sábado, 7 de marzo de 2026

    Disminuye el riesgo país

    La evolución de la deuda ha sido positiva durante 2006. Luego de la
    reestructuración ocurrida en 2005, el stock de deuda pública
    bruta total se redujo de $191.1296 millones a US$ 128.630 millones, es decir
    33%. Luego de que en 2003 el total de la deuda representara 138,8% del producto,
    se pasó a 72,6% del PBI. Además de su contundente caída,
    logró modificarse su composición, y al mismo tiempo permitió
    que se financiara a tasa fija y de largo plazo.
    De esta forma, se redujo la emisión de títulos públicos
    en dólares como porcentaje del producto lo que permitió mejorar
    el riesgo de la cartera del Gobierno. A su vez, cabe recordar que durante el
    primer trimestre de 2006 se canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional
    (FMI), lo cual implicó un nuevo cambio en la composición de la
    deuda pública. Además de los pagos realizados al FMI, se redujeron
    los pasivos con otras instituciones financieras internacionales como por ejemplo
    el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
    La buena performance de la economía argentina en el último tiempo
    junto con el exitoso proceso de reestructuración de los títulos
    del sector público permitió que, al igual que ocurriera en el
    resto de los países emergentes, la Argentina disminuyera su riesgo asociado.
    Ello fue posible entre otros factores por las condiciones en los mercados internacionales
    de capital, que han permitido reducir los niveles de riesgo por una mayor demanda
    de los productos financieros que colocan esas economías.
    En lo que respecta a la Argentina, en 2006 logró disminuir el nivel de
    riesgo país en 57,1%, al pasar de 504 puntos básicos a 216. De
    esa forma, dentro del grupo de países medios, fue aquel que sufrió
    una mayor variación y pudo acortar la brecha que lo separaba de países
    con características similares. Fue seguida por Brasil, que presentó
    una disminución de 38,3% en su nivel de riesgo y luego por Colombia,
    cuyo nivel de riesgo país se redujo 32,4%.
    Sin embargo, el valor de 216 puntos básicos todavía continúa
    siendo elevado, sólo superado en la región por Ecuador con 920.
    El país que más se acerca a la Argentina es Turquía, que
    presenta un nivel de riesgo de 217 puntos. Respecto a los países más
    fuertes de la región, Brasil y México, al 31 de diciembre de 2006
    los mismos presentaron niveles de 192 puntos y 98 puntos básicos respectivamente.

    De esta forma, dado el buen desempeño fiscal que ha caracterizado a la
    administración de Néstor Kichner, que permitió conseguir
    4 años consecutivos de superávit fiscal (hecho inédito
    en la historia argentina), junto con el mantenimiento del superávit externo
    y la política de des-endeudamiento nacional, los niveles de deuda se
    han reducido sustancialmente en términos relativos al producto pero también
    en valores absolutos. Si a esto sumamos la recuperación económica,
    todo esto le ha permitido al Gobierno conseguir mejores condiciones de financiamiento.
    Si bien los datos parecen alentadores, cabe alertarse si se analiza el comportamiento
    de los bonos atados al producto. Los mismos fueron creados con el objetivo de
    permitir que los acreedores se beneficiaran del crecimiento argentino. De esa
    forma, los cupones atados al PBI no pagan ni capital ni intereses, sino que
    los bonos pagan de acuerdo a la performance de la economía.
    Dado que la economía está expandiéndose a tasas considerables
    (superiores a 8%), las obligaciones podrían llegar a triplicarse. Así,
    debido a que en 2006 la economía creció alrededor de 8,5%, el
    cupón debería pagar cerca de US$ 830 millones en 11 meses. En
    2007, si se confirman las proyecciones que estiman que el crecimiento del producto
    estará entre 7% y 8%, el pago a realizar debería ascender a US$
    1.200 millones. M