lunes, 22 de junio de 2026

    Turismo joven y corporativo: dos experiencias focalizadas

    El costo actual de la Argentina como destino favorece el desarrollo de distintos segmentos de la actividad turística para cuyo target el tipo de cambio vigente se convierte en una variable de importancia cuando se trata de determinar el destino de un viaje. Uno de estos segmentos mueve, a escala mundial, unos US$ 8.000 millones y, según datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT), es el sector de mayor crecimiento dentro de la industria.


    “Nuestro cliente es independiente, aventurero, curioso y divertido”, define Ricardo Guerrero, gerente de productos aéreos de Turismo Independiente para Jóvenes y Estudiantes (Tije), a la hora de precisar las características de quienes representan al segmento en ascenso de acuerdo con los datos de la OMT. “Hoy, 40% del tráfico de una agencia de viajes es público joven o emigrativo. Y nosotros, en calidad de operadores mayoristas de turismo joven, proveemos boletos aéreos flexibles, seguro de asistencia de viajes con cobertura ilimitada y alojamiento en hostels“, completa el ejecutivo, cuando se trata de determinar la oferta de la empresa.


    Tije, que tiene presencia regional -en Chile lidera el segmento y opera en Uruguay desde hace diez meses, además de operar en la Argentina-, proyecta cerrar el año con una facturación de US$ 6 millones. Según explica Guerrero, la empresa es optimista en cuanto al cliente local ya que “la mala coyuntura del país hace que mucha gente emprenda cursos de idiomas en el exterior, work & travel y otros productos que nosotros ofrecemos para este segmento”.


    Así y todo, el directivo responde que, según la operatoria de la empresa en otros países, “definitivamente” se ha incrementado la demanda de la Argentina como destino a partir de la devaluación del peso. “De hecho, el país ya es un destino de turismo joven. Es más apreciado por los extranjeros que por nuestros pares. En el Tren de las Nubes, el viajero encuentra a muy pocos argentinos, lo mismo que en Ushuaia o en Calafate”, destaca Guerrero. Además, augura que durante este año los jóvenes argentinos que antes pasaban sus vacaciones en países limítrofes, el Caribe o Estados Unidos, visitarán los destinos locales por la cotización actual del dólar.


    El perfil ejecutivo


    Desde 1999 las líneas aéreas, uno de los proveedores más importantes de las agencias de viaje, vienen rebajando las comisiones -por ahora de 9 a 6%- que perciben los operadores por la venta de tickets aéreos. “Todo indica que las eliminarán, como ocurrió en Singapur o Escandinavia, lo cual significa que las agencias tendrán que obtener su fuente de ingresos de sus clientes y no de sus proveedores”, desarrolla Guillermo Dolan, gerente general de BTI Argentina, quien encuentra en lo expuesto una de las razones por las cuales el mercado turístico tiende a la especialización.


    BTI Argentina forma parte de Business Travel International, una red de agencias a escala mundial que se focaliza en los viajes de negocios. Aunque Dolan reconoce que “las perspectivas no pueden ser mejores”, cuando se le pregunta acerca de la actividad en el plano local, también señala que, en términos comerciales, el comportamiento de este nicho durante el primer semestre del año “ha sido desastroso” en comparación con el mismo período de 2001. Según sus cálculos, el segmento se redujo en aproximadamente 60%. “La demanda de parte de pequeñas empresas locales ha sido prácticamente inexistente y, en lo que respecta a las grandes compañías que tenemos como clientes, la situación ha sido variable según la empresa. Afortunadamente, vemos una lenta recuperación, lo cual es alentador”, sostiene.


    Si bien el gerente de BTI coincide en que los costos de la Argentina como destino de viaje de negocios se han reducido notablemente -“las tarifas hoteleras y aéreas, y las de sustento son extremadamente bajas para el visitante comparadas con las del año anterior”- también reconoce que para el viajero de negocios ésta no es la única variable a tener en cuenta. “El cliente de BTI es aquel que busca no sólo un costo menor por el servicio, sino también un constante trabajo por parte de la agencia”, establece Dolan, a la hora de definir el perfil del ejecutivo para el que trabaja la operadora que gestiona.


    Sin embargo, uno de los servicios de BTI descansa en la oferta a sus clientes de algunas variantes para la administración de los costos de viajes. “El costo de nuestro fee u honorario no se encuentra atado al valor de los pasajes emitidos, sino a la cantidad de tickets que el cliente compra”, detalla Dolan al momento de describir el servicio Transaction Fee que ofrece la agencia. “Las empresas contratan servicios de viajes a través de agencias que se sustentan por medio de una comisión que les paga la línea aérea”, explica. “Esa comisión es un porcentual del valor del pasaje emitido; a mayor costo del pasaje, mayor es la comisión. Nuestra propuesta es cobrar un monto fijo por transacción. Vale aclarar que una transacción equivale a un boleto emitido y que este honorario es el resultado de la suma de los costos relacionados con la atención de los servicios de viajes para una empresa, más nuestra utilidad, que es un monto fijo por operación. Esto se traduce en importantes ahorros para nuestros clientes, ya que ellos reciben el total de las comisiones y descuentos que nosotros negociamos, y éstos son mucho mayores que el Transaction Fee que les cobramos”.