertibilidad implica paridad entre dólar y peso- siguen siendo altos para los niveles internacionales. Pero también es verdad que se mantienen en descenso.

    La percepción de estabilidad fue el motor que impulsó un crecimiento en el aparato productivo de bienes y servicios. Ese ritmo, casi inercial, parece estar ya en una meseta. Para entrar en franco crecimiento habrá que tomar otras medidas, y fortalecer el sector exportador.

    El auge bursátil, y el consiguiente ingreso de capitales, tienen una vertiente positiva, especialmente psicológica, que debe aprovecharse al máximo. Pero los observadores económicos no ignoran que ese ingreso es volátil. No está arraigado en bienes de producción o en inmuebles. Está vinculado a títulos y acciones, de las cuales es posible desprenderse y emigrar en cualquier momento. Es éste un riesgo que -sin hacer de profeta apocalíptico- sería imprudente subestimar.

    Mientras las tasas de interés internacionales siguen bajas, el panorama es excelente para Argentina: por un lado, se pagan menos intereses sobre la deuda externa; por el otro, ingresan capitales en busca de mejor rentabilidad. Fácil es colegir el efecto -en ambas direcciones- que tendrá una elevación en los tipos de interés internacionales.

    La balanza comercial -y su probable resultado a fines de 1992- es el punto donde las predicciones oficiales presentan más fisuras. Hay consenso entre los expertos en que, o bien habrá un muy modesto superávit, o bien las importaciones emparejarán a las exportaciones.

    El dilema de fondo es cómo se insertará la Argentina en las grandes corrientes del comercio internacional. Dicho de otro modo: qué venderá el país, y a quién. Los principales grupos empresarios se han volcado hacia la privatización de servicios públicos tarifados, pero pronto tendrán que demostrar si poseen una estrategia de crecimiento global.

    MERCADO DATA DISK.

    Todo lector que lo solicite recibirá en su casa, completamente gratis, un diskette para cargar en su computadora los datos completos de Las 800 que más venden, la versión 1992 de un clásico producto de MERCADO, esta vez con significativas transformaciones con respecto a años anteriores.

    Los ups and downs, las que más posiciones escalaron, las que retrocedieron; las líderes en cada uno de los sectores más dinámicos o relevantes de la economía nacional; las mayores compañías industriales, comerciales y de servicios.

    Esta edición de extraordinaria utilidad para los lectores, que la convierte en fuente permanente de consulta, podrá incorporarse ahora a la memoria de su computadora y estar siempre lista para consultas inmediatas.

    A requerimiento del lector interesado se le enviará -sin cargo- un diskette para computadora -compatible con IBM- en formato 3,50 o 5,250, a elección. El envío será a domicilio, libre de cargo.

    El contenido del diskette que se podrá consultar y archivar en el disco rígido del usuario, será:

    1) Ranking 1992 de las 800 empresas que más venden (y de lo que ganan, cuando el dato está disponible), las líderes en cada sector relevante de la economía nacional; el ranking de cada uno de los sectores más dinámicos; y la lista completa en orden alfabético con la posición que ocupa cada empresa.

    2) Ranking 1992 de “Las que más exportan”. Las 250 empresas agrupadas por nivel de exportaciones, por sector de actividad, y por orden alfabético.

    3) Listado completo de anunciantes de la edición de MERCADO de julio de 1992, con indicación de la página en la que figura el anuncio.

    Las entregas se concretarán en los siete días inmediatos a la recepción del cupón en nuestras oficinas. Cada diskette irá acompañado por sencillas instrucciones para su uso.

    Encontrará el cupón al pie de la página 7 de esta edición.

    LAS QUE MAS AVANZARON.

    Entre las empresas que ganaron más posiciones en el ranking aparece Baesa, la principal embotelladora de Pepsi Cola en el país, que recientemente comenzó a cotizar sus acciones en el mercado bursátil.

    En cuanto a Industrias Molturadoras y Nidera, su ascenso responde al mayor volumen de negocios concretados en el exterior. El avance de Hughes Tool, por otra parte, parece estar relacionado con el auge de la actividad petrolera.

    LAS QUE MAS RETROCEDIERON.

    La pérdida de posiciones de Sideco, una de las principales contratistas del Estado, se explica, en parte, por la contracción de las obras públicas.

    Con respecto a Compañía Química, su caída en el ranking general está relacionada con la decisión del grupo Bunge y Born, al que pertenece, de transferir parte de sus actividades a la empresa Atanor, del mismo holding. En el sector de ferroaleaciones, el retroceso de Carbometal respondería a la contracción de sus ventas al mercado externo.

    En cuanto a Massey Ferguson, la marcha atrás se explica por el menor volumen de ventas de tractores, que el año pasado declinaron a niveles muy bajos.

    GRAVITACION DEL SECTOR ESTATAL.

    Si se considera el total de 800 empresas incluidas en el actual ranking, la participación del sector público llega a 23,7%. El peso del Estado es algo mayor si se toman en cuenta sólo las primeras 500 de la nómina: 24,4%. Pero aun así, la comparación con las cifras correspondientes al ranking publicado por MERCADO el año pasado (que abarcaba a 500 empresas) resulta sugestiva; la gravitación del sector estatal era entonces de 29,4%.

    La caída refleja, obviamente, los primeros efectos del proceso privatizador en marcha. Los ingresos del servicio telefónico (Telecom y Telefónica de Argentina) y de Aerolíneas Argentinas contribuyeron, en esta ocasión, a incrementar en $ 2.438 millones las cifras correspondientes al sector privado.

    Vale la pena mencionar, además, que en el ranking anterior la estatal Entel no pudo ser incluida, debido a que su traspaso se concretó el 1º de octubre y la Entel residual no estuvo en condiciones de suministrar la información correspondiente a los nueve meses anteriores.

    De lo que se desprende que, si las cifras de Entel se hubieran considerado en el último ranking, el peso del sector público habría resultado mayor, y la comparación con el porcentaje actual mucho más llamativa.

    LA LARGA MARCHA HACIA LA BOLSA.

    Poco más de una veintena de las primeras cien empresas del ranking cotizan sus acciones en el mercado. Pero la situación se está revirtiendo aceleradamente.

    Empresas Que Cotizan en la Bolsa entre las 100 Primeras del Ranking

    Posición

    en el Empresa

    Ranking

    4 Telefónica de Arg.

    7 Massalin Partic.

    8 Nobleza Piccardo

    10 Telecom

    16 Renault

    20 Siderca

    23 Molinos

    26 Alpargatas

    28 Aluar

    29 Pérez Companc

    31 Acindar

    40 Astra

    51 Ledesma

    59 Arg. de Teléfonos

    62 Terrabusi

    69 Bagley

    83 Celulosa

    86 Ipako

    89 Atanor

    91 Pirelli Cables

    96 Indupa

    El viernes 5 de junio fue una jornada sobresaliente en la Bolsa de Buenos Aires. Comenzaron a cotizar las acciones de Buenos Aires Embotelladora SA y de Decker. El impacto logrado por este doble debut (un hecho que no se registraba desde hacía décadas) refleja uno de los graves problemas que enfrenta la actividad bursátil local: la falta de mercadería. Esto significa que más empresas deberían cotizar en Bolsa, y por volúmenes superiores a los actuales, para absorber las crecientes órdenes de compra y evitar la sobrevaluación de los precios, que tornan excesivamente especulativa a la operatoria.

    “Esa situación se está revirtiendo”, opina Enrique Dietl, el recientemente designado presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. “En la lista de espera para los dos próximos meses hay una decena de empresas, y hasta fines de año se podrían incorporar otras tantas.”

    En los cinco primeros meses de 1992 en la Bolsa se negociaron papeles de todo tipo, al contado y a plazo, por $ 6.005 millones, casi cuatro veces más que en el mismo lapso del año pasado ($ 1.206 millones). Del total del valor negociado, 94% correspondió a las acciones, 5,5% a bonos públicos, y una pequeña proporción a obligaciones negociables. Estas cifras muestran cambios estructurales muy importantes. Por un lado, la Bolsa comienza a ser un recinto para las operaciones de papeles privados en neta ventaja sobre los bonos del Estado. El gran vuelco comenzó a registrarse en 1991, cuando 62% de lo negociado fue en acciones y 37% en papeles públicos.

    “Durante muchos años”, explica Dietl, “tuvimos un mercado muy pequeño de operaciones de uno o dos millones de dólares por día, y además la estrella del mercado eran los Bonex. Ahora eso cambió. La Bolsa es el mercado de capitales por excelencia para cualquier empresa que quiera obtener fondos a través de la emisión de acciones”.

    Dietl pronostica que el piso de las operaciones puede ubicarse en US$ 80 millones diarios, mientras que el valor máximo para las últimas semanas del año podría superar los US$ 200 millones.

    Montos Negociados en la Bolsa (Enero a Mayo) En Millones-Valor Efectivo

    Papeles 1992 1991 Dif. %

    Acciones 5.661,70 741,82 663

    Bonos y Títulos Públicos 339,80 455,24 -25

    Obligaciones Negociables 3,71 9, 11 -59

    TOTAL 6.004, 21 1.206,17 398