Agro
La gran productora de alimentos
Granos, carne y leche, en ese orden de importancia, definen el perfil productivo
agropecuario de la provincia de Córdoba. En rigor, y a tono con lo que
pasa en otras jurisdicciones, hay una especialización hacia la agricultura.
Desde el ciclo 1998/99 la producción agrícola cordobesa aumentó
137%, al pasar de 10,2 millones de toneladas a 24,2 millones.
Las arcas nacionales pueden declararse agradecidas porque con el esquema de
retenciones que desató el conflicto con el campo, Córdoba pasa
a tributar US$ 2.542 millones anuales. Esta suma deriva de los derechos de exportación
sobre los granos y sus derivados (soja, maíz, sorgo, trigo, girasol,
aceite de girasol, aceite de soja, harina de girasol y harina de soja), según
un informe del Ieral de Fundación Mediterránea.
Cada cordobés, en promedio, le tributa al Estado Nacional US$ 761 en
materia de retenciones, pero un habitante del departamento Marcos Juárez,
uno de los más destacados en el rubro agrícola, aporta US$ 4.227.
Por cierto, también la propia provincia le “debe” mucho al
agro. En términos macroeconómicos, Córdoba no cayó
tanto como la Nación entre 1998 y 2002 gracias a la producción
agropecuaria.
De los 47 millones de toneladas de soja que genera la Argentina, 13,07 millones
(27,4%) surgen de los campos cordobeses. Es verdad que la ganadería cedió
terreno, pero también la frontera agrícola cordobesa se expandió
hacia el norte, favorecida por una modificación en el régimen
pluvial hacia veranos con más lluvias. En esa región, los cultivos
fueron ocupando una buena parte de las 900.000 hectáreas de mejor calidad
en los departamentos Colón, Totoral, Ischilín, Tulumba, Río
Seco y parte de Río Primero.
Así, Córdoba se ha consolidado como una de las tres grandes provincias
productoras de granos en la Argentina, país ubicado en los cinco primeros
puestos del ranking mundial de exportaciones agrícolas.
La superficie promedio de siembra de soja en los años 90 se incrementó
70% en relación a los años 80 y aumentó otro 90% desde
2002 hasta el presente. Se resintieron cultivos como el girasol y el sorgo,
otrora principales actores de la agricultura provincial.
Dos caras
Además de soja, Córdoba es la principal provincia productora de
maíz y también dice lo suyo en trigo, girasol y sorgo. Las tierras
del sudeste, donde una hectárea cotiza ya cerca de US$ 11.000, demostraron
sus bondades en la campaña 2007/08 para que los volúmenes trigueros
pudieran mantenerse en torno a 15 millones de toneladas, compensando las pérdidas
por heladas en otras regiones del país.
La otra cara de la moneda es que, por su condición de provincia mediterránea,
Córdoba paga el precio de ser una usina generadora de granos que, en
una gran proporción, se terminan procesando en Rosario.
La industria aceitera, que tiene algunas bases en el ámbito cordobés,
ha concentrado la molienda de oleaginosas para exportar harina y aceites en
las costas del río Paraná. El mismo enclave ha resultado estratégico
a la hora de instalar plantas destinadas a biocombustibles.
La consecuencia es que Córdoba, al carecer de una salida a ultramar,
cede terreno en cuanto a valor agregado. Por ejemplo, la provincia produce 28,2%
más de maíz y 19,2% más de soja que Buenos Aires. Pero
según Juan Manuel Garzón, investigador del Ieral de Fundación
Mediterránea, Córdoba sólo genera 20% de la carne vacuna,
14% de los cortes de cerdo y 2% de los pollos que produce Buenos Aires. En proporciones
similares “pierde” ante Santa Fe.
Una iniciativa que apunta a remontar ese proceso es la encarada por Avex. Con
base en la ciudad de Río Cuarto, el plan armado por varios inversionistas
para exportar carnes aviares ha diseminado emprendimientos de cría y
terminación de pollos en una amplia zona del sur cordobés.
Como contrapartida a la falta de agregado de valor, existe un liderazgo cordobés
en maní dentro de la Argentina, hoy convertida en el segundo exportador
mundial. Se siembran alrededor de 200.000 hectáreas y van al exterior
unas 400.000 toneladas, valuadas en US$ 400 millones.
Entre los 60 destinos a los que se exporta el maní cordobés se
cuentan Estados Unidos, Rusia, Sudáfrica, Arabia Saudita, Líbano,
Israel y Europa. También hay embarques a Brasil, Venezuela, México,
Chile y República Dominicana.
A resistir
La lechería y la ganadería de carne se han acomodado como pudieron
a los tiempos de signos sojeros y a las medidas oficiales de los últimos
dos años y medio.
En 1994 había en la provincia un total de 7.011 establecimientos lecheros
que producían 2.145 millones de litros anuales. Seis años después
quedaban 4.527 tambos, cuya producción superaba los 2.790 millones de
litros.
Desde entonces, la reducción de unidades se mantuvo, con la consiguiente
intensificación, dando como resultado que hoy 3.700 tambos generan más
volúmenes lácteos, en comparación, con los que había
a principios de este siglo. Córdoba se ufanó durante varios años,
especialmente en el decenio pasado, de ser la principal provincia productora
de leche en la Argentina. Ese primer puesto lo ha dejado en manos de Santa Fe,
con visos de ser una situación permanente.
Pero Córdoba no se ha privado de vivir la paradoja que alcanza a otras
provincias con tradición láctea: mientras la producción
primaria sufre, la industria es objeto de codicia por parte de grupos inversores.
Así, la compañía de matriz francesa Louis Dreyfus compró
23 hectáreas en la ciudad de San Francisco para construir su primera
planta de leche en polvo en la Argentina. Invertirá, en total, US$ 25
millones. Además, no descartó la apertura de una planta quesera.
Adecoagro, el holding agropecuario vinculado a George Soros, compró
La Lácteo y se asoció con Agropur (Canadá) para invertir
en una planta láctea.
La historia se repite en la industria frigorífica. Un talón de
Aquiles del sector dentro de Córdoba fue la baja participación
durante la década pasada de frigoríficos con habilitación
para exportar a la Unión Europea. Como resultado, muchos novillos engordados
en los campos de Córdoba terminaban faenados en instalaciones frigoríficas
de otras provincias, en especial de Santa Fe. Esa carencia se revirtió
parcialmente y las plantas mediterráneas entraron en la mira de los grupos
brasileños.
La voracidad de los empresarios del vecino país engulló a Estancias
del Sur, comprado por el grupo Marfrig por US$ 39,3 millones junto a Best Beef.
A su vez, la compañía brasileña JBS Friboi (también
dueña de Swift) se quedó con el frigorífico Col-Car, pagando
US$ 20,2 millones.
Desde otra escala, y ya con un toque regional y, si se quiere, pintoresco, Córdoba
busca darle competitividad a los alimentos surgidos de sitios con tradición.
Por ejemplo, los productores de Colonia Caroya introducen anualmente en el mercado
650.000 kilos de salame. Un grupo de chacinadores lanzó el proyecto de
lograr la certificación de origen para diferenciar sus productos de otros
elaborados también en Córdoba (por caso, Oncativo) y en otros
lugares del país.
Sector fabril
Perfil industrial profundo
El territorio cordobés es asiento de varias ramas industriales, entre
ellas las de maquinarias agrícolas, agropartes, alimentos y productos
metalmecánicos varios.
Hasta 2003 había seis parques industriales en la provincia. Entre 2003
y 2007 surgieron zonas y predios para la instalación de industrias en
el interior provincial.

En la capital cordobesa, en tanto, se preparan dos nuevos parques industriales.
Hasta ahora sólo cuenta con el parque industrial de Ferreyra, en los
suburbios de la capital. El proyecto es hacer un emplazamiento de fábricas
en el norte y otro en el sur de la ciudad. Uno de ellos le permitirá
al parque de Ferreyra expandir su capacidad, conectándose a un parque
“hermano” de 50 hectáreas.
Estos datos son de relevancia porque, junto con la producción primaria
agrícola, las ramas metalúrgicas dan vida a la economía
provincial.
Córdoba se ubica en el tercer puesto dentro del ranking de provincias
exportadoras, detrás de Buenos Aires y Santa Fe. Es la misma posición
que ocupaba 10 años atrás, y también las exportaciones
del campo y las manufacturas metalmecánicas conforman los dos grandes
bloques del comercio exterior cordobés, como ocurría 10 años
atrás. Brasil y China siguen como los principales compradores.
Si de actividades metalmecánicas se trata, en la provincia hay cinco
proyectos para fabricación de motos. Córdoba participa con 16%
en las ventas anuales de motocicletas que, en todo el país, superan las
500.000 unidades. En sólo un año se vendieron en la provincia
60.000 motos, superando en 10.000 vehículos a los autos 0 km.
Por su parte, la industria alimentaria es uno de los puntales de la economía
mediterránea. Los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario
explican siete de cada 10 dólares que ingresan por exportaciones.
El símbolo
El caso emblemático dentro de los alimentos es Arcor, la multinacional
cordobesa nacida en Arroyito que ha logrado objetivos como exportar desde hace
40 años a Estados Unidos. De hecho, la empresa representa 40% del total
de las ventas cordobesas a la primera potencia mundial. Dentro de los números
de Arcor, Estados Unidos reporta 16% de los US$ 310 millones que le ingresan
por exportaciones (desde la Argentina) a más de 120 destinos.
Por otra parte, el maní es la base de una agroindustria extendida territorialmente
y con inserción internacional. Se estima que el complejo manisero, considerando
producción y procesamiento, representa 10.000 puestos de trabajo.
Los buenos tiempos del maní han impulsado el crecimiento de las empresas
vinculadas. Cotagro, una empresa de raíz cooperativa con base en la localidad
de General Cabrera, está terminando una inversión de US$ 500.000
para ampliar sus instalaciones destinadas a maní. Se trata de una nave
de depósito de 2.400 metros cuadrados que se importó desde España.
Permite preparar el maní para exportación y mantenerlo en temperaturas
adecuadas. Esta inversión se suma a otra de US$ 800.000 realizada el
año pasado en una planta de blancheado que procesa cinco toneladas
por hora.
Por fuera de los nombres más conocidos de Dreyfus y Adecoagro, hay firmas
relacionadas con los lácteos que procuran afirmarse. La Cooperativa Agrícola
Ganadera de Arroyo Cabral, en el centro de la provincia, se convirtió
en la primera entidad de su tipo en la Argentina que obtuvo financiamiento en
el mercado de capitales.
Lanzó un programa global de emisión de obligaciones negociables
(ON) por $5 millones, para mejorar su performance productiva.
La Cooperativa de Arroyo Cabral exporta unos 30.000 kilos de queso reggianito
a Estados Unidos cada 45 días y tiene como meta aumentar la producción
de su planta de lácteos de 130.000 a 200.000 litros. Además, como
también está en el negocio del maní, procura llevar su
capacidad exportadora a 12.000 toneladas por año.
En Brinkmann, un pueblo del este cordobés, La Piamontesa es un emblema
del lugar y de la industria alimentaria provincial. Sufrió hace poco
un grave incendio que no hizo mella en el ánimo de su fundador, Averaldo
Giacosa, quien la creó el 13 de agosto de 1953, a los 26 años
y con nada de capital. Emplea a 400 personas y si bien es fuerte en el interior,
en los últimos años se dedicó a atacar el mercado de Buenos
Aires.
Son de fierro
La fabricación de maquinarias agrícolas es uno de los motores
principales para la economía de varias ciudades y pueblos de lo que se
denomina “la pampa gringa”. Esa industria ocupa en la provincia
de Córdoba a más de 12.000 personas y, con el auge exportador
consolidado, se piensa que el requerimiento de nueva mano de obra tiene un margen
de 10% a 15% para seguir subiendo.
Además, las empresas de agromáquinas de la provincia de Córdoba
están en condiciones de sumar 1.800 empleados en un corto plazo –siempre
dentro de un marco de actividad normal–, aunque muchas veces deben recortar
sus expectativas de expansión por la imposibilidad de encontrar personal
idóneo para las tareas.
Las empresas “fierreras” cordobesas son fieles exponentes de ese
tipo de firmas familiares, fundadas por inmigrantes o hijos de italianos, cuya
descendencia toma la posta y las mantiene en la vanguardia.
Se puede nombrar a Mainero, que desde Bell Ville es líder en el mercado
nacional y sostiene un importante flujo exportador que hoy cubre 12% de su facturación.
Las operaciones más importantes las está concretando con Estados
Unidos, Canadá, Venezuela y Australia. También está incorporando
clientes europeos de Italia, Francia y Alemania.
En San Francisco, la compañía Micron Fresar se distingue con su
marca Akron en el universo agropecuario. Como en el caso anterior, también
se abrió a los mercados externos y llega a Estados Unidos, Canadá,
Kazajstán, Sudáfrica, Australia, China, Rusia y México,
además de algunos países limítrofes.
Agrometal es la obra que hizo Juan Carlos Negrini en la localidad de Monte Maíz.
Hace 47 años fue la primera empresa de maquinarias agrícolas del
país en cotizar en la Bolsa de Valores de Buenos Aires y hoy queda como
la única en esa condición.
Actualmente tiene 25% de participación en el mercado de sembradoras,
un rubro del que se vendieron 25.120 unidades en los últimos cinco años
para implantar los suelos argentinos.
En Cruz Alta, la empresa Pierobón festeja en 2008 sus 50 años
de funcionamiento, haciendo gala de las innovaciones que, como Agrometal, introdujo
en la tecnología de llevar las semillas a la tierra.
En un país donde ya se cosechan casi 100 millones de toneladas que requieren
de máquinas recolectoras eficientes, una Pyme familiar como Piersanti,
de Noetinger, se especializó en fabricar las plataformas que demandan
las cosechadoras líderes.
En la ciudad de Marcos Juárez, cabecera del departamento homónimo,
hay un conglomerado de agroindustrias que fabrican máquinas y agropartes.
Está Metalfor, una empresa que viene transitando un ambicioso plan de
inversiones. Después de instalar una planta de equipos pulverizadores
en Ponta Grossa, Brasil, en la que trabajan más de 100 operarios, lanzó
un modelo nacional de cosechadora.
Para este último logro invirtió $4 millones en la planta que ocupaba
la firma Araus en Noetinger. Además, diversifica sus mercados externos
con envíos a países limítrofes y a mercados como Rusia.
Software
Tecnología con tonada
Pocas ciudades lograron la radicación de las principales empresas tecnológicas.
Córdoba no sólo atrajo a una, sino a las más importantes
del mundo, con chances de seguir sumando jugadores de peso, al punto que hoy
hay alrededor de 200 empresas en la provincia y casi la mitad conforma el Cluster
Córdoba Technology.
El desembarco de Motorola en el año 2000 –luego de ganarle la
pulseada a Santa Fe atraída por beneficios impositivos y el compromiso
de construir un edificio propio– fue el puntapié inicial para sumar
otros gigantes como Intel, Electronic Data System (EDS), Indra e IBM, con planes
a mediano y largo plazo.
EDS destina unos US$ 15 millones al Centro de Servicios Globales de Córdoba
y tiene previsto sumar unos 250 técnicos para conformar un equipo de
trabajo de 1.000 profesionales y llegar a los 1.500 durante el año próximo
en el único centro de la compañía en América latina
(tiene siete centros de excelencia internacional).
Por su parte, Intel comenzó a operar en 2006 y cuenta con algo más
de 80 profesionales, estimando llegar a 100 en los próximos meses para
encarar un proyecto estratégico de la compañía: generar
más de 400 puestos de trabajo en un lapso de cinco años para desarrollar
soluciones de software tanto para el mercado interno como externo.
La empresa brasilera Datasul, con una inversión de $1,5 millones, tiene
presencia en las tierras mediterráneas a través de un centro de
innovación y desarrollo de aplicativos, desde donde se presta soporte
a países de habla hispana. De acuerdo a las estimaciones, en los próximos
tres años se crearán 200 nuevos empleos.
En tanto, la francesa GameLoft, desarrolladora de video juegos para celulares,
realiza desembolsos por unos US$ 4 millones para poner en marcha un centro de
desarrollo, para lo cual se crearán 200 empleos en una primera etapa
y proyectan alcanzar los 500 en los próximos tres años. Puntualmente,
en el centro se desarrollarán video juegos en dos y tres dimensiones
y a diferencia del resto de los grandes jugadores, la mitad de los recursos
humanos serán testeadores jóvenes que puedan detectar errores
en las creaciones.
El “Silicom Sierras” también atrajo a IBM e Indra. La española
acaba de iniciar sus operaciones para producir software de gestión
empresarial y una división de tecnología para el transporte aéreo.
En una primera etapa, se desempeña un centenar de profesionales, pero
proyectan crear 500 empleos en tres años.
El último desembarco fue el de IBM, el cuarto jugador de peso en la ciudad,
y se produjo sin hacer demasiado ruido, pero con un proyecto a largo plazo.
Por el momento, hay 15 ingenieros trabajando en aplicaciones Unix, cifra que
se duplicará en los próximos meses.
El interés por Córdoba fue manifestado también por empresas
indias y por HP, que puso un pie con una oficina comercial por el momento.
Las locales
A medida que se desarrollaba la presencia de las compañías internacionales
se fortalecieron las pequeñas y medianas empresas locales, creadoras
de software con calidad internacional.
Por ejemplo, Vates, una de las compañías cordobesas de mayor peso,
fue la primera firma de capitales nacionales en obtener la certificación
CMMI5, la cuarta de capitales latinoamericanos y la 270 a escala mundial de
un total de 150.000. Vates acaba de cerrar un acuerdo comercial con Intouch
System, la principal distribuidora de ERP en España.
Las empresas locales conformaron el cluster Córdoba Technology,
agrupación que surgió en 2001 de la mano de una decena de Pyme
de la ciudad. En la actualidad, el cluster está conformado por
casi 100 empresas, representando a uno de los sectores generadores de mayor
cantidad de puestos de trabajo de los últimos años: casi 10.000
personas, sumando a las empresas vinculadas a la tecnología.
Los objetivos de la creación pasaron por la necesidad de incrementar
la capacidad de vinculación con el entorno, mejorar la competitividad
y promover la innovación así como también facilitar la
internacionalización del sector tecnológico.
El año pasado, el cluster presentó un plan estratégico
para el sector IT hasta 2011, con base en cinco líneas de trabajo: educación
y capacitación, masificación del acceso a la tecnología,
Estado en línea, desarrollo tecnológico de las Pyme y crecimiento
del sector de empresas tecnológicas con el objetivo de organizar y prever
la actividad de este sector para evitar inconvenientes.
Entre las metas del cluster figura la conformación de consorcios
de exportación, que serían media docena en 2008. En principio,
hay dos consorcios de software integrados por las compañías
Vates, Corebi, Stratzone, Cba Solutions, Emser, ADV, Y2K, Networks, Kanav, Sea
Consulting y Horovitz, Kravetz y Asociados.
Desafíos
En el año 2001 el sector empleaba a 800 personas y en la actualidad va
camino a las 10.000, con una tendencia ascendente (este año se incorporarían
entre 800 y 1.000 personas). La falta de recursos humanos calificados es una
dificultad que puede desalentar nuevas radicaciones o derivar proyectos a otros
centros tecnológicos, así como la pérdida de competitividad
por la suba de costos.
De acuerdo a las estimaciones, en el corto y mediano plazo se necesitarán
reclutar unos 1.000 profesionales y, tanto las compañías locales
como internacionales, están atentas a las posibilidades que surjan en
el mercado.
Una de las opciones del cluster es captar recursos humanos a través
del Programa Internacional de Intercambios que AIESEC desarrolla a escala mundial.
Puntualmente, las tecnológicas asociadas al cluster podrán
contar con unos 350 jóvenes ingenieros y estudiantes extranjeros, quienes
se incorporarán durante un tiempo determinado al plantel para desarrollar
una práctica laboral en el área informática.
“Hoy se compite por los recursos humanos, pero el problema se convierte
también en una oportunidad”, consideró Mario Barra, presidente
del cluster. Para ello, es indispensable que la totalidad del sector,
incluido el Gobierno provincial, a través de los distintos ministerios,
y el Gobierno nacional trabajen en conjunto en pos de fortalecer el sector y
despertar interés para que los jóvenes opten por carreras técnicas.
“Es una gran oportunidad de potenciar lo que se ha logrado y definir un
plan estratégico a largo plazo”, agregó el directivo.
Barra se mostró optimista, en la medida en que se encare un trabajo continuo
y coordinado, de lograr que Córdoba sea uno de las ciudades tecnológicas
más importante de Latinoamérica.
Call y contact centers
Córdoba tiene 40% del mercado nacional
La prestación de servicios, fundamentalmente de la mano del desarrollo
de call y contact centers, posicionó a Córdoba
en un lugar destacado dentro y fuera de las fronteras. En pocos años,
la actividad registró un crecimiento explosivo, convirtiéndose
en uno de los rubros más dinámicos, de mayor crecimiento y responsable
de generar las primeras experiencias laborales.

Con unas 20 firmas radicadas en la provincia de distinto tamaño y perfil,
la mitad de las cuales conforma la Cámara de Empresas de Servicios de
Contactos para Terceros de la Provincia de Córdoba (CESCT), el sector
estima crecer 20% durante el corriente año, pasando de unas 18.510 personas
empleadas a 22.212 a fin de año. En cuanto a las posiciones, al cierre
de 2007 había 9.720 y crecerá a 11.664 a diciembre de este período.
24% de los recursos cordobeses está destinado a la venta de servicios
al exterior, lo que traducido en posiciones significa 32% debido a los distintos
husos horarios de los países a los que se les presta el servicio. La
exportación es básicamente a Estados Unidos y España y
en menor medida, a países latinoamericanos.
Este crecimiento ubica a Córdoba con aproximadamente 40% de participación
en el mercado nacional y una facturación que supera los US$ 90 millones.
El interior del país empieza a ganarle inversiones a Capital Federal,
lo cual es interesante y entusiasma a los empresarios locales.
Actualmente, la Argentina ocupa el puesto 23 en el ranking de los países
más ventajosos para la instalación de centros de contacto. Sin
embargo, aparecen nubarrones que requieren soluciones urgentes, como la suba
de costos, principalmente por los incrementos salariales –los sueldos
representan 70% de los costos totales–, y la agresiva competencia de mercados
regionales por captar inversiones a través de incentivos fiscales y subsidios.
De hecho, el país es hoy 12% más caro que Chile y 25% respecto
a Perú y esto inclina la balanza al momento de decidir radicaciones,
incluso de las compañías de capitales cordobeses, algunas de las
cuales desembarcaron en países vecinos, donde están fortaleciendo
su presencia.
La pérdida de competitividad es consecuencia directa de que los precios
de exportación son fijos, mientras que los salarios se incrementan anualmente
(el reciente aumento fue de 26%) a raíz de índices inflacionarios
elevados, lo cual asusta a los clientes extranjeros.
Ante este escenario, y teniendo en cuenta el objetivo gubernamental de posicionar
a la Argentina entre los 10 mayores países exportadores de servicios
del mundo, el sector presentó al ex ministro de Economía, Martín
Lousteau, el “Plan federal para la creación de 100.000 nuevos empleos”.
Esta iniciativa prevé duplicar en dos años el nivel de inversiones
que el país obtuvo hasta el momento y alcanzar más de $500 millones
en obras de infraestructura y equipamiento.
Para lograr esto, que no implica reducir los salarios, el sector pidió
que se otorguen los beneficios de la Ley de Software: estabilidad fiscal,
reducciones de 70% de las cargas patronales y de 60% en el Impuesto a las Ganancias,
argumentando que los call y contact centers generan más
empleo que la industria del software.
Las perspectivas empresarias son buenas, a pesar de los inconvenientes señalados.
“Tenemos buenos recursos humanos, buena tecnología, buenos empresarios
y el know how y el interés del Gobierno por lograr revertir
la pérdida de competitividad”, explicó José Romero
Victorica, presidente de la CESCT.
Industria automotriz
Los autos vuelven al centro de la escena
Córdoba vuelve a recuperar la industria automotriz y el protagonismo
que tuvo en la década del 90. A la reactivación de la planta de
Fiat se suman las ampliaciones en Renault e Iveco e importantes inversiones
en autopartistas.

En 2007, de las terminales radicadas en la provincia (Renault e Iveco) salieron
71.494 unidades, lo que significó un incremento de 48,5% de la producción
en comparación con el año anterior. Y la tendencia indica que
continuará el fortalecimiento sectorial en los próximos años.
Los anuncios de inversión en la provincia superan los US$ 500 millones
en el mediano plazo: Fiat desembolsará US$ 300 millones, de los cuales
US$ 100 millones se destinarán a la fábrica de autos y otros US$
200 millones a la división Fiat Powertrain Technologies (FTP), el área
en que se producen motores y cajas de cambio. Renault invertirá US$ 100
millones hasta 2010 en la planta de Santa Isabel para incrementar los niveles
de producción de Clío y Kangoo e incorporar un nuevo modelo mediano.
Iveco prevé desembolsos por US$ 20 millones para duplicar este año
su producción de camiones. Y Volkswagen, si bien no fabrica vehículos
en Córdoba, aporta otros US$ 100 millones a la lista de inversiones para
aumentar en 300.000 unidades anuales la fabricación de cajas de cambios.
A estos guarismos deben sumarse los de los proveedores, sector que acompaña
el despliegue. Por ejemplo, la planta de Gestamp, dedicada a estampados de chapa
para carrocerías, desembolsa US$ 6 millones para responder al incremento
de la demanda; mientras que Montich (chasis para camiones y buses) invierte
US$ 3 millones de dólares para duplicar la performance. En tanto,
Dayco, propiedad del grupo internacional Mark IV, destinará US$ 12 millones
para aumentar 60% la producción de correas, destinadas a las automotrices
de Estados Unidos.
A pesar de esos anuncios, se necesita desarrollar aún más el mercado
de autopartes locales, para lo cual hay disponibles líneas de financiación
a tasa subsidiada.
La reactivación del sector se traduce en la generación de nuevos
empleos directos e indirectos. Sólo el nuevo modelo de Renault sumará
300 puestos de trabajo en Santa Isabel y unos 1.000 de manera indirecta, más
los 400 directos de Iveco y 800 de Fiat.
Ese salto productivo permite ganar participación en el mercado nacional,
al pasar de 12% en 2007 a 14,2% en el primer trimestre del año. Los especialistas
vaticinan que la participación de Córdoba continuará en
ascenso, motorizada por la fabricación de un nuevo modelo de Renault,
la producción de 200 vehículos diarios del modelo Siena en la
planta de Fiat, el lanzamiento de la pick-up Tata en la misma planta
de Ferreyra y la posibilidad de sumar un segundo vehículo –el Palio
tiene las mayores chances– de la marca italiana.
También las “dos ruedas”
La industria motociclística siguió un camino similar a la actividad
automotriz, con la reactivación de la planta de Zanella, en Cruz del
Eje, y el surgimiento de fábricas de ensamblado. La compañía
encabezada por Walter Steiner, Cerro Motos e Importadora Mediterránea
(Kymco) invirtió más de $60 millones de pesos, generando entre
700 y 1.000 empleos en forma directa y otros tantos de manera indirecta en el
mediano plazo. A estos proyectos, se sumarían el de Motomel, que estudia
abrir una planta de ensamblado para abastecer el centro y norte del país
y otras iniciativas que están en estudio.
De esta forma, Córdoba se acomoda en un lugar destacado a escala nacional
y se prepara para hacer frente a la demanda de motocicletas. En el período
2010-2012 se proyecta alcanzar entre 900.000 y 1.000.000 de unidades en el país,
respondiendo así al creciente y sostenido mercado de las “dos ruedas”.
De acuerdo a las estimaciones de los empresarios, en tres años habrá
200.000 vehículos “made in Córdoba”, cifra
que podría incrementarse si cobran impulso otros proyectos; ubicando
a la provincia en un polo productivo de ciclomotores.
| Montañas de ladrillos El auge inmobiliario –traducido en 530 edificaciones en marcha |
Comercio y servicios
Atractivo imán para el consumo y el turismo
Después de la crisis de 2001/02, la provincia se ha destacado como uno
de los distritos de mayor crecimiento en consumo del país. El patentamiento
de autos, un indicador clásico de la temperatura económica, aumentó
21,1% en la jurisdicción a lo largo del año pasado.
El incremento de vehículos en tránsito hace colapsar el centro
de la capital provincial. No alcanzan las 253 playas de estacionamiento con
11.677 plazas habilitadas por la municipalidad. Este factor, junto a otros,
disparó el surgimiento en los últimos tres años de desarrollos
inmobiliarios específicos para corporaciones que necesitan ordenar e
integrar su funcionamiento.
Un reflejo de la vitalidad económica está en la nueva ola de shoppings
centers. A los “históricos” (Córdoba Shopping
Villa Cabrera, Nuevocentro y Patio Olmos) se agregaron el paseo de compras del
hipermercado Libertad y el Dinosaurio Mall y otros de formato street center,
en el norte y el sur de la capital. Los shoppings mueven un promedio de $2,5
millones por día, considerando otros centros de compras.
Carrefour ya tiene tres sucursales en la ciudad de Córdoba, mientras
Euclides Bugliotti, el creador del híper Libertad luego comprado por
capitales franceses, abrió dos bocas más de Dinosaurio, su nueva
nave insignia. A esos emprendimientos le sumó el Orfeo Suites Hotel.
Wal-Mart se expandió al interior provincial y abrió un local en
la ciudad de Río Cuarto, al tiempo que Easy llegó a su tercera
sucursal en la capital cordobesa.
En conjunto, las cadenas de híper y supermercados que operan en la provincia,
abrieron 12 bocas en los últimos dos años, con una inversión
superior a $200 millones. Es un monto similar a la masa de dinero que mensualmente
mueve el retail de todo el territorio cordobés.
La terminal de ómnibus de la ciudad desborda de colectivos y micros,
demandando un espacio más grande porque es el centro de llegada y partida
desde y hacia el norte de la Argentina. Además, se convierte en un enclave
comercial en el que diariamente pasan entre 60.000 y 70.000 personas (se calcula
que 20% compra algún producto). La cantidad asciende a 150.000 personas/día
en temporada alta y fines de semana largos.
La fiebre del consumo ha promovido la proliferación de herramientas financieras
a tal punto que hoy en día, cada hogar cordobés, en promedio,
debe más de $2.000 entre préstamos hipotecarios, prendarios, personales
y tarjetas de crédito financiadas por las entidades bancarias.
Los plásticos de cuño cordobés (Naranja, Cordobesa, Kadicard
y Provencred) financian cerca de $250 millones por mes. La suma se alarga cuando
se añaden Visa y Mastercard. Es más de la mitad de los salarios
que perciben los empleados privados que están registrados en la provincia.
Jugosas vacaciones
La oferta turística de Córdoba para el verano, con todo el encanto
de sus sierras, se refuerza con los festivales y con la temporada de espectáculos
que tiene a Villa Carlos Paz como escenario.
En el verano de 2008 se pusieron en cartel 33 obras en esa ciudad del Valle
de Punilla que fueron vistas, en total, por 200.000 personas. Las dos obras
principales se montaron con un costo de $2 millones y los productores llegaron
a pagar US$ 20.000 la temporada por el alquiler de una casa de tres habitaciones
y piscina para un artista y su familia.
Además, otras 320.000 personas asistieron a las cuatro principales convocatorias
festivaleras: Cosquín (folclore), Jesús María, Cosquín
Rock y el festival de peñas de Villa María. Si se añaden
los 120.000 asistentes al Encuentro de Colectividades en Alta Gracia y a otros
espectáculos en distintas partes de la provincia, se redondea una cifra
de un millón de personas involucradas en el negocio.
A ese flujo turístico hay que agregar aquel generado por el legado jesuítico,
que tanto en la ciudad de Córdoba como en otros lugares de la provincia,
encierra un valor cultural apreciado por turistas internos y de otras naciones
que llegan atraídos por el pasado, hoy a la vista en iglesias y estancias.
Hay otra veta explotada que es el denominado turismo cinegético (caza
de palomas). Casi 10.000 extranjeros (85% estadounidenses) llegan cada año
a Córdoba para protagonizar esta actividad que ha provocado controversias
con organizaciones ambientalistas. Lo cierto es que 1.000 familias viven de
esta singular rama del turismo y cada visitante gasta, en promedio, $1.200 al
día.
En materia de servicios, el aeropuerto de Córdoba es el tercero del país
en cantidad de pasajeros, detrás de Ezeiza y Aeroparque. En el año
2006, Córdoba renovó su aeropuerto, buscando recuperar una posición
estratégica en la distribución de vuelos. Pasó de un tráfico
posible de 1,1 millón de pasajeros anuales a más de 2,4 millones.
Respecto al mercado informático y de telecomunicaciones, mientras en
el país hay 16 millones de usuarios de Internet, para Córdoba
se calcula un nivel de 1,3 millones. Además, están registrados
300.000 titulares de servicios de acceso a la Web, en buena medida
correspondientes a banda ancha.
Los puntos oscuros de la evolución económica de Córdoba,
vinculados con el turismo y el bienestar de la población local, tienen
que ver con la infraestructura.
Hace 63 años, cuando se habilitó el dique San Roque para abastecer
en gran escala a la ciudad de Córdoba, la población era de 380.000
personas. Ahora, casi 1.600.000 habitantes de la capital y el Gran Córdoba
generan una demanda que, en un plazo estimado en 10 años, llevará
al colapso el suministro de agua potable. Ni hablar de las cloacas: 60% de la
ciudad carece del servicio.
Además, en las zonas serranas, cuando el clima no acompaña con
lluvias hasta diciembre o principios de enero (como en los dos últimos
años), la provisión de agua para consumo humano se restringe o
directamente desaparece. Es otra consecuencia de la falta de obras para brindar
servicios a habitantes y turistas.
Por otra parte, hay quienes critican el desarrollo de la capital por su anarquía
y por estar librado a los impulsos privados y sin la tutela oficial. Trazando
un eje en diagonal, la ciudad quedaría con un atractivo desarrollo inmobiliario
en el sureste, el centro y el noroeste, y con bolsones de atraso (ya históricos)
en el este y el oeste.
Otra mirada de mayor alcance permite comprobar que Córdoba es un enclave
urbano situado en medio de rutas que, en 90% de los casos, tienen un estado
de regular a malo. No es un detalle menor si se tiene en cuenta que 60% de las
exportaciones cordobesas usan el transporte por camiones.
En el plano turístico, la ciudad de Córdoba basa su atractivo
en lo histórico-cultural, pero los entendidos dicen que falta asociatividad
del sector para resolver algunas cuestiones, como la ausencia de un lugar con
capacidad para albergar a miles de personas en jornadas simultáneas.
Faltan, dicen, un centro de congresos y convenciones que sea un ícono
de la ciudad.
