| Ya inauguró, en el número 723 de la Quinta Avenida de Nueva York, Asprey, la antigua marca británica de artículos de lujo fundada en 1781. El lugar, diseñado por Sir Norman Foster y David Mlinaric, es el más grande del mundo en venta al público de artículos de gran lujo. Una bomba ha estallado en el centro justo del mundo del lujo, uno de negocios pequeños e individuales, donde cada casa se dedica con exclusividad y recato a una sola marca. En la nueva sede neoyorkina, la exclusivísima tienda británica Asprey obligó a insumir: 6.000 metros cuadrados, 131 toneladas de piedra caliza, 337 toneladas de cemento, 10 toneladas de bronce, 60 toneladas de vidrio y 31.000 nuevos productos. En un mundo acostumbrado a las marcas especialistas con tiendas individuales, se propone un modelo de tienda general del lujo que venderá diamantes, habanos, pieles, juegos de ajedrez y todo lo que cabe en el exclusivo mundo de las marcas selectas. En un ambiente hasta ahora monopolizado por franceses e italianos, la marca reclama un lugar para Gran Bretaña. En pos del mercado que habla castellano Conglomerados financieros y de los otros han salido a la conquista de los |
