La evolución de la deuda ha sido positiva durante 2006. Luego de la
reestructuración ocurrida en 2005, el stock de deuda pública
bruta total se redujo de $191.1296 millones a US$ 128.630 millones, es decir
33%. Luego de que en 2003 el total de la deuda representara 138,8% del producto,
se pasó a 72,6% del PBI. Además de su contundente caída,
logró modificarse su composición, y al mismo tiempo permitió
que se financiara a tasa fija y de largo plazo.
De esta forma, se redujo la emisión de títulos públicos
en dólares como porcentaje del producto lo que permitió mejorar
el riesgo de la cartera del Gobierno. A su vez, cabe recordar que durante el
primer trimestre de 2006 se canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional
(FMI), lo cual implicó un nuevo cambio en la composición de la
deuda pública. Además de los pagos realizados al FMI, se redujeron
los pasivos con otras instituciones financieras internacionales como por ejemplo
el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
La buena performance de la economía argentina en el último tiempo
junto con el exitoso proceso de reestructuración de los títulos
del sector público permitió que, al igual que ocurriera en el
resto de los países emergentes, la Argentina disminuyera su riesgo asociado.
Ello fue posible entre otros factores por las condiciones en los mercados internacionales
de capital, que han permitido reducir los niveles de riesgo por una mayor demanda
de los productos financieros que colocan esas economías.
En lo que respecta a la Argentina, en 2006 logró disminuir el nivel de
riesgo país en 57,1%, al pasar de 504 puntos básicos a 216. De
esa forma, dentro del grupo de países medios, fue aquel que sufrió
una mayor variación y pudo acortar la brecha que lo separaba de países
con características similares. Fue seguida por Brasil, que presentó
una disminución de 38,3% en su nivel de riesgo y luego por Colombia,
cuyo nivel de riesgo país se redujo 32,4%.
Sin embargo, el valor de 216 puntos básicos todavía continúa
siendo elevado, sólo superado en la región por Ecuador con 920.
El país que más se acerca a la Argentina es Turquía, que
presenta un nivel de riesgo de 217 puntos. Respecto a los países más
fuertes de la región, Brasil y México, al 31 de diciembre de 2006
los mismos presentaron niveles de 192 puntos y 98 puntos básicos respectivamente.
De esta forma, dado el buen desempeño fiscal que ha caracterizado a la
administración de Néstor Kichner, que permitió conseguir
4 años consecutivos de superávit fiscal (hecho inédito
en la historia argentina), junto con el mantenimiento del superávit externo
y la política de des-endeudamiento nacional, los niveles de deuda se
han reducido sustancialmente en términos relativos al producto pero también
en valores absolutos. Si a esto sumamos la recuperación económica,
todo esto le ha permitido al Gobierno conseguir mejores condiciones de financiamiento.
Si bien los datos parecen alentadores, cabe alertarse si se analiza el comportamiento
de los bonos atados al producto. Los mismos fueron creados con el objetivo de
permitir que los acreedores se beneficiaran del crecimiento argentino. De esa
forma, los cupones atados al PBI no pagan ni capital ni intereses, sino que
los bonos pagan de acuerdo a la performance de la economía.
Dado que la economía está expandiéndose a tasas considerables
(superiores a 8%), las obligaciones podrían llegar a triplicarse. Así,
debido a que en 2006 la economía creció alrededor de 8,5%, el
cupón debería pagar cerca de US$ 830 millones en 11 meses. En
2007, si se confirman las proyecciones que estiman que el crecimiento del producto
estará entre 7% y 8%, el pago a realizar debería ascender a US$
1.200 millones. M



