{“Desde el principio de los tiempos ha habido tres grandes invenciones:
el fuego, la rueda y el banco central”.}Will Rogers
Una computadora de muñeca
Un reloj que se las trae

El X9i es un objeto extraño que combina las funciones de reloj
pulsera, brújula, altímetro, termómetro, barómetro
sistema de posicionamiento global. Forma parte de una nueva camada de relojes.
Parece un reloj pulsera algo grande y marca el tiempo con absoluta precisión,
pero es mucho más que eso. Su computadora de muñeca incluye entre
otras funciones, un sistema receptor de posicionamiento global.
El reloj –porque sí se trata de un reloj– cuesta US$ 500
y fue construido por la empresa finlandesa Suunto. En su interior tiene gran
cantidad de funciones para quien quiera aventurarse en lugares desconocidos:
bosques, selvas, montañas, mares o desiertos. Cuenta con altímetro,
brújula electrónica, termómetro y barómetro, todo
pensado para personas que quieren saber el lugar exacto en el mundo, pero también
las perspectivas de que se produzca un repentino cambio climático.
El teniente primero Nick E. Thomas de la guardia nacional del ejército
de Wisconsin, apostado en Iraq, usa el reloj, que se llama X9i, en misiones
y operaciones diarias, y marca todos los lugares que visita y también
su base. En 30 segundos, dice, averigua en qué punto del globo está
parado (o sea su G.P.S. en inglés, “sistema de posicionamiento
global”) y encuentra el camino de regreso sin pérdida de tiempo.
El receptor G.P.S. también le indica su rumbo si está en movimiento
porque va rastreando coordenadas de un lugar al siguiente.
Acusación sin atenuantes
Todo es culpa del maíz
En un nuevo ataque a los hábitos alimentarios de Estados Unidos, el
maíz es esta vez señalado como la raíz de todos los males.
Según Michael Pollan, desde el campo hasta la mesa el grano deteriora
la salud personal, la economía y el medio ambiente.
En un libro que acaba de publicar con el título The Omnivore’s
Dilemma: A Natural History of Four Meals (El dilema del omnívoro:
una historia natural de cuatro comidas) Michael Pollan argumenta con mucha convicción
que el estadounidense de hoy está hecho de maíz y que eso es nefasto
para la salud, economía y medio ambiente del país.
La agricultura industrial, dice, depende de la producción masiva del
maíz, cuyo precio bajo es asegurado por los subsidios que garantiza el
gobierno para beneficiar al agricultor y al productor de alimentos. Usado para
alimentar ganado, pollos y salmón, el maíz está en la base
de casi todas las carnes y lácteos que consume la gente. También
se lo utiliza para edulcorar, estabilizar y espesar alimentos, por lo que su
presencia es prominente en las comidas procesadas.
Y va más allá: “en el fondo, leche, huevos y carne ‘son’
maíz”. Lo mismo ocurre con las golosinas, papitas y gaseosas; hasta
los condimentos son maíz. El jarabe de fructosa que se extrae del maíz,
un sustituto del azúcar introducido en la dieta en los 80, está
presente en los cereales del desayuno, el pan, los jugos de frutas y la comida
sana. Por todo esto, cada estadounidense consume alrededor de 20 kilos del cereal
por año.
Fotógrafos ubicuos
El fin de la privacidad

Los celulares con cámara fotográfica han dado origen al “periodismo
ciudadano”, o sea particulares que sacan fotos ocasionales que luego envían
a los diarios. Peligran lindos y famosos.
Algunos días antes del mentado cabezazo en el pecho del jugador italiano
Marco Materazzi durante el mundial, Zinédine Zidane salió al balcón
de su hotel en Berlín y se fumó un cigarrillo. Desde un edificio
de oficinas cercano, alguien sacó su teléfono-cámara y
le sacó una foto. A los pocos días, la instantánea estaba
en las páginas de Bild, el tabloide de mayor circulación en Alemania.
Según explica Christoph Simon, editor de Bild, esa es la nueva
manera en que los lectores interactúan con el diario. “Antes, veían
algo interesante en la calle y llamaban al diario. Ahora, sacan su celular,
toman la foto y la envían por mail al diario. Los tiempos han cambiado.
El diario tiene varias páginas que destina para las fotos enviadas por
los lectores-reporteros, a quienes paga, según el caso entre 500 y 1000
euros. En los días del mundial, le llegaban más de 1.000 fotografías
diarias.
Bild no es el único. Hay gran cantidad de publicaciones europeas que
aprovechan las ventajas de la tecnología de los celulares para aumentar
el grado de interactividad con sus lectores. Esto significa, como es evidente
en el caso de Zidane, una invasión más a la privacidad.
Regresan las máquinas expendedoras de comida
Restaurantes sin camareros

El comedero más de onda en Nueva York no tiene ni una sola persona para
atender a sus clientes. Tampoco tiene mesas, cajas para pagar ni cualquiera
de los elementos que estamos acostumbrados a ver en un lugar que ofrece comida.
Barnn, en una vuelta a la primera mitad del siglo 20, es un diner automático.
Compartimientos de vidrio muestran comida caliente y recién hecha en
cada uno de sus estantes. Los clientes introducen unas monedas y al instante
sale el plato elegido. ¿Qué ofrece? Panchos, queso a la parrilla,
palitos de pollo, hamburguesas.
Parece que inaugura una tendencia de restaurantes “sin camareros”,
de esos que llegaron a Estados Unidos desde Berlín alrededor de 1900.
Luego apareció Horn & Hardart Automats, que se convirtió en
la cadena más grande de restaurantes en el mundo. El último automático
cerró en 1991. En una especie de repetición de la historia, los
fundadores de Barnn tuvieron la idea de revivir el automático después
de visitar Amsterdam hace unos dos años. Las comidas rápidas vendidas
automáticamente nunca desaparecieron en los Países Bajos: la cadena
Febo es un baluarte de la cultura alimentaria holandesa.
Convencidos de que el método automático va a volver a ser un éxito
en Nueva York, Barnn importó las máquinas de Holanda e instaló
un local en 37 St. Mark’s Place. La mayoría de los platos cuestan
US$ 2.50 y el lugar –con un ambiente retro– está abierto
las 24 horas.
El factor “californiano”
Vino argentino, cuarto en el mercado de Estados Unidos

Tres novedades en EE.UU. Primera, el vino italiano pasó a la cabeza
en la importación. Segunda, el francés cayó al tercer lugar
(tras el australiano, poco serio pero barato). Tercera, el argentino desalojó
al chileno del cuarto puesto.
Las cifras en hectolitros, provenientes del Departamento Federal de Comercio,
son 1.002.170 para Italia, 918.630 para Australia, 466.190 para Francia, 280.750
para la Argentina y 243.290 para Chile. Por supuesto, la disparidad de precios
permite “maquillar” el orden de valores a gusto del exportador.
Como se sabe, en general los vinos franceses y chilenos son bastante más
caros de lo que su calidad convalida. A la inversa, los italianos y argentinos
–víctimas de años de marketing pobre– cuestan menos
de lo justo. Pero, en los últimos tiempos, la Argentina e Italia han
mejorado espectacularmente sus técnicas comerciales y compiten por precio.
En el segundo caso, influye el “factor californiano”. Ese estado
produce los vinos estadounidenses de mejor calidad –muy superiores a los
de hace veinte años, aun sin llegar al nivel de Chile, Italia o la Argentina–
y sus marcas líderes llevan nombres de familias italianas. Por otra parte,
como señala el instituto de vinos y alimentos (Roma), la actividad de
poderosas cooperativas locales se hace sentir en la exportación.
Oficinas en lugar de habitaciones
Una nueva idea de negocios para hoteles
El Hoxton Hotel acaba de abrir sus puertas en el East End de Londres,
barrio que en los últimos tiempos se ha colocado en la cresta de la ola.
Además de los acostumbrados espacios para huéspedes, el Hoxton
ofrece oficinas privadas para no-huéspedes. Perfecto para realizar tareas
en el tiempo que media entre dos reuniones. Cada oficina tiene un escritorio,
Internet inalámbrica gratuita, un teléfono y un baño privado.
Las oficinas están disponibles entre las 10 de la mañana y las
4 de la tarde en días de semana y se consiguen a sólo 19 libras
esterlinas por día. Ofrecer espacio y trabajo a quienes no residen en
el hotel es un inteligente negocio complementario para los hoteles, los cuales
de esa forma estarían aprovechando centros de negocios existentes y a
menudo subutilizados. Los espacios son flexibles para que la gente de negocios
descanse y están comenzando a aparecer en muchos hoteles.
El Hoxton incorpora además otros elementos innovadores, como rebajar
los precios por reservas hechas con mucha anticipación. El hotel fue
creado por Sinclair Beecham, co-fundador de la cadena gastronómica Pret
a Manger. El Hoxton es su primera incursión en el mundo hotelero,
al que él quiere convertir en una experiencia superior a precios accesibles.
Descubrimiento
Preocupación y recuerdos

Una investigación descubre los mecanismos cerebrales del circuito del
miedo y afirma que la preocupación es capaz de crear falsos recuerdos
en la memoria.
Un grupo de investigación estadounidense, descubrió a través
de imágenes de resonancia magnética funcional en cerebros de 40
voluntarios, que la simple preocupación por lo que va a ocurrir se graba
en el cerebro con la misma intensidad que un recuerdo negativo real, incluso
antes de que ocurra. Es decir, la preocupación puede convertirse en el
recuerdo de un hecho que todavía no ha ocurrido.
Los acontecimientos emocionalmente perturbadores –tales como una agresión
o la muerte de un ser querido– se imprimen en nuestra memoria de manera
mucho más profunda que los hechos cotidianos.
Estudiando este fenómeno, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison
descubrieron que la mera anticipación de una situación horrible
o angustiosa puede activar dos regiones cerebrales relacionadas con la formación
de recuerdos, incluso antes de que dicha situación se produzca, informan
en un comunicado el Waisman Center, lugar en el que se ha realizado el estudio.
