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El
gigante canadiense en fabricación de equipamiento telefónico
se repone de un año difícil. Hace justo 12 meses, en abril
de 2004, a raíz de una investigación por irregularidades
contables, el directorio se vio obligado a exigir el retiro de su CEO
Frank Dunn, de Douglas Beatty –director financiero– y del controlador
Michael Gollogly.
Tanto la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos como la
Ontario Securities Commission de Canadá analizaban los libros de
la compañía luego de saberseque las ganancias declaradas
por la empresa durante 2003 no habían sido de US$732 millones sino
de US$434 millones.
También durante los dos años anteriores había hecho
una sobrevaloración de ganancias. La revisión financiera
que siguió ha costado hasta ahora US$115 millones, pero Nortel
confía en que, con las últimas presentaciones de las cifras
correctas de 2001 a 2003,el escándalo contable que protagonizó
–el más grande en la historia empresarial canadiense–
comience a escribir su último capítulo.
“El proceso de recopilar toda la información y poner los
números correctamente ha sido muchísimo más tedioso
de lo que nosotros habíamos pensado –relata Juan Chico a Mercado
durante su visita a Buenos Aires–. A finales de abril se debe completar
todo el proceso y lo único que nos quedaría pendiente sería
recortar el primer trimestre de este año y ya estaríamos
en ley con la SEC y el organismo de Canadá. En términos
generales, fue un proceso muy difícil para Nortel, que durante
tantos años gozó de gran prestigio a escala mundial. Uno
de los aspectos donde mayor énfasis puso nuestro nuevo CEO, William
Owens –que viene del mundo militar– fue el de restablecer la
imagen de Nortel y reformular los niveles de conducta ética. Contrató
para eso un Chief Ethics Officer (jefe de Ética).El nombre completo
del nuevo cargo es Chief Ethics and Compliance Officer.”
Chico explica que el funcionario a cargo de esa nueva responsabilidad
debe no solamente asegurarse que todo esté de acuerdo con las exigencias
oficiales de transparencia sino,además, debe integrar los conceptos
de la ética en todas las prácticas, políticas y procedimientos
del negocio.“Hay
una iniciativa muy fuerte dentro de la compañía de restablecer
nuestro prestigio en el mercado y, durante el año pasado, pudimos
avanzar bastante en ese sentido porque mantuvimos el foco en el cliente
final, ganando negocios, restableciendo nuestra imagen”.
Convergencia
Sobre el tema de la convergencia de tecnologías –redes de
voz y datos, redes fijas y móviles– y de complementación
de soluciones que se está dando para llevar conectividad a todos
los rincones del planeta, Chico
opina que la tremenda consolidación en el mundo de las telcos reduce
el grupo de clientes al cual los fabricantes tienen oportunidad de venderles.
Por lo tanto, va a haber algún tipo de consolidación en
el mercado de los proveedores de equipos.
“Nosotros, en Nortel, tenemos una ventaja monumental sobre cualquier
otro candidato en el mercado. Primero porque somos una compañía
global establecida desde hace muchísimos años y con presencia
en 150 países. Segundo, porque tenemos un portafolio muchísimo
más abarcador que cualquiera de nuestros competidores: tenemos
portafolio de wireless, de wireline, de soluciones ópticas y de
redes empresariales. Cualquier otro de los emprendedores es fuerte en
una cosa o en otra, pero no en todo, como nosotros. Eso nos hace una compañía
sumamente atractiva. Venimos al mundo de convergencia con una visión
completamente diferente de la del resto de los proveedores. El venir del
mundo de voz, donde durante muchos años Nortel creó soluciones
sólidas y confiables, nos permite entrar con una mentalidad de
total confiabilidad. Las empresas se han acostumbrado a tomar como cosa
normal que a cada rato les digan: ‘Tiene que esperar porque se ha
caído el sistema’, porque –se dice– una red de datos
‘se cae’ en algún momento. Pero el sistema telefónico
no se cae nunca. En la mente del ejecutivo no es aceptable levantar el
tubo y no tener tono. Por lo tanto, las soluciones que crea Nortel para
el mundo convergente se basan en que
todo tiene que funcionar siempre. Nuestros competidores vienen desde el
otro mundo, el de los datos, donde resetear una máquina parece
ser lo más natural del mundo.”
Desde los años 1996-97, la compañía que entonces
se llamaba Northern Telecom, cambia de nombre al adquirir Bay Networks
y se convierte en Nortel Networks. Aquella compra le permitió incluir
al mundo empresarial
en su portafolio de soluciones.
Fue entonces cuando el CEO John Roth, emprendió una serie de adquisiciones
orientadas hacia el mercado empresarial.
Nortel entraba así a un mundo completamente diferente: se convertía
en proveedor líder de redes ópticas, con cables de banda
ancha, con muchísima más capacidad que los viejos de cobre.“Nacía
el mundo óptico y con él el liderazgo de Nortel”,
recuerda el puertorriqueño. “Esa expansión y ese
crecimiento se produjeron movidos por una pura necesidad de supervivencia,
porque las telefónicas comenzaban a pasar aprietos”.
Se refiere a los últimos años de la década de los
’90, cuando Nortel, al igual que rivales como Cisco o Lucent, sufrían
las consecuencias de la caída de la economía mundial y la
reducción de las inversiones por parte de las transportadoras de
comunicaciones telefónicas. Años en que el mercado de los
carriers colapsó junto con las “punto com”, hiriendo
de gravedad a los
proveedores de equipos. Todo eso, sumado a que la escena se llenaba de
competidores –Hewlett-Packard, 3Com, Extreme Networks, Foundry Networks,
Juniper Networks y muchos otros– creó una situación
en la cual la cúpula de Nortel terminó inflando ganancias
en los balances contables
de los años 2000, 2001, 2002 y 2003…
Tiempo de recuperación
Para la recuperación, Nortel confía en sus ventajas: viene
del mundo de voz, es el único proveedor con conocimiento de empresa
y de carriers y tiene un amplio portafolio de soluciones. Seis de los
siete grandes carriers de América latina usan redes ópticas
construidas por Nortel. La mitad de los 14 proveedores que hay en todo
el Cono Sur tiene redes celulares construidas
por Nortel. Parte de la CTI en la Argentina, dos en Chile,dos en Uruguay,
dos en Perú y una en Paraguay. La otra gran ventaja es su diversidad
de clientes, operadores de cable, operadores celulares, operadores fijos,
operadores de datos.Y para cada uno de ellos tiene una variedad de soluciones.
Cuando se toca el tema del futuro, Chico dice que el nuevo modelo de negocio
va a ser brindar la solución completa. Pero como ningún
proveedor va a tener la capacidad para poder generar, dentro de su portafolio,
la última tecnología diferenciadora, vamos a seguir viendo
alianzas estratégicas como la de Nortel con Symantec. Alianzas
y fusiones siguen siendo parte de la
estrategia.
Marcelo Guala, gerente de ventas en Buenos Aires, explica que luego de
tres años donde las inversiones fueron de supervivencia, ahora
comenzó la recuperación y ya hay muchas áreas invirtiendo
en tecnología a casi los mismos niveles que se hacía antes
de la crisis.Y Nortel pudo recuperar
rápidamente sus inversiones y generar nuevos negocios después
del largo intervalo de la crisis gracias a su filosofía que rechaza
el “tire lo viejo y compre lo nuevo”. Recomienda, en
cambio, una migración paulatina hacia las nuevas tecnologías.
Pero algunos críticos opinan que la competencia en el mercado de
las redes empresariales es feroz y que, como consecuencia del escándalo
contable, Nortel ha perdido credibilidad frente a su rival Cisco Systems.
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