miércoles, 1 de abril de 2026

    Las marcas favoritas de los empresarios

    Igual que el año pasado, entre las diez primeras marcas hay tres hoteles.
    Pero esta vez con una diferencia importante: ocuparon las dos primeras posiciones.

    El mejor registro absoluto entre 195 marcas correspondió al Hotel Alvear,
    con una calificación de 8,75 (superior a 8,64 que obtuvo la primera marca
    el año pasado).

    Tres nombres del sector automotor figuran también en el top ten.
    Dos corresponden a camiones pesados, el otro a un automóvil.

    A diferencia de otros años, entre las diez primeras esta vez hay una
    sola marca del mundo informático: la laptop de Sony Vaio. Un
    sector que parece comoditizarse.

    En un excelente tercer lugar aparece una medicina prepaga, Osde. También
    hay una universidad, la de San Andrés, en el sexto lugar general.

    Seis de las primeras diez posiciones de este año figuraban también
    –aunque en distinto orden– entre el pelotón destacado del
    año pasado.

    Aumentó el promedio general de este año (para todas las marcas
    y categorías relevadas): fue 7,20 contra 7,06 del año pasado.

    En el grupo de las segundas diez marcas, figuran tres hoteles (de cinco estrellas),
    cuatro empresas de tecnología, una automotriz, una marca de combustibles
    y una escuela de negocios.

    Una categoría siempre bien calificada –hoteles cinco estrellas–
    registró una leve mejoría en el promedio de la categoría
    con relación al año anterior.

    Se evaluaron 28 categorías de productos y servicios y 195 marcas. Se
    simplificó el número de categorías para poner foco en las
    más relevantes.

    Hubo un leve descenso en la calificación de líneas aéreas
    internacionales, y una tenue mejoría en líneas de cabotaje (gracias
    al buen desempeño de Lan).

    Se aprecia una mejoría –leve pero constante– en el sector
    financiero: bancos, AFJP, ART, seguros de vida, seguros generales, y tarjetas
    de crédito.


    Ilustración: Agustín Gomila

    13° versión

    Nueva visita al Olimpo de las marcas

    Aunque la coherencia es el rasgo más destacado tras trece años
    de hacer esta investigación, se perciben algunas novedades. Algunas categorías
    que se encumbran y otras que han perdido posiciones. La marca promedio oscila
    siempre según el humor de los argentinos, por arriba o por debajo de
    7. Esta vez logró 7,20, superior a 7,06 del año pasado. Hay sectores
    que parecen enfrentar el riesgo de la comoditización, ya que
    pierden puntaje luego de alcanzar posiciones de privilegio.
    Como de costumbre, entre las diez primeras aparecen siempre hoteles cinco estrellas,
    automotrices, alguna de computación y una de medicina privada, y esta
    vez una universidad. Se evaluaron 195 nombres en 28 diferentes categorías.

    Es el gran tema. Si las marcas se construyen en años, ¿por qué
    se gestionan en función de resultados trimestrales? Esa es la pregunta
    obligada en Estados Unidos, Europa occidental y buena parte del sudeste asiático,
    donde la mayoría de las empresas cotizan en bolsa.
    Acosados por dar buenos rendimientos financieros al final de cada trimestre,
    los directivos suelen cometer errores en la gestión de marcas. En nuestro
    país, como en muchos mercados emergentes –donde no es usual la
    participación bursátil–, la ansiedad por cumplir los pronósticos
    financieros trimestrales suele acarrear el mismo efecto.
    El arte del branding, implica dedicar investigación, esfuerzos
    y recursos al tema. Cuando se descuida alguna de las etapas del proceso, se
    detectan complicaciones.
    Esta investigación es, esencialmente, sobre percepción. En el
    mundo del business to business, que prácticamente concentra
    dos tercios de todas las transacciones comerciales que se registran, la cuestión
    es especialmente sensible. La percepción es todo. Si se descuida el costado
    del marketing, se producen desplazamientos en los resultados de esta encuesta.
    La pasión por las mediciones fáciles e instantáneas –como
    por ejemplo, la información recolectada por los escáners de los
    supermercados– a veces son eficientes para determinar el efecto de los
    descuentos, pero no para reemplazar investigaciones de más largo plazo
    para mantener el valor de la marca en el tiempo.
    Un trabajo realizado por Leonard Lodish de Wharton, en colaboración con
    Carl F. Mela, profesor de marketing de la Escuela de Negocios Fuqua, de la Duke
    University, demuestra que la participación en el mercado de muchos productos
    de marca está declinando y la sensibilidad con los precios que muestran
    los consumidores aumentó notablemente en los últimos 25 años.
    Paralelamente, entre 1978 y 2001, el gasto en promociones –o descuentos–
    aumentó de 33% a más de 60% de los presupuestos de marketing;
    y el gasto en publicidad, que es difícil de relacionar con las ventas
    pero que puede generar poder de marca más eficazmente en el largo plazo,
    cayó de 40% a 24% del presupuesto de marketing.
    Lodish dice que gran parte de la tendencia a recurrir a las promociones con
    descuento de precios puede ser atribuida a la tecnología del escáner
    que apareció en los 80. La tecnología daba a los gerentes de marca
    la información que necesitaban para rastrear el impacto del precio reducido
    comparando tiendas con y sin promociones. Hay otros elementos que se suman al
    problema: el énfasis cada vez más fuerte en resultados de corto
    plazo que ponen los analistas de Wall Street, quienes usan la misma información
    para valuar las empresas. También, la menor duración en el cargo
    de los gerentes de marca. “No les importa lo que pasó dos o tres
    años atrás,” dice Lodish. “Lo único que les
    preocupa es el trimestre”.







    Oscilaciones y sus causas


    El estado anímico de los entrevistados es vital a la hora de
    medir las variantes en los resultados anuales. Sin duda, como en los
    últimos años, cuando campea el crecimiento y la esperanza
    de mejorar, hay mejor disposición para calificar productos y
    servicios. Igual ocurrió en los años prósperos
    de la década anterior.
    Cuando llegan los problemas y el clima económico se enrarece,
    la exigencia es implacable y la tendencia es a castigar con notas más
    bajas.
    Ese es el telón de fondo para explicar la mayoría de las
    oscilaciones. Pero también hay otras razones específicas:
    cuando las marcas se distraen y desdibujan su mensajes, cuando el vértigo
    del cambio amenaza con la obsolescencia, o cuando la rápida maduración
    de un mercado amenaza en convertir a un producto en simple commodity.
    Lo cierto es que la primera investigación de las marcas favoritas
    de los empresarios y de la percepción de calidad en el ámbito
    del business to business, ocurrió en 1994. La marca
    media de ese año mereció una calificación de 7,16.
    Desde ahí hubo ascenso: en 1995, 7,20. En 1996 se obtuvo el registro
    récord: 7,39.
    El ciclo se invirtió para dar lugar a una etapa de descenso sistemático.
    En 1997 se retrocedió al nivel de 1995: 7,20. Doce meses después,
    la marca promedio de 1998 se situaría en 7,14. Ya en recesión,
    la pendiente se acentuó. En 1999, el registro fue de 7,082. En
    el 2000, cuando la recesión era ya insistente presencia, se llegó
    a 7,02.
    Pero lo peor estaba por venir. En 2001, la inminencia del colapso se
    reflejó en la valoración promedio que por primera vez
    traspasó –hacia abajo– las fronteras de los 7 puntos.
    Fue de 6,81. Probablemente el año siguiente, 2002, hubiera sido
    peor. Pero Mercado tomó la decisión de no hacer
    la tradicional encuesta: en ese contexto hubiera replicado una catástrofe.
    El indicador retornó en 2003 cuando se insinuaba muy tímidamente
    una recuperación. La marca promedio obtuvo 6,83, algo por encima
    del fatídico 2001. Siguió en ascenso durante el 2004:
    6,89.
    Ya con una economía lanzada al galope, en 2005 se volvió
    a superar la mágica marca de los siete puntos. El valor promedio
    de ese ranking alcanzó 7,11. El año pasado hubo un leve
    retroceso: el promedio se instaló en 7,06. Pero en este año,
    aunque la encuesta se hizo a las puertas de la elección presidencial,
    el ánimo estaba alto y el promedio se elevó a 7,20, igual
    que en 1995 y 1997.


    Vaivenes y permanencias
    Esta investigación persigue un propósito central: medir el valor
    de las marcas –usando la metodología Brand Value TM–,
    realizada en ésta y en las doce versiones anteriores por Total Argentina,
    bajo la dirección de la licenciada Susana Beer.
    Como cada año, el análisis de los datos, arroja resultados inesperados,
    y en muy pocos casos, sorprendentes. La coherencia a lo largo de los años
    es realmente sorprendente. Pero siempre hay margen para sobresaltos: marcas
    que de golpe se encumbran, nombres que se deslizan lentamente por una pendiente
    previsible, y otros que se derrumban por imperio de crisis, accidentes o complicaciones
    gerenciales (los altibajos de Aerolíneas Argentinas y de Austral, son
    proverbiales en este aspecto).
    A diferencia de lo que ocurre con las sospechadas mediciones del Indec, los
    resultados del Olimpo de las marcas, parecen provenir de un fino instrumento
    de medición para evaluar lo que hacen los responsables de gestionar marcas
    en todas las categorías de productos y servicios que se miden en este
    trabajo. Es cierto que el público objetivo de la encuesta son empresarios
    familiarizados con el accionar de todas esas marcas y con el potencial de detectar
    nuevos nombres y categorías, como también de condenar a otras
    al depósito de lo obsoleto.
    Hace tres años se midieron 39 categorías y 239 marcas. Dos años
    atrás, se evaluaron 213 actores en 34 categorías de productos
    y servicios. En 2006, 243 marcas y 37 categorías. Esta vez se optó
    por simplificar: el estudio se concentró en 195 marcas de 28 categorías.
    En ello influyó cierta “cosificación” o congelamiento
    de resultados que se operaba en categorías muy maduras.
    Los que respondieron la encuesta fueron 423 directivos de empresas. 23,4% de
    ellos trabajan en empresas con menos de 30 empleados; 40,3% en firmas que tienen
    de 31 a 200 empleados; 24,9% en empresas de 200 a 1.000 empleados; y 11,4% en
    las que tienen más de 1.000 empleados.

    Por dónde pasa la calidad
    En los últimos trece años, la idea de calidad percibida –medida
    a través de las marcas que se encaramaron en el podio en forma sistemática–
    ha tenido variaciones de importancia. Durante la primera mitad de los años
    90 abundaban en el podio las grandes marcas de la aeronavegación comercial,
    especialmente las aerolíneas europeas. Luego comenzaron a quedar relegadas.
    Hoy ninguna de ellas está en el top ten, y este año como categoría
    está en el puesto 12 sobre 28 (la mitad de la tabla), mientras que la
    mejor calificada, United, aparece recién en la posición 23. Un
    descenso continuado, leve, pero que traduce la reacción de los viajeros
    de negocios por las frecuentes incomodidades con que se asocia en estos días
    al tráfico aéreo.
    Algo similar ocurrió con los productos de la tecnología informática,
    computadoras personales, laptops, impresoras y equipos multifunción.
    También aquí hay un descenso paulatino, pero constante. Solamente
    una marca quedó en el pelotón de vanguardia, mientras que en las
    segundas diez se registran cuatro.
    Los hoteles de cinco estrellas estuvieron siempre –y en profusión–
    en las posiciones de privilegio. Pero este año son las dos primeras marcas
    con mejor calificación. Y la categoría es la mejor valorada entre
    todas las que se evaluaron.
    En ocho de las trece mediciones que llevamos hasta hoy, siempre hubo al menos
    una universidad o escuela de negocios (en 2003 hubo tres), en los diez primeros
    puestos, menos el año pasado. Este año volvió a aparecer
    una marca de la categoría (la Universidad de San Andrés) en la
    sexta posición. En el puesto 20 figura una escuela de negocios (de la
    Universidad Di Tella).
    En época más reciente –fue a partir de 2004– cuando
    se incorporó la categoría de camiones pesados, marcas de este
    segmento automotor ocuparon siempre posiciones de privilegio. Este año
    no fue la excepción: en el cuarto y en el séptimo puesto hay camiones
    (Mercedes Benz y Volvo, respectivamente). Es más que obvio que los argentinos
    asocian calidad con la tecnología propia de la industria automotriz.







    Los aspectos metodológicos


    Es importante dejar en claro el significado de esta investigación,
    que se basa en la conjunción de varios indicadores que permiten
    comprender el posicionamiento de cada marca en el imaginario de los
    encuestados. Se conoce como brand value y fue desarrollado
    por Total Argentina para medir el valor de una marca.
    Como en los casos anteriores, en esta décimotercera investigación
    conjunta Mercado-Total Argentina, se aplican tres de esos indicadores
    que permiten extraer valiosas conclusiones.
    1) La calificación promedio de calidad.
    Se trata de la medida central ya que refleja la percepción de
    calidad que el mercado tiene sobre cada una de las marcas. Surge de
    la aplicación de una escala de 0 a 10.
    2) Conocimiento o prominencia.
    Dimensiona el porcentaje de respondentes que pueden opinar sobre una
    marca, ya que tienen un suficiente conocimiento de la misma.
    3) Nivel de consenso.
    Su finalidad es establecer el grado de acuerdo o desacuerdo que los
    entrevistados tienen con la calificación obtenida por cada marca
    evaluada. Cuanto mayor resulta el índice, implica mayor acuerdo
    en torno a la opinión registrada sobre la calidad percibida.
    Cuando es bajo, explica la discrepancia en torno a la calificación.
    Debe quedar claro que, en este caso, un índice alto no entraña
    una percepción positiva de la marca en cuestión. A veces
    un alto nivel de consenso puede significar también una valoración
    negativa.
    Hay algunos aspectos de esta metodología que han sido mencionados
    a lo largo de estos años, pero es conveniente reiterarlos porque
    son los ejes que permiten trazar un análisis de la evolución
    de esta investigación.
    • Las marcas líderes (las de mayor calidad percibida) no
    lo son por la gracia divina, sino porque el mercado les reconoce ese
    lugar.
    • Es difícil que estas marcas presenten bruscas oscilaciones
    en sus valores entre una medición y otra, a menos que se produzcan
    cambios significativos en la categoría. Por lo que, si con la
    herramienta que se usa, aparecen grandes oscilaciones de un año
    a otro, es señal que se trata de una herramienta inadecuada.
    El podio de las marcas se integra con las de “mayor
    valor percibido”; es decir aquellas que superan largamente al
    promedio de calidad de cada año. Sin embargo, todas aquellas
    que se ubican por encima de ese valor promedio son consideradas como
    “marcas de calidad”.
    Por un lado, la intención es siempre encontrar “qué
    es calidad para los empresarios”
    . A su vez, la sensibilidad
    de la herramienta permite encontrar una correspondencia entre el “clima”
    del país y el “clima emocional de la gente”.


    Alzas y bajas

    Categoría por categoría, los líderes de este año

    En esta versión, la décimotercera, hubo doce categorías
    que se posicionaron por encima de la marca promedio de este año (que
    fue 7,20), mientras que otras dieciseis lo hicieron por debajo de esa marca.
    Como resultado del focus group realizado a mitad de año, se
    decidió la simplificación de la investigación. Así,
    de 37 categorías relevadas el año pasado, este año se trabajó
    solamente con 28. Se puso foco en las que ofrecen variaciones más relevantes.
    Muchas de las categorías han alcanzado un grado de madurez y previsibilidad
    que lleva a una repetición de resultados. Las analizadas esta vez tienen
    casi todas variaciones interesantes que explican procesos de cambio en la percepción
    de los encuestados.

    AFJP: sigue mejorando
    La categoría tuvo otro repunte este año: sumó 6,97 (igual
    que la marca máxima del sector el año pasado). Como todos los
    capítulos del sector financiero, las AFJP siguen mejorando lentamente
    en la opinión de los entrevistados. En 2006, el promedio del sector fue
    6,63, levemente superior a 6,56 del 2005 y a 6,27 de 2004.
    Hay un claro líder: Met que con una marca de 7,25 desplaza al anterior
    puntero, Arauca Bit que también subió a 7,11. Otra marca también
    estuvo arriba de 7: HSBC con 7,01, que desplazó a Consolidar a la cuarta
    posición.
    En el ranking de las categorías, quedó en la posición 19
    sobre 28.

    Descenso en telefonía celular
    Aquí pasaron dos cosas: hubo descenso en las calificaciones asignadas,
    y además se registraron cambios importantes en las posiciones.
    Curiosamente el promedio fue más alto: la categoría obtuvo 6,95
    contra 6,74 del año pasado. Pero el nuevo líder –Samsung–
    obtuvo 7,56 en su primera aparición en el ranking. Nokia, que tenía
    el liderazgo, pasó a la segunda posición con 7,51 (contra 8,01
    de la versión anterior). Le sigue Motorola también con 7,51 (aunque
    con algunos centésimos menos) en la tercera posición.
    Las posiciones cuarta y quinta se mantuvieron iguales, en manos de Sony Ericsson
    con 7,43 y de LG con 7,01.
    En el ranking general, Samsung se situó en la posición 53 y Nokia
    en la 58.
    En el ranking por categorías, aparatos celulares quedó en el puesto
    21 sobre 28.
    A pesar de la intensa promoción y de todo la repercusión sobre
    las prestaciones que ofrecen estos artefactos, se advierte cierto cansancio
    y fatiga entre los clientes.

    ART, otro paso adelante
    Otra vez dio un paso adelante, como el año anterior. La calificación
    promedio de la categoría fue de 6,69, mejor que la marca de 6,44 del
    año pasado. Hay una marca, el líder que superó el promedio
    general de este año (7,20) ya que obtuvo 7,21 (Mapfre).
    Luego siguen La Caja y Consolidar (ambas sobre 7 puntos), con un ascenso de
    La Caja que de la cuarta posición el año pasado pasó a
    la segunda ahora.
    Liberty y Prevención tomaron las posiciones quinta y sexta.
    En el ranking general, Mapfre logró la posición 100 sobre 195
    marcas evaluadas.

    Auditores: un paisaje diferente
    Se registraron dos tipos de cambios en la categoría. En primer lugar,
    aumentó el promedio general del sector. Logró una calificación
    de 7,34 (contra 7,20 del año pasado). Pero también casi todas
    las firmas incluidas en el relevamiento, mejoraron su nota.
    Lo otro a destacar, es que hay un nuevo líder que llega a esa posición
    por primera vez. KPMG obtuvo una calificación de 7,62 (7,35 el año
    anterior). En segunda posición quedó un tradicional puntero, PriceWaterhouseCoopers
    con 7,58. El tercer puesto fue para Ernst & Young que obtuvo 7,45. Deloitte
    permanece en la cuarta posición con 7,42.
    Interesante fue el repunte de BDO que si bien mantiene la quinta posición
    mejoró su nota: obtuvo 7,18 que bien compara contra 6,51 del año
    anterior.
    Como categoría, auditores obtuvo 7,34 (por encima del promedio general
    de 7,20). Quedó en la posición 11 en el ranking de las 28 categorías.

    El mismo líder en automotores
    Toyota pasó a ocupar el liderazgo con seguridad y comodidad. Obtuvo 8,42
    (superior a su propia marca de 8,34 el año pasado). Una calificación
    que sitúa a la automotriz japonesa en el noveno lugar del ranking general
    de 195 marcas.
    Seis de las siete marcas evaluadas tuvieron nota más alta que el promedio
    general de este año que fue de 7,20. En el ranking por categorías,
    automotores de flota figura en la quinta posición sobre 28 sectores.
    El promedio de la categoría se situó en 7,59, levemente inferior
    al del año anterior (7,62). El segundo lugar fue para Volkswagen y el
    tercero para Ford. Luego siguen Renault y GM.
    Como el año pasado, pero con distintos actores, de las siete marcas evaluadas,
    cuatro mejoraron su calificación y tres la empeoraron.

    Fuerte mejoría de la banca corporativa
    Lo interesante en el sector financiero es la continua mejoría de los
    últimos años; en el caso de los bancos es bien visible. Este año,
    5 de las 12 marcas evaluadas están por encima del promedio general de
    7,20. Además, el promedio de la categoría fue superior al del
    año pasado (6,97 contra 6,60).
    En la cúspide se produjo un amontonamiento. Solamente escasas centésimas
    separan a los tres primeros (Citi, HSBC y BBVA Francés) calificados con
    7,42. Pero el tercero, Santander Río, quedó muy cerca con 7,39.
    Y Galicia se situó quinto con 7,22. Los doce bancos evaluados fueron
    mejor calificados que en la versión anterior.
    Fue importante el repechaje de Banco Nación: logró una nota de
    7,04 contra 5,88 del año pasado.
    La categoría quedó en el puesto 20 entre 28 (en 2006, 28 entre
    37). El primer banco en la general (Citi) ocupó la posición 71
    entre 195 marcas evaluadas.

    Camiones y utilitarios, con leve retroceso
    Como siempre, el sector ocupa posiciones entre los primeros puestos. El líder
    del sector, el camión de Mercedes Benz registró una marca de 8,63
    –exactamente igual que el año pasado– pero esta vez fue cuarta
    en el ranking general, cuando el año pasado había ocupado la segunda
    posición. Lo mismo ocurrió con la categoría: la nota del
    sector fue de 7,86, inferior a 8,02 de 2006 (cuando fue primera en el ranking
    de las categorías). Ahora se situó en segundo lugar detrás
    de hoteles.
    Colocó dos marcas entre las diez primeras del ranking, y una más
    en las segundas diez.
    El segundo puesto en esta categoría fue para Volvo con 8,45; y el tercero
    para Toyota con 8,04. Recién en la quinta posición aparece Scania
    (7,53) que supo conocer puestos más encumbrados.
    Sólo dos de las siete marcas evaluadas mejoraron su registro. Las otras
    cinco tuvieron calificación más baja que en la versión
    del año anterior.

    Centrales telefónicas: una categoría aburrida
    Lo excitante de la categoría –se suponía– estaría
    en lo que pasa del segundo puesto en adelante. El líder invariable era
    y es Siemens. Esta vez con una nota de 7,82 (apenas menos que el 7,84 de 2006
    y bastante menos que 8,04 de 2005). Pero le basta para seguir en la punta, lo
    que dice mucho sobre lo que pasa en este rubro.
    La segunda posición fue para Panasonic (7,36 contra 7,68 anterior), y
    la tercera para Nec con 6,93 (tuvo 7,39 en 2006). Nortel y Alcatel fueron cuarta
    y quinta, exactamente igual que en la investigación precedente.
    De modo que si las posiciones no varían, y las notas bajan, tal vez estemos
    en presencia de una comoditización del producto, o de escasa
    necesidad o poca innovación. Veremos como resulta el año próximo.

    La categoría tuvo un promedio de 7,02 (inferior al 7,17 del año
    pasado) y por debajo de la marca promedio general de 7,20. Entre las 28 categorías
    figura en la posición 17.

    Certificadoras de calidad, con cambios importantes
    Por cuarta vez se abordó la medición de esta categoría,
    que en las ocasiones anteriores siempre estuvo por encima de la marca promedio
    general. No esta vez: logró 7,10 contra 7,20. En todo caso, tres de las
    seis marcas evaluadas superaron ese tope.
    En esta versión la primera fue D.N.V Der Norske Veritas que asciende
    del tercer lugar con una nota de 7,54 (contra 7,29).
    Es la primera vez que se producen cambios importantes entre todos los evaluados.
    Segunda quedó B.V.Q.I Bureau Veritas con 7,46 (antes 7,47); y tercera,
    la líder tradicional, IRAM con 7,35 (7,64 en 2006).
    Otra vez se repitió, exactamente, el orden de los cinco nombres evaluados.
    Dos marcas mejoraron su calificación y otras cinco la empeoraron. También
    hubo un leve descenso en la calificación de la categoría: 7, 10,
    contra 7,18 el año pasado.
    En el ranking de categorías, se situó en la posición 13
    sobre 28, casi en la mitad de la tabla.

    Combustibles, nada cambia, todo igual
    Otra vez se confirmó la posición de privilegio: Repsol YPF –con
    la única excepción de 2004– se mantuvo al tope de las posiciones.
    Fue calificada con 8,08, superior a los 7,99 de la versión precedente.

    Las otras tres posiciones, idénticas: Shell, segunda; Petrobras, tercera;
    y Esso en cuarto lugar. El promedio de la categoría fue de 7,54 contra
    7,56 del año anterior. En el total por categorías, el segmento
    figura en séptima posición sobre 28.

    Computadora personal: un descenso abrupto
    HP recuperó posiciones y desplazó al segundo lugar al líder
    del año pasado. La primera marca en calificación obtuvo 8,13 –inferior
    al registro de 8,45 el año pasado– O aumentó el nivel de
    exigencia o hay poca innovación en el sector, pero las posiciones han
    retrocedido. Hay dos marcas nuevas que ocupan las últimas posiciones,
    pero lo cierto es que las cinco brands tradicionalmente evaluadas,
    vieron descender su nota.
    Lo que se refleja en la abrupta caída de la marca promedio de la categoría:
    7,06 este año contra 7,67 el año pasado. Un mercado que reclama
    a gritos mayor innovación.
    Segunda fue Apple Macintosh con 7,61 y tercera Dell con 7,25.
    La mejor marca de este segmento, HP, se situó en la posición 16
    en la general sobre 195 marcas consideradas. Como categoría, computadoras
    personales está en el puesto 16 sobre 28.
    Lo que sí es significativo –vista la historia de esta sector–
    es que en 2007 el promedio de la categoría es inferior a la marca general
    promedio de esta edición (7,06 contra 7,20)

    Computadoras portátiles: cambios en el medio
    Hay un liderazgo confirmado ya por varios años. Se siguen vendiendo millares
    de laptops de diversas marcas, pero Sony Vaio sigue en la punta, esta vez con
    una nota de 8,56 (algo inferior a los 8,64 del año pasado) que le permitió
    ser la única presencia del campo tecnológico entre los diez primeros
    del ranking general (puesto 5 sobre 195).
    El promedio de la categoría fue de 7,70 (un poquito más que los
    7,68 del año pasado).
    Un desempeño que valió la tercera posición entre las 28
    categorías evaluadas.
    El segundo lugar fue para Macintosh con 8,36 (mejor que el 8, 19 de 2006). Los
    cambios se dan en la tercera y cuarta posición que esta vez corresponden
    a HP y Dell, respectivamente. Hay un descenso apreciable para Toshiba.
    Cinco de las siete marcas evaluadas están por encima de la marca promedio
    general.

    Courier, nuevo líder y notas altas
    Tres de las cuatro marcas consideradas, superan el valor de la marca promedio
    general. El promedio de la categoría fue de 7,45, con lo que obtiene
    la posición 9 sobre las 28 comparadas. Es usual que estas marcas obtengan
    siempre buenas notas.
    El líder es DHL con 7,95, que tras varios años posterga al segundo
    puesto a Federal Express (con 7,63) y a UPS (con 7,39).
    DHL quedó 25 en el ranking general sobre 195 marcas.

    Empleos temporarios, con mejor calificación
    Las cuatro empresas evaluadas mantienen la misma posición del año
    pasado: Manpower, Adecco, Sesa Select y Bayton. Pero en los cuatro casos hubo
    mejoría de calificaciones. Ya no se trata de las contrataciones masivas
    de 2002 y 2003. Ahora hay demanda selectiva por parte de las empresas y todas
    están reflejando la nueva exigencia de la demanda.
    El líder del segmento, como en las cuatro anteriores mediciones fue Manpower
    con 6,94 (6,67 el año pasado). En segunda posición quedó
    Adecco con 6,93 (6,61 en 2006). En el tercer puesto Sesa Select con 6,85 (6,17).
    En cuarto lugar Bayton con 6,84 (6,03).
    El promedio de la categoría fue de 6,89 (superior a 6,37 del año
    pasado). Tanto la categoría como todas las marcas evaluadas están
    todavía por debajo del promedio general de esta versión de las
    marcas que prefieren los empresarios (que fue 7,20).

    Equipos de impresión, con ajustes módicos
    Sucede algo extraño en esta categoría. Las que obtuvieron mejores
    calificaciones lo hicieron con registros inferiores a los del año pasado.
    Es a la mitad de la tabla –donde hay cambios de posiciones– donde
    las marcas mejoran levemente sus notas. Como resultado: el promedio de la categoría
    es algo mejor. Fue de 7,07 (comparado con 6,96 del año pasado).
    Toda la categoría se ha reformulado en los últimos años
    en función de demandas y expectativas de los clientes (y figura en la
    posición 15 entre las 28 consideradas).
    Al frente figura HP con una marca de 8,16 (8,33 en 2006). La que le sigue, Xerox,
    obtuvo 7,56 (7,58). Luego vienen Epson con 7,32 (7,48); Samsung con 7,13; y
    Toshiba con 7, 07 (6,11).
    Por su parte, la marca mejor evaluada del sector, HP se sitúa en el puesto
    15 del ranking general de 195 marcas.

    Escuelas de negocios; un nuevo liderazgo
    De las ocho marcas consideradas, tres retrocedieron y cinco avanzaron comparando
    sus notas de este año con las del anterior. Hubo un cambio importante
    en la cumbre. Como primera quedó la escuela de la Universidad Di Tella
    con 8 (registro inferior al del líder de 2006, que fue de 8,10).
    Le siguen ITBA (7,96); la de la Universidad Católica (7,85); y el IAE
    de la Austral (7,69).
    La forma en que disminuyen las notas de las más encumbradas, y en que
    mejoran las de las que están en posiciones inferiores, da una visión
    de conjunto donde se apelotonan todos los participantes. Todo indica que hay
    mayor exigencia a la hora de juzgar y que ya no existen las diferencias que
    se percibían antaño entre las diferentes escuelas de negocios.
    Como categoría, obtuvo un promedio de 7,56, apenas superior a la del
    año pasado, de 7,54. En el ranking de categorías ocupó
    la posición sexta entre 28. Igual, seis de las ocho marcas del segmento
    están por encima del promedio general de este año (7,20).

    Hoteles en los primeros puestos
    Un integrante del segmento es la marca mejor calificada entre 195. Como categoría
    es la primera absoluta. Las once marcas evaluadas tuvieron una nota superior
    a la marca promedio general de este año. Tres de esas marcas están
    entre las diez primeras.
    Tal despliegue de títulos no es sorprendente, ya que como categoría
    casi siempre obtuvo las mejores calificaciones e integró invariablemente
    el top ten. Pero pocas veces se verá tal hegemonía.
    El Hotel Alvear, con una nota de 8,75 es la primera marca del país, y
    obviamente de la categoría (contra 8,42 de su tercer puesto de 2006).
    En segundo término quedó el Hilton, igual que el año pasado,
    con 8,70 (8,49). Le siguen el Faena con 8,36, y el Four Seasons con 8,36 (el
    primero tiene unas centésimas a su favor).
    En el segundo grupo de los diez con mejor calificación en el ranking
    general, también hay lugar para otros tres hoteles: el Four Seasons,
    el Sofitel Arroyo y el Hyatt.
    En síntesis, seis mejoraron sus notas, cinco las empeoraron.
    La competencia, el dinamismo de los actores y las exigencias de los jueces preanuncian
    nuevos cambios de posiciones en el futuro cercano.

    Aéreas de cabotaje, el descenso interminable
    No es noticia. Desde siempre obtuvieron pobres notas, tanto en comparación
    con las aerolíneas internacionales, como respecto a las otras categorías.
    Algunos protagonistas han cambiado, pero los resultados son siempre magros.
    Desde su llegada, Lan Argentina se sitúa en el primer puesto. No es para
    desmerecerla, pero le resta brillo el deplorable estado en que se encuentra
    el resto del segmento, habida cuenta de los conflictos sindicales, escasez de
    aviones y otras viscisitudes.
    Lan quedó primera con 7,25, mucho mejor que el 6,79 del año pasado.
    Austral quedó segunda con 5,75 (contra 5,35 en 2006), y finalmente Aerolíneas
    Argentinas –un histórico campeón de la categoría–
    se deslizó al fondo con 5,47 (6 en la versión anterior). Calificaciones
    que reflejan el fastidio del público por frecuentes paros, cancelaciones,
    tardanzas y destinos que no se cubren.
    El promedio de la categoría fue de 6,16 (contra 6,05 el año pasado)
    gracias al impulso que le dio la calificación de Lan. Entre las 26 categorías,
    líneas de cabotaje está en el puesto 28 sobre 28. Sobre 195 marcas
    evaluadas, Aerolíneas Argentinas tiene el dudoso honor de figurar en
    la última posición.

    Curioso enroque en aéreas internacionales
    Hubo un cambio curioso. Lufthansa, que el año pasado fue primera, pasó
    al sexto lugar. Y United, que fue sexta en 2006, ahora es la primera. Curioso
    enroque que implica que cede en este rubro la tradicional supremacía
    europea para dejar paso a una línea estadounidense (algo que había
    ocurrido una sola vez antes, en 13 años). Puede que el año próximo,
    ahora que Lufthansa habilitó vuelo non stop Francfort-Buenos
    Aires, la marca germana recupere posiciones.
    United tuvo 7,97 (mejor que su propia nota de entonces pero peor que la del
    líder, que fue de 8,24). Segunda quedó British Airways –como
    en 2006– con 7,95.
    Otra novedad fue el ascenso de Lan (de la séptima pasó a la tercera
    posición) con 7,70 (tenía 7,38 en 2006). El cuarto y quinto lugar
    quedaron iguales: Air France/KLM (7,68) y American Airlines (7,63).
    Como categoría, la calificación tuvo un ligero retroceso: 7,23
    en este caso 7,27 el año pasado.
    United, la marca mejor percibida del sector, hace su aparición en el
    ranking general en la posición 23 (sobre 195 marcas). En el ranking de
    categorías, líneas aéreas internacionales figura 12 sobre
    28.

    Prepagas, un líder que se despega del rubro
    Es el tercer año consecutivo que la marca mejor percibida del sector,
    Osde, aparece en forma destacada en el top ten. Se ubicó en
    el tercer lugar del ranking general con una puntuación de 8,69 (8,35
    el año pasado). Lo interesante es que también mejoró la
    valoración de la categoría: tuvo un promedio de 7,39 (superior
    a la marca promedio general) y quedó en el décimo lugar entre
    28 en el ranking por categorías.
    Segunda quedó Swiss Medical y tercera Galeno. Pocas variantes en la tabla
    y en casi todos los casos una modesta mejoría en las notas (por eso el
    promedio de la categoría fue también superior al del año
    pasado).
    Algo para destacar y que no se da en otras categorías: la diferencia
    entre la primera Osde y la segunda, Swiss Medical, da una enorme distancia entre
    el líder y el resto del pelotón: 71 centésimas. Algo poco
    usual en las restantes categorías.

    Neumáticos confirmó los datos del debut
    La sorpresa fue el año pasado cuando debutó la categoría
    neumáticos. Con la pasión manifiesta de los argentinos con todos
    los productos derivados de la industria automotriz, era previsible una buena
    calificación para neumáticos.
    De este modo, la marca Michelin obtuvo la cuarta posición en el ranking
    general del año pasado, con una nota de 8,50. Y las demás marcas
    hicieron un buen papel.
    Este año se confirman esos resultados, pero con menos espectacularidad.
    Michelin, otra vez primera en la categoría con 8,43 (algo menos que en
    2006), quedó octava en el ranking general de este año. Un poco
    más atrás, pero sin abandonar el pelotón de vanguardia.
    Igual que en la versión anterior, la categoría quedó en
    cuarto lugar entre las 28 evaluadas, con 7,63.
    Como categoría, con una nota de 7,68 se colocó en la cuarta posición
    entre las 37 analizadas.
    En segundo lugar aparece Goodyear con 7,64, y en el tercero, Firestone-Bridgestone
    con 7,49.

    Operador logístico: cambios y mejorías
    Mejoró la calificación de la categoría, y de varios de
    sus actores principales.
    El líder fue Andreani con 7,35 (6,94 el año previo). Cruz del
    Sur con 7,18 quedó segundo; y Exologística (ex Román) con
    7,11, tercero.
    Este año la categoría tuvo 6,81 de promedio (contra 6,69), aunque
    en el ranking sectorial está 25 entre 28. Clara indicación del
    camino que hay para mejorar en la percepción de los directivos empresariales.
    El cuarto lugar fue para Exel (7,05) y el quinto para Calico (6,47). La primera
    marca del sector –Andreani– aparece en el ranking general en el
    puesto 85.

    Seguros de vida, una mejoría que prosigue
    El líder confirmó su dominio de la categoría, incluso con
    mejor nota; la primera, Zurich obtuvo 7,61 (7,50). Le siguieron Met Life (7,32)
    y Mapfre (7,24).
    Como todos los rubros del sector financiero, evidencia leve mejoría con
    relación a los años anteriores.
    El promedio de la categoría fue 7 (6,59 en la versión anterior).
    En el ranking de categorías, seguros de vida ocupó la posición
    18 entre 28.
    El líder sectorial, Zurich, ocupó la posición 49 en el
    ranking general.

    Seguros generales, en lenta recuperación
    Las tres primeras posiciones permanecieron inalterables. El líder sigue
    siendo Mapfre (con 7,44) e igual que antes, le siguen HSBC (7,27) y La Caja
    (7,01).
    El promedio de la categoría fue de 6,82 (mejor que los 6,70 de 2006),
    y se colocó en la posición 24 sobre 28. Aún así
    repuntando. Mapfre figura en el puesto 68 en el ranking general de calidad percibida.
    Solamente las dos primeras marcas superan el promedio general de este año
    (7,20).

    Visa se eterniza en tarjetas de crédito
    El cambio comenzó hace tres años, cuando Visa desplazó
    por primera vez a American Express del podio. Ahí continúa, aunque
    su poderoso rival lo sigue de cerca.
    Visa quedó primera con 7,93 (caída desde 8,31 de 2006), y el segundo
    lugar es de Amex, con 7,91, a corta distancia (pero tuvo 8,19 en la versión
    anterior).
    La tercera, Mastercard también perdió nota con respecto al año
    precedente. En cambio Diners, Naranja y Provencred tuvieron una leve mejoría.
    El promedio de la categoría fue, a pesar de todo, de 7,10 (superior a
    6,99 de 2006).
    No hay una sola tarjeta de crédito entre los primeros diez nombres, ni
    siquiera entre los segundos diez.
    Un descenso en la percepción de calidad que merece una mirada más
    atenta.

    Telecomunicaciones: transmisión de voz
    Se repitió como calcado el resultado del año pasado: primero Telmex,
    luego Telecom, enseguida Telefónica, y para cerrar, iPlan.
    La firma mexicana tuvo 7,09 (mejor que el 6,64 anterior). Telecom mejoró;
    6,87 en lugar de 6,46. Y Telefónica, 6,70 en vez de 6,44.
    Como categoría no salió muy bien parada: 26 entre 28. Con un promedio
    de 6,76 (pobre, pero mejor que el 6,46 de la anterior versión).

    En telefonía celular, todas mejoraron
    Los cuatro protagonistas del sector mejoraron sus marcas.
    Como es habitual, el líder es Nextel que obtuvo un puntaje de 7,73 (7,68
    en 2006). Le siguen, Personal con 7 (6,65); Movistar con 6,92 (6,45); y por
    último, CTI, con 6,03 (5,59). Sigue siendo muy abultada la distancia
    entre el líder y el resto del pelotón.
    La categoría obtuvo una calificación promedio de 6,92 (mejor que
    el 6,59 que tuvo el año pasado); se situó en la posición
    22 entre las 28 evaluadas.
    Con la nota obtenida, Nextel ocupa la posición 34 en el ranking general.

    Universidades, unos van y otros vienen
    Aquí siempre hay cambios. Las percepciones son bien dinámicas.
    Es cierto que el líder del año pasado se mantiene: San Andrés
    (con 8,50, mejor que 8,12 del año pasado).
    Hubo un enroque entre el segundo y el tercer puesto. El ITBA que en 2006 estuvo
    segundo, pasa a la tercera posición, con 7,69. Y la Austral que antes
    figuraba tercera, ahora lo hace en el segundo puesto con 7,76.
    La cuarta posición fue esta vez para la Católica con 7,63. La
    Di Tella en cambio retrocedió a la quinta posición (7,37).
    La categoría se situó en el puesto octavo entre las 28 evaluadas.
    La Universidad de San Andrés quedó en la posición sexta
    entre las 195 marcas consideradas.