miércoles, 22 de abril de 2026

    RSE – Capítulo IV – En equilibrio con el ambiente y la sociedad

    LIBRO BLANCO | Capítulo IV

    Por Mauro Maciel


    Agustina Ochoa

    “Quienes conformamos la compañía entendemos que las iniciativas de RSE son parte de la esencia misma del negocio. Y es esta relación la que asegura la sustentabilidad de nuestros programas en el largo plazo”.

    –Todo indica que las redes sociales desempeñan papeles decisivos que hacen a la manera en que el público percibe a las empresas en materia de sustentabilidad. ¿Se percibe esta nueva realidad en su empresa y se actúa en esta dirección?
    –Desde Cervecería y Maltería Quilmes nos comunicamos abiertamente con todos nuestros públicos. La llegada de las nuevas plataformas, como las redes sociales, nos brindó la posibilidad de abrir nuevos canales de comunicación para dialogar con ellos. Para aprovechar aún más esta oportunidad, estamos rediseñando el sitio Vivamos Responsablemente y durante la última edición de nuestra campaña “+18 = venta responsable” –a través de la que concientizamos a distintos puntos de venta en todo el país para que sólo se venda bebidas con alcohol a las personas mayores de 18 años– lanzamos una página en Facebook.

    –Los tiempos obligan a incorporar en la planificación estratégica de la empresa el riesgo ambiental. ¿Advierte este fenómeno al observar las empresas con las que está en contacto cotidiano?
    –Para nosotros el cuidado del medio ambiente es estratégico. La cerveza, que es nuestro principal producto, se elabora a partir de cebada, lúpulo, levadura y agua. En este sentido, la Cervecería y Maltería Quilmes definió cuatro objetivos medioambientales, que se comprometió a alcanzar para 2012 y son: reducir el consumo de agua, alcanzar el reciclaje de 99% de los residuos y reducir en 10% el consumo de energía y las emisiones de CO2. Se trata de objetivos concretos, medibles y públicos a través de los que, en dos años, la compañía evaluará su gestión ambiental.

    –En ciertas ocasiones se confunde (o intenta confundir) entre buenas prácticas de las empresas (que deberían ser en realidad prácticas esperables) y acciones de valor añadido en el cuidado responsable, como por ejemplo mejores procesos productivos, sustentables y ambientales. ¿Por qué cree que esto sucede?
    –Una razón podría ser que RSE es un concepto en desarrollo y no todas las organizaciones acordaron una definición o identificaron qué lugar ocupará en su estrategia. Nosotros sí lo hicimos y entendemos que la RSE es parte de nuestro negocio y es la herramienta natural con la que contamos para colaborar con el desarrollo de las comunidades en las que estamos presentes. Para asegurarnos que las acciones sumen valor, hemos diseñamos y coordinado criterios y acciones junto a organizaciones especializadas, como Asociación Conciencia, Fundación Hábitat y Desarrollo, Fundación Huerta Niño y la Agencia Nacional de Seguridad Vial, entre otras.
    Así, iniciativas del programa “Vivamos Responsablemente” como, por ejemplo, la campaña “+18 = Venta Responsable” alcanzó su décima edición y ya son más de 1.800 las charlas, para promocionar valores positivos y prevenir conductas abusivas, que se dictaron en Capital Federal, Conurbano Bonaerense y ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires, como Mar del Plata, Puán, Tres Arroyos, Zárate, Campana, más San Miguel de Tucumán, Corrientes, Resistencia, Córdoba y Mendoza.
    Además, Cervecería y Maltería Quilmes publica un informe de RSE cada dos años, que refleja el balance de las acciones realizadas por la compañía. En estas semanas estamos cerrando el contenido del informe que recogerá todo lo implementado entre 2009 y 2010.

    –La RSE auténtica, ¿implica un beneficio que refuerza la imagen de las empresas que la practican?
    –Sí. Aunque no debe entenderse este beneficio como su único y último objetivo. La RSE implica un equilibrio de tres variables fundamentales que hacen al desarrollo sustentable: crecimiento económico integral, equidad social y equilibrio medioambiental. Implica un nuevo modelo de gestión que involucra el diálogo y la planificación de acciones con los distintos actores involucrados, a fin de resolver en conjunto los problemas prioritarios de la comunidad.

    Coca-Cola

    La gran apuesta para sostener el crecimiento

    “Desde esta empresa entendemos nuestro compromiso con la sustentabilidad como parte del modelo de negocio, desde un aspecto social, económico y ambiental, sin olvidar ninguno de estos ámbitos”, considera la gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la firma en Argentina, Silvina Bianco.

    Por Mauro Maciel


    Silvina Bianco

    “Creemos que si las comunidades donde operamos no son sustentables, tampoco lo será nuestro negocio. En este sentido, existe una oportunidad de activa colaboración entre sector público, privado y ONG”.

    –Trabajar en RSE, ¿puede contribuir además a detectar oportunidades de negocios en mercados desconocidos?
    –En la medida que se trabaja cerca de la comunidad, con y para ella, se pueden detectar también innumerables oportunidades.
    En nuestro caso, surgen oportunidades en relación a nuestros programas de reciclado. Tratamos que nuestros envases sean de material reciclable, incorporando tecnología para diseñar envases que requieran cada vez menos insumos. Hemos reducido en los últimos cinco años hasta 3.700 toneladas de PET (Polietileno Tereftalato) en la región sur de América latina. En Bolivia ya funciona una planta que utiliza resina PET reciclada para la fabricación de nuevas botellas PET, que estará funcionando también en la Argentina en 2011.
    Surgen también oportunidades de trabajar con la comunidad en programas de reciclado, que buscan incentivar a reciclar envases que luego son transformados en juegos para la comunidad, colaborando con el desarrollo de la industria del reciclado.

    –¿Cuáles son las estrategias de comunicación de su empresa en materia de RSE?
    –Comunicar los programas de sustentabilidad es una tarea compleja y presenta la inquietud de cómo lograr hacerlo desde la transparencia, sin arrogancia ni pretensiones.
    Desde Coca-Cola comunicamos todas nuestras iniciativas bajo la plataforma comunicacional Viviendo Positivamente, que abarca todos nuestros compromisos en temas de sustentabilidad. Buscamos comunicar no sólo los compromisos que adoptamos, sino también los hechos concretos que realizamos en cada programa o actividad. Así, cuando contamos que entregamos más de 5.000 becas, junto con Cimientos, o que recuperamos 86 toneladas de PET, no sólo comunicamos lo que realizamos en concreto, sino que además tratamos de satisfacer la curiosidad de la gente que quiere saber más sobre las acciones dirigidas a la comunidad.

    –Entre las empresas que se ocupan de uno o más temas de desarrollo, algunas ponen foco en la mujer, promueven igualdad de género o progreso económico de la mujer o la colocan en el centro de programas con otros objetivos.
    –En Coca-Cola trabajamos en programas integradores que valoran la diversidad, fomentan el equilibrio de género y la igualdad de oportunidades. Se favorece la inserción de la mujer y su acceso a cargos directivos. En la actualidad, hasta 52% del personal está compuesto por mujeres, y entre 20 y 40% desempeñan puestos directivos. Todos los fundamentos de reclutamiento, contratación, capacitación, compensación y ascensos se basan en desempeño, habilidades y experiencia.
    Somos una de las siete primeras compañías en certificar bajo el sello MEGA, de equidad de género para el país. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del Banco Mundial por el INADI.

    –El agua es un recurso vital para toda la humanidad y también es un insumo estratégico para su empresa. ¿Cuál es la importancia otorgada por Coca-Cola al cuidado del agua potable?
    –El cuidado del ambiente y el uso eficiente del agua es uno de los pilares de la sustentabilidad que trabajamos desde la plataforma Viviendo Positivamente. En ese sentido, la empresa trabaja de forma constante con todo el sistema de embotelladores en hacer un uso eficiente del agua.
    En el último lustro, las embotelladoras, que trabajan en la unidad de negocios sur de la empresa, a la que pertenece Coca-Cola de Argentina, ahorraron 178 millones de metros cúbicos de agua, el equivalente a seis meses de consumo en una ciudad de 300.000 habitantes.
    En el plano comunitario, mantenemos un fuerte compromiso con las comunidades locales para brindar programas que puedan proveer de agua potable a aquellas que hoy no tienen acceso a este recurso tan vital. Además, se pretende concientizar sobre el uso racional del agua y sobre la conservación de humedales.
    En este sentido, la empresa lanzó la 4° edición del concurso de Proyectos de Agua, que tiene como objetivo evaluar, seleccionar y apoyar iniciativas de ONG vinculadas con el agua. El concurso se realiza conjuntamente con Fundación Vida Silvestre y cuenta con el apoyo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

    Nestlé

    Modelo de creación de valor compartido

    “Valor compartido es generar valor, en forma simultánea, para los accionistas y para las comunidades donde operamos”, expresa Verónica Rosales, Communications & Public Affairs Group Manager de la compañía. “De alguna manera, es lo que entendemos que hace un modelo exitoso de negocio a largo plazo”.

    Por Mauro Maciel


    Verónica Rosales

    “Tiene que ver con cuidar el medio ambiente, las prioridades que hacen a las comunidades y además le aporta valor a la compañía. Así es como Nestlé entiende la creación de valor compartido”.

    –La última crisis financiera mundial pareció anunciar la eliminación de presupuestos para RSE por parte de muchas empresas. ¿Cómo se vivió aquella etapa en su empresa?
    –Lo vemos como algo que debe estar por encima de la coyuntura. Se trata de programas en los que venimos trabajando desde hace años. Es un principio corporativo fundamental y es como nosotros trabajamos más allá de las coyunturas. Tenemos programas que están en curso desde hace años y en los que seguimos trabajando permanentemente, más allá de la situación particular de cada año. Es nuestra forma de accionar.

    –Los informes anuales empresarios más avanzados en esta materia tienen cuatro grandes capítulos: estados financieros; evaluación del management; temas de gobernanza y el informe sobre RSE. ¿Hay informes de este tipo en su empresa?
    –El objetivo del grupo a escala mundial es informar sobre el impacto de Nestlé a largo plazo y su relación con la creación de nuestro modelo de negocios. Nestlé comenzó con la publicación de informes en 1995, a escala global, con un informe Nestlé y el medio ambiente.
    Desde entonces surgieron diversas publicaciones en forma periódica. En 2007 el grupo Nestlé publicó su primer informe completo de creación de valor compartido en el escenario mundial. En el plano local, hicimos este año nuestro primer informe de creación de valor compartido, cuyos capítulos fueron la empresa; nuestra fabricación y la huella medioambiental; nuestro personal; la cadena de valor; nuestros productos y consumidores y la comunidad.

    –¿Está de acuerdo con la idea de que buena parte de la innovación en la teoría y en la práctica de la RSE llegará de países como el nuestro, tal como sostienen grandes compañías multinacionales?
    –Nestlé cuenta con programas globales que después se bajan localmente a las realidades de cada negocio, de cada país. Nuestro modelo de creación de valor compartido analizó la cadena de valor de la marca en su totalidad y definió tres áreas a escala global, donde entendimos que se puede agregar mayor valor a la sociedad al mismo tiempo que darle mayor valor a la compañía. Estas áreas son nutrición, agua y desarrollo rural.
    Cada programa tiene sus mercados específicos dentro de esas tres áreas. En el caso de la Argentina, el tema de nutrición tiene diferentes programas, más allá de los productos que hacemos, que tienen que ver con la educación en nutrición y cómo ayudamos a nuestros consumidores a entender qué es la nutrición, para qué sirve, cómo elegir alimentos que mejoren la calidad de vida. Uno de los programas, “Niños saludables”, llega a todos los chicos de escuela para darles herramientas de nutrición. Empezó el año pasado y ya tiene 2.700 niños contactados.
    Otro de los programas, que empezó hace un año y medio, se llama “Nutrimovil” y es una unidad itinerante con nutricionistas que visita a diferentes barrios del Área Metropolitana de Buenos Aires, con el objetivo de brindar asesoramiento nutricional a la población y donde llevamos más de 14.000 personas contactadas. Tenemos además otros programas de distribución de revistas con contenidos sobre nutrición, salud y bienestar a los consumidores, que alcanza a más de 210.000 consumidores al año y lleva más de 10 años en la Argentina.
    En cuanto al agua, contamos con un programa llamado “Proyecto Web”, que lleva adelante Eco de los Andes y Nestlé Argentina, con Asociación de Amigos de la Patagonia, y es un taller para educadores y maestros que tiene por objetivo dar conciencia sobre la importancia del uso racional de este recurso. Es un programa que está funcionando desde el año 2004 y ya alcanzó a más de 74.000 personas.

    –La RSE genuina, ¿apuntala el prestigio y la imagen de las empresas que la practican?
    –En nuestro caso, es nuestro principio fundamental. Obviamente, creo que cuando una compañía tiene mejor imagen se ve también en los resultados y en la reputación de la compañía. Pero en el caso de Nestlé no es el objetivo sino que es la consecuencia.

    Molinos Río de La Plata

    La sustentabilidad es mucho más abarcativa

    Adela Sáenz Cavia, gerente de Relaciones Institucionales, señaló que para su empresa el aporte al desarrollo que hace al país invirtiendo, produciendo y generando empleo es tan genuino como el apoyo a la comunidad y la preservación del medio ambiente.

    Por Cintia Perazo


    Adela Sáenz Cavia

    Molinos Río de la Plata es una empresa argentina fundada en 1902. Es uno de los actores clave en la industria alimenticia de Sudamérica y uno de los principales exportadores de alimentos argentinos, llegando a más de 50 países en todo el mundo. Basa su estrategia en dos pilares: el desarrollo de sus marcas tanto en el mercado local como en el internacional y su creciente participación en el complejo oleaginoso argentino.
    Cuenta con 21 plantas industriales, 10 centros de distribución y 5.000 empleados. Desde la compañía aseguran que Molinos siempre ha enfocado sus negocios pensando en el largo plazo y es con la misma visión que trabajan sustentablemente.
    Mercado entrevistó a Adela Sáenz Cavia, gerente de Relaciones Institucionales, quien antes de comenzar la charla aclaró que en Molinos prefieren hablar de sustentabilidad y no de RSE. “Consideramos que esta palabra es más abarcativa, porque incluye la complejidad de una empresa, sus aportes positivos y el manejo de los impactos negativos, vistos desde lo que los estadounidenses llaman el “triple bottom line”: lo económico, lo social y lo ambiental”, sostuvo.

    –¿Podría, entonces, comentar cuáles son las principales acciones que realiza Molinos en relación con la sustentabilidad?
    –Primero quiero aclarar que para nosotros es tan importante el aporte que Molinos hace al desarrollo del país invirtiendo, produciendo y generando empleo genuino, como el manejo de los impactos ambientales o el apoyo a las comunidades locales en las que operamos.
    Pero volviendo al tema de las relaciones con las comunidades en las que operamos, los programas que tenemos son dos: “Nutrir cuerpo y alma” y “Emprender”. En el primero buscamos educar a los chicos, y a través de ellos a sus familias, sobre la importancia de una buena alimentación. El programa apunta a escuelas de bajos recursos, por lo que se trata de “maximizar el beneficio nutricional con lo que tienen”.
    Mientras que “Emprender” es un proyecto nuevo que este año estuvo en la etapa piloto, y que nace a pedido de los directivos de los colegios. En alianza con la ONG Inicia hacemos talleres para desarrollar el espíritu emprendedor en los adolescentes y generar una mejor cultura del trabajo.

    –Una cosa es lo que alta gerencia de una empresa piensa y ejecuta en materia de Responsabilidad Social Empresaria, y otra lo que piensan los accionistas. Hay casos en que media un abismo entre ambas posiciones. ¿Cuál es la experiencia en su empresa?
    –En Molinos hay una gran coherencia entre ambos niveles. Los accionistas mayoritarios son un ejemplo en ese sentido, y la línea está clara ya desde la filosofía corporativa que establece con qué valores y principios básicos deben manejarse sus empresas.

    –El tema del cuidado del medio ambiente divide las aguas en la comunidad de negocios. No se trata sólo de acciones altruistas; los tiempos obligan a incorporar en la planificación estratégica de la empresa el riesgo ambiental. ¿Advierte Ud. este fenómeno al observar las empresas con las que está en contacto cotidiano?
    –Yo puedo hablar de lo que hacemos en Molinos. Acá, desde la planificación de cualquier inversión, éste es un tema de base.
    Sólo por dar un ejemplo, nuestra planta de molienda de soja, de San Lorenzo, responde desde lo medioambiental a los estándares europeos. Además, tiene desarrollos e innovaciones propias generadas por los ingenieros de Molinos, que se están tomando como ejemplo en otras plantas.

    –El objeto de la RSE también es múltiple: de voluntariado en la comunidad local, a concentrarse apropiadamente en los empleados, a ayudar a los ciudadanos más pobres, a preservar el ambiente, o en fin, a salvar el planeta. ¿Dónde se debe poner el foco en este campo de la RSE?
    –El foco debería estar en una visión integral de la sustentabilidad, considerando no sólo los aportes sino también el manejo de los impactos en las tres dimensiones: económica, social y medioambiental.

    –Recolectar los datos necesarios para justificar o evaluar inversiones estratégicas en esta categoría de programas puede ser dificultoso pero, sin información clara, ejecutivos y accionistas a menudo ven esas iniciativas como separadas del negocio central o sin relación con las ganancias. ¿Genera utilidades la RSE? ¿Hay métodos o sistemas para medirlas?
    –Creo que en ese sentido, a escala internacional, hay varias herramientas desarrolladas que miden el impacto de la sustentabilidad y por lo tanto permiten gestionarla y mostrar internamente sus beneficios para el negocio y los compromisos futuros de trabajo en cuanto al manejo de impactos. En Molinos estamos aplicando una de ellas: Global Iniciative Reporting.

    Roche

    Para la sustentabilidad del negocio, es esencial

    Para Gonzalo Torres Argüello, director de RR.HH. del laboratorio farmacéutico para la Argentina y Uruguay, la estrategia de negocios de su empresa está basada, fundamentalmente, en el “qué” y el “cómo”, y está dirigida a la sociedad.

    Por Cintia Perazo


    Gonzalo Torres Argüello

    Roche Argentina está presente en el país desde 1930. Emplea a más de 450 personas e invirtió, sólo en 2009, US$ 5 millones en estudios clínicos, en una apuesta por el desarrollo de la investigación argentina. Posee un porfolio de más de 1.000 productos y sistemas de diagnóstico e información para la salud.
    El área de Responsabilidad Social Empresaria, en esta compañía, está bajo el ala del sector de Recursos Humanos que la toma como una actividad prioritaria porque la considera parte del concepto de sustentabilidad del negocio. Según comentó en una entrevista exclusiva Gonzalo Torres Argüello, director de RR.HH. de Roche para la Argentina y Uruguay, la RSE es un tema de todos los que forman parte de esta empresa.

    –¿Cuáles son las principales acciones de RSE que realiza Roche?
    –Periódicamente ponemos a la venta, entre los empleados, equipos informáticos que van cumpliendo su ciclo de vida pero que están bien y que pueden adquirirlos a un precio conveniente. Los recursos que la compañía recauda, a través de esa venta, se utilizan en acciones de RSE. El año pasado, con lo recaudado, construimos y mejoramos unas aulas de un centro de apoyo para chicos ubicado en Ricardo Rojas.
    Además, los equipos que no se pueden vender se donan a Fundación Equidad, que se dedica a brindar cursos de reparación de PC a gente humilde.
    Otra iniciativa fue destinar algunos fondos que teníamos para poner bombas de agua en Chaco, en una localidad donde no había agua potable, llamada Hermoso Campo.
    Nuestro foco principal son los pacientes, ese es el foco del negocio de Roche. Después, en el cómo hacer nuestro negocio entra la Responsabilidad Social Empresaria, porque tenemos una forma de hacer el negocio, una forma de relacionarnos con la sociedad y con nuestros empleados también.
    No competimos para ser los mejores en RSE, competimos en el negocio farmacéutico para hacerlo de una forma determinada y con responsabilidad. En ese marco entra la RSE.

    –¿Y realizan acciones a escala global?
    –Sí, la casa matriz tiene sus propios programas a los cuales nosotros nos “colgamos” para hacer cosas locales. Algunos son muy vinculados a la vida de Suiza pero hay uno muy global que se llama “Childrens Walk” o “La marcha de los chicos”. Nació como una actividad que se hizo cuando Roche tenía muchos desarrollos medicinales y productos farmacéuticos de HIV, para ayudar a los países más pobres de África.
    Surgió la idea de hacer una caminata en las distintas afiliadas del mundo para recaudar fondos para los chicos de Malawi, uno de los países más pobres del mundo con una gran cantidad de chicos huérfanos, como consecuencia del HIV.
    Con estos fondos, y a través de un acuerdo con la ONU y otra ONG, Roche construyó escuelas y compra alimentos para estos chicos. En la Argentina empezamos a hacer las marchas. Lo que se obtenga en donaciones, la empresa lo iguala y se suma como donación integral para Malawi. Además cada filial puede disponer de algo de lo recaudado para una acción local. Nosotros lo que estamos haciendo es utilizar la mitad de lo que recaudamos para la Casa Garrahan.

    –¿En su empresa los accionistas están en línea con las acciones de RSE que realiza la alta gerencia?
    –Sí. Roche tiene una estrategia de negocios que está basada en un “qué” y un “cómo”, y está dirigida a toda la sociedad. Es una estrategia para que nosotros ejecutemos, pero apunta a satisfacer a los accionistas, a los pacientes, a los empleados y a la sociedad.
    Roche quiere hacer el negocio de manera sustentable y la sustentabilidad es un deseo para los accionistas. Para lograrlo, el “cómo” es importante. Es hacer bien las cosas hoy para que las generaciones futuras puedan seguir haciéndolas de igual forma, o mejor.
    En otras palabras, si yo quiero que las generaciones futuras sigan desarrollando drogas innovadoras que den soluciones a los pacientes, tengo que cuidar cómo hago mi negocio, y en el cómo está la solidez financiera y también cómo me relaciono con la comunidad.

    –Las grandes compañías multinacionales perciben que en los próximos años, el crecimiento económico provendrá, en muy alta proporción, de los llamados mercados emergentes. ¿Usted coincide con esta postura?
    –Estoy de acuerdo. Ya se empieza a hablar de los negocios en la base de la pirámide que tienen un doble efecto: por un lado, es una oportunidad para las empresas, pero por otro lado, genera oportunidades de trabajo a la gente de los países emergentes. Considero que el hecho de poder movilizar un sector de la sociedad que en teoría podría ser marginado; es decir, el hecho de incluirlo también en políticas comerciales es una forma de actuar con responsabilidad social empresaria.

    Procter & Gamble Argentina

    La inversión social y estrategia sustentable

    “Creemos que la búsqueda de prestigio y buena imagen no debe ser el principal motor para el cumplimiento de nuestro compromiso con la sociedad. Pero sí es cierto que el éxito en la implementación de una estrategia de negocio sustentable brinda como consecuencia prestigio y buena imagen”.

    Por Mauro Maciel


    Mercedes Martínez Toledo

    “Ante nuestros empleados, accionistas, socios estratégicos, consumidores y la comunidad en general”, señala la gerente de Relaciones Externas de Procter & Gamble Argentina, Mercedes Martínez Toledo.

    –¿Piensa que, en general, las empresas están haciendo una contribución importante al bien común?
    –En P&G creemos en el poder de nuestro propósito y reconocemos nuestra responsabilidad como compañía para ser una fuerza de cambio positivo en el mundo. Consideramos que la cooperación entre los diferentes sectores de la sociedad es fundamental.
    Nosotros reconocemos nuestro impacto como compañía global y nuestra responsabilidad de mejorar nuestro desempeño continuamente. Al implementar esta nueva visión, buscamos ayudar a resolver algunos de los principales desafíos de sustentabilidad que la comunidad de negocios enfrentará en las próximas décadas.

    –¿La práctica de programas de RSE debería ser obligatoria para las grandes empresas? ¿Debería el Estado legislar en materia de RSE?
    –En P&G manejamos el concepto sustentabilidad como estrategia de negocios. Esta estrategia tiene distintos pilares siendo uno de ellos Responsabilidad Social. Allí incluimos los programas sociales que ejecutamos en alianza con ONG y Gobiernos, destinados a las comunidades en las que operamos y también a las que no.
    Somos conscientes de que como empresa no sólo tenemos un rol económico que cumplir si no un rol social que nos impulsa a involucrarnos. Nos consideramos parte de un sistema interdependiente. Desde allí asumimos libremente el compromiso de devolver a las comunidades lo mucho que tomamos de ellas y contribuir a la mejora permanente de la calidad de vida de sus habitantes. Los programas que ejecutamos son independientes de las obligaciones que como toda empresa tenemos, ya sean legales, impositivas, contractuales o labores. En nuestra visión de RSE consideramos que no puede ser obligatoria, se trata de una elección.

    –¿Considera usted que aún existe una brecha importante entre los dichos y los hechos, en asuntos de RSE?
    –No cabe duda de que la Responsabilidad Social Empresaria está adquiriendo cada vez mayor relevancia y a pesar de que cada vez más empresarios y directivos están tomando conciencia de ello, aún nos queda un largo camino por recorrer para llegar a entender y aplicar la RSE como parte de una estrategia global, integral e inclusiva a todas las áreas de la organización.
    P&G es una compañía que lleva más de 172 años de existencia y creemos que integrar la sustentabilidad a nuestra estrategia de crecimiento garantiza nuestra vitalidad como organización y nos permite seguir entregando resultados consistentes a los diferentes públicos con los que interactuamos.

    –El ejercicio de tareas de RSE, ¿ha producido en su empresa resultados favorables? ¿En qué niveles se han manifestado?
    –Sí, porque el desarrollo de políticas responsables no se contradice con el crecimiento del negocio. El éxito en la implementación de una estrategia de negocio sustentable brinda beneficios económicos y sociales. Las políticas de RSE contribuyen a la fidelización de empleados, a la atracción de accionistas, de socios estratégicos y de los consumidores que creemos cada vez más tienen en cuenta este factor a la hora de elegir sus consumos.
    Definitivamente, beneficiar a las comunidades donde estamos presentes, además de ser una responsabilidad, es algo que a la larga nos beneficia también a nosotros como compañía; el crecimiento económico y social beneficia a todos los sectores. Por eso siempre hablamos de “inversión” social.

    –¿Existen dificultades con el accionista, cuyo principal objetivo muchas veces es incrementar los dividendos?
    –Cuando una empresa se esfuerza por operar de manera sustentable, gana en gratitud, admiración y confianza. Esto genera oportunidades, alianzas y crecimiento. Día a día colaboramos con nuestros proveedores (en el mundo son unos 75.000) y socios externos de negocio, para tratar las problemáticas importantes que impactan a nuestro mundo y a nuestra actividad. Nos esforzamos para que nuestros empleados den cuenta de la importancia de la sustentabilidad y tratamos de inspirarlos para que asuman esa responsabilidad en lo cotidiano desde la tarea que desarrollan.

    Disco

    “Sólo proyectos autosustentables”

    El gerente de marketing de Disco, Diego Mémoli, destacó que la principal característica de los proyectos de RSE que realizan es que se sostienen por sí mismos y son rentables. Según él esta es la clave para que perduren, más allá de los empleados.

    Por Cintia Perazo


    Diego Mémoli

    Disco es una empresa de Grupo Cencosud –Centros Comerciales Sudamericanos–, que integra además: supermercados Jumbo, Vea, Easy, Unicenter Shopping, Plaza Oeste Shopping, entre otros centros comerciales. Fue fundado en 1961 y está presente en Capital Federal y el Conurbano Bonaerense con 63 locales, en la Costa Atlántica con nueve locales y en Córdoba con 47 locales.
    Cencosud considera la RSE como un pilar estratégico, que se ha transformado en un elemento fundamental para asegurar el éxito de su modelo de negocio en el largo plazo. Esta empresa está continuamente desarrollando programas para el crecimiento personal y profesional de sus colaboradores y materializando acciones sociales para las comunidades que la rodean y un programa integral de cuidado y preservación del medio ambiente.
    Diego Mémoli, gerente de Marketing de Disco, ofreció la visión de su empresa con respecto a la RSE y detalló las características de las principales acciones que llevan a cabo.

    –¿Cuál es el “espíritu” de Disco en lo que a RSE respecta?
    –Tratamos de ser un nexo entre la gente y las ONG que tienen un trabajo comunitario importante. A la vez, realizamos proyectos que se puedan sostener por sí mismos, y las ganancias se destinan a distintas ONG. Entre nuestros principales proyectos se destaca la revista Entrecasa que, es un excelente producto que genera ganancia, la cual se destina a varias ONG ligadas a la niñez y su problemática. Desde que empezamos con este proyecto hemos donado más de $2.500.000.
    Los proyectos que desarrollamos se sostienen por sí mismos y esto es muy importante, porque pueden cambiar los gerentes de Marketing o los empleados, pero los proyectos continúan porque son rentables. Al mismo tiempo, estamos generando un hecho cultural importante ya que dentro de esta línea editorial, además, editamos por lo menos dos libros al año.
    Todos los años, con la Feria del Libro tenemos una temática distinta. El año pasado, por ejemplo, promovimos cuentos de editores noveles que tuvieran una problemática ecológica. Hicimos un concurso donde recibimos más de 700 cuentos, de los cuales seleccionamos 10, los premiamos, editamos el libro y lo pusimos a la venta, al costo. Por un lado le dimos la oportunidad a nuevos escritores, por otro lado, concientizamos a la población y, por otro, el proyecto se sustentó y vendimos 10.000 libros en una semana.
    Además, con una ONG que se llama la Casa de la Cultura en la Calle, hemos hecho dos CD. Se trata de una fundación que promueve actividades culturales en poblaciones de riesgo: les enseñan teatro, pintura y música a los chicos. En este caso, la fundación convoca a artistas, contratamos un estudio, grabamos, y lo que obtenemos de las ventas se destina a la ONG. Vendemos 20.000 discos en una semana, a un precio de $10. Se hace uno por año y ya estamos por lanzar el tercero.
    Otra área de preocupación importante es la conciencia de hábito. Trabajamos con la promoción de la vida sana, la alimentación saludable a través de nuestro programa “Nutridisco”.

    –¿Su área tiene a cargo la RSE?
    –No hay un área de responsabilidad social; es algo que atraviesa a toda la organización pero que por ahora se está canalizado a través del área de Marketing.

    –¿Cómo resumiría la política de responsabilidad social de Disco?
    –Lo fundamental, como dije antes, es que todos los proyectos que apoyamos deben ser sustentables.

    –Las redes sociales cambiaron todo. Ya se habla de “empresa abierta” o de una “empresa 2.0”. ¿Qué piensa sobre este fenómeno que se está produciendo en el sector corporativo?
    –No soy un experto en esta temática pero creo que, lo que se haga en las redes sociales, como en todas las acciones, debe ser genuino. Si es un spam publicitario es insostenible. Lo importante es los contenidos. Las formas y los medios de comunicación ayudan pero no son, en sí, constitutivos de nada.
    Hay que trabajar en serio y después puede elegirse, como medio de comunicación, Facebook, Twiter o Mercado. No creo que un medio de comunicación haga magia, hay que trabajar y hacer las cosas en serio.

    –¿Adónde se han enfocado hasta ahora las actividades de RSE? ¿Adónde debieran enfocarse en adelante?
    –Hemos destinado el dinero a las ONG, esencialmente en salud, educación, alimentación, y también a proyectos culturales y artísticos. Para nosotros la niñez es clave y en la niñez es fundamental la alimentación y la formación. En eso no tenemos dudas y hacia allí vamos a seguir.
    Estamos muy contentos con el camino que hemos elegido y seguramente es el que vamos a seguir apostando: proyectos autosustentables.

    General Electric

    Dar una respuesta a desafíos complejos

    Uno de los rasgos distintivos de la firma en materia de RSE, es que la titularidad del área rota por diferentes ejecutivos de la compañía. Los interesados deben postularse y el gerente general hace su elección, que recae sobre la persona considerada más adecuada, quien tendrá a su cargo la RSE de la empresa por tres años, aproximadamente.

    Por Cintia Perazo


    Gabriela López Cremaschi

    Durante una entrevista con Mercado, la directora de Legales de la empresa afirmó que desean lograr un cambio pero con el aporte del sistema de voluntariado de los empleados, quienes dedican horas de trabajo a las distintas tareas de responsabilidad social.
    GE es una compañía global que tiene operaciones en más de 110 países y emplea a más de 320.000 personas. Fabrica productos y servicios que van desde turbinas para la generación de energía, locomotoras, equipamiento de diagnóstico médico, productos de iluminación, hasta programación televisiva, cine y servicios financieros.
    La compañía entiende la responsabilidad social desde un concepto holístico, que engloba todas las operaciones de la organización y a todos los públicos con los que interactúa. Desde esta empresa aseguran que la atención de GE es dar respuesta a los desafíos más complejos que enfrenta el mundo –como la escasez de agua, las fuentes de energía renovable, la seguridad, la detección temprana de enfermedades y la necesidad de tecnologías limpias– proporcionando soluciones, que a la vez sean rentables para los clientes.
    Con el particular método de selección del titular del área, ya descripto, en este momento Gabriela López Cremaschi, directora de Legales para América del Sur, tiene esa responsabilidad.

    –Dentro de las acciones de RSE que está realizando su compañía, ¿cuál podría resaltar y comentar?
    –La más tradicional es la que realizamos junto con Fundación Junior Achievement, que tiene foco puesto en la educación. Ella prepara cursos para asistentes a sala de cinco años hasta del último año de la escuela primaria. También hay otros programas que son especiales para escuela secundaria y otros para chicos que ya han terminado sus estudios, donde la intención es promover a los emprendedores.
    A los de la primaria los forman en valores, no en oficios. Les dan clases sobre comprensión de lectura, y apuntan a aspectos que la educación pública argentina, lamentablemente, no puede abarcar.
    Se destaca el curso que ofrecen en el último año de la primaria, que se llama “La ventaja de permanecer en la escuela”. Se les muestra a los niños todos los beneficios que ofrece la educación: mejor salario y mejor posibilidad de conseguir un empleo, entre otros.
    Después, los chicos deben hacer un presupuesto y allí empiezan a entender, un poco, para qué necesitan mejor salario. Hacen un juego en el que uno es pintor, por ejemplo, y otro arquitecto. Cada uno tiene un sueldo distinto y se adjudica un cierto valor a la comida, auto, etc.

    –Entonces la posición de su empresa apunta a la educación y no a la caridad.
    –Nosotros no hacemos caridad. En la misión del voluntariado nuestro no está incluida la caridad. Nosotros queremos lograr un cambio pero con el voluntariado de nuestros empleados, donde ellos donan su tiempo, que en realidad es tiempo de la empresa porque GE nos da horas de trabajo para poder realizar estas tareas.
    Tenemos otras actividades, como las que desarrollamos con Un Techo para mi País o Hábitat para la Humanidad, donde colaboramos, entre todos, en la construcción de casas.

    –Una cosa es lo que alta gerencia de una empresa piensa y ejecuta en materia de Responsabilidad Social Empresaria, y otra lo que piensan los accionistas. ¿Cuál es la experiencia en el caso concreto de su compañía?
    –Dentro de la misma esencia de GE hay dos cuestiones que son básicas. Una es la integridad y la otra es la responsabilidad social entendida desde una perspectiva global, que tiene que ver con el medio ambiente, con la mejora de las comunidades en las que está presente. Cualquier accionista de GE sabe que está invirtiendo en una compañía que en esencia es eso, y que hace negocios de acuerdo a estos pilares fundamentales de su cultura.

    –Las tres patas de la RSE son la sociedad, el planeta y las ganancias para los accionistas. Hay quien dice que esos tres criterios responden al modelo de desarrollo sustentable. Entonces, ¿el desarrollo sustentable es parte de la RSE, o por el contrario la RSE es un mero capítulo del desarrollo sustentable?
    –No sé si RSE es un capítulo del desarrollo sustentable, pero creo que sí es sustentable si se mantienen estos tres pilares que ha mencionado. Y GE tiene políticas como Ecomagination, que invierte en desarrollo de productos que sean ambientalmente amigables y, al mismo tiempo, rentables. Ya se ha duplicado la inversión en Ecomagination de US$ 700 millones, en 2005, a US$ 1.500 millones en 2010.
    Y lo mismo sucede con Healthimagination, una estrategia a largo plazo y con acciones concretas pensadas desde mayo 2009 hasta el año 2015, para desarrollar 100 proyectos en innovaciones para el acceso y cuidado de la salud. Esto ayudará a que más personas puedan insertarse en el sistema de salud, mejorar su calidad y reducir su costo. Esta iniciativa permitirá atender a 100 millones de personas más al año.

    Walmart

    Ambiente y cadena de valor integrada

    “La RSE constituye un criterio transversal que define una nueva forma de gestionar las organizaciones”, indica el director de Relaciones Institucionales, Hernán Carboni. Y agrega: “Esto significa mirar más hacia la necesaria implicación de los grupos de interés y abierta al diálogo y la sostenibilidad a largo plazo, sin renunciar por ello al beneficio”.

    Por Mauro Maciel


    Hernán Carboni

    “En este contexto, el concepto de atender problemas sociales cambia su sentido para pasar a entenderlo como atender aquellos problemas que afectan a todos. El hacer siempre implica un riesgo y una oportunidad, pero hoy las empresas han madurado y las comunidades saben que ese trabajo es mancomunado y con un objetivo mutuamente beneficioso”.

    –¿Por qué razones eligió Walmart ciertos temas de RSE y no otros?
    –Walmart Argentina busca dar respuestas concretas a las necesidades de las comunidades donde tiene presencia a través de sus operaciones. Ser socialmente responsable significa actuar de manera íntegra, conforme a sus principios; es decir, respeto por el individuo, servicio al cliente y búsqueda de la excelencia.
    Esto se manifiesta en su operar diario y en diversas acciones e iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida no sólo de los más de 9.800 asociados (empleados) que trabajan en la compañía, sino de todas aquellas comunidades donde la empresa tiene presencia, mediante el trabajo colaborativo con su cadena de valor y en el marco de una cultura centrada en el respeto por el medio ambiente.
    Con posterioridad a la crisis económica, política y social que afectó a nuestro país, Walmart Argentina redefinió su estrategia de RSE y centró sus esfuerzos en tres ejes principales (educación, nutrición y salud, y promoción social), desarrollando programas sustentables y perdurables en el tiempo, capaces de dejar capacidad instalada, buscando una etapa superadora a las acciones netamente asistencialistas.

    –¿En qué grado se involucra en las actividades de RSE el N°1 de la compañía?
    –Tanto nuestro presidente y CEO, Ezequiel Gómez Berard, como nuestro Comité Ejecutivo, conformado por directores que representan a todas las áreas de la compañía, se encuentran directamente involucrados, no sólo en programas de voluntariado corporativo sino también, y lo más importante, en las definiciones estratégicas de la temática.
    En este sentido, la sustentabilidad y la RSE, en nuestra compañía no son concebidas como cuestiones independientes o ajenas al negocio. La RSE forma parte de los pilares estratégicos de la empresa y como tal, se encuentra completamente alineada con nuestro modelo, misión y cultura empresarial.

    –¿Existe en su organización un tratamiento equitativo entre los asuntos comerciales y los valores sociales/ambientales?
    –En Walmart sabemos que ser un negocio rentable y comprometido con la comunidad y el medio ambiente son premisas que van de la mano. En esta línea también entendemos nuestra responsabilidad y nuestro rol, como agentes de cambio.
    En septiembre de 2008, Walmart anunció su compromiso de reducir en 33% la cantidad de bolsas plásticas a escala mundial, para el año 2013. En la Argentina, la reducción será de 50% en cinco años.
    En los últimos dos años, en Walmart Argentina ya hemos reducido 20% el uso de bolsas plásticas, gracias a la incorporación de bolsas reutilizables, la capacitación de los asociados de línea de cajas sobre el correcto embolsado, la implementación de cajas ecológicas, en las que no se entregan bolsas plásticas y la concientización de nuestros clientes.
    En línea con el plan de apertura de nuevas tiendas, se desarrolló durante el año 2009 un prototipo viable de tienda que consumiese entre 25 y 30% menos de energía, como uno de sus principales pilares distintivos.
    Gracias a las innovaciones implementadas en el diseño y construcción de tiendas en cuatro áreas clave (iluminación, aire acondicionado, frío alimentario, optimización en el uso de agua y tratamiento de residuos cloacales) se ha logrado finalmente una reducción en el consumo de energía de 25% y una reducción equivalente en la huella de carbono.

    –¿Existen dificultades con los accionistas, cuyo principal objetivo muchas veces es incrementar los dividendos?
    –Internacionalmente, la experiencia nos demuestra que llevar a cabo acciones planificadas, que generen cambios perdurables y sustentables, proporciona un valor diferencial que no pasa desapercibido para nuestros consumidores ni accionistas. No lo vemos como un impedimento, sino, justamente, como un aspecto que nos destaca.

    Bayer

    Una cultura que se debe vivir y no sólo predicar

    “RSE ya no se trata de una moda o tendencia, sino de una única manera de pensar y hacer crecer un negocio. Las prácticas profesionales que permiten un desarrollo sustentable constituyen, cada vez más, un factor decisivo que pueden influir en el valor de una empresa, tanto su valor de mercado como su valor intrínseco”.

    Por Cintia Perazo

    Según Luciano Viglione, gerente de Relaciones Institucionales de Bayer SA en la Región Cono Sur, dentro de las acciones de RSE de la firma, se involucra a empleados, proveedores y a la comunidad.
    Fundada en 1863, Bayer se ha convertido en un grupo multiempresarial dedicado al negocio químico-farmacéutico, con presencia global, que da empleo a 120.000 personas en todos los continentes. La sede principal está en Leverkusen (Alemania), desde donde administra y coordina las actividades de sus subsidiarias, centros de producción y centros de investigación.
    Participa prioritariamente a través de sus grupos de negocios en tres áreas de actividad: Bayer HealthCare en cuidados de la salud; Bayer CropScience en protección de cultivos y Bayer MaterialScience en materiales especiales.
    La empresa desarrolla diversas iniciativas de RSE. Sobre dónde se pone el foco, y cuál es el bagaje teórico que respalda los conceptos de la firma en esta materia, se extiende Luciano Viglione.

    –Una cosa es lo que alta gerencia de una empresa piensa y ejecuta en materia de Responsabilidad Social Empresaria, y otra lo que piensan los accionistas. Hay casos en que media un abismo entre ambas posiciones. ¿Cuál es la experiencia en el caso concreto de su empresa?
    –Creo que cada vez hay más conciencia y consenso entre todos los integrantes de la empresa, mas allá de la función que ocupen. Si bien es cierta esta dicotomía que surge dentro de una misma compañía, estamos atravesando un camino en el cual tanto ejecutivos como accionistas entienden la importancia de alinearse y ser consistentes con sus políticas de RSE.

    –El objeto de la RSE también es múltiple: de voluntariado actuando en la comunidad local, a concentrarse apropiadamente en los empleados, a ayudar a los ciudadanos más pobres, a preservar el ambiente, o a salvar el planeta. ¿Dónde se debe poner el foco en este campo de la RSE?
    –No importa en que ámbito una compañía decida impulsar sus acciones de RSE, su foco debe ser uno: actuar responsablemente en el ámbito donde se desarrolla la empresa y devolverle a la sociedad y el entorno parte de sus ganancias. Empresa y sociedad debe ser una relación de respeto mutuo donde todos ganen.
    En Bayer tenemos una política firme de buenas prácticas empresariales que permiten un desarrollo sostenible y respetuoso con los aspectos económicos, sociales y medioambientales.  
    Involucramos y buscamos incentivar a los empleados, proveedores y comunidad en general porque creemos firmemente que esta cultura responsable se debe vivir y no sólo predicar. Sabemos que involucrarse genera conciencia, y sobre todo satisfacción. Y esto tiene un fuerte anclaje en nuestros valores y principios.

    –La adecuación de los modelos de negocios al nuevo paradigma de la RSE implica un esfuerzo de adaptación y apertura para el sector privado: hacia el entorno, a los actores sociales, a los patrones culturales y al medio ambiente. ¿Es este un camino que registra avances o se está recién en el comienzo?
    –Creo que el cambio ya es un hecho, ahora resta evolucionar y madurar en este cambio. Hoy la RSE debe ser una práctica que atraviese toda la organización y que esté integrada y en concordancia con los negocios. Las prácticas profesionales que permiten un desarrollo sustentable, son cada vez más, un factor decisivo que puede influir en el valor de una compañía, tanto su valor de mercado como su valor intrínseco.

    –¿Cuáles son las principales acciones de RSE que realiza su empresa?
    –Bayer posee un programa integral en la región Cono Sur, liderado desde la Argentina, que se denomina “Bayer Emprende”. Representa, mediante las campañas que engloba, un programa integral de RSE que responde a los valores de Bayer y tiene participación en ámbitos como la educación, la salud, el cambio climático y el voluntariado corporativo, entre otros.
    Entre los programas que tenemos se destacan: “UNES, Utilicemos Nuestro Espíritu Solidario”. Se trata de la denominación que unifica las diferentes iniciativas de voluntariado corporativo. Busca trasmitir la cultura socialmente responsable de la compañía, y a su vez, generar entusiasmo, compromiso y participación activa de los colaboradores. UNES ya ha ayudado a más de 70 instituciones y más de 30% de los empleados en Bayer ha participado del programa en alguna ocasión.
    En el ámbito del medio ambiente, Bayer en la Argentina ha lanzado un programa de concientización para jóvenes llamado “Tu huella climática”, una expresión simbólica del impacto negativo que tienen las acciones de cada uno de nosotros en el medio ambiente. La plataforma base de este programa es tuhuellaclimática.com, donde además de información y consejos se promocionan concursos de fotografía, dibujo, cortos y proyectos medioambientales. En su primera edición contó con la participación de 500 jóvenes de todo el país. Entre los ganadores, dos fueron seleccionados para viajar a un Encuentro Juvenil Ambiental en Alemania.

    Mapfre

    Foco en la triple creación de valor

    “El prestigio y la mejora en la imagen de las empresas son una consecuencia inevitable de la implementación de un modelo de gestión basado en la RSE”, considera el director de Recursos Humanos y Responsabilidad Social de la empresa de seguros, Julio Bresso.

    Por Mauro Maciel


    Julio Bresso

    No obstante, el ejecutivo resalta que “no es allí donde tiene que estar puesto el foco cuando una empresa decide trabajar desde la responsabilidad social, sino en la triple creación de valor; esto es, las esferas social, medioambiental y económica. Nosotros no adherimos al marketing social”.

    –Lo esencial es que la RSE abarca hoy los grandes temas sociales y los desafíos ambientales, que se han convertido en oportunidades para la innovación y el desarrollo del negocio. ¿Está de acuerdo con este diagnóstico?
    –Si, absolutamente. Pero debemos cuidarnos de no caer en una mirada sólo economicista del tema. Es indispensable trabajar sobre estas cuestiones porque en ellas va el futuro de nuestra sociedad.

    –Además de respetar los valores sociales y ambientales de su entorno, ¿debe la RSE considerar los intereses de los stakeholders?
    –Este punto es fundamental y pienso que si no se consideran los intereses de las partes involucradas, de las personas que conforman la empresa, no podemos hablar de RSE. Este es el punto de partida; trabajar conjuntamente con cada parte interesada, en función del mapa de interés construido por cada empresa, sobre sus expectativas y necesidades, con el objetivo de dar respuesta a las mismas.

    –¿Tiene evidencia o cree que crece el interés de los consumidores por todo tipo de productos y servicios que respondan a criterios de sustentabilidad y responsabilidad social?
    –En los países desarrollados hay un consumo responsable, donde el consumidor medio es consciente al momento de elegir qué productos y servicios elegir. La ciudadanía es más activa y está comprometida socialmente. En cambio, en los países en vías de desarrollo, todavía nos queda camino por recorrer para asumirnos como consumidores responsables, que orientan sus elecciones en función de un criterio de sustentabilidad y responsabilidad social.

    –La crisis financiera internacional, ¿ha profundizado la importancia de la RSE?
    –Si. En momentos de crisis es necesario profundizar el compromiso de las empresas con todas las partes interesadas, a través del cuidado del trabajo de los empleados, la promoción de prácticas responsables en la cadena de valor, el mantenimiento de la calidad de los productos al menor precio posible, y sin dejar nada fuera del comportamiento ético. Ceder a tentaciones antiéticas es un peligro, especialmente en épocas de crisis.

    –En las empresas con activa presencia en responsabilidad social, ¿está el tema involucrado en la agenda cotidiana de la alta dirección?
    –Si, por supuesto. Esto es fundamental para poder implementar políticas de responsabilidad social sostenidas a lo largo del tiempo y que involucren a la organización en su conjunto. Los temas esenciales en cada organización, como lo son los resultados, las personas, la responsabilidad social, la comunicación, sólo se trabajan de verdad, sin discursos de por medio, si están en la agenda de sus ejecutivos y, especialmente, en la del CEO. En nuestro caso, esta convicción nos ha ayudado mucho.

    –El ejercicio de tareas de RSE, ¿ha producido en su empresa resultados favorables? ¿En qué niveles se han manifestado?
    –En Mapfre hemos logrado involucrar a distintas áreas en programas de RSE, como por ejemplo: abastecimiento, gestión de clientes, recursos humanos, finanzas y a los empleados en general.
    Poco a poco, vamos logrando que no se entienda a la responsabilidad social sólo como acción social. Ello es sólo una parte del trabajo. La RS es una mirada integral de cada unidad de negocio o de servicio de la empresa.
    De todos modos, nosotros notamos que hay mayor conciencia entre los empleados respecto a la necesidad de participar no sólo como ciudadanos activos en los procesos eleccionarios, cuidando el medio ambiente mediante el uso racional de los recursos y profundizando el compromiso social en general, por medio del voluntariado corporativo, por ejemplo, sino también empezando a pensar y a actuar desde cada puesto de trabajo como profesionales socialmente responsables.

    Gas Natural Ban

    El trabajo diario en el centro de la RSE

    El concepto es parte de una estrategia más amplia en esta empresa, que incluye el comportamiento responsable con todos los grupos de interés. Para la firma, lo esencial es construir una reputación favorable, puesto que el usuario demanda cada vez más productos fabricados de manera sustentable y responsable.

    Por Leticia Pautasio


    Betina Llapur

    “La Responsabilidad Social Empresaria (RSE) es un capítulo de lo que hoy llamamos Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Nosotros demostramos un comportamiento responsable con todos los actores sociales: la sociedad, los clientes, los trabajadores, el Estado, etc. La RSE debe ser coherente en todas las áreas y por eso está dentro de un concepto mucho más amplio”, indica Betina Llapur, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Gas Natural Ban y directora de la Fundación Gas Natural.

    –Este comportamiento responsable en todos los ámbitos de la compañía, ¿está presente en el trabajo diario?
    –Sí, nosotros proponemos que la gestión sustentable de la empresa sea algo transversal. Así, todos los directores de la empresa aplican criterios de responsabilidad corporativa y sustentabilidad en sus distintas áreas.

    –¿Cuál es un ejemplo de comportamiento sustentable en el día a día?
    –En el plano ambiental, en Gas Natural Ban tratamos d