viernes, 1 de mayo de 2026

    Migrar ahora o “ir tirando”

    Por Mario Lía

    A la corta o a la larga, nadie se va a escapar. Cuando apareció el primer procesador Pentium muchos no encontraban ninguna razón para abandonar sus PC 80486, que funcionaban lo más bien. Luego apareció una nueva versión de Windows, otra de Office, llegó Internet, cambiaron las tarjetas gráficas y los monitores, etc. En síntesis, fue una combinación de factores que finalmente obligó a tirar las 80486 y comprar Pentium.
    Estas combinaciones o concurrencias se producen en ciclos que, guste o no, son determinados por Microsoft. Nadie va a escapar a realizar inversiones para renovar computadoras y software en los próximos meses o años.
    Un procesador se compone de una cantidad de registros y un almacenamiento propio o local de datos en el que manipula dígitos binarios (bits), que son ceros (0) y unos (1). La denominación en bits del procesador (16-32-64) tiene que ver con la cantidad de bits que almacenan los General Purpose Registers (GPR) del procesador para ser procesados por la unidad lógico-aritmética (ALU) y también con el tamaño de los bloques de memoria que es capaz de dimensionar.
    Los procesadores manejan datos en bloques. Al ser los datos binarios, esos bloques deben duplicarse cada vez que aumentan su tamaño. Cuanto más grande sean, mayor volumen de datos puede procesarse en un mismo ciclo de cálculo. Si la comunicación entre el procesador y la memoria del sistema es más ancha y potente, se acelerará la transferencia y eso resultará en un mayor rendimiento del procesador.
    Al ponderar la velocidad de procesadores en términos de MHz y GHz, no suele prestarse demasiada atención a si son 16, 32 o 64 bits. Sin embargo, es el número 64 el que está en el centro de la escena respecto de bits en procesadores, sistemas operativos y aplicaciones.
    Antes de pasar a Windows Vista, procesadores multi-core y aplicaciones, hay que saber por qué un procesador de 64 bits, o bien la computación de 64 bits, es algo mejor que la de 32 o 16 bits.
    Hoy la mayor parte de las PC y servidores de medio y bajo rango operan con procesadores de 32 bits. Esos procesadores “solamente” pueden direccionar 4 GB de memoria. Esto no es normalmente un problema para una PC o un servidor de dos procesadores, pero para servidores multi-procesador sobre los que corren diversas aplicaciones de clase empresarial, puede ser un factor que limite severamente su rendimiento.
    Un procesador de 64 bits puede acceder a millones de terabytes (cada terabyte equivale a más de mil GB) de memoria en forma directa. Si bien no es probable que llegue a usar más que una mínima parte de esos terabytes, su capacidad habla del potencial disponible.
    También los sistemas operativos y aplicaciones son creados para 16, 32 ó 64 bits. La mayoría de los nuevos procesadores de 64 bits y de los sistemas operativos, como Vista de Microsoft (Long Horn es el nombre de su versión para servidores) Linux o Leopard de Macintosh, están preparados para correr aplicaciones de menor capacidad (32 o 16 bits).

    Todo muy lindo, pero ¿para qué sirve?
    Las aplicaciones pueden ir desde un simple procesador de texto a sistemas corporativos como los ERP de SAP, Oracle o Microsoft; de decenas, cientos o miles de usuarios en sus desktops o notebooks y de proveedores que dicen que los nuevos sistemas lo tendrán todo. ¿Pero qué se necesitará realmente para conseguir mayor eficiencia y rendimiento?
    Santiago Videla, CIO del Grupo Galeno de Argentina, organización con procesos y accesos distribuidos en varias localidades y sistemas que interactúan con proveedores y usuarios, opina: “Desde el punto de vista de las desktops, no veo, en el caso de Galeno que dual-core y Vista nos cambien mucho el panorama. Las aplicaciones que utilizamos transaccionales (algunas cliente Servidor Visual Basic contra Informix, otras ya en plataforma web con una RIA como Flex, J2EE en Websphere) funcionan adecuadamente en PC con procesadores de menor rendimiento, y están lejos de utilizar toda su capacidad. Por otra parte, el sistema operativo no tiene gran impacto. Lo que sí produce una mejora significativa en el rendimiento de las desktops son los upgrades de RAM (memoria de la PC)”.
    “No quiero decir con esto que no vayamos haciendo las actualizaciones de PC en forma escalonada, como hasta ahora. Lo que sucede es que sólo un pequeño grupo de usuarios es el que aprovecha realmente la nueva capacidad de procesamiento. La mayor diferencia de la nueva tecnología impacta en los usuarios finales pero es más a través de su evolución a nivel de servidores, que son los que generan una mejora en performance visible”, prosigue Videla.
    Respecto al papel que juegan las PC con nuevos procesadores dual-core como los de Intel o AMD, Videla concluye: “Seguramente el dual-core beneficiará mucho más a las estaciones de trabajo en ambientes especializados en el tratamiento de imágenes o donde el procesamiento que se realiza en la PC cliente es crítico”.


    Ariel Ojman

    No hay una receta para todos los usuarios y organizaciones
    “Creemos que las aplicaciones que consumen más actividad del procesador son las más beneficiadas. Requieren uso de gráficos y multimedia, incluyendo video, audio, etc.”, afirman Ariel Ojean, especialista en Consumer & Commercial Devices, y el analista senior de software, José Luis Argibay Molina, ambos de la empresa IDC, que investiga el mercado de IT global, sus tendencias y las tecnologías y productos disponibles.
    ¿Los grandes proveedores como Oracle, SAP y otros, ya habían preparado sus aplicaciones y clientes para el aprovechamiento de la tecnología de 64 bits? “Algunos ya han adaptado sus soluciones (trabajan con Java) y otros están terminando sus adaptaciones”, estiman.
    “Hoy hablamos de aplicaciones como las mencionadas, de gráficos o multimedia, pero poco a poco, con el lanzamiento de aplicaciones de oficina, todos podrán tener mejores resultados en la performance de sus equipos. Respecto de ciertas capacidades de los procesadores (como multithreading, o procesamiento simultáneo de ciertas instrucciones de los programas), prácticamente los beneficiarios de hoy son los juegos, el resto se irá incorporando progresivamente”, ensayan.
    La gran duda con relación al promocionado y nuevo sistema operativo Vista de Microsoft, en particular, es si convendría migrar de inmediato o “ir tirando” con sistemas operativos anteriores como Windows XP. En IDC son concluyentes: conviene migrar. Los ciclos del soporte que Microsoft ofrece para sus productos van a ir expirando y dejarán al usuario librado a sus propios medios sin un sistema actualizable. Su otro sistema operativo de 64 bits, que es precisamente Windows XP, ya está en su versión SP2 (Service Pack 2) que muchas empresas aún no han incorporado. La versión anterior, SP1, dejará de ser soportada en octubre de este año y, en su momento, le llegará la hora a SP2 y a todo XP.
    Si bien la dinámica de Microsoft Windows o de otros sistemas operativos lleva a que la actualización aparezca como lo más razonable, en las organizaciones suele costar mucho trabajo y esfuerzo la estabilización de una versión de sistema operativo en todos sus desktops. La mayor parte de las empresas de mediano y gran porte utiliza una enorme variedad de aplicaciones relacionadas con sus procesos de negocio y otras también con la seguridad, la administración de la infraestructura, la red, etc. Pasar de un sistema operativo a otro no es un tema sencillo y, por eso, en algunas compañías se han salteado versiones.
    También hay que tener en cuenta las aplicaciones y la cantidad de nuevas licencias que una empresa está dispuesta a comprar de acuerdo al presupuesto disponible. “Las versiones de aplicaciones anteriores a Vista y las aplicaciones no adaptadas no se beneficiarán con esta nueva tecnología,” dicen en IDC.
    La organización usuaria se va encontrando así con varias puntas de un problema. Dicho en forma muy sencilla: migrar a 64 bits representará un gasto que no ofrecerá retorno si, además, no moderniza sus otras aplicaciones; y si lo hace y no migra a nuevos sistemas operativos o procesadores, no rendirá según su pleno potencial. Si cambia su hardware, tendrá un poco más de rendimiento, pero no todo el que ese hardware puede dar con un sistema operativo y aplicaciones de nueva generación.
    “Lo principal es entender el perfil del usuario,” concluyen en IDC. “Venimos de años muy duros en el sector IT y muchas empresas comenzaron con la renovación de su base instalada no hace más de un año. En muchos casos, las PC se utilizan para facturación, reportes y tareas de administración, donde la nueva tecnología no toma mucha relevancia.”


    David Garza

    Nuevos procesadores para nuevos sistemas operativos.

    David Garza, ingeniero de Aplicación de AMD, el segundo fabricante de procesadores a escala global y competidor de Intel, comenta que todos los modernos sistemas operativos se ven beneficiados con los procesadores dual-core (en su caso, los de AMD). La multitarea es una función básica de los modernos sistemas operativos, la cual se beneficia más al contar con más núcleos que con procesadores más acelerados de un solo núcleo. Así, la apertura de aplicaciones se distribuye entre los dos núcleos, lo cual redunda en una mejor respuesta del sistema ante las cargas de trabajo.
    Garza coincide con IDC respecto de que los principales proveedores ya han preparado sus aplicaciones para funcionamiento sobre procesadores de 64 bits y dual-core. El “ecosistema” o inventario de compatibilidad con AMD64 se puede encontrar en www.amdcompare.com/ecosystem.
    En el caso de AMD, la tecnología de doble núcleo o dual-core se originó en 1999 a partir de la arquitectura conocida como x86. Estos procesadores están preparados para funcionar con múltiples núcleos y ofrecer un mejor rendimiento multitarea. “De esta forma, los que más se benefician son quienes abren muchas aplicaciones al mismo tiempo para realizar tareas variadas, como grabar un CD o DVD mientras hacen otra cosa.”
    Garza también coincide en que “hay pocas aplicaciones multithreading que aprovechen por sí mismas las capacidades de los nuevos procesadores AMD Dual Core. Pero son muy significativas: bases de datos, reproductores de video y sonido; y navegadores Web; las aplicaciones hechas con Microsoft .NET o Java; algunos juegos. No se puede pensar en forma monolítica respecto a las PC, que funcionan en modo multitarea todo el tiempo.”

    Las alternativas de Windows Vista
    Afortunadamente, existen alternativas para el aprovechamiento de las nuevas tecnologías multi-core y 64 bits. Van desde el propio Windows XP, a Linux o al OS-X de Macintosh en el nivel de desktops y notebooks.
    En el segmento de servidores, las opciones son muchas más, con diferentes sabores de UNIX y Linux, además de otros sistemas operativos propietarios que ofrecen algunos de los grandes proveedores. En este segmento también encontramos procesadores de 64 bits que no son de Intel o AMD, como los de Sun (SPARC y UltraSPARC); los de IBM (Power); y otros de la categoría conocida como CMOS en grandes mainframes, además de los de otros varios fabricantes.
    Según Garza, Windows XP Service Pack 2 está preparado para aprovechar las capacidades de los procesadores dual-core de AMD. La versión Windows XP x64 Edition también funciona sin problemas sobre AMD Dual Core y lo explota a conciencia. “Pero ciertamente Windows Vista es una actualización importantísima y los usuarios saben que cuentan con la infraestructura necesaria”.
    “Los sistemas operativos basados en tecnología WNT como Windows NT, 2000, XP, Windows 2003 Server y el nuevo Vista (Longhorn a nivel servidor) aprovechan, en mayor o menor medida, las posibilidades de los procesadores doble núcleo de AMD. Los que utilizan 95, 98 y Windows ME, no se verán beneficiados.
    Para las empresas que usan Windows 2000, hoy ya sin soporte de Microsoft, las opciones son las de migrar a Vista directamente o pasar a XP con un horizonte de discontinuación de sólo dos años. Esto revaloriza algo que se consideraba poco probable hasta hace poco: la opción de Linux en el desktop, apoyada principalmente por Novell. Linux tiene sus proponentes y también una interesante cantidad de aplicaciones de oficina y colaboración. Su contra principal es la especialización requerida para el soporte.
    Hace pocos meses, Apple abandonó a los procesadores Power5 de IBM para adoptar exclusivamente procesadores Intel. El cambio ha convertido los desktops de Apple en competidores de Microsoft, ya que hasta pueden funcionar con Windows además de hacerlo con su sistema operativo Mac OS-X, cuya próxima encarnación será “Leopard.”
    Estas dos últimas opciones aparecen como muy complicadas para las grandes organizaciones, pero son muy accesibles y encierran bajo riesgo para empresas medianas en cuanto a complejidad y aparición de problemas. Pero en los casos en que hay menor cantidad de puestos de trabajo, también hay menor cantidad de licencias que adquirir, de modo que un mayor costo de soporte encarecerá lo que conocemos como el “costo total de propiedad” o TCO (Total Cost of Ownership). Conclusión: administrar y mantener otros sistemas operativos no-Windows puede resultar más caro en el mediano plazo que comprar licencias nuevas a Microsoft. M

    Ficha general de Windows Vista

    Windows Vista se presentará en tres diferentes versiones para usuarios hogareños:
    Vista Home Basic
    Vista Home Premium
    Vista Home Ultimate
    Para usuarios empresariales, serán dos las versiones:
    Vista Business
    Vista Enterprise

    Configuración de una PC para funcionar con Vista Home Basic

    Procesador de 800 MHz mínimo
    Memoria mínima de 512 MB
    Procesador de Video con capacidad DirectX 9
    20 GB de espacio en disco

    Configuración de una PC para funcionar con Vista Premium

    Procesador con velocidad mínima de 1GHz
    Memoria de 1GB
    Tarjeta gráfica más potente que cumpla con requerimientos de Windows Aero
    40GB de espacio en disco

    Vista Starter: Versión para “países emergentes”

    Upgrade Advisor: Se puede descargar gratis este software de Microsoft que analiza la PC y determina si es apta para Vista y en cuál nivel. Para descarga de este software (versión beta) ir a: http://www.microsoft.com/windowsvista/getready/upgradeadvisor/default.mspx

    Predicción de Gartner Group: “Vista no será implantado masivamente hasta ya avanzado el año 2008”

     

    Horacio Cuervo, IBM Global Technology Services

    Un modelo de IT enfocado al cliente

    ¿Hasta dónde entiende el CEO a su gerente de sistemas cuando necesita aplicar la tecnología en el desarrollo, reinvención o crecimiento del negocio? ¿Está adentro de ese lenguaje críptico la fórmula?


    Horacio Cuervo

    El modelo de IT nunca se caracterizó por ser “customer centric” (centrado en el cliente). Pero debería lograrse que la organización de IT se acercase al cliente. Y el CIO debe liderar el cambio.
    Los procesos de IT deben adecuarse a las necesidades del negocio para modificar la manera en que IT trabaja dentro de la empresa creando habilidades para introducir innovaciones positivas en el negocio.
    IT debe desarrollar una profunda comprensión del negocio. Para ellos, una vía que las empresas y sus organizaciones de IT están tomando es la “componentización” o apertura de su operación en elementos y procesos individuales. Esta apertura facilita a los líderes del negocio y de IT la determinación de fortalezas, elementos diferenciadores y áreas de efectividad de su negocio.
    Esto último obliga a que los CIO vean y gestionen la tecnología dentro de la empresa como un negocio en sí mismo y no ya como un centro de costos. De esta manera, se consigue una identificación sistemática de las formas en que IT puede proveer el soporte específico y necesario para la operación del negocio.
    Es por esto que las áreas de tecnología deben convertirse en un “asociado de negocio creíble” para el resto de la organización.
    Muchas compañías explotan estas técnicas de “componentización” para identificar procesos de mejora y estrategias de provisión o “tercerización” de IT.
    Claramente el nuevo modelo de IT deberá contener un modelo de negocio integrado a la cadena de valor de la organización en su conjunto, con una participación abierta en las decisiones del negocio pero que a su vez habilite y motive al resto de la organización a utilizar la colaboración como fuente de innovación.
    El modelo de negocio de IT debe abrir oportunidades fuera de su zona de confort, creando valor en su empresa y en su industria. La organización de IT debe generar el clima y facilitar las herramientas para lograrlo.

    Algunas características que favorecen el modelo “customer centric
    Las empresas están buscando diferenciarse, crecer y encarar con éxito presiones tales como la “commoditización” y la globalización, mediante la oferta de productos o servicios nuevos y diferenciados, junto con la transformación de sus procesos y modelos de negocio para crear ventajas competitivas. Esto se implementa apalancándose en el capital intelectual de su fuerza de trabajo y transformando la industria con nuevas maneras de satisfacer las necesidades de sus clientes.
    Una infraestructura inherentemente flexible y elástica puede aceptar cambios con facilidad, pero requiere del CIO que se apoye en elementos abiertos (como la virtualización, computación autonómica, grid computing, etc.) que permitan acomodar cambios impredecibles, obtener eficiencias y reducir los tiempos para desarrollar nuevas capacidades del negocio.
    Adicionalmente, el CIO debe volcarse hacia una arquitectura “service-oriented” (SOA) para facilitar la integración de aplicaciones a lo largo de un entorno de IT totalmente heterogéneo. Así, se “componentiza” y transforman las capacidades dentro de los aplicativos de negocio en módulos o “servicios” que permiten a esas capacidades estar disponibles para cualquier otra aplicación.
    Tal vez, SOA sea la nueva palabra o sigla de moda que expresa algo que ya muchas organizaciones vienen implementando desde hace tiempo. Simplifica el desarrollo de aplicaciones y reduce sus costos. Pero, además, el implementar una arquitectura del tipo SOA puede incrementar dramáticamente la flexibilidad de la infraestructura, que a su turno, facilitará los procesos innovadores y cambios en el negocio.

    El CIO concentrado en las metas de negocio
    La tecnología es un catalizador para la innovación. Pero las empresas pueden fallar completamente si el conocimiento en tecnología no se fusiona con el conocimiento del negocio.
    Un modelo de “componentización” de la organización de IT nos ayuda a detectar qué componentes ayudan a la empresa a diferenciarse, a crear brechas respecto a sus competidores.
    IT debe verse como una empresa en sí, en la cual el negocio es el cliente, y en el marco de ella deben crearse y entenderse los horizontes de planeamiento.
    La concepción de IT como un negocio en sí mismo, por parte del CIO, permite distinguir qué componentes ayudan a diferenciar la especialización, pero también entender cuál es realmente efectivo en esta misión y cuál no; esto es, hacia dónde se dirigen los recursos y si ese destino es favorable para la organización.
    Esta visión, permite identificar claramente los procesos del negocio de IT “core” (centrales) para la empresa; dónde puede encontrar flexibilidad, áreas de oportunidad, barreras a derribar, etc.
    Los CIO son claramente los “conductores” cuando se trata esta fusión. Necesitan mayor foco en la transformación del negocio y sus estrategias; y menos en las preocupaciones del “día a día” de IT. Deben combinar la comprensión de su propia organización con el conocimiento y el “insight” de las tecnologías actuales y emergentes. Así, necesitarán delinear sus prioridades con las del negocio e implementar tecnologías que se amolden. Asegurar que el cambio tecnológico ocupe, entonces, un lugar importante en su agenda. Cultivar la atmósfera “entrepreneur” en la que la integración de negocios y tecnologías ocurran naturalmente.
    IT necesita ser el “sparring” de la organización. Sin duda, quedó atrás la época en la que sólo ganaban las mejores tecnologías.
    Hoy, los empresarios someten sus decisiones al rigor del análisis económico. Todo “sí” depende de un retorno de inversión aceptable. M