sábado, 30 de mayo de 2026

    Recuperan protagonismo y vuelven a ser relevantes


    Por otra parte continuó siendo muy bueno el desempeño de
    los servicios de transporte y comunicaciones, y de los comercios minoristas
    y mayoristas. De hecho son los sectores que más han contribuido
    al crecimiento del conjunto.
    En lo referente al servicio de transporte, se observó en 2005,
    un crecimiento superior de aquellos destinados a la carga de bienes (4,5%)
    en comparación con el de pasajeros (2,5%). A su vez, en este último
    se registró un incremento en el flujo promedio de pasajeros en
    medios de transporte (7,5%), en especial en ómnibus (9,1%), y en
    menor medida en subterráneos y ferrocarriles urbanos (con 4,1%
    de crecimiento interanual).
    Otro servicio asociado a los medios de transporte, es el desarrollo de
    las diversas autopistas, cuyo grado de utilización es factible
    de dimensionar a partir del tránsito vehicular que pasa por los
    diversos peajes. Así en 2005, el uso de los mismos se incrementó
    de manera considerable (10% interanual), superando a los otros servicios
    de transporte.
    Respecto de la renegociación de contratos de la UNIREM (Unidad
    de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos),
    vale destacar que en el caso del ferrocarril urbano y de los subtes, el
    gobierno continuaría subsidiando a las concesionarias para evitar
    aumentos de los boletos, pero es algo que no se ha acordado aún.

    En lo referente a las comunicaciones, tanto en 2004 como en 2005, su dinámica
    superó el crecimiento evidenciado en el promedio de los servicios
    ofrecidos, con aumentos interanuales de 35% aproximadamente. Vale destacar
    que la telefonía celular ha tomado preponderancia en este segmento.
    Por su parte, en la actualidad, las empresas del sector están avanzando
    en la renegociación de los contratos de telefonía fija,
    con la expectativa de excluir a los hogares del incremento de tarifas,
    mientras que el servicio de líneas de celulares es desregulado.
    Por último, en el agregado, los servicios de gas, electricidad
    y agua se han expandido en menor magnitud que el resto. Individualmente,
    la provisión de gas natural ha mostrado una pequeña merma
    (–4% interanual) y el agua entregada por red prácticamente
    se ha mantenido, siendo el motor de impulso de este segmento la generación
    de energía eléctrica (5%).
    Las distribuidoras de electricidad de la zona metropolitana, pactaron
    en 2005 con el Gobierno, abordar este año una revisión integral
    que prácticamente incidirá sobre los usuarios industriales
    y comerciales. Algunas distribuidoras de gas también abordarían
    esta estrategia de ajuste. El sector crítico culminó siendo
    el de aguas dado que la francesa Suez, anunció que se retiraría
    de Aguas Argentinas ante la negativa de incrementar tarifas y su reemplazante
    aún no se conoce. M

    Se observa un fuerte dinamismo de los servicios de intermediación
    financiera, transportes y telecomunicaciones y del comercio mayorista
    y minorista.
    A su vez estos dos últimos han incidido de manera determinante
    en el incremento de los servicios ofrecidos, aportando 67% de aumento
    total.

    Se destacan los servicios de telefonía, que han superado los dos
    últimos años el crecimiento promedio del segmento.
    Le siguen en importancia los transportes de carga y de pasajeros.
    Los servicios de gas, electricidad y agua mostraron aumentos menores en
    el 2005, destacándose individualmente la merma en la provisión
    de gas por un lado, y por otro, la generación de energía
    eléctrica como motor de crecimiento, mientras que se mantuvo prácticamente
    sin modificaciones la entrega de agua a la red.

    Se registró un incremento en el flujo promedio de pasajeros en
    medios de transporte (7,5%), en especial en ómnibus (9,1%), y en
    menor medida en subterráneos y ferrocarriles urbanos (con 4,1%
    de crecimiento interanual).

    El boom de la telefonía celular

    En 2005 se observó un importante crecimiento de los servicios
    de telefonía, aproximadamente de 35%. Se vio impulsado básicamente
    por el alza de las comunicaciones realizadas desde telefonía móvil,
    la cual representó 52% del total de comunicaciones en dicho año;
    el resto correspondió a llamadas realizadas desde teléfonos
    fijos.

    La cantidad de llamadas realizadas durante el año pasado presentó
    una tendencia estable. Sin embargo, cabe destacar que el mayor incremento
    se evidenció en julio cuando se observó un aumento notable
    del promedio de llamadas por teléfono móvil, pasando de
    71 millones de comunicaciones en junio a 86 millones promedio en dicho
    mes.

    Al tiempo que en el mes de noviembre, el crecimiento interanual de las
    líneas en servicio de telefonía móvil fue de aproximadamente
    68%, las correspondientes a la telefonía fija sólo presentaron
    un aumento de 4%. Se estima que para el total de 2005 acumularían
    un incremento de 75% y 4% respectivamente.
    La creciente demanda de líneas de celulares, se vio satisfecha
    en gran medida por la importación de aparatos de teléfono,
    generando un alza de 47% en 2005.
    Es importante recordar que luego de la devaluación las importaciones
    sufrieron una fuerte caída pasando de US$ 102,35 millones en 2001,
    a sólo US$ 9,16 millones en 2002. Sin embargo para 2005 la compra
    de teléfonos móviles alcanzó los US$ 905,9 millones,
    destacándose la participación brasileña que acapara
    61,6% en el total de importaciones.

    Bajo estas condiciones crecientes del mercado de servicios de telefonía
    móvil, se han anunciado durante 2005, nuevos proyectos de inversión
    en la producción de celulares en el país. La zona que presenta
    mejores ventajas comparativas es Tierra del Fuego debido la ley de promoción
    industrial vigente en dicha provincia desde hace tiempo.
    Las empresas que se encuentran produciendo en el país son: BGH
    cuya planta productora se encuentra en Ushuaia; NG con una estructura
    productiva de tipo PYME, situada en el barrio porteño de Nuñez;
    Brighstar que posee 2 plantas de producción una en Tierra del Fuego
    y la otra en Río Grande; y Noblex y Electronic System, pertenecientes
    al Grupo Newsan, radicada también en dicha provincia.
    Para 2006, el gobierno fueguino está analizando nuevos proyectos
    de radicación de empresas, lo cual sumado a la concreción
    de los anuncios de inversión y su puesta en marcha, pronostican
    un excelente desarrollo de este segmento en el año entrante.

    Fuente: abeceb.com con base en datos de Aduana

     

    La industria

    Todos crecieron, pero hubo sectores fabriles que lideraron

    En 2005, la producción industrial continuó evolucionando
    de manera favorable y logró dejar atrás la caída
    registrada durante el período recesivo. La actividad manufacturera
    medida a través del Estimador Mensual Industrial (EMI), pasó
    el máximo histórico de 1998, superándolo en 6%.

    El crecimiento industrial resultó ampliamente difundido, abarcando
    todos los bloques manufactureros. Además, en 2005, más de
    la mitad de los segmentos considerados por el EMI mostraron incrementos
    superiores al promedio de la industria. Básicamente lideraron,
    la fabricación de vehículos automotores (26,3%), la producción
    de minerales no metálicos (13,9%), de caucho y plástico
    (9,4%), las actividades de edición e impresión (9%), la
    fabricación de textiles (9,8%) y el resto de la industria metalmecánica
    (8,4%).
    El continuo crecimiento de la producción del sector automotriz
    estuvo básicamente sostenido, tanto por el dinamismo de la demanda
    interna como por las exportaciones. A esto se sumó el comportamiento
    destacado de la categoría “camiones y ómnibus”
    que, influída por la demanda de los sectores agrícola y
    de transporte, mostró una excelente evolución.
    El segundo de los sectores destacados en cuanto al crecimiento interanual,
    fue el de producción de minerales no metálicos. Su excelente
    performance estuvo explicada principalmente por el buen desempeño
    de la industria productora de cemento y de otros materiales de construcción,
    que atendieron las altas demandas locales, tanto las originarias del sector
    público a través de las obras públicas (básicamente
    viales), como las privadas (vinculadas a los edificios para vivienda).
    Por otra parte, la elaboración de productos de caucho y plástico
    estuvo impulsada por la fabricación de neumáticos, que respondió
    a la buena evolución de las exportaciones y también a la
    firme demanda interna de pedidos. Considerando este último segmento
    de consumo, el motor de crecimiento fue el progreso de la industria automotriz,
    acompañado por el mayor nivel de demanda del mercado de reposición.
    La producción de manufacturas de plástico presentó
    también una relación estrecha con el sector automotriz pero
    además se destacó la mayor demanda de la actividad constructora
    y del segmento alimenticio, este último, para la producción
    de envases.
    La industria de la edición e impresión mostró un
    alto dinamismo impulsado principalmente por la impresión en envases
    flexibles y etiquetas, ante la creciente demanda del sector de alimentos
    y bebidas.
    Por su parte, la industria textil estuvo apuntalada por el mayor dinamismo
    del sector productor de tejidos e hilados de algodón, atendiendo
    en especial pedidos locales.
    Por último, dentro del sector productor de bienes de capital (metalmecánica
    excluido el sector automotriz –ya analizado–), el segmento
    de maquinaria agrícola se ha desempeñado de manera positiva
    a lo largo del año pasado. En cuanto al subsector productor de
    máquinas-herramienta, las líneas vinculadas con la industria
    automotriz, y su proveedora autopartista, han registrado el mayor dinamismo.
    También se verificó esta tendencia para las agropartes.

    En el segmento de bienes de consumo durable (electrodomésticos),
    se observó un aumento en la mayoría de las líneas
    de producción respecto del año anterior.
    Es cierto por otra parte, que cada uno de estos sectores, mas allá
    de su destacado crecimiento, aportaron de manera diferente al incremento
    de la producción de manufacturas en 2005, debido a que su participación,
    es decir su peso dentro de la industria, es distinto.
    Con esta aclaración, seis sectores aportaron 85% del crecimiento
    de la industria el año pasado. Estos son aquellos para los cuales
    se habían observado destacados aumentos interanuales en su producción.
    La excepción, es el segmento de alimentos y bebidas, que si bien
    se incrementó por debajo de la media, tiene una alta participación
    en la fabricación de manufacturas, (en especial la agroindustria),
    por lo que se mostró como su motor del crecimiento en 2005.
    Por otro lado, casi la totalidad de los rubros del EMI, incrementaron
    su producción en mayor medida que la utilización de planta,
    lo que nos podría dar una idea de una posible ampliación
    de la escala de producción o la mayor utilización de capacidad
    ociosa, minimizando riesgos elevados de restricción de oferta en
    el corto plazo.
    Asimismo algunas de las ramas que vienen impulsando intensamente la mejora
    reciente de la actividad industrial (segmento automotriz y minerales no
    metálicos) han utilizado en mayor medida su capacidad de planta
    dada la elevada expansión de su producción y la existencia
    de capacidad ociosa con que contaban. El sector automotriz es un caso
    particular, debido a que se caracteriza por contar con un bajo uso de
    capacidad de planta como consecuencia de la constante y elevada inversión
    para la fabricación de nuevos modelos.
    Algunos sectores han invertido en la ampliación de su frontera
    productiva, como la industria de neumáticos, en la que las principales
    firmas concretaron importantes planes de inversión, ante la creciente
    demanda. Cabe señalar que la mayor parte de los proyectos se concretaron
    en diferentes etapas, finalizando algunos en el año 2005 y otros
    lo harán en el transcurso del año 2006.
    En el segmento de edición e impresión, se realizaron inversiones
    para abastecer el fuerte incremento de la demanda tanto interna como externa,
    ya que se estaba operando al máximo de la capacidad instalada.

    Por ultimo, en la industria metalmecánica –excluido el sector
    automotriz–, también la disminución del nivel de utilización
    de la capacidad instalada, junto con el aumento de la producción,
    refleja las inversiones concretadas para ampliar la capacidad instalada
    en algunos segmentos que componen este bloque. M

    La industria creció aproximadamente un 8% en el 2005.
    Dejó atrás sus bajos niveles de producción evidenciados
    en la etapa de crisis, superando tanto la marca de 2001 como la de 1998.

    Seis sectores mostraron un crecimiento superior al promedio de la industria.
    Se destaca la producción de vehículos, de minerales no metálicos,
    de caucho y plástico, la actividad de edición e impresión
    y el resto de la industria metalmecánica.

    La mayoría de los sectores expandieron su producción en
    mayor medida que el uso de capacidad de planta. Asi puede estimarse cierta
    ampliación en la generalidad de los rubros.
    Entre los de mayor incremento en el uso de su capacidad instalada se destacan
    los minerales no metálicos y los vehículos automotores,
    impulsados básicamente por el fuerte desarrollo de su actividad
    y la existencia de capacidad ociosa.
    Los de mayor ampliación de sus plantas habrían sido papel
    y cartón, resto de la industria metalmecánica, caucho y
    plástico y productos químicos.

     

    Evolución de los bienes durables

    A nivel agregado se observó que la producción industrial
    mostró una tendencia alcista a partir del año 2002. La industria
    metalmecánica excluido el sector automotriz, al igual que el resto
    de los segmentos industriales, acompañó dicha evolución.
    Su producción en 2005 presentó un incremento 8,4% respecto
    del año anterior.
    Si se observa la comercialización de electrodomésticos y
    artículos para el hogar, el índice de ventas de 20051 verificó
    un incremento de 45% respecto del año anterior, totalizando los
    $ 2.799 millones. Los niveles de precios, en cambio, presentaron una tendencia
    más estable con una tasa de incremento promedio de 6,7%.
    Hacia fines de 2005 las expectativas de compras de bienes durables e inmuebles
    mostraron un crecimiento considerable (10,2% interanual en diciembre).
    Se destaca dentro de este rubro la adquisición de electrodomésticos,
    que tuvo una variación de 12,2%.
    Dicho comportamiento denota cierta recomposición del consumo de
    los hogares, que se vio afectado en el período de crisis.
    Los grupos con mayor participación en las ventas fueron televisores,
    videocassetteras, reproductores de DVD y filmadoras que agruparon en total
    24,4% de las operaciones, otros electrodomésticos “pequeños”,
    20,2%, y accesorios informáticos 16,49%; mientras que el resto
    de los artículos no supera 10%.
    En 2005, los artículos más dinámicos, que mostraron
    mayores aumentos en las ventas respecto del año previo, fueron
    los aparatos de computación e informática con 19,2%, alcanzando
    un monto de $461,5 millones; y televisores, videocasseteras, DVD y filmadoras
    con 15,2% ,equivalente a $ 682,9 millones.
    El mercado de electrodomésticos presenta una marcada reactivación.
    Se suma a esta excelente performance, la mayor demanda de televisores,
    que dio impulso a iniciativas de inversión en la provincia de Tierra
    del Fuego. Empresas como Newsan y Frávega, en los últimos
    meses de 2005 anunciaron nuevos proyectos de ampliación de sus
    plantas, al igual que la firma Audinac.
    1- Que surge de la encuesta de comercios de eletrodomésticos y
    artículos para el hogar llevada adelante por INDEC.

     

    Incentivos fiscales

    Desde el gobierno se ha buscado fortalecer el proceso de inversión,
    a través de una serie de “medidas estímulo”
    que en los últimos dos años buscó dinamizar el proceso
    de inversión privada.
    La Ley de Promoción de Inversión en Bienes de Capital y
    Obras de Infraestructura (Ley N° 25924; LPI) sancionada a fines de
    2004 estableció un régimen transitorio de amortización
    acelerada del impuesto a las ganancias y la devolución anticipada
    del impuesto al valor agregado (IVA) para las compras de bienes de capital
    nuevos que sean utilizados en la actividad industrial o a la ejecución
    de obras de infraestructura.
    Los beneficios otorgados por la ley son excluyentes con excepción
    de los casos en los que la producción resultante de los proyectos
    de inversión esté destinada exclusivamente a la exportación.
    El incentivo posee un cupo fiscal anual de $1.200 millones fijado por
    el ministerio de Economía y Producción Industrial, el cual
    puede ser utilizado tanto para el tratamiento del IVA o del impuesto a
    las Ganancias, garantizando para las Pymes $200 millones anuales.
    Desde la sanción de la ley se llevaron a cabo cuatro llamados a
    concurso, dos de las cuales se encuentran en evaluación.
    En el primer llamado se observó una fuerte participación
    en el proceso inversor del sector siderúrgico y el agroindustrial,
    que disminuyó en gran medida durante la segunda convocatoria.
    Los sectores que en la segunda tanda superaron las inversiones realizadas
    en el primer llamado fueron “refinería de petróleo”
    y “papel”, entre otros.
    En el primero se aprobaron 22 proyectos de grandes empresas y 14 de Pymes,
    con una perspectiva de inversión de $ 5.470 millones durante un
    plazo extendible a 3 años como máximo, con un pronóstico
    de exportaciones netas por más de US$ 2.600 millones1 y una generación
    de 3.700 puestos de trabajo.
    A grandes rasgos, 75% de los proyectos se centralizó en los sectores
    agroindustriales, industria metálica básica y la rama automotriz
    y de autopartes. Las inversiones en refinación de petróleo,
    caucho y plástico, productos farmacéuticos y la rama textil
    presentaron una participación menor dentro del proceso.
    Durante el segundo llamado se aprobaron 27 proyectos adicionales a las
    grandes empresas y 20 en el segmento de Pymes; las inversiones proyectadas
    fueron de $2.600 millones; y el monto de las exportaciones netas ascendería
    a US$ 1.150 millones anuales, con una generación de más
    de 2000 empleos.
    El fuerte de las inversiones se concentró entre los sectores agroindustriales,
    siderúrgicos y automotriz. Con una participación menor,
    se destacaron los segmentos productores de celulosa y papel, manufacturas
    de cuero, refinación de petróleo, caucho y plástico,
    químicos, y maquinaria y equipos. Este grupo presentaba una elevada
    utilización de la capacidad instalada y mediante esta medida se
    llevó adelante un aumento de los niveles de producción y
    expansión de la industria.
    Además, en el transcurso de 2005 se incorporó a la LPI la
    devolución del saldo técnico del IVA acumulado en los últimos
    5 años a las firmas que realicen proyectos de inversión
    con dichos recursos (Decreto N° 379/2005).
    El monto que se destinó al régimen fue de $500 millones
    anuales asignando la mitad exclusivamente a las Pymes.
    Con relación a la ampliación de la capacidad instalada se
    creó el Régimen de Iniciativa Privada (Decreto Nº 966/2005)
    que promueve la participación privada en la realización
    de obras de infraestructura pública, concesiones, servicios públicos
    y licencias, entre otras.
    También se estableció un Régimen de Asociación
    Pública-Privada (Decreto Nº 967/2005) que implica la participación
    del Estado como socio en un proyecto, mediante aportes en efectivo, otorgamiento
    de beneficios tributarios, derechos sobre determinados bienes públicos
    (concesiones, permisos, autorizaciones), u otras formas de aporte legalmente
    autorizadas.
    Las medidas adoptadas para evitar restricciones de oferta en materia energética,
    implicaron un programa de incentivos a la exploración y explotación
    de hidrocarburos y un programa fiscal destinado a promover el desarrollo
    de reservas de petróleo y gas. Dicho estímulo, se basó
    en una devolución anticipada del IVA y en la amortización
    acelerada de los bienes de capital nuevos al momento del cálculo
    de ganancias. Además se determinaron exenciones al pago de Derecho
    de Importaciones o Tasa de Estadística por la compra de bienes
    de capital o partes que no se fabriquen en el país, y que fueren
    necesarios para la ejecución de actividades de exploración
    comprendidas dentro del régimen. En cada proyecto se exigió
    la participación de Energía Argentina S.A. (ENARSA) como
    socia del permiso de exploración y de la posterior concesión
    de explotación.
    Se llevaron adelante además planes de fomento de las “áreas
    de frontera”, en las que se plantea un desarrollo sectorial integral
    y facilidades en la realización de inversiones; incentivos a la
    industria del software; la bio y nano tecnología y la
    industria automotriz y autopartista.
    Reforzando esta medida, se amplió la disponibilidad de fondos para
    las Pymes industriales por parte del ministerio de Economía y Producción.

    1- Por año, a partir de la maduración de los proyectos.

    Fuente: abeceb.com en base a datos de INDEC

    Nota: El primer y segundo llamado corresponden a febrero y octubre de
    2005.

    Alimentos y bebidas

    En 2005 el EMI, Estimador Mensual Industrial, presentó un incremento
    de 7,7%.
    Respecto al rubro productor de alimentos y bebidas se observó también
    un resultado positivo con un crecimiento de 6,1%.
    Tanto el promedio de la industria como el segmento considerado, presentaron
    comportamientos similares a lo largo del año anterior. Sin embargo,
    en lo referente al último mes de 2005 se destacó el crecimiento
    del sector alimenticio por encima del nivel general, que presentó
    una leve merma.
    A fines de los ’90 comenzó un período de deterioro
    de la industria productora de alimentos y bebidas, disminuyendo su producción
    a partir del último año de la década, a una tasa
    promedio de 4%. A partir de 2002, reanudó una conducta positiva
    superando en 2005 el pico alcanzado durante 1999.
    Al interior del bloque, los principales incrementos se observaron en las
    producciones de aceites y subproductos (17,9%) y carnes blancas (16,6%).
    El resto de los sectores presentan un incremento inferior a 8%.
    La fabricación de harina de trigo presentó una caída
    interanual de 0,4% durante 2005, de igual manera también declinó
    el aporte que realizó al volumen de producción (–0,2%).
    Respecto a la contribución en el incremento de la producción
    industrial, los rubros destacados fueron las industrias fabricantes de
    aceites y subproductos con una participación superior a 60%. Los
    derivados lácteos presentaron una contribución de 17,8%
    y bebidas rondó 9%.
    El sector aceitero mostró un comportamiento dinámico durante
    el año pasado. Este rubro orientó su producción hacia
    los mercados externos, destinando a ese fin 90% de lo elaborado en el
    año. Este escenario generó una fuerte expectativa positiva,
    propiciando el proceso inversor.

    Fuente: abeceb.com en base a datos de INDEC

    Nota: Índices base diciembre 2004=100

    Fuente: abeceb.com en base a datos de INDEC

    Nota: el sector productor de azúcar no es considerado en el análisis
    debido a la alta estacionalidad que presenta.

    Sector automotriz

    El campeón de la expansión

    Las principales variables del sector automotriz (ventas, producción
    y exportaciones) continuaron con la expansión ya iniciada desde
    2003. De mantenerse las condiciones macroeconómicas actuales y
    los anuncios de inversiones proyectados por las terminales, las perspectivas
    favorables permiten estimar un incremento sostenido de todas las variables
    en 2006.

    La producción sigue en la senda ascendente, gracias al progresivo
    avance en el ciclo de asignación de modelos lo que viabiliza las
    posibilidades de inserción internacional, hecho que sale a la luz
    con el firme ascenso de las exportaciones.
    Por su parte, otro aliciente provino del mercado interno el cual llegó
    al nivel más elevado de los últimos siete años. Al
    respecto, el año pasado se vendieron en el mercado argentino casi
    403 mil vehículos, creciendo 29,1% en relación a 2004, aunque
    todavía es 21% inferior al nivel récord de 1994. De todas
    maneras, este tamaño es más de 78% superior al promedio
    histórico (1960-2005) y 37% mayor a la media de los últimos
    15 años.
    Además de alcanzar un tamaño de mercado doméstico
    mayor al previsto, existen algunos elementos que realzan la significación
    de este hecho. Entre ellos, el mantenimiento de factores que limitaban
    la expansión de las ventas como la lenta recuperación de
    las formas tradicionales de financiamiento y la aún elevada necesidad
    de salarios medios para adquirir una unidad.
    A partir de esta coyuntura favorable, el sector automotriz conserva un
    rol de importancia dentro de la estructura productiva nacional. En ese
    sentido, representa alrededor de 2,5% del PBI; 3,6% de los anuncios de
    inversión privados relevados por el Centro de Estudios Bonaerense
    (CEB) y alrededor de 1,7% del empleo industrial.
    Adicionalmente, explicó 78,3% de las mayores exportaciones a Brasil
    y 69,8% de los mayores despachos de Manufacturas de Origen Industrial
    (MOI) a aquel destino. También fue relevante la contribución
    al crecimiento en indicadores como las exportaciones a todos los destinos
    (tanto generales como MOI), anuncios de inversión y retenciones
    a las exportaciones.
    Por último, vale destacar que este comportamiento del sector terminal
    fue acompañado por similar performance del autopartismo que continúa
    expandiendo sus niveles de producción, ventas, exportaciones y
    empleo. M

    Fuente: abeceb.com en base a ADEFA.

    Entre 2002 y 2005, la producción creció un 100,6% mientras
    que las ventas internas lo hicieron un 389,0%.
    En el 2005 tendió a ampliarse la diferencia entre las ventas internas
    y la produción, en parte por la existencia de cierta disociación
    entre la oferta producida a nivel local y la demanda interna.

    Fuente: abeceb.com en base a ADEFA

    En el año 2005 se produce una marcada mejora en la cantidad de
    vehículos producidos, sin embargo aún no se alcanzan los
    niveles registrados en 1998.
    Mientras que Toyota Hilux, GM Corsa, Peugeot 206, Ford Ranger y Peugeot
    307 se ubicaron entre los de mayor aporte al crecimiento de la producción,
    entre todos
    representan casi el 60% de la producción de 2005.

    Fuente: abeceb.com en base a ADEFA

    Más allá de los modelos nuevos de producción (Hilux
    y Peugeot 307), la antigüedad promedio (simple) de los vehículos
    de producción argentina en el año 2005 es de 74,1 meses,
    presentándose una desaceleración en su aumento, con una
    cantidad estable de modelos.

    Fuente: abeceb.com en base a datos de ACARA.

    Las marcas VW, Ford, Chevrolet, PSA y Fiat son las que mayor participación
    tuvieron en las ventas, en total superan el 70% de las mismas. Sin embargo,
    las que ganaron más mercados en el año 2005 fueron PSA,
    Fiat y Renault.

    Asimismo, se manifestaron presiones al alza de los valores de los vehículos
    cero kilómetros. En el 2005, el índice de precios minorista
    de adquisición de vehículos se incremento 23%, mientras
    que los precios mayoristas lo hicieron en torno al 15%.

    Fuente: abeceb.com en base a ACARA.

    El valor de las ventas de 2005 fue por demás auspicioso, no sólo
    por el nivel alcanzado sino por el marco en el que se desarrolló,
    ya que se mantiene una lenta recuperación de las formas tradicionales
    de financiamiento y la aún elevada necesidad de salarios medios
    para adquirir una unidad.

    La cantidad de salarios necesarios que un trabajador formal debe obtener
    para adquirir un vehículo cero kilómetro promedio deja de
    reducirse y se estabiliza en niveles similares a los del 2004 (29,2 meses).

    En los últimos años ganaron lugar los vehículos
    importados entre las ventas internas. Esto se acentuó post-convertibilidad,
    con la caída del ingreso medio, donde se verificó un importante
    incremento de la demanda de automóviles pequeños y económicos
    de origen brasileño.

    Fuente: abeceb.com en base a ADEFA

    En 2005 la participación de los vehículos importados en
    el total de las ventas se mantuvo en niveles estables a los de 2004.

    Fuente: abeceb.com en base a Aduana.

    Fuente: abeceb.com en base a ADEFA.

    Desde los momentos de crisis, una alternativa para mitigar la restricción
    del mercado interno fue consolidar la salida exportadora. Aún confirmada
    la recuperación económica, se mantiene esta tendencia que
    se sostiene en: 1) aumento de la demanda brasileña; 2) aprovechamiento
    de los acuerdos comerciales con México y Chile; y 3) mejores perspectivas,
    dados los nuevos modelos en producción.

    A partir de 2003, la relación exportaciones / producción
    se estabiliza en alrededor de 60%.

    Se estima para el 2006 un nivel base de exportaciones de 200 mil unidades,
    aunque podría alcanzar los 215 mil vehículos.

    En 2005 Brasil recuperó el liderazgo como receptor de exportaciones
    argentinas. Sin embargo, desde el 2001 los pequeños destinos han
    incrementado su importancia.

    El comercio administrado en la región

    En 1999, con la devaluación de Brasil, la crisis en la Argentina
    y la reversión del escenario favorable para la afluencia de inversiones
    a países en desarrollo, se establece una nueva norma que definió
    un porcentaje de contenido mínimo de autopartes argentinas en la
    producción regional de vehículos (medido como máximo
    importado y decreciente en el tiempo) y un sistema de intercambio bilateral
    administrado (régimen Flex), que permite importar o exportar automóviles
    sin aranceles siempre que se cumpla con una determinada relación.

    Sin embargo, desde fines de 2004, el gobierno argentino planteó
    unilateralmente no estar en condiciones de llegar al libre comercio bilateral
    (planteado para 2006) por lo cual propuso replantear el régimen
    del sector entre la Argentina y Brasil. Entre los principales motivos
    se argumenta que, si bien se cumplió el límite establecido
    al comercio, las asimetrías productivas se acentuaron en los últimos
    años como consecuencia de que las inversiones dirigidas a la industria
    continuaron concentrándose en Brasil.
    Durante 2006 continuará la negociación. Mientras tanto se
    definió una prórroga manteniendo las condiciones del régimen
    vigentes a 2005. Se espera que pueda llegarse a un entendimiento en el
    año en curso.

    Vehículos argentinos en Brasil

    En el año 2005 se exportaron más de 65.000 vehículos
    argentinos a Brasil, continuando con la tendencia de recuperación
    evidenciada desde 2004, aunque sigue limitada la inserción en ese
    mercado.
    Por otra parte, en aquel país se vendieron alrededor de 54.000
    unidades argentinas, representado 3,2% en el total del mercado interno
    del país socio. Esta diferencia entre envíos y ventas en
    el mercado brasileño, surgiría principalmente del aumento
    de stock en concesionarias del país vecino.
    En consecuencia, las ventas crecieron 27% en relación a 2004, lo
    cual las mantiene alejadas de las 223.000 unidades argentinas comercializadas
    en 1998, cuando se había obtenido una participación de 14,5%.
    De los automotores argentinos que se vendieron, los que mostraron un mayor
    dinamismo son los nuevos modelos en producción en la Argentina:
    Toyota Hilux y Peugeot 307. De todas maneras, los más comercializados
    son la Toyota Hilux y el Ford Focus.