|
Eloísa
es un personaje concebido a finales de los años de 1940 por Kay
Thompson, bailarina, cantante y coreógrafa que llegó a la
fama creando la ficción de una niñita que vivía en
el Plaza de Nueva York con su nanny, su perro, su gato y su tortuga. Para
entender el conflicto desatado ahora en Nueva York, es interesante pasar
revista a los escalones del camino a una fama que fue sumando, con los
años, muchos beneficiados.
Cronología de una nena que se convirtió en negocio
1948: Kay Thomson llega tarde a un ensayo y su director le increpa:“¿Quién
te crees que eres para llegar cinco minutos tarde?”.
Ella contesta, imitando la voz de una niña: “Soy Eloísa,
tengo seis años”. Esa imitación se convertiría
luego en show, en ese mismo
lugar.
1954:Le piden que escriba un libro y le presentan a la ilustradora Hilary
Knight, que le dará imagen al personaje.
1955: Thompson y Knight “se encierran en el Plaza”, donde luego
de varias semanas de divertido trabajo, terminan Eloísa: un libro
para adultos precoces, publicado el 28 de noviembre por la editorial Simon
and Schuster. El libro cuenta las aventuras de una niña que deambula
por los pasillos del hotel husmeando en la vida de los
huéspedes.
1956:Thompson funda Eloise Ltd., con oficinas centrales en el piso 8 del
Plaza Hotel (8-2665). El libro es éxito de ventas.
1957: Se venden en todo el país, muñecas y merchandising
donde figura el nombre del Hotel Plaza. Thompson trabaja en la secuela
Eloísa en París, publicada también por Simon and
Schuster.
1958: El Plaza organiza “tés de la tarde”con la aparición
de Thompson personificando a Eloísa. La autora también ayuda
en la preparación de menúes infantiles.
1964:Simon and Schusters publica la tercera edición de Eloísa.
La presentación se hace en el hotel, con presencia de Thompson.
1989:Donald Trump,nuevo dueño del Plaza Hotel, quiere usar a Eloísa
en su publicidad y contrata a Hilary Knight para diseñar una suite
infantil decorada alusivamente para atraer turistas. Kay Thompson le niega
autorización. La imagen de Eloísa –dice– no podrá
ser utilizada para promocionar el hotel. ¿Motivo? Trump pretende
que pague por el uso de la habitación donde vive gratuitamente
desde hace años, por cortesía de los dueños anteriores.
1995: Gran celebración en el Hotel por el 40° aniversario del
personaje.
1998: Muere Kay Thompson y sus derechos pasan a su hermana.
2004: El grupo Elad Properties, del empresario israelí Yitzkhak
Tshuva, compra la propiedad del edificio por US$675 millones y anuncia
planes de reducir a 150 las 805 habitaciones para crear 200 departamentos
de lujo.
Futuro conflictivo
Ahora, quienes tienen los derechos –o se sienten con ellos–
de propiedad de la emblemática niñita, pelean por el futuro.
Los
nuevos dueños del hotel, atacados por los cuatro costados por la
gente que teme ver destruida la arquitectura del hotel, ven en
Eloísa una manera de acallar críticas. Sueñan con
invitar a una actriz de carne y hueso para que corte la cinta inaugural
en la ceremonia de reapertura (2006-2007). Pero Patrick Meehan, dueño
de los derechos de cine,TV y merchandising, quiere que el Plaza le pague
por usar nombre e imagen de Eloísa, no sólo ahora sino con
retroactividad, algo que el hotel nunca hizo. Simon & Schuster, que
retiene sus derechos y no quiere quedar afuera de las conversaciones,
amenaza con aliarse a otro hotel.
Como el Plaza nunca tuvo derechos legales sobre el personaje, no se sabe
si cuando reabra lo hará con o sin Eloísa. Por estos días,
Naftali está trabado en una negociación con Meehan sobre
temas de compensación. Igualmente insiste, enfático: “Eloísa
no se mueve. Ella es el Plaza y el Plaza es ella. Aquí se quedará
por los próximos 100
años”.
|