domingo, 31 de mayo de 2026

    La TV digital es la convergencia entre las tres principales plataformas

    Por Cintia Perazo

    Eduardo Bayo

    Alejandro Zunda Cornell.

    Antonio Ambrosini

    José Simonetta

    Juan Carlos Guidobono

    Hace años que se habla de la televisión digital pero ahora estamos realmente cerca de su arribo. “Éste es sin dudas, uno de los acontecimientos técnicos más trascendentes del nuevo milenio. Quizás, sea aún más relevante que el experimentado después del paso de blanco y negro a color. Podríamos definir la televisión digital y sus múltiples aplicaciones como la revolución electrónica en imágenes y sonido de este siglo”, señala José Simonetta, quien ostenta más de 40 años de experiencia en el sector y fue jefe técnico de Canal 13 y ATC, y gerente técnico de CableVisión y América 2.
    Todos en la industria concuerdan con Simonetta y por eso están expectantes sobre la norma que adopte la Argentina, ya que así se definirá el negocio y se impulsará la carrera hacia la nueva televisión. ¿Cuánto falta? “Poco, muy poco. Es cuestión de días”, aseguran casi al unísono los principales actores del sector. Y no exageran. El 22 de octubre de 1998 a través de la Resolución 2357/98 la Secretaría de Comunicaciones estableció que la Argentina adoptaba el estándar de televisión digital terrestre ATSC de Estados Unidos. Pero aún no está dicha la última palabra: la medida debe ratificarse o modificarse y, según los plazos acordados por el gobierno, dentro de pocas semanas se conocerá cuál será la norma elegida por el país. En la industria hay gran expectativa por la gran calidad de imagen, sonido y la nueva gama de negocios que posibilitará la TV digital.

    Lo que vendrá
    Lo más parecido a la nueva televisión que conocemos es el servicio provisto por DirecTV, que aunque se trata de TV satelital y no aérea (terrestre) ya cuenta con tecnología digital estándar, no de alta definición. “Nosotros tenemos servicios de pay per view, guía de programación, cambio de audio alternativo, cambio de subtitulado, juegos interactivos, entre otras prestaciones digitales”, enumera Alejandro Zunda Cornell, director de marketing y programación de DirecTV Argentina.
    Pero volviendo a la tecnología digital aérea (terrestre) –la que brindarán los canales de aire– ésta permitirá a los televidentes gozar de una imagen totalmente limpia; “Una calidad de video cinco veces mejor que la actual y un sistema de sonido que no se puede transmitir con la TV que tenemos hoy, ya que la de ahora es estéreo. La nueva televisión, en cambio, contará con un sonido de cinco canales de audio produciendo un efecto envolvente”, resume Eduardo Bayo, gerente técnico de Artear.
    “Pensamos que en el futuro la nueva televisión va a adoptar algunas prestaciones que hasta el momento se hacen por la pantalla de la PC, como pueden ser compras en línea, juegos y votaciones”, dice Antonio Ambrosini vicepresidente de ATA y director de relaciones institucionales de Telefe.
    Según Juan Carlos Guidobono, ex gerente corporativo de tecnologías audiovisuales del Grupo Clarín y experto en el tema, durante los primeros tiempos de esta tecnología los programas se parecerán mucho a los actuales y el cambio se centrará en la calidad de imagen y sonido. “Con el tiempo se le irán incorporando información extra asociada al programa, que permitirá al televidente interactuar tanto en forma local como remota, sostiene.
    Todos estos cambios provocarán una transformación realmente importante que Simonetta resume: “la televisión digital está logrando una convergencia entre las tres principales plataformas de las comunicaciones que siempre han estado separadas. Las telecomunicaciones, la informática y la radiodifusión lograrán con la televisión digital terrestre una concentración de nuevas oportunidades de negocios para el broadcaster y de nuevos servicios y aplicaciones adicionales para el telespectador”.
    Por otro lado, este mismo especialista comenta que los sistemas DVB, de Europa y el ISDB-T, de Japón ofrecen la posibilidad de brindar un servicio de recepción portátil y móvil. “Esta prestación, que ya se está utilizando en el continente europeo en tranvías y trenes de larga distancia, suministra televisión portable en sistemas móviles. Asimismo distintos fabricantes del viejo continente están desarrollando nuevos modelos de pequeñas Palms con acceso a programas de televisión”, cuenta Simonetta.

    Transformaciones
    Más allá de los nuevos servicios que enumeran los expertos, para poder comprender la importancia de esta inminente presencia es necesario conocer las características tecnológicas de la nueva TV.
    En primer lugar se trata de una televisión que no se adiciona a la actual, como lo fue, en su tiempo, el caso del color; por lo tanto se va a transmitir por un canal independiente. Como consecuencia de ello, los receptores que se utilizan actualmente no podrán recibir esta transmisión. Igual no hay que preocuparse, porque seguramente tanto el sistema analógico como el digital convivirán por algún tiempo. “Es probable que autoricen a los canales a transmitir en analógico y digital”, estima Ambrosini.
    Lo cierto es que quienes quieran ver televisión digital deberán comprarse nuevos receptores o un adaptador que puede adicionar a sus televisores actuales (en este caso no podrán gozar de los beneficios de la nueva televisión, sólo podrán recibir la señal y apreciarla como lo hacen actualmente).
    Aunque sus características fundamentales son que la televisión digital posee una imagen “sin ruidos” y un sonido envolvente, también es importante destacar que permite transmitir varios programas de alta calidad en el mismo ancho de banda, es decir en el mismo espacio que ocupa un programa analógico actualmente. De todas maneras, esta es sólo una de las opciones que posibilita la tecnología. La segunda es la de transmitir por ese mismo espacio un programa en HDTV o alta definición. “Posee casi el doble de líneas por barrido que la TV digital estándar y una relación de pantalla rectangular de 16:9 acompañada de un sonido digital 5.1”, señala Simonetta.
    Desde Artear, Bayo explica: “si no se transmitiera en alta definición los canales podrían emitir más de una señal, pero al igual que una vieja balanza si se pone más cantidad en un platillo, se debe quitar calidad”. Para poder prever cuál de estas dos opciones será la elegida en la Argentina es necesario mirar que está ocurriendo en los países que ya utilizan la tecnología. “Muchos optaron por variar la proporción de calidad versus cantidad, a lo largo del día. En los Estados Unidos, por ejemplo, durante su horario central los programas son en HDTV pero algunos canales transmiten muchos programas en las primeras horas del día y por la tarde, para ofrecer contenido más segmentado”, cuenta el gerente técnico de Canal 13.
    Aunque no pertenece a un canal abierto, Alejandro Zunda Cornell también brinda su opinión sobre el tema: “cuantas más señales existan, la torta publicitaria va a estar mucho más distribuida. Pienso que esto no es bueno para nadie, ni creo que haya lugar para tantos canales de aire. Por otro lado, considero que no hay contenido suficiente para tantos canales”.

    Experiencias
    En la Argentina todos los canales de aire ya están probando esta nueva tecnología pero, sin dudas, Canal 13 y Telefe llevan la delantera. Cuando llega el momento de hablar de las inversiones realizadas, el director de relaciones institucionales de Telefe sostiene: “Nosotros realizamos pruebas con inversiones mínimas porque los equipos fueron prestados para evaluarlos”.
    Mientras que desde Artear, Bayo resalta: “Hasta ahora, en la Argentina somos quienes más hemos invertido en TV digital. Telefe sólo compró un transmisor en octubre de 2004, con el que están poniendo al aire su señal digital en forma permanente. Nosotros eso lo hicimos en el año 2000 y ya llevamos invertidos en esta tecnología, aproximadamente US$ 2.300.000”.
    El monto que se requiere para migrar hacia la nueva televisión es muy grande ya que no sólo se necesitan transmisores, también es esencial cambiar la mayoría de los equipos técnicos existentes como las cámaras y los estudios. De todas maneras, una vez que se elija la norma, los canales comenzarán a adquirir la nueva tecnología.

    Cuenta regresiva
    ¿Cuánto falta para poder apreciarla en vivo y directo? “El lanzamiento definitivo depende de múltiples factores entre los que se encuentran las decisiones políticas y técnicas correspondientes a la adopción de la norma, la decisión de las empresas de TV de comenzar comercialmente con las transmisiones, la disponibilidad de programas especialmente producidos en cantidad suficiente, la disponibilidad de contar con receptores para los telespectadores y los adecuados costos de los mismos para que la gente esté dispuesta a comprarlos, son los más importantes”, destaca Ricardo Solari, presidente de la Cámara Argentina de Proveedores y Fabricantes de Equipos de Radiodifusión (CAPER).
    Pero más allá de los tiempos y barreras que aún faltan sortear es interesante analizar cuál será la repercusión que provocará la introducción de esta nueva televisión. Solari se apresura a responder: “como todo avance tecnológico, su consecuencia directa es la apertura de nuevas oportunidades”.
    Guidobono concuerda totalmente con Solari, al tiempo que agrega: “la posibilidad de transmitir información a computadoras asociadas o no a un programa de televisión abrirá un nuevo campo de servicios e ingresos a los radiodifusores. Además todos los países de la región necesitarán nuevos contenidos para la TV Digital y la Argentina se caracteriza por producir programas televisivos de gran calidad. Si nuestro país sabe aprovechar esta oportunidad se colocará entre los mejores y más calificados proveedores de habla hispana”. Asimismo, el ex gerente corporativo del Grupo Clarín destaca que los proveedores nacionales de equipamiento también podrán beneficiarse con el cambio tecnológico. “La industria de receptores podrá proveer dispositivos de TV digital no sólo al mercado interno sino que también competirá con una porción del mercado regional, incluso del mercado estadounidense”, estima.
    Por último, Simonetta concluye: “la televisión digital es una realidad en muchos países con sus diferentes normas y formatos. Sin embargo, esta nueva tecnología cambiará el concepto en muchos aspectos sobre la televisión analógica actual. Aunque el proceso es lento el mundo irá convergiendo a digital en un plazo no muy lejano. Se estima que entre 15 y 20 años el mundo será completamente digital con toda la potencialidad que ello significa”. M

    Cuestión de estándares

    Al igual que sucedió con la televisión a color y con la mayoría de las tecnologías, en el mundo existen diferentes normas y la Argentina tendrá que optar por una. Las principales son: ATSC (Advanced Television Systems Committee), originada en Estados Unidos; DVB – T (Digital Video Broadcast-Terrestrial), de Europa y ISDB-T (Terrestrial Integrated Services Digital Broadcasting), oriunda de Japón.
    Cada una de ellas tienen fortalezas y debilidades tanto tecnológicas como de servicios.
    “ATSC fue desarrollado para 6 Mhz, mientras que DVB-T fue creado para 8 Mhz y para plataformas de telecomunicaciones en Europa, que distribuyen televisión por aire.
    La modulación 8T-VSB del estándar ATSC permite coberturas mayores con menores potencias, ideales para ciudades como las de América, reduciendo los costos de operación de las plantas transmisoras”, asegura Juan Carlos Guidobono, experto en medios de comunicación audiovisuales.
    Desde hace unos meses el gobierno está analizando los estándares disponibles para resolver cuál de ellos será el más conveniente para la Argentina. “Todo hace suponer que por razones prácticas y de mercado –ya que los radiodifusores tienen mucho que ganar o perder con esta decisión– se readoptaría el estándar ATSC”, señala Guidobono.