lunes, 25 de mayo de 2026

    Un siglo construido como por un túnel

    ANIVERSARIOS |

    Por Mauro Maciel

    El 19 de febrero de 1910, los Gobiernos de Italia, Alemania y Suiza acordaron la realización del ferrocarril que atravesaría el túnel de San Gotardo. Uno de los pasos más importantes de Europa, que permite cruzar los Alpes Lepontinos, en el eje norte-sur del continente y que comunica las localidades suizas de Göschenen y Airolo en sus 15 kilómetros de longitud. Ese mismo año, Kaspar Winkler inició las actividades comerciales de su negocio, que contaba con inventos de su propia autoría, entre los que se encontraba un mortero impermeabilizante llamado Sika. Años más tarde, Ferrocarriles Federales Suizos utilizó Sika para la impermeabilización del túnel y comprobó que el producto era un éxito.
    Desde entonces, Sika se ha convertido en una organización que tiene presencia en más de 70 países en todo el mundo y supera los 12.000 empleados. Instalada en la Argentina en 1938, tras la crisis de 2001 invirtió en la inauguración de una planta de 6 hectáreas y 16.000 m2 cubiertos, en la localidad de Caseros. “Es un gesto de enorme confianza de Sika en el país –asegura Ricardo Gattoni, gerente general de Sika en la Argentina–. A pesar de los altibajos se trata de una inversión importante que rondó entre US$ 3 y 4 millones y fue inaugurada en 2002”.

    –¿Cuáles son los logros que exhibe Sika en estos años de vida?
    –En el plano internacional, el mayor logro es haber hecho una corporación con alrededor de 75 filiales en todo el mundo y que tiene un prestigio de alta calidad y alta tecnología en sus productos. Es también un logro permitir que cada filial tenga cierta libertad para manejarse de acuerdo a la interpretación de su respectivo mercado. Es decir, que no hay una directiva férrea de la casa matriz en cuanto a las políticas a aplicar; sí hay políticas comunes pero en relación a las ventas y penetración de mercado la compañía se adapta bastante a las condiciones cambiantes de cada mercado. Brinda mucha capacidad de acción a los directivos de cada filial para manejar su propio país.
    En cuanto a Sika Argentina, no nos hemos sustraído a las condiciones cambiantes de nuestro país, con una gran capacidad de adaptación. Originalmente, éramos una empresa que se dedicaba más a las obras y no tanto a la distribución masiva de sus productos. A partir de la crisis de 2001, comenzamos a penetrar mucho en el mercado de la distribución, ya sea en home centers, en cadenas distribuidoras de la construcción o pinturerías.
    Ahora somos una compañía que tiene la mitad de su facturación puesta en distribución y la otra en obras o en industria. Eso nos ha permitido una enorme capacidad de adaptación, porque de alguna manera hemos sobrevivido a todos estos cambios como una compañía rentable y sin demasiados problemas.

    –¿De qué manera ha afectado el avance de la tecnología al desarrollo de Sika?
    –La tecnología fue siempre un punto donde Sika puso el acento. Desde sus orígenes, en el desarrollo del impermeabilizante de masas que permitió la construcción del túnel de San Gotardo, hasta la actualidad. Kaspar Wincler, el fundador de la empresa, era un tecnólogo que inventó algo muy útil y ligado a la tecnología de aquella época. A partir de ese momento hemos estado siempre a la vanguardia en tecnología. Obviamente, nosotros tenemos desde impermeabilizantes hasta fibras de carbono para refuerzos estructurales. Cubrimos prácticamente todas las áreas para la química de la construcción y en parte también para la industria.

    –Además de la tecnología, ¿qué otros factores del entorno afectan a la organización?
    –En este momento estamos empeñados en el desarrollo sustentable y por ello estamos generando productos enfocados hacia aquella dirección, mediante la menor utilización de energía y una mayor eficientización de los procesos. Es una tendencia que llega al galope, rápidamente, desde los países más desarrollados y la Argentina, en consecuencia, deberá aggiornarse y poner las cosas en orden al respecto.
    En ese sentido, nosotros favorecemos la tecnología verde y a la correcta utilización de los recursos naturales, así que vamos a dirigir hacia ese lugar nuestras acciones con todas nuestras líneas de productos para que sean ambientalmente sustentables.


    Ricardo Gattoni

    –¿Cuáles son las ventajas competitivas de la compañía respecto del resto de las empresas del sector?
    –En primer lugar, un prestigio muy bien ganado. Creo que la marca del triangulito vende bastante bien, sobre todo entre los profesionales y la gente que conoce de la construcción. Sin embargo, nuestro esfuerzo ahora es hacer que el triangulito también sea conocido por doña Rosa, para que pueda usar nuestros productos y descubra en ellos la misma garantía que valoran los profesionales. Es por eso que nuestro lema dice “de las grandes obras a su alcance”; porque nacimos como una empresa que proveía a obras, con un muy buen resultado, y ahora lo estamos extendiendo al uso general y masivo.
    Es decir, que el prestigio y la calidad de nuestros productos son nuestro mayor activo. Somos una compañía muy seria, que se maneja con normas éticas muy firmes, y que dentro de las empresas químicas que proveen a la construcción, competimos con varias empresas en distintos rubros. Somos quizá la única polirrubro o poliproducto que hay en el mercado en la actualidad.

    –¿Qué estrategias desarrolla Sika en relación al mercado y los clientes?
    –Sika en la Argentina está compuesta por cuatro unidades de negocios. La primera, que denominamos Concret, vende a las fábricas de cemento, ayuda moliendas y elementos que reducen el consumo de energía; vende a las hormigoneras, aditivos para mejorar la eficiencia de sus mezclas; y vende a las grandes obras públicas. La segunda unidad de negocios es llamada Contractor y dirige sus actividades comerciales a las obras civiles, privadas y sus contratistas. Incluye tareas de mantenimiento industrial y refuerzo estructural. En tercer lugar aparece la de Distribución, responsable de la oferta de productos al mercado en general. Y por último, la cuarta unidad de negocios es Industry, que comercializa sobre todo en el mercado automotriz, de transportes, línea blanca e industria marina.
    Cada una de esas unidades de negocios a escala Sika internacional tiene una estrategia de desarrollo de línea de producto y de línea de mercado. Sin embargo, esas directivas que llegan desde la casa matriz como una estrategia general de la compañía, se cruzan en cada país con las estrategias particulares de cada mercado. En ese sentido, existe una evidente flexibilidad para cada filial para adaptarse a las condiciones particulares de su mercado meta. La estrategia, entonces, está sometida al respeto y atención al cliente, al muy buen servicio logístico y a brindar un excelente asesoramiento técnico. Es así como nuestros representantes visitan las obras y enseñan a utilizar nuestros productos, sin llegar a ser una supervisión, dado que no intervenimos en las obras, aunque sí contamos con una línea de instaladores que instalan productos Sika, que son productos tecnológicos.
    Es decir, que nuestra interacción con el cliente es básicamente de servicio, mientras que la interacción con el mercado es a través de una estrategia de alta calidad y gran penetración de nuestras líneas en cada una de las unidades de negocios.

    –¿Cuál ha sido el resultado económico de Sika en 2009?
    –Tuvimos una facturación de alrededor de $105 millones, con un EBITDA razonable de 12%. Fue un buen año, pese a que tuvimos que hacer muchas cosas para que ello sucediera, porque implicó una baja de ventas en toneladas de alrededor de 8%, aunque conseguimos mantener la rentabilidad.

    –¿Cuáles son los objetivos de Sika hacia el futuro?

    –Los objetivos son crecer. Creemos que la Argentina, pese a los altibajos constantes, siempre brinda enormes oportunidades de crecimiento y Sika tiene una gran ambición de seguir creciendo. Nuestro objetivo en los próximos tres años es aumentar sensiblemente el tamaño de la compañía, manteniendo la rentabilidad adecuada y brindando la calidad y atención que creemos que el cliente merece.
    Creo que dentro de 20 años, Sika seguramente va a estar presente triplicado o cuadruplicado su actual volumen, dado que este es un rubro que permite crecer rápidamente en pocos años. Por otra parte, creo que seguirá siendo una compañía muy ordenada, seria y preocupada por sus clientes, sus accionistas y sus empleados, que son las tres patas que conforman a una empresa”, concluye Gattoni.