jueves, 23 de abril de 2026

    La estrategia del desarrollo sustentable


    Paul Mitchell

    La industria minera está en la vidriera últimamente. En parte,
    esto se debe a la magnitud de nuevas inversiones que está recibiendo
    en la Argentina (se estima que se habrían invertido US$ 2.900 millones
    en 2007) y a la apuesta de la provincia de San Juan para ampliar la exploración
    minera. También ha contribuido el énfasis del sector en destacar
    buenas prácticas de empresas y asociaciones del sector que buscan establecer
    guías de conducta en el cuidado del medioambiente, la seguridad y el
    reciclado de materiales y, así, desembarazarse de los peores estigmas
    que alguna vez se ganaron las industrias extractivas.
    El Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM en sus siglas en
    inglés) es una organización concebida por directores ejecutivos
    de empresas mineras, que agrupa a distintas empresas líderes en la actividad
    de minería y metales, así como asociaciones regionales, nacionales
    y de commodities. Estas empresas y asociaciones declaran estar comprometidas
    en mejorar su rendimiento en el desarrollo sustentable y la producción
    responsable de los recursos de minerales y metales. Las empresas miembros de
    ICMM que operan en la Argentina son Alcoa, Anglo American, AngloGold Ashanti,
    Falconbridge, Rio Tinto y XStrata.
    En agosto de este año, Paul Mitchell, presidente de ICMM, estuvo en Buenos
    Aires donde se reunió con ejecutivos del sector y con las autoridades
    de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), que adhirió
    a ICMM como miembro. Coincidieron en que algunos objetivos son prioritarios
    para la minería: un mayor cuidado del medioambiente, tender puentes con
    los distintos actores relevantes –el Estado, las organizaciones internaciones,
    las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades locales y las empresas
    mineras– para contribuir al desarrollo de economías emergentes.

    Paul Mitchell opinó que “investigaciones llevadas a cabo en conjunto
    por el Banco Mundial, UNCTAD y ICMM, señalan que la inversión
    en minería puede estimular el crecimiento económico, reducción
    de la pobreza, y la reinserción en la economía global. La clave
    para lograr que los beneficios significativos del sector contribuyan al desarrollo
    de la economía local está en un esfuerzo conjunto entre empresas,
    Gobiernos y ONG. Estos organismos deben actuar en forma colectiva para identificar
    prioridades de desarrollo, y para asegurar que los ingresos públicos
    provenientes de la minería estén al servicio de estas prioridades”.