Por María Laura Lecuona

Jimmy Wales
Cualquiera que inicie una búsqueda de información en Internet se topa hoy con alguno de los millones de artículos en más de 200 idiomas que componen Wikipedia (www.wikipedia.org). Y se sorprende al descubrir que el simple usuario no sólo puede leer: también puede corregir, editar, agregar o eliminar contenido.
La enciclopedia colaborativa online es totalmente gratuita, se actualiza en tiempo real –en Wikipedia se jactan de haber incorporado un artículo sobre el tsunami que asoló las costas de Asia en 2004 en sólo una horas– y se consulta sólo cuando se necesita sin ocupar espacio en la biblioteca.
Los expertos anuncian que el modelo colaborativo llegará también a las empresas tradicionales y que algunas, como Procter & Gamble ya lo están aplicando a sus negocios.
Historia en tiempos de Internet
En el año 2000, Jimmy Wales, un treintañero doctorado en Economía que ya había construido una pequeña fortuna en el mundo financiero, contrató a Larry Sanger, un estudiante de Filosofía, para que se convirtiera en el editor en jefe de una enciclopedia universal, online y gratuita. Nupedia, el nombre del proyecto por entonces, buscaba reunir artículos revisados por los mayores expertos de diversos campos. “Después de 18 meses y $250.000, teníamos 12 artículos”, cuenta Wales a la revista Wired.
Decidieron entonces acudir a un programita llamado “wiki” para acelerar el lento proceso de revisión y validación de los artículos que compondrían la enciclopedia. Esta nueva herramienta, creada en 1995 y con su nombre tomado de una expresión en hawaiano que significa “rápido”, produce páginas de Internet colaborativas, en las que los usuarios pueden crear y modificar contenidos. En poco tiempo, impulsados por el poder del wiki, el proyecto viró hacia una enciclopedia no ya creada por expertos, sino por los mismos usuarios. En un año tenían 20.000 artículos y varios miles de colaboradores gratuitos y anónimos.
La enciclopedia se convirtió en Wikipedia y siguió creciendo abierta y popular. Sanger renunció en 2002, incómodo por la falta de validación de la información, que tanto era creada por expertos como por adolescentes aburridos, o desocupados con aspiraciones intelectuales.
Mientras tanto, Wales se convirtió en un gurú, dedicado a hacer crecer el proyecto –al que convirtió en una ONG en 2003–; liderar a los wikipedianos, como se llaman a sí mismos los fanáticos que dedican horas a construir la enciclopedia; dar entrevistas a la prensa; dictar conferencias y asesorar empresas sobre el poder de los wikis.
Basado en St. Petersburg en el estado de Florida, Wales dirige un equipo mínimo de personal pago y dedica gran parte de su tiempo a dar estructura a un proyecto siempre al borde del colapso, que se sustenta en parte de la fortuna personal de su creador y más recientemente por las donaciones de sus usuarios que alcanzan el millón de dólares al año. Todos los días se incorporan artículos nuevos y mejoras sobre los ya existentes; programas robot recorren las páginas para eliminar entradas obscenas y deshacer actos vandálicos; algunos cientos de usuarios administradores retocan contenidos y regulan los conflictos entre otros usuarios, casi todos relacionados con la supuesta neutralidad de opinión en los artículos y el anonimato de los colaboradores que no permite discernir entre profesores, expertos y amateurs.
Wikipedia está entre los 11 sitios más visitados del mundo, con más de un millón y medio de artículos en inglés, su idioma más completo –unas quince veces más que la Enciclopedia Británica–, y versiones en 250 lenguas.
El año pasado, a seis años del comienzo de su proyecto, Wales fue elegido por la revista Time como una de las personas con más influencia en el mundo.
El negocio de las enciclopedias
La historia de Wikipedia y los wikis es reciente. La de las enciclopedias no.
Reunir el conocimiento universal en un solo lugar ha sido una aspiración que arrancó en la Antigua Grecia con Aristóteles; unos siglos después siguió con una recopilación del conocimiento de su época por Plinio el Viejo en Roma; en el siglo 8 en China Tu Yu escribió su enciclopedia histórica; en el siglo 17 fue Diderot en Francia quien dedicó más de veinte años de su vida a la Enciclopedia, a la que sumó colaboradores como Voltaire y Russeau.
Unos años después, y con el espíritu de la Revolución Industrial, el modelo del enciclopedista individual, dio lugar a un enfoque más organizado, en el que expertos en diversos campos colaboraban con una organización central para reunir el conocimiento, pasando por una serie de etapas de corrección y validación.
La Enciclopedia Británica, editada por primera vez entre 1768 y 1771, es el producto saliente de este “nuevo” modelo de negocios que perduraría por más de 200 años.
Hasta la década del 90 la Enciclopedia Británica fue no sólo una fuente de consulta reconocida mundialmente, sino una empresa innovadora en su forma de comercialización. Si bien fue creada en Gran Bretaña, durante el siglo 19 mudó sus headquarters a Estados Unidos y desde Chicago se convirtió en el paradigma de la venta directa, con programas de venta que incluían guiones detallados con los que sus varios cientos de vendedores manejaban la relación con los clientes potenciales, familias de clase media que entraban en alguno de los planes de financiamiento a 10 años, convencidos frente al argumento de lo que una enciclopedia en el hogar podía significar en el avance de sus hijos.
Hasta que llegaron las computadoras personales e Internet.
En 1990 los 32 tomos de la Enciclopedia Británica se vendían puerta a puerta entre US$ 1500 y 2000. En 1993 Microsoft lanzó la enciclopedia Encarta en CD Rom por algo menos de US$100. Hoy Wikipedia es gratuita, y dicen los expertos que ofrece un grado de veracidad similar.
La wikinomía
Wikipedia es la punta del iceberg. En el libro “Wikinomics – How mass collaboration changes everything” Don Tapscott y Anthony D. Williams, especialistas en el mundo digital, exploran los avances tecnológicos que llegan al público masivo a bajo costo –telefonía gratuita en Internet, open source, blogs, fotografía digital, motores de búsqueda, chat–, y que, afirman, están revolucionando la sociedad.
Las “armas de colaboración masiva”, como llaman a estas herramientas, dan lugar a casos innovadores entre los que por supuesto está Wikipedia, junto con YouTube, SecondLife y otros proyectos virtuales, pero también empresas tradicionales como Boeing, BMW, y Procter & Gamble, que los autores explican ya están aplicando los principios de la “wikinomía”. P&G, por ejemplo, creó un sistema de incentivos abierto a la comunidad científica global para dar con innovaciones en sus productos. Una empresa minera de Canadá abrió la información sobre la exploración de sus yacimientos, ofreciendo un premio a quien diera con nuevas vetas de minerales.
“Miles de millones de individuos conectados están participando activamente en la innovación, la creación de riqueza, y el desarrollo económico en formas que alguna vez sólo soñamos”, plantean Tapscott y Williams en la introducción del libro, publicado a fin de 2006. “Y cuando las masas colaboran pueden colectivamente generar avances en las artes, la cultura, la ciencia, la educación, el gobierno y la economía de maneras sorprendentes”.
Para tener éxito, proponen desde su libro que replica en la tapa la portada de Wikipedia, “no será suficiente con sólo intensificar las actuales estrategias de management. Los líderes deben pensar diferente acerca de cómo competir y ser rentables, y adherirse al nuevo arte y ciencia de la colaboración que llamamos ‘wikinomía’. Se trata de cambios profundos en la estructura y formas de hacer de las corporaciones y la economía, basadas en nuevos principios competitivos como la apertura, la interacción con pares, el compartir, y el actuar globalmente”.
¿Futuro online o en papel?
El panorama para los próximos años es complejo. El debate acerca de la validez del conocimiento compartido y abierto se ha instalado en la sociedad.
Un antiguo editor de la Enciclopedia Británica comparó hace un tiempo a Wikipedia con un baño público: nunca se sabe quién fue el último que lo usó… Sus empleadores, después de una incursión en Internet que no resultó como esperaban, en 2001 volvieron a imprimir los tomos de la Enciclopedia Británica, que habían abandonado en 1998 en pos de un modelo de negocios totalmente online.
Larry Sanger, el co-fundador de Wikipedia retirado del proyecto en 2002, arrancó en 2006 Citizendium, una réplica de Wikipedia que promete ser editada por expertos. Opositores a la supuesta liberalidad de Wikipedia crearon Conservapedia, una versión que elimina las ideas “anticristianas y antiamericanas” de su hermana mayor.
“En veinte años miraremos hacia este período inicial del siglo veintiuno como un punto de inflexión crítico en la historia económica y social.”, responden los autores de Wikinomics. “Entenderemos entonces que entramos en una nueva era, basada en nuevos principios, visiones del mundo y modelos de negocios en los que la naturaleza del juego ha cambiado completamente.” ¿Será así? M

