miércoles, 27 de mayo de 2026

    La venta del Plaza Hotel provoca insólita puja comercial en Nueva York

    Eloísa
    es un personaje concebido a finales de los años de 1940 por Kay
    Thompson, bailarina, cantante y coreógrafa que llegó a la
    fama creando la ficción de una niñita que vivía en
    el Plaza de Nueva York con su nanny, su perro, su gato y su tortuga. Para
    entender el conflicto desatado ahora en Nueva York, es interesante pasar
    revista a los escalones del camino a una fama que fue sumando, con los
    años, muchos beneficiados.

    Cronología de una nena que se convirtió en negocio
    1948: Kay Thomson llega tarde a un ensayo y su director le increpa:“¿Quién
    te crees que eres para llegar cinco minutos tarde?”.
    Ella contesta, imitando la voz de una niña: “Soy Eloísa,
    tengo seis años”. Esa imitación se convertiría
    luego en show, en ese mismo
    lugar.
    1954:Le piden que escriba un libro y le presentan a la ilustradora Hilary
    Knight, que le dará imagen al personaje.
    1955: Thompson y Knight “se encierran en el Plaza”, donde luego
    de varias semanas de divertido trabajo, terminan Eloísa: un libro

    para adultos precoces, publicado el 28 de noviembre por la editorial Simon
    and Schuster. El libro cuenta las aventuras de una niña que deambula
    por los pasillos del hotel husmeando en la vida de los
    huéspedes.
    1956:Thompson funda Eloise Ltd., con oficinas centrales en el piso 8 del
    Plaza Hotel (8-2665). El libro es éxito de ventas.
    1957: Se venden en todo el país, muñecas y merchandising
    donde figura el nombre del Hotel Plaza. Thompson trabaja en la secuela
    Eloísa en París, publicada también por Simon and
    Schuster.
    1958: El Plaza organiza “tés de la tarde”con la aparición
    de Thompson personificando a Eloísa. La autora también ayuda
    en la preparación de menúes infantiles.
    1964:Simon and Schusters publica la tercera edición de Eloísa.
    La presentación se hace en el hotel, con presencia de Thompson.
    1989:Donald Trump,nuevo dueño del Plaza Hotel, quiere usar a Eloísa
    en su publicidad y contrata a Hilary Knight para diseñar una suite
    infantil decorada alusivamente para atraer turistas. Kay Thompson le niega
    autorización. La imagen de Eloísa –dice– no podrá
    ser utilizada para promocionar el hotel. ¿Motivo? Trump pretende
    que pague por el uso de la habitación donde vive gratuitamente
    desde hace años, por cortesía de los dueños anteriores.

    1995: Gran celebración en el Hotel por el 40° aniversario del
    personaje.
    1998: Muere Kay Thompson y sus derechos pasan a su hermana.
    2004: El grupo Elad Properties, del empresario israelí Yitzkhak
    Tshuva, compra la propiedad del edificio por US$675 millones y anuncia
    planes de reducir a 150 las 805 habitaciones para crear 200 departamentos
    de lujo.

    Futuro conflictivo
    Ahora, quienes tienen los derechos –o se sienten con ellos–
    de propiedad de la emblemática niñita, pelean por el futuro.
    Los
    nuevos dueños del hotel, atacados por los cuatro costados por la
    gente que teme ver destruida la arquitectura del hotel, ven en
    Eloísa una manera de acallar críticas. Sueñan con
    invitar a una actriz de carne y hueso para que corte la cinta inaugural
    en la ceremonia de reapertura (2006-2007). Pero Patrick Meehan, dueño
    de los derechos de cine,TV y merchandising, quiere que el Plaza le pague
    por usar nombre e imagen de Eloísa, no sólo ahora sino con
    retroactividad, algo que el hotel nunca hizo. Simon & Schuster, que
    retiene sus derechos y no quiere quedar afuera de las conversaciones,
    amenaza con aliarse a otro hotel.
    Como el Plaza nunca tuvo derechos legales sobre el personaje, no se sabe
    si cuando reabra lo hará con o sin Eloísa. Por estos días,
    Naftali está trabado en una negociación con Meehan sobre
    temas de compensación. Igualmente insiste, enfático: “Eloísa
    no se mueve. Ella es el Plaza y el Plaza es ella. Aquí se quedará
    por los próximos 100
    años”.