Hasta ahora, el sistema operativo impuesto por IBM con sus PC fue el MS/DOS de Microsoft, que reinó tranquilo con una competencia casi imperceptible durante casi toda la década del ´80. El sistema había sido aceptado como la plataforma “standard” para las computadoras y todo el universo de las “compatibles”. Los expertos opinan, sin embargo, que es inevitable que pronto, aunque no en forma inmediata, comience una declinación provocada por la competencia.
Los sistemas que ya lo desafían, y que podrían reemplazarlo eventualmente, son el Unix y el OS/2. Por ahora, el nivel de ventas mundiales de cualquiera de ellos es poco significativo, y MS/DOS acapara 70% de las ventas. Pero para 1996, se calcula que este último venderá la tercera parte y sus contrincantes alcanzarán 10%. También el sistema Macintosh de Apple está ganando terreno con bastante rapidez.
El MS/DOS pierde terreno porque fue pensado para la computadora individual y no para redes de computadoras interconectadas. El nuevo contexto necesita un sistema operativo simple, que sirva a usuarios diferentes y para una cantidad de tareas.
El OS/2 es un sistema desarrollado por IBM, y el Unix surgió en AT&T y funciona muy bien en las computadoras medianas y en los centros de computación. Mientras ambos avanzaban con lentitud afrontando dificultades de todo tipo, Microsoft actualizó su DOS con el nuevo sistema Windows 3, que logró un éxito notable en los últimos 18 meses. Luego lanzó una versión portátil del Windows, un programa de 32 bits conocido como “Windows New Technology”. No está muy claro cuáles son sus intenciones con este nuevo sistema, pero algunos creen que Microsoft proyecta compatibilizarlo con el OS/2. Tal vez eso dependa del éxito que logre el OS/2.
Los fabricantes de programas siguen sin decidir qué plataforma utilizar para la segunda mitad de la década. Unix sería la más apropiada para ciencia y técnica. Pero OS/2 presenta la gran ventaja de ser compatible con MS/DOS y podría aplicarse en oficinas donde las PC deben comunicarse con grandes sistemas IBM.
– Virus y delincuencia informática –
EL ETERNO PROBLEMA DE LA SEGURIDAD.
La pérdida de información valiosa, el espionaje y el fraude electrónico son la cara oscura del universo creado por la computación.
A comienzos de la década del ´80 abundaban las teorías sobre cómo sería la oficina del futuro con la incorporación masiva de computadoras. Maravillados ante las enormes perspectivas que ya anunciaba el avance de la tecnología, los especialistas especulaban, entre otras cosas, si la oficina electrónica enviaría el papel y la máquina de escribir a los museos.
En aquellos días la unidad básica de la oficina electrónica, llamada en inglés “work station”, era muy parecida a la PC de hoy, pero más grande y única en la oficina, donde se almacenaban todos los datos de una corporación. El problema de la seguridad de esa información estaba bastante controlado. Por lo general, la máquina se ubicaba en una habitación especial, climatizada, a prueba de fuego y controlada casi permanentemente por una o dos personas.
Pero con la irrupción de las PC el panorama de la seguridad de la información se complicó. Las computadoras personales fallan a menudo. Por otra parte, además de las marcas originales, están las imitaciones, ensambladas a veces por gente capacitada y otras por aventureros. Aparecieron los “floppy disks”, hoy imbatibles por su capacidad para desparramar virus. Y está, finalmente, la facilidad de acceso a la información, responsable de no pocos casos de delincuencia informática.
El enemigo, sin embargo, está en todas partes. Una de las causas más frecuente de pérdida de datos vitales es la negligencia del mismo usuario. Es sabido que las máquinas fallan y que los discos rígidos son delicados. La regla número uno es que toda información importante (o sea la que “no se puede perder”) tenga su correspondiente “2back up”, o sea una duplicación o copia que la ponga fuera de peligro. Pero muchas compañías se olvidan de duplicar sus discos rígidos y se quedan sin fuente de datos ante un desperfecto de la computadora o del disco rígido. Esto es grave si se piensa que una compañía puede perder el control de su nómina, facturación o lista de clientes. Según David Frost, miembro de la consultora Price Waterhouse en Gran Bretaña, 90% de las empresas que sufren la pérdida de su memoria informática sin haber tomado precauciones, van irremediablemente a la quiebra.
Otro problema que amenaza la seguridad de la información es la proliferación de los virus. En computación, un virus es un programa que se copia a sí mismo al pasar de una computadora a otra y que puede destruir toda la memoria. La mayor parte de las veces, el usuario no lo advierte. Otras veces, la computadora se vuelve más lenta para realizar las operaciones de rutina. Aunque el primer virus apareció en 1987, existen ya unas 250 variedades. Por suerte, para las más frecuentes ya hay “vacunas”, programas que detectan y erradican virus. El problema es más complicado en compañías grandes con mucha cantidad de discos, pues allí la primera dificultad es descubrir la PC o el disco infectados. Aunque el daño en la información no sea grande, puede llevar días revisar uno a uno cada disco y cada máquina de la empresa.
ESTAFAS PERFECTAS.
Otro peligro es el de la delincuencia informática, o sea la malversación de fondos a través de la utilización fraudulenta de los sistemas de computación. La primera gran estafa cometida por esta vía ocurrió a principios de los ´80, cuando una veintena de ingenieros y ejecutivos montó un operativo que en seis años costó dos millones de dólares a la Equity Funding Insurance en Los Angeles. Semejante desfalco fue posible introduciendo 64.000 clientes ficticios en la memoria de la computadora.
Aquél no fue un caso excepcional. En 1979, los desfalcos por computación realizados en Estados Unidos costaron más de 300 millones de dólares. Y eso ocurría en días en que dialogar con la computadora exigía la posesión de una llave, un código, o una tarjeta magnética.
Hoy resulta más fácil ejecutar este tipo de desfalcos porque cualquier empleado puede acceder a información confidencial a través de su propia PC, a menos que se tomen los recaudos necesarios.
Estos fraudes suelen ser de dos tipos: robos globales (millones de dólares sustraídos en un solo golpe) o graduales, mediante los cuales se hace desaparecer regularmente cantidades pequeñas de dinero, con la intención de que pasen desapercibidas.
La única manera de controlar este peligro es aplicar estrictos controles periódicos en todos los puntos por donde el dinero sale de la compañía.
Controlar el acceso al sistema significa usar contraseñas para permitir el uso de la PC. En el futuro se utilizarán aparatos biométricos, como lectores de retina o máquinas que reconozcan impresiones digitales.
Pero aunque todo esto signifique protección adicional, hecha la ley, hecha la trampa. Tampoco es imposible cambiar una impresión digital, o una retina. Y una vez logrado esto, el ladrón tendrá vía libre.
EL MODEM PELEA PARA SOBREVIVIR.
Cuando el modem no ha llegado siquiera a popularizarse en la Argentina, los fabricantes en Europa y Estados Unidos anuncian la llegada de otra novedad que podría amenazar el futuro del “comunicador por teléfono”: las redes de servicios digitales integrados (Resdi).
Sin embargo, son más los que opinan que las Resdi serán adoptadas solamente por las grandes firmas, y que el modem seguirá vigente en la pequeña y mediana empresa. A la larga, dicen, los modems servirán para trabajar en sociedad con las Resdi, en lugar de ser reemplazados por ellos.
Hay varias razones para creer que muchos modems se van a expandir en los años venideros. En primer lugar, está aumentando la demanda de modems más poderosos porque se está equipando a las PCs con más potencia y con memorias más amplias, de modo que hay más volumen de datos para transmitir; luego, el usuario crea ahora gráficos y dibujos, que ocupan más lugar en la memoria que los archivos de texto y, por lo tanto, exigen más tiempo de transmisión. A medida que la gente comienza a exigir más cosas de sus sistemas, tendrán necesidad de modems más versátiles y veloces.
Hay muchos usuarios nuevos, como pequeños empresarios o médicos, que están comenzando a aprovechar la comunicación por computadora. Otro factor que puede contribuir a aumentar las ventas de modems (al menos en Europa y Estados Unidos) es la cantidad de personas que ahora realiza tareas fuera de su lugar de trabajo.
Todo esto alienta a los fabricantes de modems a continuar la producción y a perfeccionarla para hacer frente a la tremenda competencia de nuevos productos. Como consecuencia, y como ocurre con otros productos tecnológicos, incorporan en sus modelos más características y más posibilidades, aunque a menudo muchas no se utilicen.
MULTIMEDIOS, LA PALABRA DE MODA.
Los fabricantes de la industria electrónica no duermen tratando de dar con algo grande, algo nuevo, algo que signifique más que un perfeccionamiento de lo que ya inventaron. Y hasta que eso no ocurra, la solución intermedia está en combinar todo lo que ya se conoce. En eso consisten los multimedios: mezcla de video, audio, y materiales gráficos. Existen gracias a una serie de avances, pequeños pero importantes, en la tecnología de las PC, por ejemplo, el advenimiento de la memoria CD-ROM (Compact Disk – Read Only Memory), la forma más moderna de almacenamiento en PC que permite obtener imágenes visuales de gran sofisticación en una modesta computadora personal. En teoría, al menos, el usuario podrá acceder desde su PC a todo un mundo nuevo incorporando una disquetera para CD-ROM.
“Hypercard” (hipertarjeta) es el nombre del utilitario que permite escribir un programa en términos visuales, y que desde 1988 Apple instala en cada una de sus PC Macintosh. Con Hypercard se hace posible crear programas multimedios.
Muchas PCs se venden ahora con micrófono incorporado, para poder aprovechar el elemento de audio de los CD-ROM. Las próximas PC no estarán limitadas a emitir enervantes pitidos cada vez que el usuario pulse una tecla equivocada.
Pero habrá que cuidarse de las tentaciones. La idea de lograr una presentación completa en cualquier computadora personal puede costar mucho dinero. En primer lugar, hace falta asesoramiento profesional. Luego, cuando llega la realidad de los precios, será la hora de evaluar si las necesidades personales exigen incorporar imagen y sonido a la PC, pues, en caso contrario, el costo del paquete puede resultar desproporcionado.
IMAGENES PROCESADAS.
Aunque el diseño por computación (CAD, según las siglas inglesas) surgió en los laboratorios hace más de diez años y desde entonces simplifica la tarea de ingenieros y arquitectos, su aplicación todavía no es masiva, debido a insuficiencias tecnológicas.
La aparición de los discos ópticos puede ser la clave para superar los problemas. Hermanos de los discos compactos que almacenan sonido, los discos ópticos permiten comprimir la enorme masa de datos que hace falta para crear una imagen en pantalla. Y al comprimir, ahorran tiempo.
Infolmage es el nombre que Unisys ha dado a su prototipo de esta nueva tecnología de procesamiento de imágenes. El sistema ha sido adoptado en la planta que Rolls Royce tiene en Derby (Inglaterra), donde se realizan trabajos de extrema precisión que luego se archivan en una biblioteca de más de un millón de documentos. Según gerentes de la planta, antes de utilizar imágenes procesadas, la realización de un dibujo de ingeniería llevaba tres días y costaba 200 libras esterlinas (US$ 370). Ahora el proceso se completa en seis minutos y cuesta 20 libras (US$ 37).
Olivetti ha creado su propia contribución a esta aplicación de la tecnología. Su programa se llama “Optical Scanning and Recognition” (Osar) y, como Infolmage, opera con sistema binario.
Se perfila entonces, también en este campo del procesamiento de imágenes y a raíz de las aparición de los discos ópticos, una sorda batalla entre las grandes marcas por la definición del estándar tecnológico que habrá de incorporarse a los futuros programas de aplicación. En este momento crítico para la electrónica, en que se advierte una tendencia a crear una gran red de intercomunicación mundial, la adopción de un estándar puede significar la muerte de su opositor. A menos, claro, que se logre el objetivo final de los denominados “sistemas abiertos”: la compatibilización de diferentes computadoras, programas y sistemas operativos.
“GROUPWARE” PARA LA OFICINA GLOBAL.
Es evidente que las palabras se ponen de moda. En un momento en que la economía es global y la actividad empresaria se globaliza, llega también el concepto de la oficina global.
Primero fue la gran computadora que se guardaba en un recinto especial, climatizado y bajo llave.
Luego vino la reducción de tamaño paulatina hasta llegar a hoy, cuando en cada escritorio hay una PC, cada día más poderosa. Y ese poder se acrecienta, dicen ahora los analistas, si se la conecta a una red general. Pero para que eso ocurra, para que contribuya a aumentar la productividad de la empresa como antes ayudó a aumentar la productividad personal, es necesario que las redes tengan aplicaciones útiles.
Una de las maneras de lograr esto es mediante lo que hoy se denomina en inglés “groupware”, un tipo de “software” que conecta a las PC a una red utilizable. Los fabricantes de “software” saben que ésa será una de las principales áreas de crecimiento de la próxima década; para muchos el
“groupware” será para la red lo mismo que fue el “software” para la computadora personal en los ´80.
En este nuevo mercado, Lotus ya tomó la delantera con su producto denominado “Notes”, compatible con casi todos los productos de Microsoft, con los de Novell´s Netware y 0S/2 LAN.
La esencia del “groupware” es su capacidad para controlar el movimiento de los documentos y de la información a través del sistema. Hace posible que todos los empleados de una misma sección puedan tener acceso al mismo documento, para comentarlo, examinarlo, modificarlo. Y de esa manera actúa como una especie de mecanismo de control y, al menos en la teoría, aumenta la
productividad de los trabajadores.
No hace falta que los miembros de un grupo estén ubicados en el mismo lugar geográfico.
La red les permite desparramarse por la ciudad, por el país, y hasta por el mundo.
Pero Lotus no está solo en este nuevo campo. Apple Computer se internó en este mercado después de sacar la última versión de su Macintosh, llamada “System 70, que incorpora muchos de los mecanismos que hacen falta para armar aplicaciones de “groupware”. La más novedosa de estas aplicaciones es una denominada “Publish and Subscribe” que permite poner a disposición de los usuarios datos y documentos que entran en la red de las PC Macintosh.
Parece que los productos derivados de esta nueva rama serán la herramienta necesaria para afrontar los cambios en el esquema de trabajo que trajo esta década.
