viernes, 20 de febrero de 2026

    ‘La ineficiencia no debe ser el destino de los bancos’

    Aunque una de las funciones del Banco Central es la de actuar como una caja de conversión (por cada dólar que compra emite la contrapartida de australes), el presidente de la institución, Roque Fernández, afirma que es un error limitarlo a esas tareas. “En el proyecto de ley de la nueva Carta Orgánica se prevé que el control de los bancos estará a cargo de un organismo que dependerá del BCRA, pero que funcionará en forma descentralizada. Debido a que se ampliarán en forma muy significativa las posibilidades de nuevas operaciones de los bancos, se vigilará muy especialmente la solvencia de las entidades de acuerdo con las normas que rigen en otros países y sobre la base de las recomendaciones del Banco de Basilea”, explicó en una entrevista con MERCADO.

    Además de las operaciones de convertibilidad monetaria y de supervisión del sistema financiero, el Banco Central ejercerá otras funciones operativas puntuales. Una de ellas es la de suministrar liquidez en determinadas épocas del año (pago de aguinaldos, concentración de vencimientos impositivos). “Esta generación de liquidez se hará, como ahora, a través del mecanismo de pases y por lapsos muy breves. En el fondo, es un préstamo que hace el Central contra garantías de bonos públicos que entrega la entidad que enfrenta la iliquidez.”

    Otra función será la de actuar como prestamista de última instancia para acudir en auxilio de las entidades con dificultades transitorias. Esto se hará por medio de redescuentos, que se otorgarán contra la garantía de bonos del Estado.

    Diferencias Inexplicables.

    Según Fernández, para entender las medidas tomadas recientemente hay que recordar que en agosto la tasa activa en australes de los bancos extranjeros registró un promedio de 2,5% mensual, contra una tasa pasiva de 1%. Como se supone que esos bancos no pierden plata, pagan impuestos y cargas sociales y tienen los mismos encajes que el resto de las entidades locales, resulta difícil explicar porqué estas últimas cobraron tasas de 6 y hasta 8% mensual, si su tasa pasiva era también de 1%.

    Esa diferencia no puede ser atribuida a cargas impositivas o encajes diferenciales en perjuicio de los bancos argentinos -aclaró el presidente del BCRA-, porque no existe discriminación contra ninguna clase de bancos en la actual legislación.

    “Es importante -destacó Fernández- dejar bien en claro cuál es la incidencia de los encajes en el proceso de intermediación financiera. Es un gran error pensar que una reducción del encaje permitiría una sustancial merma del “spread”. Los estudios técnicos demuestran que, si se lo eliminara totalmente, el impacto sobre la capacidad prestable del sistema en australes y dólares sería de 1% anual.”

    Fernández reconoció, en cambio, que los impuestos son muy altos y que su aplicación puede resultar un tanto irracional ante la necesidad de aportar fondos para la Tesorería. “Tenemos que trabajar intensamente sobre este punto -admitió- porque, por ejemplo, estamos convencidos de que el impuesto sobre los débitos bancarios existe sólo por razones fiscales pero que no forma parte de una estructura tributaria óptima. Por lo tanto, la idea es eliminarlo en cuanto se pueda. Por supuesto que hay otros impuestos que también pesan en la estructura de costos, pero no debemos perder de vista los grandes números y la línea argumental que se desprende de esta situación. Hay bancos que operan con un “spread” de uno o dos puntos y no existe justificación para que otros lo hagan con una diferencia de seis puntos.”

    ¿Cuál es entonces el problema? El presidente del BCRA considera que hay dos grandes vertientes. Una es el tamaño reducido del sistema sobre el que los costos fijos tienen una gran incidencia. La otra es que hay bancos que prefieren operar con tasas más altas porque necesitan los fondos más que otros.

    “Nuestra filosofía -señaló- es que hay una asociación entre el nivel de tasas que se cobra y el riesgo de esa operación. No creemos estar equivocados cuando decimos que si un banco cobra más que otros por sus préstamos tiene más riesgo de incobrabilidad que la competencia que opera a niveles más bajos.”

    Ante esta problemática, Fernández anunció que se van a tomar medidas a lo largo de los próximos meses sobre la base de la decisión de desregular a la industria financiera, una iniciativa que cuenta con el consenso de los bancos.

    Transparencia.

    “En conversaciones con los banqueros -afirmó el presidente del BCRA- coincidimos en que la norma vigente sobre capitales mínimos es inadecuada porque está basada en un concepto no muy apropiado de una relación entre el capital y el pasivo de cada banco. Recibió el nombre de ´leverage´ y establecía que se podían captar depósitos en proporción al capital (responsabilidad patrimonial computable). En acuerdo con los bancos, llegamos a la conclusión de que podíamos mejorar la calidad de la definición si, en lugar de considerar el pasivo, mirábamos el activo. Esto significa que mejor que ver la relación del capital con los depósitos es analizar el coeficiente entre el capital y la cartera activa de los bancos. Si esa cartera activa es de alto riesgo, lo que significa que puede ser de elevada incobrabilidad, tiene que haber mayor capital de respaldo.”

    “La norma que hemos adoptado no vulnera en absoluto la rentabilidad de un banco. No estamos aplicando una tasa máxima. No prohibimos las altas tasas, sino que hemos decidido aplicar como norma que, si se cobra una alta tasa, el banco tiene que tener como respaldo un mayor capital para responder ante sus ahorristas.”

    La otra norma que se va a implementar es que la información sea más transparente, lo que significa que los bancos deberán mostrar sus tasas activas. “Estamos esperando dictámenes legales para que el público pueda acceder a una mayor información. Esto se inscribe dentro de un sistema que va a operar sin la garantía de los depósitos y que se tendrá que integrar más estrechamente con el mercado de capitales. Pero, para dar más tranquilidad al ahorrista, se dictará una legislación por la cual va a tener prioridad para cobrar, en el caso de quiebra de un banco. Los pequeños ahorristas van a tener preferencia en el cobro de sus depósitos. Pero es necesario aclarar que siempre habrá riesgo. El sistema de seguros de depósitos fracasó en la Argentina y está fracasando en los Estados Unidos.”

    Nuevos Negocios.

    Otra novedad es que los bancos podrán emitir Obligaciones Negociables de largo plazo y papeles de corto plazo, como los “commercial papers”, tanto para sí mismos como para terceros, para lo cual se establecerá una liberación de impuestos de sellos a las transacciones, de forma tal que se pueda formar un mercado secundario. Esto apunta a una mayor libertad de operaciones y a un mayor número de posibilidades para que las entidades operen en una economía de riesgo.

    Para Fernández, la idea fundamental es que no va a existir operación financiera alguna que un banco comercial no pueda realizar. El concepto de “banco” debe asimilarse al más amplio de “intermediación financiera”. Los bancos no sólo deben poder prestar todos los servicios posibles, sino que deben hacerlo de la manera más eficiente posible. Esto significa que tendrán que ser las entidades que ofrezcan los servicios más baratos para la intermediación financiera, porque a través de ellas se lanzarán los papeles de largo o corto plazo.

    “Yo no creo que la ineficiencia sea el destino de los bancos”, afirma el presidente del BCRA.

    “Creo que los bancos van a trabajar en forma eficiente, con un menú más rico. Los nuevos instrumentos y la mayor libertad inaugurarán una nueva era para la industria financiera. Y con los documentos a corto plazo que se van a emitir a través de los bancos se va a salir de los siete y quince días, que es el súper corto plazo, generador de costos elevadísimos para el sistema bancario. De esta forma, se podrán reducir en forma natural los encajes y se abandonará la ficción de que se puede depositar sin riesgo. Habrá una solución que dará el mercado a través de papeles que van a flotar en el mercado secundario.”

    E. A. S.

    El Nuevo Negocio Bancario.

    Futura estructura de n Holding Financiero.

    1- Banco “comercial”.

    * depósitos en cuenta corriente, caja de ahorro y a plazos fijos en australes y en dólares.

    * préstamos personales.

    * préstamos hipotecarios.

    2- Banco “empresarial”

    * inversiones de capital (equity) en compañías de todo tipo, con excepción de entidades

    financieras.

    * préstamos de mediano y largo plazo.

    * redescuento de documentos.

    * lanzamiento de “commercial papers” propios y de terceros a corto plazo.

    * lanzamiento de “bligaciones Negociables propias y de terceros de mediano plazo.

    * Debentures.

    * Operaciones de privatización de empresas estatales.

    * Operaciones de comercio exterior.

    3- Casa de Bolsa.

    * compra y venta de acciones.

    * compra y venta de bonos del gobierno.

    * compra y venta de Obligaciones Negociables y de “commercial papers” en el mercado

    secundario.

    4- Compañía de seguros.

    * de vida, robo, incendio y de otros riesgos.

    * asesoramiento a empresas y grandes inversores (brokers).

    5- Compañía de Seguros de Pensión.

    * jubilación privada.

    6- Compañía administradora de los fondos de pensión.

    7- Fondos Comunes de Inversión

    * administración de fondos en la Bolsa.

    8- Compañía administradora de inversiones

    * inversiones en mercados de futuro.

    * inversiones en opciones.

    * de inversiones del exterior.

    9- Compañía de “leasing”

    10- Compañía de análisis de riesgos

    * riesgos de operaciones con bancos(solvencia).

    * riesgos de operaciones con empresas de seguros (solvencia).

    * riesgo de las Obligaciones Negociables y los “commercial papers” (solvencia y rentabilidad).

    Grietas del Sistema.

    Los Costos de la Impunidad.

    La deficiente situación patrimonial de algunas entidades, en especial las estatales, revela que el Banco Central ha resignado en parte el poder de contralor.

    Investigaciones de los técnicos del Central detectaron que no menos de 50% de la cartera promedio de los bancos oficiales es incobrable.

    Es cierto que el Banco Central intervino en el caso del Banco de La Rioja cuando esta entidad llegó a un rojo de US$ 200 millones, pero lo hizo sólo después que se desatara un fenomenal escándalo político. Para entonces, hasta el más ingenuo operador financiero sabía que ese banco provincial estaba en crisis porque había sido utilizado como una ventanilla más para subsidiar a un dispendioso gobierno provincial.

    El Banco Central habría dado no menos del equivalente de US$ 200 millones en “adelantos transitorios” para resolver situaciones de iliquidez. Otros US$ l00 millones fueron captados en depósitos obtenidos en su mayoría en la ciudad de Buenos Aires a altísimas tasas de interés y no devueltos a sus titulares. Cerca de US$ 20 millones fueron recibidos vía “call” de distintas entidades.

    Y por si esto fuera poco, US$ 6 millones corresponden a descubiertos producidos en la cuenta corriente del Banco Central.

    El quebranto conjunto del Banco y de la provincia de La Rioja asciende a US$ l.304 millones.

    Luego de que estalló el escándalo, el entonces ministro del Interior, Julio Mera Figueroa, hizo una gestión apresurada para que los bancos privados se hicieran cargo de las deudas (pedido que no fue avalado por el ministro de Economía, Domingo Cavallo).Tanto las entidades locales como las extranjeras consideraron que la situación era muy poco seria y se negaron a intervenir en el salvataje.

    Emisión Encubierta.

    Luego de que el Banco Central pidiera un plan de saneamiento, el Banco de la Nación se hizo cargo de la administración del Banco de la Rioja. Para muchos, ésta fue una manera diplomática de transferir el problema y de que un organismo nacional termine por dar los subsidios sin que se abulte el déficit de la Tesorería, rigurosamente vigilado por el Fondo Monetario Internacional.

    En otras palabras: el aumento del endeudamiento interno a través de un organismo semiautárquico como el Banco de la Nación es la forma que el equipo económico encontró al final para emitir moneda sin vulnerar legalmente la Ley de Convertibilidad.

    Pocos meses atrás, la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) otorgó el premio anual de investigación académica a un trabajo sobre el actual estado de quiebra de los principales bancos estatales y provinciales cuya solvencia está muy deteriorada. La distinción y el correspondiente apretón de manos a los tres autores laureados -Daniel M González, Juan J.Negri, y Martín E.Zarich-

    estuvieron a cargo del presidente del Banco Central, Roque Fernández.

    La Ineficiencia en Cifras.

    Según el trabajo premiado, el sistema financiero oficial exhibe una ineficiencia global que se traduce en un déficit operativo de US$ 925 millones, de los cuales 43,5% corresponde a la banca nacional y 56,5% a la banca provincial y municipal. Una comparación con las entidades privadas revela que 51% del costo de la ineficiencia (evaluado en US$ 904 millones anuales) corresponde a gastos operativos excesivos. El resto es atribuido a la mala calidad de la cartera (30%) y al elevado costo de captación (19%).

    El impacto de ese déficit es potencialmente idéntico al de cualquier desequilibrio del sector público no financiero y, como tal, dependerá en buena medida de la forma en que se lo financie.

    Cabe preguntarse, entonces, cuáles son las perspectivas de la banca oficial y cómo se financiará en el futuro su desequilibrio operativo.

    Actualmente existen 34 bancos estatales que emplean a 55% de las personas ocupadas por el sistema financiero argentino. Resulta interesante conocer algunos indicadores relevantes de comparación de la banca pública con la privada:

    * Mientras el sector privado emplea a 26 personas por sucursal, esa proporción es 58% más alta en el sector público (4l trabajadores por filial).

    * Una sucursal pública administraba, en setiembre de 1989, un promedio de US$ 586.000 de depósitos (una suma que incluye una porción muy grande de operaciones cautivas por ley) en comparación con US$ 847.000 del sector privado.

    * La relación depósitos por empleado es de US$ 33.000 para la banca privada y de US$ 14.000 para la oficial.

    Remedios Oficiales.

    La doble necesidad de corregir la persistente situación de falencia de los bancos oficiales y de terminar con los costosos subsidios por la vía de los “redescuentos” empujó a las autoridades a encarar una profunda reestructuración del sector. La idea original es ofrecer una compensación monetaria para que por lo menos 10.000 empleados se retiren en forma voluntaria.

    Pero esto no es todo. Se tratará de que muchos bancos provinciales cierren sus casas en la Capital Federal a cambio de que el Banco de la Nación elimine sucursales en esas provincias. Para los que acepten, habría un atractivo “perdón”: el Banco Central no cobraría el acumulado de redescuento que le deben.

    La situación internacional.

    Después de Tocar Fondo.

    El cuadro no es tan crítico como a principios de este año, pero los gigantes financieros de todo el mundo siguen buscando estrategias de supervivencia.

    Aunque los bancos norteamericanos encabezan la lista de las instituciones en aprietos, la crisis sacude también a Japón y Europa. Entidades prestigiosas como el Industrial Bank of Japan y el Barclays de Inglaterra perdieron su categoría crediticia triple-A al anunciar resultados declinantes.

    Los tres grandes bancos de Alemania, el Commerzbank, el Deutsche Bank y el Dresden, han aumentado notablemente las previsiones para sus operaciones de riesgo, cubriendo, en el caso del Deutsche, hasta 91% del capital prestado. En Francia, los principales bancos sufrieron fuertes caídas en sus ganancias durante el año pasado: 53% la Banque Nationale de Paris, 25% la Societé Générale y 26% el Paribas.

    David Lascelles, editor financiero del “Financial Times”, sostiene que “es difícil recordar otra época en que tantas cosas parecieran andar tan mal al mismo tiempo”. Sin embargo, el analista también opina que lo peor de la crisis podría haber quedado atrás. Las bolsas en todo el mundo se muestran mucho más optimistas. Las acciones bancarias han estado subiendo durante buena parte del año, y muchas han llegado a niveles record.

    El repunte puede obedecer a varias causas. Una de ellas es que los operadores tienen la impresión de que los bancos ya tocaron fondo y que están haciendo grandes esfuerzos para sanear sus estructuras. Citicorp, ahogado por una deuda de US$ 10 mil millones, está poniendo en marcha un programa para aumentar su capital en unos US$ 1.000 a 1.500 millones. Ya vendió US$ 590

    millones en acciones convertibles preferenciales al príncipe Al-Waleed bin Talal, de Arabia Saudita, y otros US$ 660 millones a inversionistas institucionales. También ha absorbido recursos de sus subsidiarias europeas y norteamericanas por un total de US$ 1.800 millones.

    Otro factor que puede estar incidiendo en la leve mejora del panorama financiero internacional es el hecho de que la quiebra de decenas de bancos audaces y poco cautelosos ha reducido la competencia desenfrenada de los últimos años. A medida que renace la prudencia, también están aumentando los márgenes de ganancia de las instituciones que sobrevivieron a la “débacle” tras los “happy 80´s”.

    Pero la solución de fondo surgirá sólo de una radical revisión del marco regulatorio en todo el sistema financiero. En este punto, sin embargo, los expertos de Estados Unidos y Europa mantienen posiciones encontradas. Para el Tesoro norteamericano, que envió al Congreso un ambicioso proyecto de reforma, habría que liberalizar aún más la actividad bancaria. El proyecto Bush permitiría que los bancos comerciales operasen como bancos de inversión y que corporaciones industriales controlaran holdings financieros. También limitaría la garantía de la Reserva Federal sobre los depósitos para entrenar a los bancos en la autodisciplina.

    Los europeos, por el contrario, opinan que las regulaciones deben ser más estrictas. El primer paso en esa dirección fue el acuerdo sellado en Basilea que obliga a la banca internacional a aumentar la relación entre capital y activos. En abierta oposición a la tesis norteamericana, Hulb Muller, el presidente del Banco Central holandés, que encabeza el comité de Basilea, opinó: “Uno no rebaja los requerimientos de seguridad de un automóvil cuando maneja en medio de una tormenta”.

    Los Diez Mejores, según Euromoney.

    Datos cuantitativos Datos cualitativos

    Banco Retorno s/ Retorno s/ Costos s/ Rating Opinión

    (puesto) patrimonio activos ingresos crediticio analistas

    1. Popular español 25,20 1,75 46,91 9.000 19,62

    2. Toronto-Dominion 17,04 1,28 51,17 9.750 19,90

    3. Bank One Corp 16,73 1,42 32,30 8.625 21,67

    4. First Wachovia 16,48 1,19 29,89 9.000 21,04

    5. Santander 21,39 1,34 46,75 9.000 18,64

    6. Wells Fargo 21,88 1,26 27,03 8.417 18,88

    7. National City 18,62 1,24 31,93 8.250 20,63

    8. Deutsche 10,15 0,42 69,47 10.000 19,31

    9. Bank América Corp. 23,11 1,14 23,07 8.000 17,97

    10. Bilbao Vizcaya 20,41 1,36 55,51 9.000 15,42

    El Desempeño de los Gigantes.

    Por volumen de activos Puesto en

    (US$ miles de millones) el ranking

    1 Dai-Chi Kangyo Bank 406.0 78º

    2 Sumitomo Bank 370.5 45º

    3 Fuji Bank 364.9 67º

    4 Mitsubishi Bank 362.2 39º

    5 Sanwa Bank 355.9 38º

    6 Ind. Bank of Japan 248.7 58º

    7 Crédit Agricole 242.0 54º

    8 B. Nationale de Paris 231.4 55º

    9 Citicorp 230.6 no figura

    10 Tokai Bank 229.2 no figura

    Sólo Ocho de los 32 Bancos Internacionales Radicados en Argentina Aparecen entre los Cien Mejores.

    Banco Santander 5º

    Deutsche Bank 8º

    The Royal Bank of Canada 26º

    NMB Postbank Group 35º

    Banco Supervielle-Societé Générale 37º

    Banque Nationale de Paris 55º

    Republic National Bank of New York 60º

    The Bank of Tokio 79º

    Lo Pequeño Es Hermoso.

    Así como, hace apenas unos años, los bancos más importantes del mundo, especialmente los norteamericanos y japoneses, expandían sus operaciones a todos los rincones del globo, la crisis actual ha demostrado que “más grande” no equivale a “más rentable”, ni “más eficiente”, ni siquiera “más confiable”.

    Respondiendo al nuevo contexto, la revista “Euromoney” decidió por primera vez, en diciembre del año pasado, confeccionar su ranking anual con los cien mejores bancos del mundo y no con los más grandes. Para determinar el concepto de “mejor”, se ponderaron elementos cuantitativos y cualitativos. Entre los primeros se contaron: retorno sobre patrimonio, retorno sobre activos,

    beneficios reales, relación ingresos/gastos. Los elementos cualitativos, según la evaluación de 100 analistas financieros, fueron: estrategia, “management”, calidad de las ganancias, calidad de la cartera crediticia y capacidad de reacción. Estos fueron los resultados.