jueves, 2 de abril de 2026

    Dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos

    ESPECIAL RSE | Capítulo III


    Silvina Bianco

    En el medio ambiente, conduciendo el negocio de manera que proteja y preserve el entorno; y en la comunidad, invirtiendo tiempo, recursos y capacidades para potenciar aquellas iniciativas que apunten a mejorar la calidad de vida de las comunidades donde están presentes.
    “Si bien en la Argentina venimos trabajando desde hace mucho apoyando iniciativas que contribuyan a una mejor calidad de vida para la comunidad, en los últimos años redoblamos nuestros esfuerzos. A partir de 2001, decidimos crear un programa para dar un fuerte apoyo a nuestra comunidad desde la educación: así lanzamos “Futuro cercano”, una iniciativa integral que generaba oportunidades a los sectores más vulnerables y que habían sido afectados durante la crisis”.
    “Desde ese momento y hasta la actualidad nuestro compromiso siguió creciendo en diferentes áreas. Ampliamos nuestros programas para trabajar con medio ambiente, el bienestar integral de las personas y para involucrar a nuestros empleados en diferentes iniciativas donde pueden sumarse y comprometerse. Desde Coca-Cola asumimos esta responsabilidad como un actor activo más de la sociedad, que busca generar diferencias positivas”, dice Silvina Bianco, gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la empresa.
    Se establecieron diferentes ejes temáticos de interés para la compañía. Como punto de partida, los programas que Coca-Cola lleva adelante en la comunidad deben estar alineados a temas ambientales, promoción del bienestar integral de las personas y educación. Dentro de estas líneas de acción se evalúan las principales problemáticas de la comunidad local. Una vez definida la temática y problemática específica dentro de las líneas de acción se busca un socio que pueda llevarla adelante, generalmente una organización de la sociedad civil.
    Para terminar de delinear el proyecto, se evalúa su viabilidad, sustentabilidad y relevancia; su potencial impacto social; su posibilidad de réplica, de difusión y los mecanismos de monitoreo y evaluación.
    En educación, se trabaja con programas para evitar la deserción escolar y para promover la permanencia en el sistema educativo de alumnos de entre 13 y 17 años de escasas oportunidades a través de becas de duración anual que ofrecen, además, un acompañamiento pedagógico. En medio ambiente se seleccionaron como temas prioritarios el uso racional del agua y la gestión responsable de residuos sólidos. Y en bienestar se desarrollan acciones que hacen hincapié en facilitar a los consumidores información para tomar decisiones acorde a sus necesidades.
    “En la Argentina invertimos $5,8 millones en los programas de Responsabilidad Social Empresaria. Por tratarse de programas planificados para el largo plazo su implementación no está sujeta a la coyuntura. Cada día más, el ámbito privado de las empresas y el público, están aunando esfuerzos locales en materia de RSE, realizando acciones conjuntas hacia la comunidad y el entorno. Esta convergencia de ambos sectores se suma también al trabajo del tercer sector que es tan activo en nuestro país”.
    “En este marco nuestra perspectiva es poder seguir creciendo en cada uno de los programas, aportando nuestro compromiso en cada una de las áreas en las que trabajamos. Nuestra empresa tiene un fuerte compromiso con la sustentabilidad. Tenemos una responsabilidad y un rol fundamental para dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos. Trabajamos en cada programa para hacer la diferencia y crear valor, pensando en hoy y en el futuro”, concluye Silvina Bianco.