sábado, 30 de mayo de 2026

    Se acerca el tiempo de la convergencia fijo-móvil

    Por Ana Amaya

    Las telecomunicaciones continúan desarrollándose y los negocios que giran a su alrededor buscan adecuarse a este avance. En poco tiempo, no habrá distinción entre operadores fijos y móviles. Existen protocolos, como el de Internet (IP), y soluciones como UMA (Unlicensed Mobile Access, por sus siglas en inglés) e IMS (Internet Protocol-based Multimedia Substystem) que permiten hacer realidad un escenario de convergencia fijo-móvil que haga desvanecer las barreras tanto de infraestructura como de terminales y de acceso a las distintas formas de comunicación.
    Los players del mercado, por su parte, ya están definiendo sus estrategias para no quedarse afuera de este nuevo escenario de comercialización. Mientras que los entes reguladores se encuentran ante uno de sus mayores desafíos en materia de normativas para el sector. Para los usuarios, en cambio, el panorama es más que prometedor: el ideal de contar con un solo equipo y un solo número o dirección para realizar llamadas o transmitir datos se hace cada vez más posible.

    Las características locales
    Desde que la telefonía celular ganó un lugar de privilegio entre los argentinos, uno de los servicios más esperados por los consumidores es aquel que les permita unir sus comunicaciones fijas con las móviles. Es decir, una prestación mediante la cual puedan transmitir voz, datos y aplicaciones multimedia como imágenes y videos, sin importar en dónde se encuentren. De esta forma, estén en el hogar, en el trabajo o de viaje, se hallarán habilitados para comunicarse con un mismo terminal, sin interrupciones y sin restricciones en cuanto a la ubicuidad del acceso y de las facilidades de uso.
    En la óptica de los jugadores de la industria de las telecomunicaciones, la posibilidad de llegar con ofertas combinadas también es vital. Se estima que hacia fines de 2007 habrá 40 millones de líneas celulares, es decir, en teoría casi 100% de los argentinos tendrá un teléfono móvil habilitado. Mientras que las líneas fijas siguen estancadas en 8 millones. En términos de tráfico, el escenario es aún más claro: el inalámbrico crece a 20% y el fijo local no llega a 5%. Aunque lo que sí posee un ritmo de incremento es la telefonía de larga distancia, sobre todo, en el segmento corporativo.


    Ariel Barlaro
    Foto: Diego Fasce

    Cuestión de aplicaciones
    De esta forma, el panorama revela que, por un lado, los operadores y proveedores de equipamiento deben alinear sus productos y servicios a la nueva demanda. Y, por el otro, surgen distintas aristas que deben considerarse para pensar en un horizonte de convergencia fijo-móvil. Para Ariel Barlaro, director de Convergencia Research, “se deben encontrar las killer applications para los distintos sectores de consumo”. Mientras que en la opinión de Alejandro Adamowicz, director de Coordinación Estratégica de Grupo Telefónica, “habrá tantas killer applications como segmentos de usuarios”.
    Existen dos áreas de competencia en estos servicios: una concierne al mundo empresarial y otra al individual o personal. En el primer caso, el enfoque fijo-móvil se desarrolló para incrementar la productividad de las compañías y otorgar la posibilidad de vincular a los empleados o ejecutivos. Por ejemplo, permitir que los vendedores que están en la calle accedan al sistema de pedidos para ingresar órdenes de compra o realizar consultas de stock de la misma forma que si estuvieran frente a su PC conectada a la Intranet de la compañía, ganando tiempos y ahorrando costos en viáticos y espacio en las oficinas.
    El desembarco y penetración de teléfonos inteligentes como los distintos modelos de BlackBerry o los smartphones de marcas como Motorola, Sony Ericsson, Nokia, etc. y PDA (Personal Digital Assistance, por sus siglas en inglés) de Hewlett-Packard y Palm, representan ejemplos en este sentido. De hecho, la eventualidad de ver los mails, de contar con mensajería unificada (que, entre otras cosas, permite que los mensajes de voz del fijo pasen al móvil) fueron aplicaciones exitosas en el ámbito corporativo desde su lanzamiento.
    “La utopía es contar con un modelo de comunicaciones seamless que integre la pantalla de la PC dentro del móvil con todas sus capacidades”, expresó Barlaro. El analista se refirió a funcionalidades como tablero compartido, videoconferencias y call conferences que no se corten; entre otras aplicaciones que habiliten el pasaje del fijo al móvil indistintamente y sin interrupciones.
    En el ámbito particular también hay una visión de convergencia. Sucede que cuando se trata de servicios dirigidos a personas, tanto dentro del hogar como en el entorno de negocios, los individuos tienen diferentes perfiles. Un adolescente, por caso, querrá estar tan conectado cuando sale con su móvil como cuando está frente a su PC en Internet. Entonces, valorará aplicaciones como el chat, la mensajería y los videos por Internet.
    La primera etapa en este sentido, y que aún no se terminó de cumplir, es la de darle forma al teléfono fijo con los servicios que tiene el celular de manera tal que se vayan confundiendo, y así experimentar esa sensación de “indistinto”.


    Alejandro Adamowicz

    En la Argentina, hubo algunas experiencias de este tipo. Es el caso del producto “Movicom en casa”, lanzado por la ex Movicom Bell-South en 2003 sobre su red CDMA 1x, el cual permitía incorporar en el celular un número que podía ser utilizado como fijo dentro de un radio predeterminado por el cliente. Actualmente, este servicio sigue siendo mantenido por Movistar, pero no encaran nuevas comercializaciones. El que continúa vendiendo su prestación de telefonía en el hogar basándose en la banda de 900 Mhz y usando tecnología GSM es Hutchison a través de su marca Port Hable. Mientras que, recientemente, Telecom demostró ciertos avances a través de la venta del equipo Aladino 500, el cual incluye funcionalidades como, por ejemplo, pantalla a color, timbres polifónicos y juegos.
    También existen alternativas de convergencia fijo-móvil por sustitución. Es el caso de CTI que este año lanzó un producto de telefonía celular que, dentro de un espacio determinado, funciona como fijo. El servicio se denomina TIP y, si bien ofrece mensajería de texto (SMS) y descarga de tonos, además de calculadora e identificación de llamadas, está destinado a suplir la necesidad de hogares del interior del país que no cuentan con la prestación de las telefónicas tradicionales porque no llegan con sus redes a esas zonas.

    Foco e inversiones
    Sin embargo, para el desarrollo de una verdadera oferta convergente es necesario que se den, principalmente, dos condiciones: a) la disponibilidad de la tecnología, tanto por el lado de los operadores que deben tener sus tendidos preparados, como por parte de los fabricantes de terminales que deben proveer equipos especiales para conectarse a las diferentes redes sin interrupciones; y b) poder asegurar una experiencia convergente en múltiples servicios, explotando al máximo las posibilidades de la tecnología.
    Por eso, es preciso que tanto el prestador fijo como el móvil estén habilitados para brindar servicios de voz, datos y video. “Como operador, podemos dar todos los productos convergentes, combinando las ventajas del mundo fijo en el entorno del hogar y de la empresa y del mundo móvil para las personas en movimiento”, aseguró Alejandro Adamowicz, director de Coordinación Estratégica de Grupo Telefónica.
    Para Germán Greco, gerente de Producto Regional de Motorola, “la convergencia va a llegar tarde o temprano, pero actualmente todavía no está desarrollada porque es primordial que las compañías telefónicas se pongan de acuerdo en cómo comercializar estos servicios”.
    Un ejemplo claro de convergencia fijo-móvil sería comenzar una llamada telefónica desde la casa, subir al automóvil hablando por teléfono, y que en ese momento que la comunicación se transfiera al equipo de música del auto y del mismo modo automáticamente al celular. Luego, al llegar a la oficina, la red celular traslade la llamada sin interrupciones a la LAN o tendido interno de la empresa y al llegar al escritorio y encender la PC, aparezca en pantalla un ícono de conferencia en red, todo sin que el usuario tenga que hacer nada.
    En este sentido, Adamowicz aseguró que “la inversión está relacionada con la capacidad, tanto del tendido fijo como del móvil, de manejar las comunicaciones sin interrupciones”, y agregó: “en el caso de Telefónica, la ventaja de ser un grupo integrado es que nos permite alinear la estrategia tecnológica entre las redes, de manera de generar a mediano plazo las condiciones para el despliegue masivo de estos servicios”.
    Según Greco, de Motorola, “para que los servicios convergentes lleguen a comercializarse en forma masiva en la Argentina, se requieren redes aptas y acuerdos comerciales entre las operadoras telefónicas”. “En este sentido –sostuvo– Motorola es un importante player y se encuentra trabajando con varias soluciones que permitirán acercar prestaciones de este tipo”.
    Desde la visión de Barlaro de Convergencia Research, “la convergencia fijo-móvil debe estar enfocada en las prestaciones que hoy da el fijo como, por ejemplo, la banda ancha”. El analista concluyó que “la variante más interesante y más a mano de convergencia es la posibilidad de que Wi-Max se desarrolle y evolucione” (ver recuadro). M

    La banda ancha móvil marcará el rumbo

    Según un informe de Convergencia Research, en la Argentina se pasará de 20.000 accesos móviles de banda ancha en 2008 a casi 200.000 en 2011 (ver gráfico). Las principales tecnologías que pelean por quedarse con el podio de estos enlaces broadband inalámbricos son Wi-Max (Worldwide Interoperability for Microwave Access, por sus siglas en inglés) y HSDPA (High Speed Downlink Packet Access). Y ganará aquella que le otorgue a operadores y fabricantes la mejor escala económica tanto en inversión en infraestructura de red como en terminales.
    A diferencia de HSDPA, Wi-Max otorga a los prestadores de telecomunicaciones que no son móviles, integrar una oferta de este tipo. No obstante, una ventaja que tiene HSDPA sobre Wi-Max es que, al estar montada sobre redes celulares, puede asegurar el hand-off, es decir, la posibilidad de pasar la comunicación (sea de voz o de datos) entre las celdas sin que se corte la transmisión. Así, uno de los problemas de Wi-Max es que aún no solucionó el pasaje de tendido en tendido de forma transparente para el cliente. Además, existe un retraso en el programa de certificación de interoperabilidad de la versión “e” de Wi-Max, es decir, de la móvil. Aunque, y a pesar de este atraso, se prevé que este año estarían llegando a América latina los primeros dispositivos Wi-Max similares a los teléfonos celulares.
    Sin embargo, y más allá de qué tecnología logre posicionarse, lo importante será conocer qué facilidades tecnológicas otorgar de acuerdo con las aplicaciones más utilizadas por los usuarios. En este sentido, más que gente viendo televisión en su celular, lo que se observa es cada vez más gente trabajando con su notebook. Por eso, para Ariel Barlaro, director de Convergencia Research, “la próxima etapa es ver quién gana la posibilidad de incluir el chip en las portátiles, HSDPA o Wi-Max”.