jueves, 25 de junio de 2026

    Cómo llegar a la Argentina profunda

    Afortunadamente, los vaticinios hiper- inflacionarios para 2002, que en algunos
    casos llegaban a tres dígitos, no se cumplieron. Pero, así y todo,
    el poder adquisitivo de gran parte de la población cayó debido
    a un aumento de alrededor de 75% en el sector alimentos y a poco más
    de 40% de inflación general. “El consumo total agregado cayó
    el año pasado alrededor de 18%”, precisa Alejandro Frenkel, asociado
    de la consultora Booz Allen Hamilton (BAH).
    Como otros, también este marco crea oportunidades que acompañan
    el replanteo de los hábitos del consumidor. En este caso, dichas oportunidades
    pasan por generar ventas para los sectores de menores ingresos –que en
    el lenguaje técnico se denominan C3, D1 y D2–, categorías
    hoy un tanto difíciles de determinar debido a las condiciones macroeconómicas
    lejanas a las de la década de los ’90.
    Un estudio de Booz Allen Hamilton marca estos cambios, y recala también
    en cómo vender a los sectores con menor poder adquisitivo. Alejandro
    Stengel, vicepresidente de la consultora, informa que, según datos la
    firma CCR, “con respecto a 1998 hay un crecimiento muy importante en la
    búsqueda de la mejor relación precio/calidad. Puede verse que
    antes de ese año la gente apuntaba a ciertas marcas, generalmente las
    primeras. Hoy hay una caída importante en la participación de
    esas marcas y un crecimiento muy importante de las segundas y las terceras marcas”.
    Los de abajo
    El ingreso disponible cayó aún más debido a la crisis laboral.
    “Los sectores D1 y D2 son proporcionalmente los más afectados por
    el desempleo, lo que hace que aumente el trabajo en negro o el subempleo, y
    disminuya la predictibilidad del ingreso llevando al consumidor a una fragmentación
    de sus compras”, asegura Stengel.
    Esto genera la aparición de opciones para hacer frente a la recesión.
    A vuelo de pájaro se observan, por ejemplo, las ventas a granel en la
    calle, que Stengel denomina canales de crisis. “Es importante ver la microeconomía
    de los canales informales”, apunta. “No pagan inversiones de marketing,
    venta, distribución o packaging. Se trata de Doña Rosa que usa
    su envase, lo entrega a un proveedor local o barrial y lo llena. Se habla sólo
    en términos de productos. Estos elementos hacen que realmente estas categorías
    hayan crecido en 2002”, subraya el ejecutivo de Booz.
    Con la caída del ingreso en general, hecho que golpea a los segmentos
    socioeconómicos más bajos, ¿todo queda en la venta informal
    o hay caminos más sólidos para lograr ventas en estas franjas?
    “Las empresas siguieron dos estrategias”, dice Stengel. “Algunas
    se enfocaron en mantener market share. Les preocuparon menos los márgenes
    unitarios, que cayeron, concentrándose en perder la menor cantidad posible
    de volumen, manteniendo y en algunos casos también incrementando su participación
    de mercado”, explica.
    El vicepresidente de BAH detalla que hubo otras que quisieron mantener su rentabilidad,
    aunque fuese en pesos, perdiendo volumen en tanto hayan podido aumentar los
    precios y así defender los márgenes. “Tomaron el camino inverso”,
    define.
    Dentro de estas dos grandes líneas, Stengel afirma que hay ejemplos tácticos,
    como los de reposicionar marcas o desarrollar productos con una mejor relación
    precio/calidad.
    “Hay casos bastante exitosos en lograr participación donde las firmas
    no la tenían y esto se da en muchas categorías. El cambio de marcas
    o la recuperación de las más antiguas, como los cigarrillos Pall-Mall
    de la década de 1980, es un ejemplo.”
    El ejecutivo señala que también están aquellos que juegan
    a introducir un producto con menor costo y presentaciones más pequeñas,
    “de modo que la proporción que representa en el gasto de bolsillo
    se mantenga”. El ejemplo que brinda se clarifica al consultar algunas fuentes
    que explican cómo se mueven en el nuevo contexto: “Los productores
    iban a un segmento posicionado en el nivel ABC1 que, por un lado, ve deteriorado
    su poder de compra y, por el otro, han apuntado a segmentos medios, como C2,
    C3 o, eventualmente D1, que pueden llegar a consumir otros productos. Es que
    las empresas advirtieron que quedaban sin volumen en los niveles más
    altos”.
    Estas fuentes aseguran que en los segmentos más bajos, donde no tenían
    participación, en 2002 varias empresas alcanzaron 10%, y al poco tiempo
    treparon a 15 y 20%. “Se atacan nuevos segmentos y se contienen la caída
    de participación de sus marcas principales”, justifican, ejemplificando
    con jugadores del sector alimenticio, que redujeron 20% su contenido expresado
    en gramos, acompañado por la reducción del packaging. “O
    algunas golosinas, cuya caja tiene cuatro unidades en lugar de la tradicional
    de cinco”, precisan. Stengel indica que, de este modo, “han logrado,
    en muy poco tiempo, una participación importante en segmentos del mercado
    en los que no estaban presentes”.
    País tropical y original
    En Brasil, históricamente, las empresas multinacionales o de primeras
    marcas a fines de los años ’80 o principios de la década
    de los ’90, se posicionaron entre los sectores de mayor ingreso, explica
    Stengel. “Brasil tiene algo más de 170 millones de habitantes. A
    pesar de que la distribución del ingreso no es muy buena en relación
    con otros países, estas multinacionales tenían un mercado importante”.
    El experto agrega que estas empresas “tenían todo un sistema de
    posicionamiento, en precios, procesos de comunicación y definición
    del producto, un esquema de ventas y distribución y la cadena de abastecimiento
    orientadas a abastecer fundamentalmente al escala socioeconómico alto”.
    Según destaca, ese segmento, atendido con buenas propuestas de valor,
    buenos esquemas de ventas y distribución y buenos precios a nivel internacional,
    saturó su capacidad de consumo de estos productos y servicios a lo largo
    de la década de los ’90.
    Con la estabilidad lograda por el Plan Real, emergió un grupo medio-bajo,
    que históricamente estuvo por debajo de los niveles de consumo, para
    el cual, según observaron las firmas de primeras marcas, no había
    una propuesta de valor. “Las empresas reaccionaron tratando de cubrir ese
    espacio. Y lo cierto es que en general se dieron cuenta más bien tarde”,
    sostiene Stengel.
    “En el sector de snacks un grupo de empresarios armó una propuesta
    de valor sin demasiado marketing, con un packaging y una presentación
    adecuada y salió a competir con jugadores multinacionales. Fue entonces
    que ocuparon su espacio, ya que estas compañías apuntaban a sectores
    más altos”. Según el ejecutivo, además aparecieron
    otros jugadores dedicados a producir gaseosas con una marca desarrollada regionalmente
    que pasó a ser muy importante. “Un ejemplo fue Guaraná Jesús,
    sin el costo de marca de Coca-Cola o de Pepsi, dedicada a un segmento medio
    bajo”.
    Los nacientes consumidores empezaron a tener mayor participación en la
    torta total del consumo, con hábitos y actitudes distintos, dice el ejecutivo
    de Booz Allen. “Apareció todo un desarrollo de productos y sistema
    de ventas y distribución dirigido hacia los consumidores de menor poder
    adquisitivo”. Frente a este fenómeno, dice el ejecutivo, “algunos
    jugadores grandes, como la empresa Elma Chips, que fabrica snacks, hizo toda
    una inversión en tecnología de bajo costo para la producción
    y reorientó todo su sistema de ventas y distribución para bajar
    sus precios considerablemente, en torno a 40%. Es un ejemplo de alguien que
    acepta que hay un segmento que no atiende y, para hacerlo, revisa su modelo
    de negocios”.
    Qué hacer en la Argentina
    ¿Qué propuesta se debe elaborar en el país para seducir
    a los consumidores cuyo poder adquisitivo está en los niveles más
    bajos? De acuerdo con Stengel, es posible establecer algunas tendencias. “Lo
    cierto es que aquellos con dificultades en su poder adquisitivo son más
    de 50% de la población argentina; un segmento demasiado grande como para
    que no tengamos una propuesta de valor en términos de productos y servicios”.
    Según el ejecutivo, ese 50%, según la categoría, puede
    representar entre 20 y 40% del consumo, con lo cual se observa un segmento de
    mercado muy grande que será determinante para que una firma esté
    presente.
    Stengel explica que las estrategias que comprimen la cadena de valor –presentaciones
    más pequeñas, packaging más barato o mayor eficiencia en
    sistemas de ventas y distribución– logran optimizar costos y plantear
    opciones, pero lo hacen hasta cierto punto, porque logran más o menos
    lo mismo en el mismo sistema de negocios. “Por el contrario, con esta porción
    de mercado habrá que desarrollar estrategias alternativas que no necesariamente
    pasen por comprimir esa cadena, sino por diferenciar modelos de negocios de
    acuerdo con los segmentos a los cuales se quiere atender”.
    Stengel agrega un tercer punto que implica una reingeniería integral.
    “No alcanza con quitarle costos: habrá que hacer una redefinición
    del producto, de su venta y distribución, de su comercialización
    y producción, en toda la cadena e independientemente de que se mantengan
    varios modelos de negocios. Con este esquema surgirán varios jugadores
    especializados que se enfocarán en esta parte”. M

    MERCADO On
    Line le amplía la información:

    • “ACNielsen y MERCADO. Radiografía del consumo 2001-2002”.
    MERCADO, enero/febrero de 2003.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=1021&id_nota=29
    • “Envases más chicos y menos coquetos. Un nuevo packaging
    para un nuevo consumidor”. MERCADO, julio de 2002.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=1015&id_nota=13
    • “Marketing en la crisis. Hay que inventar una torta”. MERCADO,
    enero/febrero de 2002.
    https://mercado.com.ar/mercado/vernota.asp?id_producto=1&id_edicion=1010&id_nota=12