LIBRO BLANCO | Capítulo I
Por María Teresa Lavayén

Neil Hawkins
Desde la ropa que usamos hasta los alimentos que comemos, desde la química que purifica el agua hasta la tecnología que conserva energía o los productos que hacen la vida más cómoda, más sana y más amena, en todo, Dow Chemical Company tiene algún tipo de participación. Por eso es que la compañía considera que juega un papel fundamental en la satisfacción de las necesidades del planeta.
Desde 1995 la empresa dedica todo su esfuerzo de investigación, de innovación y de implementación a reducir su propio impacto sobre el medio ambiente y a aprovechar su propio motor de innovación para trabajar sobre los desafíos más grandes del planeta: energía, cambio climático, agua potable, alimentos, vivienda y salud.
El proceso de transformar la cultura de la compañía se inició hace 15 años, en 1995, con el establecimiento de metas a cumplir para el año 2005. Aquellas metas eran tan ambiciosas que toda la organización debió reorganizarse por unidades de negocios, por geografía y por función para contar con la adecuada matriz de desempeño que juntara la información necesaria para que cada líder pudiera responder por su parte del progreso. Así fue como comenzaron a elaborar informes trimestrales sobre el avance registrado en ese lapso, a reunirse para comentar errores y aciertos y a colaborar entre sí para avanzar. “Por eso es que vigilar la implementación se me hace fácil”, dice Neil Hawkins, quien participó desde el inicio en aquel primer plan de metas.
Las nuevas metas de sustentabilidad, fijadas en 2005 para 2015, implican mejoras y profundización de las anteriores y se ordenan bajo cuatro grandes titulares: soluciones inteligentes para el presente, innovaciones para el futuro, operaciones responsables y asociaciones de colaboración para lograr el cambio.
–La sustentabilidad es un campo comprendido dentro del concepto más amplio de Responsabilidad Social Empresaria o al revés, es un campo más amplio que engloba las actividades de RSE?
–En Europa se habla más de RSE como concepto paraguas, con la sustentabilidad debajo. En Estados Unidos es al revés. Allí tenemos sustentabilidad donde las nociones de desarrollo sustentable actúan como el paraguas y RSE más como voluntarismo empresario.
Para Dow Chemical, la sustentabilidad es un concepto cultural abarcador que organiza un conjunto de principios que gobiernan todo lo que hacemos en la compañía: se ocupa de administrar nuestra propia huella para que tengamos menos impacto pero guía todas nuestras estrategias de negocios y crea oportunidades de negocios para Dow.
En Dow pensamos la sustentabilidad en cuatro áreas: innovaciones para el futuro, soluciones sustentables para el presente, operaciones responsables y colaboraciones y asociaciones. Esas cuatro áreas definen cómo trabajamos, cómo encaramos la ciencia y tecnología y cómo las aplicamos a la solución de los grandes desafíos del mundo: como agua limpia para los pobres, vivienda económica, salud pública, alimentos y provisión de alimentos en gran escala.
Estamos ocupándonos de todos estos problemas con estrategias y actividades. Hacemos filantropía y en América latina tenemos en marcha muy buenos ejemplos de trabajo que podría calificarse como de RSE. Pero sustentabilidad es, para nosotros, un concepto más amplio que rige todos nuestros negocios, algo incorporado a los valores de nuestra organización, como la protección del planeta, la honestidad y el respeto por la gente, no sólo la de Dow sino toda la gente. La sustentabilidad está integrada también a todas nuestras estrategias de negocios.
–Su rol es asegurar la implementación de las metas de sustentabilidad de la empresa. ¿Cómo lleva a cabo esa responsabilidad y cuáles son las metas fijadas para 2015?
–La sustentabilidad es un rasgo cultural en la gente de Dow. Todos en la compañía implementan las metas de diversas maneras. Entonces, la gran tarea es alinear las actividades de todos. Lo que hago yo con mi grupo es facilitar y explicar cómo todos pueden ayudar a implementar las metas desde sus respectivas tareas.
Con respecto a las metas que anunciamos en 2005 para 2015, comprenden: a) soluciones inteligentes para el presente, o sea, que nuestras tecnologías permitan a nuestros clientes desarrollar productos y servicios más sustentables; b) innovaciones revolucionarias para el futuro, para contribuir a la sustentabilidad de la sociedad y de nuestro planeta desarrollando tecnologías innovadoras para los mercados actuales y futuros; c) buscar socios para el cambio, o sea colaborar abiertamente con clientes, proveedores, comunidades, sociedad civil y Gobiernos en todos los aspectos que hacen a la sustentabilidad del planeta.
En cuanto a seguridad de productos, por nuestra condición de compañía experta en materiales, químicos y plásticos deberemos asegurar que nuestros productos serán cada día más seguros. Con las comunidades locales trabajamos con la gente para solucionar algunos de sus problemas más urgentes. Una de nuestras metas nos exige realizar tres avances revolucionarios en el área de viviendas económicas (más sustentables), agua potable, salud pública o alimentos. Esas tres revoluciones que nos proponemos realizar ayudarán al mundo a resolver sus problemas más urgentes.
Otra meta es la de la química sustentable, donde estamos trabajando para reducir nuestra huella en el medio ambiente y para aumentar la seguridad de nuestros productos. Y para que con nuestra ciencia y nuestras tecnologías podamos ayudar a solucionar necesidades de la gente.
–Por lo que dice parecería que para Dow, RSE es mucho más que una ventaja competitiva. Parece un concepto que está incorporado a mayor profundidad.
–Es un rasgo cultural, pero igualmente creo que es una ventaja competitiva. Las empresas que tienen el ojo y el oído entrenados para escuchar y comprender preocupaciones progresan más rápido y encuentran socios que las ayuden a entender cómo hay que hacer las cosas para que se adapten al ambiente local.
Para solucionar algunas cosas se requiere la colaboración de Gobiernos, comunidades, empresas y ONG. La empresa que escucha y trata de responder a las preocupaciones puede avanzar más rápido. Por eso creo que es una ventaja competitiva.
–¿Cómo es la relación de Dow con las universidades?
–Dow tiene relaciones estratégicas con algunas universidades. Elegimos aquellas que consideramos estratégicas porque también son líderes en sustentabilidad. Armamos con ellas programas multidisciplinarios. Muchos de los problemas en sustentabilidad no se resuelven porque los químicos trabajan por su lado, los ingenieros por el suyo, los profesores no hablan entre sí y nadie se junta nunca.
Nosotros sólo acordamos programas si firmamos un acuerdo con la universidad según el cual ambas partes se obligan a trabajar juntas en las diferentes dimensiones de un problema social o en los problemas técnicos. Buscamos crear una nueva generación de estudiantes que se convierta en el gerente del mañana: una persona que comprenda que hay que trabajar en forma conjunta el aspecto social, ambiental, técnico y comercial. Nuestro objetivo es formar líderes y profesores que piensen en forma multidisciplinaria.
–¿Tiene pruebas, o cree, que los consumidores se están interesando más en productos y servicios que responden a criterios de sustentabilidad y responsabilidad social?
–La tendencia muestra que los consumidores quieren usar productos seguros, sanos y que no tengan un impacto ambiental negativo. Y que también se preocupan por las dimensiones sociales de su producción. Pero no todos quieren pagar más. Aquí hay dos temas.
Hay mucha gente que compra los productos baratos que provienen de lugares que no garantizan ese nivel de cuidado ambiental o laboral. Pero si se les hace saber sobre el impacto negativo que tienen algunas prácticas, creo que les importa. Los consumidores son iguales en todas partes del mundo. Por eso, de lo que debemos ocuparnos seriamente es de informar sobre el eco-trabajo. Aquí entra la importancia del etiquetado. La etiqueta debe informar ni mucho ni poco, ni con lenguaje demasiado complicado ni demasiado simple. Hay que tratar de encontrar un sistema razonable y fácil de comprender.
–¿Cree usted que el desastre de BP en el golfo de México afectará a toda la industria de gas y petróleo?
–Ya lo ha hecho. El accidente destruyó mucha de la confianza del público que ahora la industria está tratando de recuperar. Hasta ese momento había habido accidentes pero ninguno con tanta visibilidad como éste. De manera que ya hubo mucho impacto pero la industria está reaccionando de diversas maneras para asegurar que, en caso de un accidente, pueden trabajar en colaboración con otros sectores, algo que hasta ahora no se daba ni en la planificación ni en los estándares. Por eso allí veo cambios.
La industria tendrá que trabajar mucho para recuperar confianza y operar en forma más abierta y transparente porque eso es lo que quiere el público. No sólo de ellos sino de cualquier compañía. El público quiere una compañía que escuche, que brinde la información que necesita, cuando se necesita y en una forma que se pueda entender. Yo creo que ésa es la fortaleza de Dow, porque trabajamos incesantemente para escuchar a nuestros stakeholders y para atender sus preocupaciones, sin esperar que ocurra algo: trabajamos para merecer respeto. Y escuchar es la clave para todo eso.
–Cuando una compañía se ocupa de un problema social –como el hambre, la falta de agua potable, pobreza, etc.– ¿ se encuentra frente a un riesgo o a una oportunidad?
–Creo que ambas cosas. Para Dow es una oportunidad para crecimiento de negocios. Hay cientos de millones de personas que tienen necesidades, y nosotros tenemos ciencia y tecnología que los puede ayudar a satisfacer esas necesidades. Pienso que todos tienen derecho a ver sus necesidades satisfechas.
También es una oportunidad para que nuestra gente dé rienda suelta a su pasión. Nuestros empleados son fuertes líderes en ciencia y tecnología, pero lo que los hace más eficaces es su pasión por ayudar a los demás. En promedio, las personas de Dow figuran entre las que más se preocupan en el mundo por solucionar los problemas más graves. Y lo quieren hacer no sólo mediante voluntarismo local –de lo que por cierto hacen mucho– sino descubriendo nuevas semillas para agricultura, nuevas formas de potabilizar agua.
Entonces, para Dow Chemical Company no se trata sólo de hacer dinero para la compañía sino de resolver, o ayudar a resolver, un desafío mundial. Y eso es lo que hace que la gente se quiera levantar a la mañana para ir al trabajo. Cuando uno puede empalmar el trabajo diario con un gran propósito o llamado, entonces tiene una fuerza laboral motivada y apasionada. Nuestras metas, que incluyen los avances revolucionarios a desafíos mundiales han dado una plataforma de propósitos para nuestra gente mientras al mismo tiempo ayudan a una firma del sector privado a progresar y a ganar dinero para sus accionistas. Por eso creo que para nosotros es una buena combinación.
Y hablando de oportunidades, creo que América latina tiene una oportunidad tremenda de convertirse en el continente líder para la sustentabilidad en los negocios. No hay más que mirar las materias primas, la energía solar, la energía eólica y los recursos renovables que puede generar la agricultura para crear nuevas generaciones de alimentos y nuevos materiales. Con la adecuada colaboración creo que la oportunidad es enorme y espero ver despegar a esta región.

