miércoles, 24 de junio de 2026

    Expertos en darle el gusto

    Supongamos por un momento que sus bolsillos están llenos de morlacos,
    que recién llega a una ciudad como Buenos Aires y que tiene poco tiempo
    para hacer compras. Pero sabe también, porque es un viajero ilustrado,
    que la Reina del Plata desborda de antigüedades, de buenos y extravagantes
    vinos y cigarros, de diseñadores de moda y de objetos bien posicionados
    en el exterior, y que ofrece productos de calidad dignos del “primer mundo”.

    Digamos también, que sabe que el cambio dólar-peso lo favorece,
    y quiere aprovechar esta oportunidad para regresar con sus valijas llenas.
    No es fácil, para quien no conoce el lugar, encontrar el camino correcto
    que conduce a esos objetos. La mayoría de las veces, los turistas recurren
    a los atinados consejos de los conserjes de los hoteles (figuras claves que
    disponen de muchísima información, pero no pueden ofrecer datos
    personalizados) o a los recorridos típicos que marcan las guías
    de turismo. En general, encuentran poco de lo que buscan y muchos regresan a
    sus hoteles con el gusto amargo de haber pagado de más sólo por
    ser extranjeros.

    Links relacionados
    en Internet:

    Four Seasons NY, Marina Crispo
    http://www.fashionwindows.com/

    room_service/2001/four_seasons.asp

    http://www.willakenzie.com/news/
    news_personal_shop.htm

    Visual Therapy
    www.visual-therapy.com
    Alvear Palace Hotel
    www.alvearpalace.com

    Para evitar esos inconvenientes, el Alvear Palace Hotel, posicionado como uno
    de los 20 mejores hoteles del mundo y el primero en Centro y Sudamérica,
    según publicaciones especializadas como Andrew Harper’s Hideaway
    Report y The Greatest Hotels in the World (entre otras), inauguró un
    nuevo servicio pensado especialmente para sus pasajeros VIP: el personal shopper.

    Tal como explica Cecilia Nigro, la responsable de las Relaciones Públicas
    y Prensa del hotel, este servicio se creó como respuesta a una necesidad
    de numerosos clientes: “Después de recoger información de
    varias encuestas internas y siempre con la intención de estar a tono
    con las tendencias mundiales, pensamos que ofrecer esta posibilidad sería
    de gran ayuda para nuestros huéspedes. Nos ha pasado muchas veces que
    nos preguntaran dónde se podían conseguir diferentes cosas y,
    entonces, pensamos que sería mejor brindar un asesoramiento organizado
    y por profesionales”. Para eso, el Alvear contrató a tres personal
    shoppers, quienes trabajaron durante más de 20 años como productoras
    de moda de grandes publicaciones nacionales y son expertas también en
    moda y diseño, en antigüedades, en vinos, en arte, en cueros y tabaco,
    entre otras disciplinas. Además, tienen contactos exclusivos con las
    personalidades más importantes de Buenos Aires en esos rubros.
    Por supuesto, lo ideal es que el huésped, al momento de realizar la reserva
    de habitación, también confirme que va a utilizar el servicio
    de personal shopper y, en ese caso, se le realizan varias preguntas sobre sus
    gustos, su perfil, su deseo, sus medidas, etc., para poder organizar con tiempo
    su compra. También puede contratarlo en el momento y el costo es de US$
    20 la hora. Lo recomendado es un mínimo de tres horas, que incluye también
    los traslados en remise. De esta manera, el Alvear brinda un servicio de lujo
    destinado a viajeros con poco tiempo o que quieren comprar objetos muy específicos.
    Además, otorga seguridad porque los turistas no tienen que andar por
    la calle solos, con los riesgos que se corren en la actualidad. Y, por supuesto,
    no se trata de llevarlos a un shopping común y corriente, sino de ir
    al atelier de Gino Bogani, o al taller de Pallarols o a comprar diseños
    de joyas únicas en el salón de Celedonio Lohidoy”.

    Una bicoca

    En el Hotel Four Seasons de Nueva York los huéspedes pueden salir de
    compras de la mano de Marina Crispo, ex gerenta general de Barneys, Gucci y
    Hermes, y contar con su asesoramiento personalizado por US$ 125 la hora. Y en
    el hotel Tribeca Grand se puede recurrir a los servicios de Visual Therapy (Terapia
    Visual), una firma consultora en vestuario que lleva ropa y accesorios hasta
    las habitaciones. Estos servicios, según reza la página Web oficial
    de la empresa, cuestan US$ 450 la hora o US$ 3.600 el día entero.
    En París, Judy Price, ex directora de una revista de modas, organiza
    recorridos a salones de alta costura por US$ 8.500 durante cuatro días.

    Sin embargo, existe una diferencia entre las tareas que realizan los personal
    shoppers del extranjero y los locales: allí, son expertos en bargains,
    es decir, en ofertas de objetos e indumentaria que, aunque cuestan fortunas,
    ellos pueden conseguirlos a precios más accesibles.
    En todos los casos, el personal shopper también se convierte en una especie
    de asesor de imagen, pues sus trayectorias les dan la experiencia necesaria
    para aconsejar a cada persona cómo mejorar su look y encontrar su estilo
    personal.

    Un servicio, no un negocio

    Cecilia Nigro, del Alvear , se encarga de aclarar que el hotel no tiene contratos
    o acuerdos con ninguna casa de modas o de otro rubro: “Nosotros entendemos
    esto como un servicio al cliente; no es un negocio para el hotel. Por eso, cada
    personal shopper está capacitado sobre todas las prestaciones para los
    huéspedes y no puede hacer contratos en nombre del hotel para vender
    ningún objeto. Entre otras virtudes, se los contrató porque son
    honestos y confiamos en ellos. En gran medida, serán también parte
    de la imagen que el pasajero se lleve del Alvear”.
    En el Four Seasons de Buenos Aires, la información a los clientes sobre
    los lugares de compra está en manos de los conserjes, y lo mismo sucede
    en el Caesar Park, donde el personal shopper todavía no desembarcó.
    Pero ésta es una tendencia que crece y es de esperar que el Alvear abra
    el camino para todos los demás. M