Por Gustavo Baiman

Gabriel Foglia.
Foto: Diego Fasce
Con los altos grados de exigencia que demandan las empresas para sus puestos de decisión y la gran oferta de maestrías vinculadas a los negocios que presentan las universidades públicas y privadas, el título de grado quedó un poco devaluado a la hora de mostrar credenciales, si la expectativa es ocupar un buen sillón de cuero en una linda oficina con vista al río. Para espíritus inquietos y ambiciosos puede haber alguna duda a la hora de elegir entre una amplio abanico de propuestas de posgrados, pero lo seguro es que hay que estudiar y mucho.
Entre la gran vidriera de opciones de los MBA (sigla en inglés de Master in Business Administration) la Universidad de Palermo desde principios de los años ’90 tiene una original propuesta en su programa de Master en Dirección de Empresas con planes de estudios flexibles para que los alumnos puedan optar de acuerdo a su formación de grado, intereses profesionales, objetivos y necesidades. La principal característica del programa es que funciona con base en el sistema de créditos con 16 materias obligatorias que se eligen entre las orientaciones de Finanzas, Management Estratégico, Recursos Humanos, Marketing, Agribusiness, Entretenimiento y Medios, International Business, Publicidad, Comunicación Institucional y Operations Management.
Para el decano de la maestría, Gabriel Foglia, el objetivo es estar siempre un paso adelante respecto de lo que está pasando en el mundo de los negocios para darle mucho valor agregado a las actividades de los alumnos: “Estamos formando futuros gerentes, mandos medios y superiores, niveles de dirección de empresas, y las habilidades que se requieren para llegar a ese tipo de puestos cada vez son más exigentes y variadas. Para ascender dentro de una compañía es imprescindible conocer técnicamente lo que uno hace, pero para crecer todavía mas allá hay que tener habilidades que tienen que ver con el trabajo en equipo, con la negociación, con la comunicación, digamos con todo lo que tiene que ver con las relaciones interpersonales, porque todos pueden ser buenos técnicamente, pero para ser un buen gerente general hay que tener habilidades diferentes; nosotros tratamos de ir por ese lado y complementar la formación de los alumnos. No queremos formar técnicos especialistas en un área porque eso no les va a servir a largo plazo. Los conocimientos técnicos sirven para ingresar a una empresa y para tener un buen desempeño, pero luego para liderar equipos, para tener gente a cargo es indispensable tener una visión de conjunto y habilidades interpersonales. Nuestra maestría lo que busca es la complementación para lograr una visión más integral”.
Lo académico y lo profesional
La conexión concreta con el mundo de los negocios es una de las particularidades que esgrimen las autoridades de la maestría. Todos los docentes –80 % tienen algún doctorado o master en el exterior– están muy activos dentro del mercado laboral. Así comparten lo académico con sus actividades profesionales. En tanto para los alumnos uno de los requisitos de admisión, además del título de grado y un buen nivel de inglés, es tener suficientes antecedentes laborales.
“Estamos siempre actualizados –dice Foglia–, tenemos un proceso continuo de evaluación de los programas, en cada cuatrimestre evaluamos el desempeño del profesor y la materia y sobre esa base hacemos los ajustes necesarios si se requieren. Para eso escuchamos mucho lo que nos dicen los alumnos y los profesores sobre el contenido de las materias. Por ejemplo, materias como gestión de la tecnología de un año para otro pueden quedar obsoletas. Todos los cuatrimestres volvemos a pensar qué casos vamos a utilizar y qué contenidos vamos a poner. Hay algunas materias cuyo desarrollo no es tan rápido, no hay tantos cambios de un año para otro, pero siempre tratamos de ver qué pasa en el resto del mundo para adaptar nuestros contenidos. Puede ocurrir que desaparezcan algunas materias y que otras surjan”.
“Los métodos de enseñanza son variados, en algunos cursos se utilizan clases magistrales y textos y en otros el aprendizaje se articula alrededor del análisis y discusión de casos reales o simulados. En este último sistema se plantea una situación de negocios que los alumnos analizan en equipo e individualmente. Estudian el problema e investigan buscando las herramientas que sostendrán sus propuestas; después se debate el caso en la clase, se proponen los cursos de acción y las decisiones a tomar emulando una situación en un verdadero ámbito profesional”.
“El diseño del plan de estudio es algo único que el alumno valora porque puede participar en la creación de su propia orientación. Además tenemos buenos convenios de intercambios; acabamos de firmar uno con la Universidad de New York, una de las diez mejores del mundo en negocios, para que algunos de nuestros alumnos puedan ir a estudiar ahí durante un cuatrimestre sin ningún costo. Por otro lado, como nuestro claustro de docentes mantiene un equilibrio entre lo académico y lo profesional laboral, el alumno está hablando siempre con alguien que toma decisiones importantes en el día a día”, dice Foglia.
El prestigio ganado por las maestrías locales y los bajos costos con relación al mercado internacional hacen que desde afuera la Argentina se vea como una plaza muy interesante para una capacitación de posgrado. En el MBA de la UP –que tiene un costo de $24.000– 40 % de los alumnos son extranjeros y esto obliga en cuanto a la orientación académica a tener una visión más internacional. En esta dirección, las autoridades de la universidad firmaron un convenio de cooperación con la Harvard Business School para la utilización de casos, materiales didácticos y entrenamiento de profesores.
“Creemos que en el mercado hay una exigencia en cuanto a la complementación de las habilidades, buscamos que los alumnos no repitan contenidos que ya vieron. Si alguien viene del área financiera le sugerimos, por ejemplo, que tome materias de recursos humanos, de marketing, o de management estratégico, para que complemente lo que ya sabe. Por eso lo que encontramos en nuestros egresados es interesante, ya que muchos cambiaron de carrera o de profesión. Gente que venía del lado de la arquitectura que se pasó al área de marketing; otros que cambiaron de empresa pasando de pymes a multinacionales y viceversa, o a emprendimientos propios. Creo que más allá del contenido académico lo que sirve, además, es el contacto con la gente y escuchar otras historias”, concluye Foglia. M
|
La nueva estrella Si bien las orientaciones con más cantidad de alumnos están entre las de Management Estratégico, Marketing y Negocios Internacionales, la nueva propuesta del MBA en Entretenimiento y Medios que comienza este año se perfila para ocupar las primeras posiciones. |

