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Como
suele pasar con las nuevas actividades, el sector de e-learning, donde
el promedio de antigüedad de los proveedores no supera los cinco
años, es sumamente dinámico desde la oferta y la demanda
y muestra un alto ritmo de crecimiento, de alrededor de 100% anual.
Así lo señala Marcelo Menard, presidente de Edutic, la cámara
del sector.“Pensamos que para 2005 la facturación global
va a volver a duplicarse y llegar a unos $100 millones. Con ciertas condiciones
de contexto, como la ley de software, habrá un incentivo grande
para que aumenten la inversión, la facturación y la cantidad
de empleados”. Según Menard,el conjunto de empresas –entre
80 y 100– emplea a casi 3.000 personas “con diferentes competencias:
programadores, constructores de contenido, especialistas en componentes
multimediales, pedagogos, editores de contenido, analistas funcionales
y de implementación y líderes de proyecto”.
El e-learning es un tipo de enseñanza on line, dictado por medio
de computadoras interconectadas entre sí, accesible en tiempo real
con un instructor o auto-administrado y que sus promotores definen como
una experiencia de aprendizaje. Su ventaja más obvia es de costo,
especialmente en organizaciones de muchos empleados y extensión
geográfica, aunque los empresarios del sector destacan que los
clientes están empezando a verlo también como un factor
de eficiencia y competitividad.
Tras subrayar que el e-learning no reemplaza a la capacitación
tradicional sino que se suma a ella, Pablo Aristizábal, CEO de
Competir, enfatiza: “Hoy, la capacitación puede llegar
a todos los niveles de una organización, cuando antes la mayor
parte se
concentraba en la cúspide de la pirámide. De alguna manera,
estamos democratizando la llegada de la capacitación a la gente”.
Para Armando Mann, CEO de Tecnonexo:
“En la actualidad, el factor precio sigue
siendo importante; pero hay otros valores que se están tomando
en cuenta e incluso se está viendo que las plataformas para distribuir
cursos on line se están integrando con las de gestión, lo
que muestra que las compañías consideran valiosa la información
que se está generando.También están integrando esos
sistemas para los planes de carrera generales”.
El titular de Edutic coincide al señalar: “Ele-learning
no termina en una serie de cursos sino que, al integrarse con el knowledge
management y tratarse de capacitación específica de la empresa,
enseguida hay un feedback que sirve para mejorarla”.
Mercado dinámico
El mercado de e-learning es aún joven y dinámico. Amílcar
Maffeo, socio gerente de Tema-e, lo considera todavía “en
formación, con una gran diversidad de jugadores que provienen de
diversas áreas, lo que modela al negocio según el punto
de vista previo de cada uno de ellos”.
Para Marcos Fontela, CCO de Tecnonexo, esa condición de industria
nueva implica un desafío,ya que “constantemente hay que
formar los recursos humanos que no se encuentran en el mercado”.
De todos modos, Mann cree que esta situación, más que un
freno al crecimiento del sector “puede llevar a un recalentamiento
de precios”.
“Clientes y proveedores van aprendiendo sobre la marcha”,
dice Juan Acevedo Miño, director del centro de e-learning de la
Facultad
Regional Buenos Aires de la UTN y de la revista especializada Learning
Review. Sobre la demanda, asevera: “No está todavía
lo suficientemente madura como para trabajar con elementos más
objetivos en cuanto a sus pedidos. El mercado inmaduro se siente más
seguro con los proveedores que tienen todas las soluciones,
cuando en realidad puede ser preferible elegir al mejor en cada punto
y armar el rompecabezas”, lo que lleva a “una oferta
muy mezclada.”
Sin embargo, Anthony Montalvo, CEO de E-dactica, cree que el mercado “está
cambiando,
las empresas se van especializando y el cliente va aprendiendo y viendo
cuáles son sus necesidades”.
Con el desarrollo de herramientas más sencillas –opina el
ejecutivo–, muchos clientes van a hacer sus propios desarrollos de
e-learning y sólo contratarán a empresas especializadas
“cuando necesiten algo más complejo”.
Javier Diez, director de Activica, reafirma este enfoque:“Nosotros
nos especializamos en aspectos muy complejos del desarrollo tecnológico
de cursos de e-learning, como cumplimiento de normas de programación
SCORM o AICC. Y nuestros clientes –todos estadounidenses o europeos–
nos exigen tácitamente que nos dediquemos sólo a eso, porque
prefieren subcontratar a distintas
empresas para cada eslabón del proceso”.
La oferta
Sobre la composición de la oferta hoy,Menard explica: “Entre
10 y 20% hacen software para e-learning (plataformas, componentes
especiales de comunicación); alrededor de 60%, entre ellos algunos
que hacen software, hacen contenido, con procedimientos ad hoc o más
industrializados y con personal propio pero con una fuerte participación
del cliente, y el resto ofrece servicios”.
En e-learning, explica Acevedo Miño, hay tres áreas: la
de ecnología; la de contenidos estandarizados desarrollados a partir
de que se detecta una necesidad en el mercado; y la de servicios –que
incluye asesoría tecnológica, de integración de tecnología,
pedagógica, en procesos o sistemas y desarrollo de contenidos a
medida–, área en
la que participan “especialistas en el tema, diseñadores
instructores, responsables de darle una forma acorde al medio, diseñadores
gráficos y diseñadores tecnológicos que le dan cuerpo
al curso”.
El universo de proveedores abarca desde iniciativas unipersonales hasta
unas pocas compañías con varias decenas de empleados.
Algunas firmas ofrecen soluciones integrales, desde la plataforma hasta
la gestión de los cursos; y otras se especializan en un área
en particular.

Competir, señala Aristizabal, “puede resolver casi todos
los eslabones de una solución de e-learning.Tenemos la plataforma,
la solución para que se pueda acceder desde cualquier lugar, una
fábrica de contenidos con dos ramas –el catálogo propio
con más de 700 cursos y el diseño de cursos totalmente ad
hoc o cursos de la librería verticalizados a medida– y la
gestión de aprendizaje”.
Para el CEO de Tecnonexo, en cambio, el especializarse en parte de la
cadena es uno de los factores que más los ayudó a crecer.
“Tenemos especialistas didácticos, en diseño gráfico
y programación para e-learning y un sistema de gestión del
aprendizaje. El conocimiento lo aporta el cliente, el contenido es el
conocimiento sumado al diseño pedagógico, gráfico
y de programación”, resume Fontela.
Activica
es una de las pocas empresas enfocadas exclusivamente en tecnología.
Según Diez:“Nuestros clientes son principalmente las corporate
universities, grandes empresas dedicadas a la formación permanente
de sus empleados, todas de la lista de Fortune 500. Ellos mismos se ocupan
del diseño instruccional, y a nos encargan la implementación
tecnológica de algo que ya fue ideado y guionado”.
E-ducativa, un referente del sector asentado en el interior del país,
es otra empresa enfocada en tecnología. “Nuestro target
son las organizaciones educativas.Resolvemos
los problemas tecnológicos para que nuestros clientes hagan lo
que mejor saben hacer: educar. Proveemos una solución tecnológica
y le damos servicios para que
sólo se preocupen por los contenidos. En la actualidad, y por pedido
de nuestros clientes, estamos comenzando a generar servicios de valor
agregado, como contenidos, administración y auditoría de
proyectos, lo que nos ha permitido ir creciendo en el ámbito de
empresas con excelentes resultados”,
dice Horacio Massacesi, director ejecutivo de la compañía.
Desde el punto de vista de la facturación, la demanda se concentra
en grandes empresas y gobiernos, aunque hay un porcentaje creciente en
el número de Pymes, target para el cual, señala Menard,“se
han creado sistemas, plataformas, aplicaciones globales, menos customizadas”
y al que se suele llegar “a través de las cámaras,
en convenios que benefician al concentrador, al proveedor y al cliente”.
Dimas Alejandro Acevedo, socio gerente de Tema-e, coincide en que “las
empresas grandes van más a la cabeza”. Y agrega:
“Determinadas Pymes facilitan a sus empleados el acceso, a través
de e-learning, a distintos cursos”; aunque, “de ahí
a que arranquen proyectos propios de e-learning, hay un trecho”.
Según señala el CEO de E-dactica, las grandes corporaciones
están desarrollando internamente o tercerizando proyectos muy pequeños,por
lo que impulsan al e-learning hacia “empresas medianas y grandes,
el escalón siguiente a las grandes corporaciones”. “La
mayor parte de la demanda proviene de industrias con gran cantidad de
empleados y una fuerte inversión en ellos, como las de banca, petróleo,
laboratorios médicos y, en general, las empresas de servicios y
privatizadas. También tenemos clientes universidades y se está
empezando a notar una sensibilidad del Gobierno hacia el tema”,
manifiesta el CCO de Tecnonexo.
Exportaciones
El peso de las exportaciones en la facturación de las empresas
argentinas del sector se mantiene, según Edutic, en 60%. Los principales
clientes externos son grandes corporaciones, gobiernos y universidades
de Latinoamérica y España.

Menard asevera: “La Argentina está liderando el mercado de
e-learning a escala internacional en el mercado hispanohablante”,algo
en lo que no todos están de acuerdo,aunque admiten diferenciales
del país con respecto a la mayor parte de Latinoamérica.

Mann
y Maffeo coinciden en ver a la Argentina como un país que adopta
fácilmente las nuevas tecnologías, aunque Mann destaca como
valores particulares la calidad, creatividad y nivel técnico de
los recursos humanos,mientras Maffeo privilegia los costos y la identidad
idiomática a la hora de evaluar las ventajas locales.
Una excepción en esta tendencia es Activica, que exporta 100% de
sus servicios al mercado anglohablante de Estados Unidos y Gran Bretaña:
“El gran líder de este segmento es India, pero vemos que
cada vez más las empresas norteamericanas están mirando
a la Argentina como alternativa, por la preparación de sus recursos
humanos, cercanía geográfica, horaria y cultural. Nuestro
equipo de programadores, diseñadores y project managers es mayoritariamente
bilingüe, factor decisivo para atender a estos clientes”,
explica Diez.
Tendencias
y perspectivas
Los distintos actores coinciden en señalar una tendencia global
hacia el crecimiento del e-learning en uso y facturación. En la
Argentina, dice Menard, esto es condicionado por la exportación
que, agrega,“obligó a las empresas a dar un servicio de
mayor calidad y a cumplir con estándares de calidad requeridos
en licitaciones internacionales”.
Más allá de los pronósticos sobre el tamaño
del sector, según Montalvo, el e-learning “está
cambiando el foco hacia soluciones muy puntuales y pensadas por el cliente
que requieren un proveedor con fuerte respaldo en los ámbitos de
consultoría y recursos humanos”.Desde Tecnonexo, coinciden
en prever que, “a medida que vaya madurando el mercado, muchas
empresas chicas se van a specializar en aspectos muy puntuales o van a
pasar a ser parte de empresas más grandes”. Diez aclara:
“Cuando el mercado argentino comience a demandar nuestros productos,
no dudaremos en canalizar todo el know how acumulado durante estos años
a los consumidores domésticos”.
Maffeo,por su parte, considera:“Hoy, el desarrollo del negocio
está frenado por la poca disponibilidad de contenidos, ya que no
hay todavía una acumulación suficiente de contenidos adaptados
a la demanda. Para que existan, hay que hacer las inversiones necesarias”.
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