VIDA PRIVADA | Restaurantes
Por Sabrina Cuculiansky

La Retirada
El Salvador 4945; 4833-9376.
De lunes a viernes solo por la noche; fines de semana también mediodía.
El proyecto surgió a partir de la parrillada mensual de amigos, vinculados a la gastronomía y al vino, que solían juntarse en casa de uno de los socios con quien comparten también Cabernet, Sullivan’s y Lo de Joaquín Alberdi. El resultado logró trasladar el clima y el nivel del asado compartido hacia el público de afuera, en una propuesta de alta gama a la que se sumó un gran horno de barro para diversas preparaciones.
Por eso, La Retirada invita con la comodidad de una casa gracias a la cálida ambientación, los objetos personales que decoran las paredes o la palmera dispuesta dentro del salón. Lo más concreto de este espejo es que el proveedor de la carne sigue siendo el mismo que el de aquellos asados íntimos. El cuidado por los vinos y el servicio es primordial y cuenta con una cava de conservación de dos temperaturas, para blancos y para tintos.
De la parrilla salen cortes de novillo chico, que obviamente nunca se marcan y llegan según el pedido del momento. Vale degustar el trío de provoletas de cabra, oveja y vaca ($35), el mix de achuras para compartir ($50) o un especial chorizo envuelto en masa criolla. Para el plato fuerte hay porciones como el bife de chorizo, ojo de bife, bifes anchos de distintos pesos (500 y 650 gramos). También se puede optar por las porciones para compartir que llegan con guarniciones de verduras grilladas y papas al horno de barro: costillitas de cordero, asado corte americano o jugosa colita de cuadril. Del horno de barro salen los especiales cochinillos (medio $150; entero $290 para cinco comensales), el cordero ($31) y hasta un clásico de la abuela como el vacío con papas asadas. Imperdible el osobuco braseado sobre risotto de hongos o el pollo entero al horno de barro y en salmuera, para compartir ($50).
Tradicionales acompañamientos de carnes, carta de ensaladas, pastas caseras con suculentos estofados y siempre alguna opción en pescado.
La pintoresca y “palermitana” casona cuenta con un exuberante patio calefaccionado al fondo, que transmite la tranquilidad de las casas de otra época, que se acentúa con la cordial atención y el amplio espacio entre mesa y mesa. La terraza oficia de salón fumador y la iluminación recalca la tranquilidad de esta soberbia y acertada propuesta a la hora de elegir carnes al fuego.
Como no podía faltar, la compañía perfecta de este menú –que llega impreso en cuero– es la completísima carta de vinos con perlitas exclusivas, que consigue Joaquín Alberdi desde su cava y que se pueden llevar por caja cerrada con 30% de descuento sobre el valor de la carta.
Cocina de mercado
Tian, un bistró en Recoleta
El joven espacio gourmet está ubicado en una antigua casona francesa del barrio de Recoleta, que perteneció a la antigua Galería de Arte Veltri. Con espacios íntimos y semi privados, ideales para reuniones de negocios.

Tian Bistro
Juncal 1642; 15-6888-6053.
Lunes a sábado desde las 8:30. Cena solo de martes a sábado.
Remodelada con los materiales más modernos puestos al servicio de la gastronomía, el cálido reducto conserva su aire señorial muñido de un jardín con mesas de hierro donde se habilita el espacio fumador. Adentro, boisserie, espacios íntimos, chimenea, maderas, cuadros, esculturas y salones privados y semi privados ideales para desayunos, almuerzos y brunchs de negocios.
Como para organizar una reunión con la comodidad y el confort que imprime lo casero. Uno de los salones cuenta con cortinados teatrales y gran mesa cuadrada para una docena de comensales y el otro se abre frente a la fuente del patio.
La carta del mediodía y de la noche fue concebida por Ana Ortuño, formada con Juliana López May. Se desenvuelve con una impronta creativa de cocina de mercado, es decir, con productos frescos y un mix de sabores que recuerdan a días soleados o chimeneas de invierno con brotes orgánicos y elementos de la tierra. Para comenzar, una provoleta de oveja con cebollas caramelizadas o el jamón de pato con huevos soft ($26). En los principales, las texturas y los sabores se combinan con armonía como en la bondiola glaseada; el risotto de hongos ($37), los tagliatelles de remolacha con queso de cabra ($36) o el cordero braseado con puré rústico de papa y olivas y chutney de peras ($39). Para el final dulce, semifreddo del praliné con salsa especiada de chocolate y frutas asadas o una poderosa degustación ($41), que vale compartir entre más de tres.
“En Tian todo es casero: panes, dulces, salsas y yogures. Por eso, en nuestra casa se sienten los perfumes y sabores propios de una cocina que transmite pasión, exigencia y mística”, explica la chef.
Ofrece completísimos servicios para desayunos, after offices y tés, con pastelería artesanal propia.
Todos los días de la semana cambia el menú del mediodía y nunca faltan las sopas y los platos de olla invernales. También se organizan cenas corporativas y, si la opción es la velada romántica, las mesas y la puesta en escena nocturna logran encender todas las pasiones. Un reducto que ofrece un punto óptimo en servicio, ambientación, vajilla, atención y relación precio calidad.

