ESTRATEGIA | Empresas
Por Leticia Pautasio

Christian Faría
La evolución del mercado de seguridad privada está íntimamente relacionada con el crecimiento de la economía de cada país. El segmento tuvo una impasse entre los años 2001 a 2005 y, a partir de allí, vivió una recuperación que estuvo principalmente impulsada por el crecimiento de la economía argentina.
“Cuando hay crisis económica una de las principales áreas que las empresas eligen recortar es el de la seguridad privada”, apuntó Christian Faría, CEO de Securitas Argentina. En los últimos cuatro años, la empresa registró aumentos de la facturación superiores a 25% anual, alcanzando un pico de 38% en 2007 y un mínimo de 10% en 2009, luego de la crisis global. En 2010 la facturación total fue de $680 millones. Actualmente, cuenta con más de 13.000 empleados en el país.
La compañía sueca está presente en la Argentina desde el año 2000, a partir de la adquisición de Fiel. La operación le permitió entrar al mercado de América latina. Entre 2006 y 2011, la compañía realizó adquisiciones por $350 millones en el país, con el objetivo de ampliar su presencia en el interior y comenzar a sentar las bases para un desembarco en otros países de la región.
Securitas tiene operaciones en la Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Uruguay y México, y el plan es continuar expandiéndose a escala regional a partir de la adquisición de compañías. El proyecto prevé ingresar en el mercado brasileño, una vez que se superen una serie de barreras regulatorias que impiden la presencia de compañías extranjeras en el país. El ejecutivo explicó que la entrada al mercado brasileño es un punto estratégico para el desarrollo de la compañía ya que se trata de un mercado con dimensiones similares al de la Unión Europea.
“Existe en el mercado de seguridad privada una tendencia a la concentración, y sin duda nosotros somos una parte muy importante de ese proceso”, señaló Faría. En la Argentina, la compañía cuenta con 14% de participación de mercado, al igual que en Chile. La mayor concentración está en Uruguay, con 20% de market share.
Según datos aportados por la compañía, 92% del negocio se centra en vigilancia y seguridad especializada para aeropuertos, entidades financieras, petroquímicas, countries, barrios cerrados, edificios y oficinas, mientras que solo 2% corresponde a soluciones electrónicas como monitoreo y sistemas de alarmas y 5% a soluciones que combinan la tecnología y la vigilancia física.
“Sin embargo, en los últimos años se viene experimentando una tendencia creciente a incorporar tecnologías de vigilancia en las empresas, como un área estratégica para mantener la seguridad de la compañía”, reveló Faría. La clave, destacó, es ofrecer al cliente soluciones a medida que contemplen tanto el ámbito de la vigilancia física como el de la tecnología.
Recursos Humanos
Una de las principales características del segmento de seguridad privada en materia de Recursos Humanos es el alto nivel de rotación. Según datos aportados por la compañía, existe un recambio de hasta 30% del plantel por año. “Sin embargo, es importante ver que hay 70% de ese plantel que decide quedarse, y parte de esa decisión está dada por la motivación que podemos ofrecerles a partir de la capacitación”, remarcó Christian Faría.
Securitas cuenta con un Instituto de Capacitación en la Ciudad de Buenos Aires para el entrenamiento de su personal. La compañía dicta los programas obligatorios que requiere la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para habilitar al personal de seguridad y le agrega módulos específicos de computación, matemática y lectoescritura, con el objetivo de mejorar el desempeño del personal. “El objetivo es profesionalizar a los empleados en materia de seguridad y generar un espacio de motivación para nuestro personal”, señaló Christian Faría.
La empresa invirtió el año pasado $6 millones en las reformas de un edificio con capacidad para dar clases a 250 personas. Se espera que para la segunda mitad del año, el Ministerio de Educación le otorgue el permiso para comenzar a dictar el ciclo secundario para adultos.
“La propuesta prevé que nuestros empleados que no han podido completar el colegio secundario puedan contar con el instituto para terminar sus estudios. Además, la escuela estará abierta a toda la comunidad, para que cualquier persona ajena a la compañía pueda utilizar el instituto para completar los estudios”, destacó Farías. Securitas prevé también incluir las carreras de Tecnicatura y Licenciatura en Seguridad e Higiene.
Recientemente lanzó el programa de educación electrónica “Héroes” para que los empleados accedan a cursos virtuales de capacitación y actualización profesional. Los seminarios no tienen un costo adicional para el empleado y permiten seguir los estudios sin necesidad de tener que movilizarse hacia un centro educativo y con el beneficio de organizar el tiempo de acuerdo a las posibilidades individuales.
La empresa prevé jerarquizar a sus empleados, a partir de la especialización en las distintas áreas de negocio de sus clientes, con el objetivo de ofrecer un servicio de mejor calidad y más completo. El instituto cuenta con cursos básicos y de actualización de seguridad aeroportuaria, en prevención de buques e instalaciones portuarias, guardias, y vigilador bombero, entre otras especializaciones. Los cursos se dictan en alianza con la Universidad Austral y la Universidad Tecnológica Nacional.
“El conocimiento de la actividad de nuestros clientes permite la oferta de soluciones específicas y de alto valor agregado”, apuntó Christian Faría.
El plan de jerarquización de los RR.HH. se convierte en un elemento de suma importancia en un mercado en el que los trabajadores se encuentran descuidados y con un alto porcentaje de informalidad. Según datos de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI), un tercio de los vigiladores privados trabajan con un esquema de empleo informal.
“En el país hay alrededor de 150.000 guardias en actividad, de los cuales 50.000 están contratados de manera informal”, afirmó Faría. El ejecutivo remarcó que la política de la empresa es contribuir al desarrollo profesional de los empleados. “Todos los miembros de los puestos gerenciales comenzaron su carrera profesional siendo guardias de seguridad”, comentó Christian Faría.
Si bien, Securitas ha mantenido un crecimiento sostenido desde el comienzo de sus operaciones en el país, la compañía asegura que todavía existe mucho lugar para crecer y lamenta la falta de unificación en las regulaciones provinciales. “No existe una ley federal de seguridad privada, por lo que cada provincia dispone la regulación que le parezca más adecuada”, explicó Faría. Esta falta de reglamentación marco provoca, entre otros problemas, importantes demoras en los trámites de habilitaciones provinciales, que se suman a los trámites para conseguir los permisos para actuar en áreas estratégicas como las terminales portuarias. El ejecutivo afirmó que las autoridades gubernamentales y las cámaras legislativas están orientando sus esfuerzos para crear un marco normativo que permita acelerar los procesos de habilitación, mejorar el control y unificar las normas que actualmente regulan el sector.


