miércoles, 1 de abril de 2026

    ¿Una dupla invencible?

    La alta aceptación que Linux está recibiendo a escala mundial
    tendría como principal consecuencia que la participación de Microsoft
    comience a reducirse por primera vez en la historia. De hecho, las instalaciones
    de Linux aumentan a una tasa de crecimiento anual dos veces superior a la de
    Windows NT, su principal competidor.
    Mucho tiene que ver en estas cuentas que cada día más empresas
    estén migrando sus servidores a este sistema por sus bajos costos y por
    su alto nivel de compatibilidad con un gran abanico de aplicaciones, logrando,
    además, que distintos mitos relacionados con el mundo Linux fueran desterrándose
    poco a poco: que el código es de peor calidad porque es abierto, que
    no hay suficientes habilidades para utilizarlo y que no existen aplicaciones
    que lo usen como soporte, entre muchos otros.
    Desde 1998, IBM apuesta con todas sus fuerzas al desarrollo de este sistema,
    brindando respaldo y confiabilidad a quien quiera implementarlo como solución.

    “Los sistemas operativos Linux que se ejecutan en plataformas IBM brindan
    una infraestructura estable y abierta tanto a empresas como a organismos de
    gobierno, a un costo mucho menor que el ofrecido por otras alternativas”,
    informa Marcelo Braunstein, gerente de Ventas Linux para IBM Latinoamérica.
    “Después de hacer una pesquisa en el mercado vimos que el movimiento
    comenzaba a tomar mucha fuerza, por lo que decidimos invertir en su desarrollo.
    Hoy, todos nuestros productos están siendo exportados a Linux y actualmente
    es el único sistema operativo que abarca toda la gama de propuestas de
    hardware de IBM.”

    El CV de
    un SO

    Linux es un sistema operativo (SO) abierto que se desarrolló
    con la intención de proporcionar, en forma libre, una solución
    similar a la de Unix en sistemas basados en procesadores Intel. Después
    de finalizar la primera etapa de implementación, su creador, el
    finlandés Linus Torvalds, publicó el código fuente
    en Internet para su uso libre y también para el desarrollo adicional
    por parte de personas interesadas en colaborar con su evolución.
    En la actualidad no pertenece ni está controlado por persona o
    compañía alguna, sino que recibe mantenimiento de la comunidad
    de usuarios de software de código abierto y se encuentra disponible
    para todos sin derecho de licencia.
    Hoy en día, 400.000 desarrolladores en todo el mundo trabajan para
    detectar fallas y posibilidades de mejora en este software. Todas las
    modificaciones que se realicen al núcleo del sistema operativo
    Linux, deben ofrecerse gratuitamente a la comunidad de código abierto,
    para su posible inclusión en la distribución básica
    del sistema operativo. Entre sus ventajas, sus usuarios –verdaderos
    fans– destacan que las fallas en seguridad son detectadas y resueltas
    con más celeridad que en el caso de los sistemas operativos cerrados.

    En sintonía con esta apuesta, la Big Blue ha creado The Linux Technology
    Center que reúne a más de 250 personas involucradas en cerca de
    34 iniciativas con un único objetivo: mejorar Linux para las empresas.
    Este laboratorio ha realizado importantes contribuciones, entre las que se incluyen
    capacidad de servicio, interconexión y detección de problemas
    y escalabilidad. “De acuerdo con los requerimientos del grupo que sostiene
    a Linux, el laboratorio desarrolla código, drivers, devices, etc., para
    esta comunidad. La experiencia ha sido muy exitosa ya que han aceptado 80% del
    código que les ofrecimos. El grupo de desarrolladores ve a IBM como un
    muy buen proveedor de información”, continúa Braunstein.

    Un pingüino ártico en el Cono Sur

    Según datos provistos por la consultora IDC, los usuarios de Linux oscilan
    entre cinco y siete millones y se espera que crezcan más que los de cualquier
    otro sistema operativo. También se calcula que las instalaciones aumentan
    a una tasa dos veces superior a la del competidor más cercano, Windows
    NT, cuyo crecimiento anual es de aproximadamente 12%. Por otra parte, una encuesta
    realizada recientemente por Morgan Stanley Dean Witter encontró que 17%
    de los directores de información de las empresas Fortune 300 ya estaban
    desplegando Linux.
    Pero, ¿qué sucede en el mercado argentino? “Aquí,
    como en todos los países de América latina, está muy avanzada
    la implementación de este sistema. Vemos un gran interés por parte
    de los clientes y los estamos ayudando a desarrollar los skills y las aplicaciones
    locales. El movimiento Linux en el país tiene una fuerza muy grande y
    las aplicaciones que brindamos son las mismas que se ofrecen en el resto del
    mundo, con especial énfasis en soluciones de infraestructura y de clusterización,
    file server, proxy server, firewalls, etc.”, comenta Braunstein. Según
    una encuesta realizada por IBM, entre las razones de adopción de Linux
    en la Argentina se encuentran la economicidad (57%), evitar lo propietario (25%)
    y el nivel de seguridad (14%).
    Así y todo, el ejecutivo de la Big Blue reconoce que aun es necesario
    evangelizar a las empresas acerca de los beneficios del sistema operativo finlandés.
    “En todas partes hay resistencias culturales porque las empresas muchas
    veces ya están acostumbradas a un statu quo. Linux tiene ventajas que
    muchas veces no se ven de inmediato, pero hay muchísimos ejemplos de
    implementaciones exitosas en actividades críticas para las empresas.

    Algunos años atrás, los clientes eran más reticentes, pero
    hoy la situación se ha revertido. Los consultores dicen que este sistema
    sigue creciendo y aseguran que 2003 va a ser su gran año, ya que va a
    llegar a reemplazar a otros sistemas operativos”, asegura el ejecutivo
    de IBM. M

    Microsoft
    contraataca

    La compañía de Bill Gates comprará
    los derechos de licencia del sistema operativo Unix al grupo SCO, empresa
    que caratuló a Linux como “un derivado no autorizado”
    de Unix. Si SCO, respaldada ahora por Microsoft, vence en su guerra contra
    Linux, éste podría terminar sus días con el calificativo
    de software ilegal.
    De acuerdo con un cable de la agencia Reuters, SCO, que atraviesa una
    grave crisis financiera, ya demandó cerca de 1.000 millones de
    euros a IBM por el uso ilegal de parte del código Unix en el desarrollo
    de su propio sistema operativo, compatible con aplicaciones de software
    libre. SCO sostiene que los usuarios comerciales que no tienen la licencia
    de propiedad intelectual de Unix podrían infringir la ley. Según
    la empresa, la Big Blue usó su conocimiento de SCO Unix , con el
    que tenía un acuerdo de colaboración, para mejorar su posicionamiento
    en la introducción de Linux, el sistema operativo que está
    atacando el dominio mundial de Microsoft. Además, SCO demandó
    a más de 1.500 empresas estadounidenses usuarias de la herramienta
    desarrollada por Linus Torvalds.
    Por su parte, Microsoft sostiene desde hace relativamente poco una batalla
    sin cuartel contra Linux, producto al que comienza a considerar como una
    amenaza para sus negocios. Con la adquisición anunciada, la gigante
    del soft podría presionar a otras empresas para que actúen
    como ellos y lleguen a acuerdos sobre licencias.